viernes, 23 de junio de 2017

El Jardín de la Vida


Salí al jardín de la vida, en él, me perdí, me sumergí, con mis cinco sentidos paseaba por sobre una verde y suave grama, me detenía con una rosa, más adelante con un clavel, tambien me llamó la atención alguna colorida mariposa, acaricie sus frágiles alas, ella me sonrió y luego voló, de mí se alejó, yo seguí encantado entre mil rosas de aquel jardín, era la primera vez que me asomaba, mi primera primavera, en mi pecho la emoción, la sensación de que la vida era maravillosa, hasta que llegué a aquel tapial, me pregunté; qué habrá en el otro lado, por un instante estuve tentado a complacer mi curiosidad, pero el aroma del jardín me atrajo de nuevo mis sentidos de joven enamorado e ilusionado, entonces regresé, mientras por el jardín caminé a mi mente regresaron los momentos cuando aquel lugar fue un enorme terreno baldío, rocas, basura, pestilencia, ropas sucias, hogar de animales ponzoñosos y otros andrajosos y vagabundos, mi madre me dijo; en este lugar construiré el más lindo jardín y rápido yo me apunté, le dije; madre yo te ayudaré, ella con amor me sonrió y me dijo; haces bien hijo, pues un día disfrutarás del mejor jardín cuando a tu vida llegué la primavera de tu vida, entonces, al regreso de la escuela iniciaba mi trabajo, primero fue una limpieza general, luego, a la basura lo que no servía, después a fumigar y desterrar a todos aquellos malvados bichos, para al final sacar el ripio y las rocas que yacían adentro el barro, al dejar limpio aquel lugar corrí con el tendero a comprar el abono para que el suelo fuera fértil, lo aboné y una vez terminada mi faena, mi madre y yo nos encaminamos al vivero y compramos sobres con muchas semillas de lindas rosas y claveles, entre otras bellas flores, además, las semillas de la verde grama, utensilios de jardinería para iniciar nuestra linda labor. 

El tiempo transcurrió y con el jardín mi niñez llegó a su final, mi madre tenía razón, la primavera le llego a mi vida, cuando estuve ya crecido abrí las puertas de mi casa y salí a disfrutar del lindo jardín de una vida que con ilusión iniciaba, me encontré con las más variadas y lindas rosas que una vez con mi madre y con esperanza e ilusión juntos sembramos, pero cuando vi a la más linda flor, era una rosa de color especial, me acerqué para admirarla, ella al verme me dio la espalda, fue indiferente, eso para mí fue natural, mi inocencia no me permitió ver al clavel de al lado que me demostraba interés y me ofrecía sus bellos y suaves pétalos junto a sus pistilos, yo estaba hipnotizado con aquella rosa, la que me dio su espalda y escondió su aroma, espantó a la mariposa y se le ofreció a una abeja que por el lugar buscaba la mejor miel, yo seguí intentando acariciar su piel, aspirar su aroma, deleitar mis ojos con esos colores, saborear su miel, pero lo que de ella recibí solo fueron sus espinas y una picadura de la abeja que estaba sobre ella, me dije; he sembrado rosas, pero lo único que obtuve de ellas fueron sus espinas. Mientras aquel lindo clavel me veía desilusionada y acongojada al ver mi sufrimiento quitando de mi piel todas las espinas que me propinó esa linda rosa que robo toda mi atención, y me hizo ignorar al resto del lindo jardín, con mis dedos sangrando y mis brazos rasgados y un enorme dolor por el veneno de la condenada abeja, regresé a mi casa, mi madre me recibió con una mirada de pesar, me dijo; hijo, la vida es muy bella como nuestro jardín, pero tiene mil rosas lindas que solo te entregarán sus espinas, debes tener cuidado de ver mejor a un lindo clavel, debes aprender que tambien en ese jardín encontrarás otros que son salvajes y malos, que en el menor descuido te sembrarán su aguijón y te introducirán su veneno, debes de tener cuidado con quienes te juntas y a quienes les entregas tu confianza y tu amistad, si no lo haces solo tendrás espinas y aguijones en tu piel y ponzoña en tu sangre, ten cuidado, que ellos no terminen con tu primavera la que a penas hoy estrenas. 
Sal de nuevo al jardín y mira bien, no te deslumbres por lindos colores y sabrosos olores, eso no son los mejores, mira bien, observa mejor, verás que en algunas flores las prefieren mariposas sensibles y bellas, ellas reposarán sobre las mas dulces flores, aunque sus colores no sean tan brillantes como las de las rosas con largas espinas, ve y no temas en disfrutar de ese jardín que es la vida, pero busca y observa bien, siente lo suave de la verde grama, mira bien y verás que el rocío amanece sobre todas las especies del jardín, eso debes hacer, ser como ese rocío que no ve color ni busca el mejor olor ni la más rica miel, sal y experimenta la vida, pero esta vez mira bien. 

Salí de nuevo al jardín, sobre mi piel mil curitas y desinfectantes, pero de nuevo la misma rosa, era encantadora y divina, ella opacaba lo que estaba a su rededor, pero algo me hizo por un momento mi atención variar, mirar a un lado de ella, era una linda mariposa con enormes alas de mil colores brillantes, reflejaban los rayos del sol, ella ignoraba a la linda rosa de enormes espinas, entonces recordé lo que mi madre me aconsejó y mire muy bien, y sí, al lado de la bella rosa, el más lindo clavel y en él, unas pocas espinas, menos puntiagudas, ella nunca me dio la espalda, le dijo a la mariposa; mueve, agita tus lindas alas y al hacerlo mis ojos se dirigieron hacia aquel clavel quien me pedía con sus tersos pétalos que me acercara, me decía ven, yo caminé y la rosa de nuevo se volteó y a la abeja le llamó, esta de inmediato se acercó pero yo no le temí y hasta a su lado caminé, esta vez a la rosa la ignoré y en el lindo clavel me concentré, la mariposa me permitió acariciar sus frágiles alas, eso me dio confianza y luego las agitó y de allí se alejó, entonces mis ojos observaron lo bello de aquel clavel, aspiré su delicioso aroma y sentí lo suave de su piel, me entregó un poco de su miel y no era empalagosa pero si deliciosa y sus espinas me rasgaban pero sin hacerme daño; la rosa al ver lo que sucedía a su lado a la abeja le ordenó que se alejara y me ofreció el mejor aroma y la más rica miel, pero yo recordé que lo que de ella recibí solo fueron sus espinas, eso no me gustó, ahora me interesaba aquel clavel. 

