martes, 12 de diciembre de 2017

Tú y yo, yo y tú


La más bella canción cantada con el más profundo amor, tú y yo, yo y tú, nuestra historia de amor, una que jamás se inventó porque no nos habíamos amado aún, si un día el poeta escribió poemas de amor a la gente mintió, pues el más bello poema que aun se escribe es nuestra historia mi amor, tú y yo, yo y tú. 

Si el mundo grita por un cambio y entre tanta confusión, tú y yo, yo y tú, ignorando todo, simplemente amándonos en la oscuridad, bajos las estrellas y la luna que nos contempla y resplandece, enamora al lobo que aúlla por entre las montañas deseando encontrar un amor como el tuyo y el mío, tú y yo, yo y tú.

Shakespeare escribió tragedias inspiradas en lindos encuentros amorosos con un trágico final, pero eso no es para mi y para ti, tú y yo, yo y tú, tendremos un mejor final, un inesperado final, seremos antología para los que empiezan en estas cosas del amor, nos emularan pero fallaran porque siempre un defecto en el otro encontraran, nada como tú y yo, yo y tú, perfecta pareja que por cosas del cielo un día nacieron, crecieron y se encontraron al verse se enamoraron y supieron que nada los separaría jamás, esto somos tú y yo, yo y tú, por donde lo veas principio y final, final e inicio así es nuestra manera de amar, esto no lo leerás en ningún libro de historias de amor con un final feliz, por que nuestra historia aún no se escribe, la estamos escribiendo justo ahora, tú y yo yo y tú. 

Si has bailado un bolero o tal vez un tango sabrás de lo que hablo, así es cuando nos amamos, escuchamos en nuestros oídos las melodías y las letras las ponen nuestros suspiros y quejidos, por nuestros poros brota el sudor, el aroma del amor, te beso y me besas, me alimento de ti y tu haces dieta de mí, tú y yo, yo y tú romántico bolero o tremendo tango, desgarradoras letras cómo mi espalda cuando llegas al clímax.

Tú y yo, yo y tú una antología de amor, compendio de lo mejor de este sentimiento que nace en el corazón y que destierra a la razón, así somos tú y yo, yo y tú, perdemos la noción del tiempo, le hacen falta más horas al día para seguir amándonos, no conocemos un amanecer, mucho menos un atardecer, no tenemos tiempo para trivialidades, lo nuestro es amar y amar, eso somos tú y yo, yo y tú, la esencia pura del amor.

Creímos haber un día amado pero estábamos equivocados, pero aquello solo fue una experiencia para saber que el verdadero amor esperaba por mí y por ti, entonces apareciste tú y me encontraste a mí, sentimos que nuestras almas nos abandonaba el cuerpo, nuestros ojos no dejaron ni un solo segundo de admirarse, nuestros corazones sintieron agitarse sin motivo ni razón y es que el corazón no conoce de razón cuando le llega el verdadero amor, eramos tú y yo, yo y tú, frente a frente. 

Por nuestras mentes desfilaron mil imágenes, en ellas solo tú y yo, yo y tú, no había cabida para nadie más, entonces supimos que enfrente teníamos al verdadero amor, sin pensarlo nos acercamos y nuestras manos se extendieron y se tomaron, ninguno lo comprendió, pero era el amor que nos acercaba y la atracción era tan fuerte y evidente que ambos moríamos de sed por sentir el aliento del otro, por conocer el sabor de los labios que nos darían el combustible para seguir viviendo esta vida que hasta ayer fue sin sabor ni color. 

Fuimos como el resto, marionetas movidas por lo que nos rodeaba pero esto me enojaba porque no encontraba lo que yo buscaba pero solo me basto con verte y escuché a mi corazón y desterré de mi a la razón. 

Entonces supe que había encontrado el amor, eramos solo tú y yo, yo y tú, nada a nuestro alrededor más que el verdadero amor.



Tú y yo


Si tú eres la pregunta la respuesta soy yo.
Si tú eres la letra la música la pongo yo.
Si tú eres el problema la solución ese seré yo.
Si tú eres el nido el polluelo soy yo.
Si tú eres los versos el poema soy yo.
Juntos somos la más linda oración de amor,
Juntos haremos las más bellas frases de amor,
Tú y yo, la perfecta conjunción de amor.

Si tú eres el momento el beso soy yo.
Si tú eres lo que busco lo encontrado seré siempre yo.
Si tú eres la sinfonía la melodía soy yo.
Si tú eres quien baila tu pareja seré yo.
Juntos seremos la perfecta sinfonía de amor.
Juntos seremos el más bello poema de amor.
Tú y yo, el ejemplo de como amar con amor.

Si tú eres el universo la estrella fugaz que llega soy yo.
Si tú eres la letra la pluma soy yo.
Si tú eres el sueño los sueños húmedos los pongo yo.
Si tú eres la argolla el nombre inscrito en ella sera el mío.
Juntos somos la ceremonia de bodas y enamorados diremos que sí.
Tú y yo, constelación de estrellas destilando amor.

Si tú eres poesía el poeta soy yo.
Si tú eres la piel la caricia seré yo.
Si tú eres la pintura el cuadro soy yo.
Si tú eres la novia el novio sin duda soy yo.
Juntos venceremos la adversidad 
e iremos  tomados de la mano a la eternidad.
Tú y yo, mermelada de amor

Si tú eres mi amor tú amor seré siempre yo.
Si tú eres los labios el dulce beso soy yo.
Si tú eres la introducción el contenido a leer ese soy yo.
Si tú eres la madrugada el sol que bosteza desvelado soy yo.
Juntos somos una hermosa canción entonada por los enamorados.
Tú y yo, dos amantes condenados a amarse por la eternidad.