Mi madre salió de nuestra casa y me dijo; veo hijo que has encontrado rica miel, lindos colores, deliciosos aromas y pocas espinas, además el cariño de la más bella mariposa, si madre así fue, ella sonriendo y con tijera en mano, dijo; les doy mi bendición y agregó; hoy tendremos visita así que decoraré mi mesa con esta linda rosa, y su tallo, el de la bella rosa mi madre cortó, hasta ahí llegó la hermosa rosa que a mi primera primavera me dañó, me lastimó, mi madre se alejó con ella, yo le di mi espalda pues mi primavera era tan corta como para perder mi tiempo viendo a la rosa que con pena se alejaba de la mano de mi madre para adornar nuestra mesa. 
Y aquella bella rosa al cabo de unos días se marchitó, sin embargo mi clavel sigue hermoso en el centro de mi jardín y de mi corazón. 

Pero el tiempo pasó y aquel clavel tambien se marchitó, para entonces mi primavera nos llegó al final, fuimos felices ese verano, el primer verano de mi vida. Al finalizar esa primavera, me recordé del tapial al final del jardín, caminé hasta él y esta vez le di rienda suelta a mi curiosidad y lo que vi del otro lado del tapial fue a un enorme bosque, en él, otras maravillas, mi madre desde la puerta me vió, me sonrió y me dijo; anda hijo, que la vida te espera, empieza tu andar. 
Y me fui, me introduje en el enorme bosque, lugar en donde encontré el resto de mi vida. 




Eterna condena


Ya no quiero ser tu amigo,
quiero que por mí sientas celos,
hoy me lo he propuesto,
quiero te prepares para encontrar 
al mejor de los amores,
olvida al que hasta hoy 
solo ha sido el mejor de tus amigos,
creo que si combinamos el amor y la amistad
mucho habremos ganado.

Voy por ti, voy por tu corazón, voy tu amor.
Pronto sentirás por mi muchos celos,
olvidaremos la amistad que nos unió,
hoy me he propuesto 
ser el más grande de los amores
que algún día como mujer deseaste.

Ya no quiero ser tu mejor amigo.
Ya no quiero que me cuentes tus desengaños.
Ya no quiero que me comentes tus sueños con otros.
Ya no quiero que me compartas esos celos por ellos.
Ya no quiero que busques en otros lo que por ti yo siento.
Ya no quiero verte como lo que hasta ahora somos,
el mejor de tus amigos.

Hoy me lo he propuesto, 
ser el más grande de tus amores
y si Dios así lo quiere, nuestro amor 
será como una eterna condena.

Desde hoy yo te condeno...
A recibir amor día tras día. 
A recibir mil abrazos tres veces al día.
A recibir mil besos en tus labios, en tu piel y por donde se pueda.
A recibir por lo menos una vez a la semana un ramo de rosas. (flores)
A envejecer juntos y tener una docena de hijos.
A empalagarte con mil palabras lindas y caricias las mejores.
Esa será tu condena y la cumplirás entre mis brazos.

Porque desde hoy 
te declaro la más deliciosa de las guerras.
Me he propuesto 
que dejes de ser la mejor de mis amigas.
Quiero sentir de ti todos esos celos 
que te de un corazón enamorado.

Te lo debo de advertir, 
que a partir de hoy mi devoción 
sera conquistar tu corazón.



jueves, 22 de junio de 2017

Eres una diosa y demonio de mujer (Erotismo de Sergio Raga)


Nena, muévete suavecito así como me gusta, 
yo lo haré lento como a ti te gusta, mi amor.
Hazlo lentamente así como me gusta,
yo lo haré suavecito así como a ti te gusta, mi amor.

Aunque eres una mujer letal, una mujer fatal, 
mujer con el demonio entre los muslos, 
tambien eres una diosa a la hora de amar.

Por eso te pido que lo hagas lentamente, 
muy suavecito, déjame ver tu rostro de ángel, 
de diosa y hazme sentir el movimiento 
de tus caderas endemoniadas.

El infierno que tienes entre las caderas, 
amárrame con tus piernas, envuelve mi cintura, 
enciéndeme la mecha y espera 
a que esta llegue al lugar en donde tengo la pólvora 
lista para explotar.
Descender a los infiernos y luego ascender hasta el cielo. 

Eres tremenda mujer, toda una diosa, cara angelical, 
sangre como magma que incendia tus venas 
y a tu piel la calienta hasta que por cada poro 
dejas escapar como olla de presión 
todo ese vapor que me hace perder la razón.

Tienes tremenda fuerza entre los muslos 
que me dominas, aunque estoy como bravo toro 
no logro arrebatarte de mí, arrojarte al ruedo 
y luego verte caminar hacía mí completamente desnuda,
en cada paso ver escapar de ti ese vaho que te hace bravía.

Me calientas con cada paso, ese movimiento en cada cadera
y esos muslos tan morenos que quien los ve dirá el sol
los ha convertido en color cobre o bronce extirpado del 
mismo centro de la tierra, pero yo sé que lo que te ha
dorado esa piel es el calor del ardiente magma 
que corre por tus venas de mujer fatal, 
de mujer letal, de mujer animal, de mujer angelical.

Ven y prueba otra vez domar a este animal que tengo para ti
monta y coge entre tus dientes las reatas 
y resiste cada embate ponme caliente 
contagia mi sangre con esa temperatura 
que te siento en la piel morena y candente
aprieta tus muslos, para que no te resbales 
y no permita que caigas, más que en esos movimientos, 
deleita mis oídos con esos escandalosos gemidos, 
eres una diosa y la vez demonio de mujer
al momento de amar.

Desde donde estoy observo como te elevas y desciendes,
lo se muy bien, pues no puedo alejar de mi vista
esa rigidez en tus tremendos senos naturales 
como toda tú.

Cógelos entre tus manos y llévalos al cielo, 
aléjalos de mis labios porque los quiero morder, 
quitar esa cascara morena y beber esa miel 
que te hará gemir otra vez más.

Estas caliente, lo siente mi piel, lo disfruta mi sexo,
con cada beso me quemas la saliva y se vuelve una bruma
con mi aroma y el tuyo que ahora son uno solo,
como disfrutas mis movimientos de cadera y yo los tuyos,
eres demonio y diosa, cara angelical y fuego en la piel,
me quieres hacer caer, sin saberlo ya caí, eres mi tentación
y a la vez mi redención, eres emoción. 

Me enloqueces con cada rasgadura 
cuando me clavas las uñas y me aprietas con esos muslos cobrizos 
que se ponen como fuego cuando te llega el placer 
de un largo orgasmo. 

Me asfixias la cintura, me dejas sin aliento y sin respiración, 
por eso te repito, hazlo suavecito como me gusta, 
yo lo haré lentamente como te gusta.

Eres mujer caliente y a mí me tienes igual de ardiente,
juntos tenemos en nuestros vientres 
toda la fuerza de la naturaleza.

Tú eres un terremoto o el vaivén de las olas del mar,
yo tengo el calor y el color del volcán en erupción.

Varón y mujer calientes, juntos hacen una conmoción
entre sábanas de satín o en algún jardín, 
para mí no hay equivocación, 
si es en un jardín o en una habitación de hotel de paso, 
o si lo quieres tambien en el auto.

Lo único que interesa es bajar a los infiernos 
y justo cuando nos quemamos en ese fuego ardiente de tu vientre
me llevas directo al cielo, que rica temperatura para tomar 
un descanso antes de la segunda faena o ya vamos por la tercera,
ya perdí la cuenta, pues cada que te veo tomar un suspiro
y caminas para el baño, es para mí como si se detuviera el tiempo
y cuando regresas, la imagen que veo es como si mis ojos 
vieran a la misma Mona Lisa o a Venus la diosa.

Y si me descuido y veo a tus ojos 
en esa mirada veo la lujuria de una mujer
endemoniada y muy caliente, 
nada te enfría, nada te sacia nada te calma ese picor 
que cuando caminas y colocas una pierna por delante de la otra,
no es más que para encontrar un poco de alivio a la comezón 
pero el ungüento para calmar esa picazón la tengo yo, 
ven que ya esta lista otra ración para calmar esa picazón.


Nena, ven y muévete suavecito así como me gusta, 
yo lo haré lento también, como a ti te gusta, mi amor.
Hazlo lentamente, muévete así como me gusta,
yo lo haré suavecito también, así como a ti te gusta, mi amor.

Eres una mujer con cara de ángel y cuerpo de diabla,
fuego en la sangre que se te escapa como vapor por cada poro, 
no te detengas, sigue montando y moviendo así esas caderas, 
amarra mi cintura a tus fuertes muslos.

Yo seré aquel toro que brama y expide por sus poros
todo el odio y amor, la pasión y la emoción,
de vencer a quien llegó con rojo capote a coquetear 
y a arrebatar mi tranquilidad hasta hacerme desfallecer
y poco a poco morir, para luego recibir de tus labios
el antídoto que me regresará a la vida, 
para juntos descender al mismo infierno 
y luego ascender al mismo cielo.

Somos naturaleza, tú la mujer terremoto que me mueve todo
y agita mi piel y tambien a mi corazón, 
yo por mi parte soy, ese lava ardiente y colorada 
que espera el momento justo para invadir toda tu piel.

Mujer eres una diosa, eres un demonio con fuego entre los muslos 
y con movimiento candente en cada cadera, 
pechos que miran al cielo ayudados por tus manos,
ojos que traen en su mirada la lujuria y el deseo de ser amada,
en sus labios el sabor de la más deliciosa y caliente miel
que calma mi sed, pero tambien tienes en otras partes de tu piel
otros manjares que me los habré de beber gota a gota.

Los beberé y los lameré con mi lengua bífida y de fuego
pero lo haré suavecito, lentamente como a ti te gusta mi amor.

Podría seguir, pero ya necesito un descanso, 
así que lo dejaré en continuará, 
pues, para nosotros aun nos queda mucha piel por recorrer 
y comer, por beber y lamer.

Será entonces hasta la próxima noche de pasión, 
lujuria, emoción y desenfreno.





Nunca será igual... Será mejor


Si es bueno para ti, es bueno para mí,
separarnos no es el momento
pero lo has disidido así qué puedo hacer 
si ya no quieres estar a mi lado,
lo que puedo decir es que nada sera igual,
todo será diferente, nada será como antes,
pero así lo has decidido ya 
y yo, tengo que aceptarlo.

Será bueno para ti y malo para mí,
todo depende del cristal con que se vea,
tú te alejas, bueno será para ti,
yo te veo alejarte, malo es para mí,
nada será igual sin ti a mi lado,
la tristeza me llegará y con ella la depresión
y muchos días de duelo.
Nada será igual.

Te has ido ya, 
solo he quedado como al principio
un recuerdo eres, 
sé que vivirás en mi mente
y mi corazón sufrirá tu ausencia.
Nada será como antes fue.

Me tengo que reponer, tengo que superarlo,
seguir con mi vida, aunque todo diferente será,
nostalgias tengo junto a mí, en mis ojos 
la imagen del momento en que te vi alejarte.

Me has dejado arrimado, cola entre mis piernas 
y con la correa suelta, gemidos de miedo,
dolor en mis ojos que no saben llorar, 
solo saben expresar el dolor que tu abandono me dejó.

Qué haré, seguiré este camino sin rumbo, ni hogar,
me lameré mis heridas, pero aunque no lo creas
siempre te recordaré, por siempre serás mi gran amor,
quien me dio cobijo, comida y calor cuando más lo necesité,
no es que hoy no lo desee más pero tú tienes nuevos planes
y en ellos no estoy yo.

Agilizaré mi olfato y oleré al viento 
en él me llegará el aroma de un nuevo amor, 
alguien que este como ahora estoy hoy yo, 
en soledad y en libertad, una que no pedí,
mis instinto me indica que hay alguien al igual que yo
en busca de calor y amor incondicional.

Aunque sé, que nada será lo mismo 
porque a ti me acostumbre, 
fue lindo mientras duro nuestro amor, 
lastima que el tuyo fue pasajero, 
solo me duró mientras un cachorro fui,
ahora que adulto estoy, con fuerzas aun para jugar 
y entregar mucho amor, te juro que jamás te olvidaré.

Caminaré a donde me lleva este nuevo olor,
es parecido al tuyo, se siente cálido 
y con necesidad de encontrar pronto a quien amar 
y a quien lo ame también.

Mi olfato me indica que voy por el camino correcto,
mientras avanzo me pregunto quien será,
el olor es más fuerte, ahora sé que estoy tan cerca
y me detengo, ensayo el movimiento de mi cola,
este es el movimiento indicado, tú me lo enseñaste.

Cuando la movía así, me acariciabas y me amabas,
yo lamía tu linda cara, eras tan especial, 
qué pasó, eso nunca lo sabré.

Ahí está, sé que es ella, se ve linda como tú,
solo que su olor me da más confianza 
podría ser mejor que lo que fue contigo, 
creo que ya me observó y me vio.

Moveré mucho más rápido mi cola;
viene hacía mí, es una linda chica, 
mucho más pequeña que tú, 
pero eso a quien le importa, 
así eras tú cuando te vi (te conocí) por vez primera 
y gritaste; a este quiero, luego me abrazaste 
y también me besaste, me colocaste en el cuello 
esta correa que hoy traigo conmigo.

Qué es esto, sí, lo recuerdo bien 
hace mucho que no lo sentía se siente tan bien, 
creo que le llamabas abrazo,
siento a tu corazón junto al mío latir, 
creo que encontré de nuevo el amor,
este me durará lo que me dure la vida.

Ella es una niña aún, tenemos el tiempo justo
para jugar y amar, para estar juntos,
hasta que un día sea yo quien repita
las mismas palabras que tú.

Si es bueno para ti, es bueno para mí,
separarnos no es el momento, pero lo has disidido así,
qué puedo hacer si ya no quieres estar a mi lado,
lo que puedo decir es que nada sera igual,
todo será diferente, nada será como antes y me marcharé, 
justo como hoy te has separado tú de mí,
te vi alejarte con esa señora vestida de negro
la que te separó de mí, la que terminó con nuestro amor,
solo espero que tú no sientas este dolor que siempre 
llevaré en mi corazón.

Toma mi correa, 
es el único recuerdo que me queda de ella,
llévame contigo a casa, mi nuevo hogar,
juntos seremos felices, eso lo sé muy bien,
me lo grita mi instinto.

¡Ah que linda niña! 
Creo así les dicen a los cachorros humanos.
Cómo me llamarás, no importa como me llames
para mí esta bien, 
te prometo que siempre moveré la cola para ti, 
te prometo que mi amor será siempre tuyo,
que no te defraudaré a ti ni a los tuyos 
que me han aceptado por tu petición 
y promesa de velar por mi y mis travesuras,
no temas ya superé esa etapa solo te prometo estar a tu lado,
protegerte y amarte, lamer tu rostro, menear mi cola,
dormiré contigo y siempre estaré a tu lado.

El momento llegó, 
si es bueno para ti, será bueno para mí.
Ahora me toca a mí alejarme de ti, 
fue muy rápido lo sé, me podrás perdonar 
pero me tengo que alejar de ti.

Pero te prometo que nunca te olvidaré 
y que un día estaré de regreso para vivir lo que nos faltó
yo lo dije un día y ahora te lo digo a ti;
nada nunca será igual.

Adiós mi amor, recibo tu abrazo y tu beso, 
aunque quiero menear mi cola ya no puedo,
mis ojos se apagan, las luces se extinguen,
es la hora, viene por mí la señora de negro,
la que me separó de mi primer grande amor.

Pero que sorpresa, ella, mi primer amor 
llegó con la señora de negro, como me lo prometió, 
mira aquí estoy acércate lameré tu rostro 
y mira, cómo se mueve mi cola.
Si es bueno para mí, es bueno para ti.

Nada será igual, lo sé, mi corazón hoy esta dividido
una parte se queda en este mundo 
y el otro se ha reencontrado contigo, 
quizá un día estaremos los tres juntos
eso sería genial, increíble, será fantástico, 
vamos toma la correa que me regalaste
y has un día colocado en mi cuello, 
con mi nombre, el que ella, la pequeña, no cambió.

Ese día fue el mejor de mi corta vida...

Nada será igual... Todo será mejor.



miércoles, 21 de junio de 2017

Lo dices tú o lo digo yo


Lo diré yo, lo dirás tú,
lo diremos juntos, 
es lo justo para el amor,
nada callaremos, 
es el momento justo
para decir te amo.

Lo dices tú o lo digo yo,
¿quién lo deberá decir primero?
creo que lo justo para el amor
es que no haya uno que se adelante al otro,
lo diremos juntos, 
lo diremos los dos al tiempo.

Si lo dices tú antes de mí
dirás que tú eres quien más ama.
Si lo digo yo antes de ti
pensarás que soy yo quien ama más.
Típico de varón, típico de mujer,
por ello, será mejor que lo digamos los dos.

Lindo será cuando escuchemos
en dúo decir te amo, 
será como una canción de amor,
cuando los coros gritan un te amo al unisono,
esta vez nadie será el solista, 
esta vez seremos un dúo,
porque el amor es de dos, 
el amor es un dúo,
se necesitan dos para crear un amor.

Eso es lo que me gusta de nuestra historia de amor,
que somos dos, un tercero no tiene cabida aquí.
Gritemos los dos a la vez, un te amo.

Que nuestros ojos se iluminen. 
Que nuestros poros se ericen.
Que nuestros corazones se agiten.
Que nuestros cuerpos se amen.
Que nuestras almas se hablen.

Por ello, ¿lo dices tú o lo digo yo?
o mejor, lo decimos los dos al tiempo,
eso consolidará el amor que ambos sentimos
por cada uno.




Con los ojos bien cerrados (Poesía de Erotismo Light)


Cierra los ojos.
Besa mi boca, besa mi cuello, besa mi nuca. 

Suspira sin abrir los ojos.
Besa mis senos, besa mi dorso.

Agita la respiración sin abrir los ojos.
Besa mi ombligo, besa mis piernas, 
bebe y sacia tu sed en mí.

Quéjate y aún sigue sin abrir los ojos.
Besa de nuevo mi boca, muerde mis labios,
¿sientes el calor que brota por mi piel?,
¿sientes cómo te mantengo adentro de mí?

Frota tu piel sobre la mía, sin abrir los ojos.
Imagina como es mi cuerpo, 
siente como se retuerce con cada caricia, 
mientras te mantengo aún en mí.

Muerde mis orejas, 
succiona la piel de mi nuca, sin abrir los ojos.
Yo haré lo mismo, te clavaré mis uñas en la espalda,
mezclaré el dolor con el placer, 
que rica sensación.

Toma y aprieta mis manos, pero no abras los ojos.
Siente y entiende que con cada apretón 
es un pequeño orgasmo 
que me ha llegado gracias a ti.

Besa mis parpados, sigue con los ojos cerrados.
El placer me ha inundado ya,
lo he sentido recorrer como electricidad por toda mi piel,
te he sentido inundarme con ardientes jugos que he esperado
desde el momento en que te pedí que cierres los ojos.

Estas relajado, pero aun te tengo atrapado, 
no pienso soltarte, te entregaré una dosis de placer
inesperado, será mi agradecimiento por estar siempre
intentando en dar placer y aguantar hasta el final.

Abre tus ojos y mira como me has dejado,
observa nuestro lugar de amor, todo esta revuelto
al igual que mi cabellera, eres un caballero,
pero al momento de amar eres un salvaje, 
sin dejar de lado eso que me enamora de ti,
tu ternura, el que conozcas cada lugar que me incendia
y que me conduce al placer.

¿Qué ves? ¿Acaso ves lo que yo veo en ti?
¿Sientes el placer que te ofrece mi entrepierna?
¿No deseas seguir con los ojos cerrados?

Solamente sintiendo lo que aun después del placer
te entrego, hazlo y ahora seré yo quien bese cada 
centímetro de tu piel. 

Empezaré por tu boca, 
luego de besarla, la morderé, 
sentirás a una amazona agradecida,
que recorrerá cada centímetro de tu piel 
no quedará un poro que no me sienta 
recorrer tu cuerpo que tanto amo. 
Hasta que nuestras almas encuentren el orgasmo.

Pero esto lo haré con los ojos bien cerrados,
para no perder detalle, 
no quiero que nada me distraiga
estaré concentrada al igual que lo estarás tú, 
el momento cumbre del amor en pareja 
recién inicia su viaje, ¿estas preparado mi amor? 

Solamente, mantén tus ojos bien cerrados, 
del resto me encargo yo.





LORAZEPAM


Hace mucho que deseaba escribir este artículo, por ser de tanto valor, por ser de ayuda para muchos que al igual que yo, somos dependientes de esta droga tan adictiva y que el intentar dejarla, te hace mucho más daño que seguir tomándola, me refiero al: Síndrome de Abstinencia, una cosa tan desagradable, que solo quien la ha vivido en carne propia conoce los efectos tan miserables, agónicos, desesperantes y otros tantos adjetivos más, que el solo nombrarlos me causa que se me enchine la piel y hasta me altera mi sistema nervioso. 

Yo, en lo personal, conocí esta droga hace 35 años, a consecuencia de una crisis de ansiedad, el médico quien me la prescribió me la dio sin advertencia alguna, algo que creo deberían hacer por ética y por humanidad, dar la respectiva advertencia, pero, claro está, que en ese momento de angustia y de ver que la muerte te abraza, en la desesperación, tal cual, de aquel que no sabe nadar y se encuentra de pronto sin comprender de como llegó a ese lugar, en medio del mar, sin nada que vislumbre una oportunidad de sobrevivir, y si alguien te entregara algo para flotar pues lo tomas sin preguntar ni sospechar las consecuencias futuras, que en este caso, la cura sale más cara que la propia enfermedad. 

Así fue como conocí la Lorazepam, esta droga me regresaba a un lugar de sosiego y de lucidez, paz y tranquilidad, me devolvía mi personalidad y mi vida, pero claro está, solo mientras ella circulaba por mis venas, haciendo lo que mi cuerpo ya no podía hacer por si mismo, unir ciertas partes de mi cerebro para que se conectaran entre ellas y con eso volver a ser un ser humano normal, pero al terminar su efecto en mí, de nuevo me encontraba sumergido y ahogándome en aquel enorme mar, en solitario, sumergido en mí, con mis cinco sentidos atentos, en un estado de alerta rojo, pero introspectivamente, me refiero a que ellos estaban atentos a lo que yo sentía pero en mis adentros: Taquicardia, falta de aire, dolor y vacío en la boca del estómago, mareos, la visión alterada, nerviosismo que te llega del mismo hueso de las extremidades, falta de fuerza en las piernas, deseos descontrolables de salir corriendo sin rumbo, como deseando dejar atrás ese fantasma que se ha apoderado de ti, esto solo es una pequeña, muy pequeña muestra de lo que es un ataque o crisis de ansiedad y que una vez ingerida la pastilla, si es que puedes, pues, de lo contrario tendrían que suministrar una dosis inyectada, pues ya no es posible poder tragar, hasta la saliva se seca y desaparece de tu boca y no se diga tu garganta y esta en realidad la necesitas para poder respirar, pues lo que para el resto es normal, para nosotros es insuficiente, la presión se te eleva debido a tu estado de nerviosismo en el que te encuentras y a pesar de que tienes taquicardia sientes y crees que tu corazón se detendrá en cualquier momento, te hiperventilas y bueno..., es momento de otra dosis más, el tiempo pasa y cada vez necesitas otra dosis más y en veces, mucho más fuerte, pues con la que empezaste el tratamiento ya no te es suficiente para tranquilizarte, la droga benzodiazepina esta empezando a apoderarse de ti. 

El médico te da la indicación de que la dejes, pues, ya eres un adicto, al solicitarte que la dejes lo dice que lo hagas de tajo, pero eso ya no es posible pues, si lo haces así, la crisis será mucho peor que cuando empezaste a tomarla, y esto te obliga a doblar la dosis para regresar al oasis de confort que deberíamos de tener al igual que cualquier persona normal, además caes en depresión cuando estas en este estado de confort, pues ahora eres consciente de que en breve necesitarás otra dosis y que la indicación del médico de abandonar el tratamiento de golpe es una misión imposible, lo cuestionas pues, al cabo él fue quien te la prescribió y creo que hizo bien, pero le faltó darle seguimiento y de proporcionar las advertencias del caso, entonces para componer lo que ya no tiene arreglo más que en una clínica especializada en la desintoxicación y el aislamiento total del resto del mundo o por lo menos de tu mundo, lugares en donde muchas veces estarás rodeado de personas profesionales, pero que carecen de la piedad humana, me refiero que no les interesa tu sufrimiento, pues al fin de cuentas solo es un problema mental y de adicción que no te llevará a la muerte, pero creo que a muchos si los conduce al suicidio, así de grave es el asunto; pero bien, el medico tratante te sustituye la droga por otra, pero utiliza en este caso una menos fuerte, una que ellos llaman de otra familia de las benzodiacepinas, las cuales, claro no te hacen el efecto esperado pues, debieron haber iniciado la terapia con estas y no con las otras, o sea, en mi caso: Lorazepam. 

Para estas instancias ya tu problema inicial de ansiedad y por consecuencia de depresión ya hace mucho que fue superado, pero ahora tienes otro problema mucho mayor, ahora: ERES ADICTO A UNA DROGA; una mucho más adictiva que el alcohol y quien sabe y tal vez, hasta de la marihuana y quizás de la coca (pero esto no lo podría asegurar) pero en el peor de los casos igual a una de ellas, esto, creo, dependerá del tipo de paciente en cuestión.

Podría seguir escribiendo por horas de este tema que sería mi introducción, pero lo que hoy me lleva a escribir del tema no es más que la solución a mi adicción, pues si quieres leer más del tema encontraras otros en mi blog, experiencias propias de muchos años con mi amiga la ansiedad y la depresión, creo y casi estoy seguro que lamentablemente ellas siempre vivirán conmigo por el resto de mi vida, esto es inevitable, pues las secuelas psicológicas ya están en nuestro disco duro y estaremos susceptibles a caer en una crisis por cualquier motivo ajeno a nuestra voluntad, lo bueno es que ahora sabemos diferenciar cuando se nos presenta una crisis de este tipo y para ahora por lo menos ya hemos aprendido, sino a nadar, por lo menos a flotar y con nuestra lógica y ayuda de un fármaco no tan dependiente o uno natural lograremos salir a flote y seguir nuestra vida, en mi caso; yo tengo una plancha, la cual la habré desarmado y armado un millón de veces y creo que me quedo corto, me refiero con este ejemplo a la Terapia Ocupacional, cuando siento que algo me descontrola, me coloco en algo que me extraiga mis cinco sentidos que se van hacía adentro de mí y los concentro en mi entorno y al hacerlo me olvido de lo que estoy sintiendo y al cabo de un tiempo, el cual cada vez será menor ya estoy restablecido y la mayor parte de veces sin necesidad de tomar nada, pero este es otro articulo.

En mi región y puntualmente en mi país, un día que me tomé la última pastilla de Lorazepam, fui por una receta con mi médico de cabecera y una vez con ella, me dirigí a mi farmacia de conveniencia. solicité el medicamento y el dependiente me responde que la tienen agotada, regresé a mi casa y tome la guía telefónica he inicié mi peregrinaje por todas las farmacias grandes y chicas en busca de la droga, pero en todas recibí la misma respuesta: ¡Esta agotada!; con un vacío en mi estómago por el susto de no encontrar la droga que me permitía llevar una vida normal, desesperado pregunté que cuando les llegaría y ellos me respondieron que no sabían, que lo único que sabían era que se había agotado por falta de insumos para su elaboración, en ese instante sentí una sensación de terror y horror invadir mi cuerpo, y el solo pensamiento de que no encontraría mi medicamento empecé a flaquear y es que para estas alturas de mi drogadicción yo tomaba 2 mg. de Lorazepam tres veces al día, esto era demasiado, pero era lo único que me permitía estar normal y poder llevar a cabo mis labores y mi vida social en completa normalidad. Recuerdo que hubo temporadas que tomaba hasta 10 mg. en el día y noche. 

¿Qué hago ahora? me cuestioné pues, no podré conseguir el medicamento. Entre angustia y temor, uno que se acrecentaba a cada segundo que pasaba, llegó a mi cabeza una posible solución, y es que, quienes padecemos de este problema nos volvemos unos expertos psicólogos y siquiatras, nadie nos puede engañar con placebos y con palabras rebuscadas que a la larga todos repiten lo mismo, pero bueno, mi mente inició la incansable búsqueda a la solución de mi problema presente, pero debía de darme prisa pues, el tiempo apremiaba y yo sentía como me acechaba ya la condenada ansiedad, los síntomas aunque débiles se estaban haciendo presentes, entonces recordé que anteriormente al Lorazepam, hace 35 años, tomaba otro ansiolítico, el cual considero que es menos fuerte que el mismo Lorazepam, me cuestionaba, cómo era que se llamaba este ansiolítico, luego de unos agonizantes minutos lo recordé, se trataba del: Bromazepam, conocido como: Lexotan, Brominter, entre otros nombres comerciales; llamé a mi farmacia de conveniencia y le dije a quien me atendió, que yo era quien buscaba el Lorazepam y que lo necesitaba y si en su defecto por estar agotado, si no podía despacharme en su lugar con la misma receta el Lexotan, este tuvo que consultarlo con la persona indicada y luego de unos minutos esperando y dependiendo del criterio de quien tenía a su cargo dicha responsabilidad, el dependiente me dijo que por esta ocasión tan particular harían una excepción y en cosa de media hora, me encontraba con la caja de Lexotan en mis manos, pero, ahora se me presentaba otra incógnita; cuántos miligramos de Lexotan harían el equivalente a una de Lorazepam de 2mg, recordé entonces que la presentación del Lexotan viene en miligramos de: 1.5, 3 y 6. 

Entonces tome la decisión de tomar 3 mg, pero estos no fueron lo suficientemente necesario para darme la tranquilidad que me daba el Lorazepam, así que en cuestión de cuatro horas o un poco menos y ya con un poco de ansiedad encima, decidí tomar otra dosis, esta vez me receté 4.5 miligramos o sea, una pastilla entera y la mitad, de una caja con pastillas de 3 miligramos cada una, esta dosis me funcionó muy bien, pero no para mi bolsillo, pues en el mes debía de comprar hasta dos cajas para completar una de Lorazepam, pero bueno, el fin justificaba los medios. 

Así estuve, hasta un día que hubo un evento muy especial, el cual me obligó a salir de mi casa, debo de agregar que en mi billetera siempre contaba con una pastilla de Lorazepam por si acaso, pero por ahora no había apartado aún una de Lexotan pues, resulta que aquel acontecimiento se me hizo largo y cuando caí en cuenta, la hora de mi dosis de medio día ya se había pasado como una hora, era algo raro, pues el reloj de mi cuerpo y mente eran puntuales, seguramente lo ameno del momento hizo que yo saliera de mí, y que mis cinco sentidos estuvieran justo fuera de mí, pero cuando me percate de la hora que era y a pesar de que mi cuerpo no me demandaba la droga, mi mente me empezó a traicionar y el pánico salió a escena, me dije: Buscaré algún liquido para bajarme la pastilla, al conseguirlo, extraje mi billetera, pero por más que la esculqué y que casi la desbarato, nada, en eso recordé que no había nunca apartado una de mis nuevas pastillas, regresé con el miedo en mis adentros y consulté en cuanto tiempo nos regresabamos a casa, pero esto nadie me lo supo responder, esto me elevó mi nivel de ansiedad y sentía que estaba por descontrolarme, en ese justo instante, las maravillas de Dios, llegó alguien que se robó toda mi atención y a razón de otra hora me olvidé de mi situación, es decir, que por otra hora más estuve bien, hasta que alguien de mi casa me dijo: ¿Te has tomado la pastilla ya?; esto me lo recordó y me inquietó de nuevo, pero en el momento justo en que mi mente me recreaba unas imágenes de una inminente crisis, alguien me dijo: Nos vamos; esto me devolvió la vida, me dio un respiro, una esperanza, pensé; solo debo de aguantar hasta regresar a casa, será, no más que una media hora, y así fue, en media hora estábamos en casa; entramos, era tanta mi emoción por estar de vuelta que olvide lo que me causaba esa emoción, por otra hora estuve tranquilo, hasta que ya casi se acercaba la hora para mi tercera toma fue que caí en cuenta que ese día no había tomado mi dosis de medio día, pero mi mente me traicionó de nuevo y tomé una dosis mayor que la acostumbrada para compensar la que no había tomado. 

Al día siguiente, transcurrió parte de la mañana y me percaté de ello cuando me llegó la hora de la toma de medio día, me dije: ¡Dios mío qué es esto!, se me esta olvidando tomar los medicamentos y sin goma, sin Síndrome de Abstinencia, además, pensé: El milagro se esta dando. Ya saben, nosotros somos quienes ansiamos que el milagro se nos de, y en mí se estaba dando, pero esto me asustaba, no comprendía como era posible aquello, pues la primera vez que me quite esta droga por decisión y lo logré, fue algo muy traumático, recuerdo que llevaría unos seis meses con la Lorazepam cuando decidí dejarla, sabiendo que era adictiva y en el termino de mes y medio lo había logrado, me la quite de tajo, como lo dijo el médico, pero por lo menos, el mes fue horrible, el medio mes siguiente fue de acomodamiento desde todo punto de vista, lamentablemente a los tres meses de aquella hazaña que me dio tanto orgullo, empece a sentirme nervioso y llegó el dilema; me tomo aunque sea un pedazo de la pastilla, no, para qué, ya la dejé, le haré ganas y lo superaré, pero no fue así, cuando menos lo imaginé me dio una crisis que me obligó a tomar de nuevo la droga, me tomaba una cada 24 horas, pero con el tiempo no fue suficiente y decidí tomar una cada 12 horas, hasta que llegué a tomar una cada 8 horas de 2 mligramos, el máximo de esta droga. 

Dirán, dos miligramos no es nada, pero es el equivalente a otras de muchos miligramos, esta droga es capaz de dormir por casi un día a un alcohólico y en algunas series televisivas de salas de urgencias, he visto y escuchado, cuando alguien entra en crisis en una operación o cualquier otra eventualidad, que el médico le indica a la enfermera que le inyecte 2 miligramos IV (intravenosos) de Lorazepam o Ativan, otro nombre comercial de esta droga, así de fuerte es este medicamento. 

Por qué les comento esta experiencia, lo hago porque consciente estoy de que aunque ahora ya no la tomo, sé que en algún momento la necesitaré de nuevo, como la necesitaría cualquier otra persona normal, pero esta vez no la subestimaré, si la necesito la tomaré, pues, en un tutorial de una Dra. y Psiquiatra Inglesa, ella dice¿: Que dependiendo del paciente se necesitará de hasta cinco años más o menos para desintoxicarse por completo, lo cual significa que, aunque lleve un año o dos sin tomar estas drogas, puede ser que un día la necesite y deberé administrármela, pues estaré aun en el proceso de desintoxicación.

A la fecha de hoy en que escribo este artículo, digo con mucha esperanza en mi corazón, orgullo y valentía, que ya casi cumplo mi primer año sin tomar más benzodiacepinas, en este caso propio, Lorazepam y Lexotan, para mí, sin duda, esto es un milagro, pues debo decir que estos existen y que Dios obra de maneras que a veces no tienen sentido para nosotros, pero les debo contar cómo fue que yo creo y es más, estoy seguro, fue el método que sin saberlo utilicé para lograr el dejar de tomar estos medicamentos sin sufrir del Síndrome de Abstinencia, y lo hago, porque debo y es mi obligación, para que quienes hoy día tienen mi problema puedan al igual que yo, dar testimonio y vivir una vida plena, además, si es, lo que para mí es: Un Milagro, es mi obligación con Dios de compartirlo pues, al final de cuentas lo que he sufrido tiene un propósito y quien quita y el mío sea este.

Resulta que desde hace aproximadamente 4 años, que un día empecé a comer cómo mínimo un banano (plátano, banana, en otras regiones) y digo, como mínimo, pues hay veces que me he comido hasta cuatro en el día, y en otras ocasiones, además del banano mínimo por la noche unos plátanos cocidos o fritos, por cuatro años. Sin yo saberlo, estaba en camino a mi cura de la dependencia y digo sin yo saberlo, al día de hoy esta fruta a dejado de gustarme, diríamos por acá al estilo de mi abuelita que me empaché, pero en rara vez, aún a la fuerza me como uno por lo menos a la semana. 
Además debo indicar que el tipo de banano que he consumido, por que así me gustan, son los que están casi verdes, los que empiezan a colocarse amarillos, pues los muy maduros y pecosos no son de mi agrado, prefiero a esos que les cuesta hasta quitar la cascar, los que al paladar son hasta como ácidos. Esa fue mi dieta como postre por casi 4 años, unos días más u otros menos. 

Me encontré un día en meditación, me dije: ¿Por qué motivo pasó? (todo lo dicho), ¿por qué dejé de tomar estas drogas tan adictivas de un día para otro?, ¿por qué el cuerpo y mente ya no me exigió más droga? Y más interrogantes que no vienen al caso, pues me llevan a lo mismo.
Y al ver en retrospectiva, la conclusión a la que llegó, pues fue lo único que cambio mis costumbres de años, lo único que agregue a mi dieta, lo único que fue diferente de toda una vida anterior y con lo que me encontré, fue con eso, el consumo de los BANANOS. 

Hace un mes, quizá, no lo sé a ciencia cierta, pero el caso es que, hace poco, me encontré con una página que un familiar compartió en las redes sociales y esta decía: Come un banano diario y no creerás como te sentirás... Abrí la página y ahí me llegó la respuesta que tanto busqué, decía entre otras propiedades, que esta fruta era un fuerte antidepresivo y antiansiolítico muy potente y natural, eh ahí mi respuesta. Yo dije: Gracias Dios mío por responder como siempre a mis preguntas y suplicas y a mis oraciones. 

La medicina alternativa, homeópata y/o naturista..., son efectivas, lo que sucede con ellas, es que no son rápidas, los resultados no son inmediatos ni de corto plazo, es tardado y de tenerles mucha paciencia, pero ahora yo puedo dar testimonio de que son efectivas.

Esta es mi historia, la comparto para que lo haga quien este desesperado y desee dejar de ser un adicto más a estas drogas, no puedo asegura el tiempo, ni los resultados, pues todo es diferente en cada individuo, somos diferentes y quizás habrá quienes necesiten más tiempo que el mío, o también, puede que habrá quienes necesiten menos tiempo, creo que también dependerá del tiempo que se lleve de consumir esta droga, en mi caso, fueron 35 años.  

También es bueno anotar de que no se garantiza de que un día no nos veamos en la necesidad de tomar una de nuevo, hagámoslo sin temor, pues ya las conocemos y con inteligencia podremos saberlas controlar y administrarlas, pues no debemos subestimarlas como hace 35 años yo lo hice.



Este artículo va con mucho amor para mis hermanos en la enfermedad de la depresión y ansiedad.
Dios les de fe y paciencia y mucho coraje para decidir un día, no muy lejos, de abandonar esta adicción. 


Como siempre, será hasta la próxima, con el afecto de siempre, su amigo: Sergio Raga.