Esto somos tú y yo, esto somos mi amor.
Tú y yo, somos historias de amor. 
Nadie antes escribió algo más bello que lo nuestro,
si el amor fue inventado la inspiración fuimos tú y yo.



lunes, 11 de diciembre de 2017

SWElectronica. S.A.


Estaba recién graduado y mi única experiencia habían sido mis practicas mientras estudiaba, tanto en el instituto, como en mis vacaciones en alguna empresa que solicitaban vacacionistas. Una vez graduado, amistades y familiares me llenaron la casa para reparar sus aparatos, creo que muchos lo hicieron pensando que se ahorrarían unos billetes y sí, se los ahorraron, mientras que yo seguía en mis practicas pero ya como profesional, al tiempo mis estudios universitarios, pero esta es otra historia. 

Durante mi práctica supervisada conocí a un técnico, el cual, era un personaje no muy bien visto por el resto de sus compañeros en la empresa, era muy bueno y con enorme experiencia; yo que siempre he sido muy amigable, fui advertido por todos en esa empresa de no acercarme con aquel cascarrabias, me lo advirtió hasta mi jefe superior inmediato, a pesar de que ellos se llevaban muy bien y que la empresa casi siempre los mandaba juntos a especializaciones al exterior, pero yo que nunca me he dejado influenciar por las habladurías, no hice caso a todo lo que de él me advirtieron y decidí ser yo quien debía juzgarlo y vaya sorpresa la que me llevé, fue todo lo contrario y nació entre nosotros una enorme amistad (por qué cuento esto, pronto lo sabrán, los trucos que este me enseñó, son unos que en ninguna universidad encontrarás solo te los dará la universidad de la vida. Guardaré más detalles para comentarlos como una historia, pues este amigo se lo merece).

Pues bien, regresando a la presente historia. Una tarde se aparece mi hermano mayor, con un recorte de prensa el cual solicitaba un técnico, yo que no buscaba empleo, pues, con lo que a mi casa llegaba era más que suficiente, pero mi hermano que me insistía tanto y yo, con el recorte de prensa guardado; mi hermano me llamaba por teléfono para averiguar si ya había ido por el trabajo y yo, sin el menor interés. Entonces llegaron las vacaciones de Semana Santa y nos fuimos al pueblo de mis abuelos, mientras viajábamos mi hermano me recriminaba el por qué no había ido a las entrevistas, a lo que yo me hacía el desentendido, pero en mis adentros ya aburrido por tanta insistencia me prometí que si para cuando terminaran las vacaciones había otra oportunidad de empleo, lo tomaría, o por lo menos me haría los exámenes para ver si aplicaba a la plaza.

Regresamos de aquellas vacaciones y del tema ya no se habló más, pues era evidente que ya alguien era dueño del puesto. 

Pasaron veinte días de haber retomado nuestras vidas y actividades normales y el siguiente fin de semana llegó mi hermano a casa, como lo hacía cada sábado después de haberse casado, llegaban a almorzar a nuestro hogar y esta vez nomas entró y preguntó por mí, mi madre le indicó que yo me encontraba en la comodidad de mi cuarto. El viernes anterior había sido un especie de fiebre de viernes por la noche y aún me encontraba en cama con una hueva increíble, de esas que te las propina una buena desvelada.

_Con razón no buscas trabajo si aún estás echadote. Dijo muy molesto.
_Hola hermanito. Pasa, cómo estás, yo estoy bien, gracias por preguntar. Respondí muy molesto.

Este sin replicar a mi comentario me arrojó sobre las cobijas otro recorte de prensa y salió para terminar de llegar y saludar. 
Cuando escuché que la puerta se cerró y de golpe, salí de entre mis chamarras y me encontré con el recorte de prensa nuevo.

_¿Qué raro? Otra vez el mismo anuncio; ¿cómo, si yo lo tengo aquí guardado?

Y abrí una gaveta, y sí, ahí estaba, lo cogí y era otro, pero ambos decían exactamente lo mismo. La explicación lógica era que no habían aun contratado al tan buscado técnico y después de varias semanas dispusieron publicar de nuevo el mismo anuncio. 

En ese instante regresaron mis pensamientos del viaje, cuando prometí ir a ver la siguiente oferta de trabajo, además me dije que de pronto y ese trabajo era para mí, pues lo que es de Pedro no se lo quita Juan.

El lunes siguiente me levanté temprano para cumplir con mi promesa y mi destino, salí de la casa sin decir a donde iba, pues quizá y por mala suerte me daban el trabajo y a lo mejor no me interesaba trabajar y si se enteraban quién les callaría la boca, especialmente a mi hermanito. 

Baje del autobús y busque la dirección, la cual era en un sector muy exclusivo de nuestra ciudad, en donde solo se veían edificios enormes y empresas prestigiosas, seguí las coordenadas que me indicaban la dirección en el recorte de periódico y cuando sentí estaba enfrente del edificio de la empresa SWElectronica. S.A.

_¡Wao! Qué lujo de empresa.

Esto me entusiasmó y después de admirar el edificio de cuatro pisos, caminé a recepción, por fuera se podían observar los aparatos y el servicio que esta importante empresa prestaba, ingresé al edificio y la recepción era increíble, aduje que el resto sería mucho mejor; atendiendo los teléfonos, una recepcionista guapísima quien con mucha amabilidad y con un gesto me pidió me sentara y esperara en lo que ella se desocupaba. Yo me dirigí a la silla más cercana sin salir de mi asombro, el lugar era muy lujoso y exclusivo.

_Buen día, ¿en qué le podemos ayudar? Dijo la guapa recepcionista.

Yo me puse de pié y caminé hasta su cubículo, al acercarme para indicar a la señorita el por qué de mi presencia en el lugar pude ver un par de hermosa y sexys piernas, ella notó mi mirada indecorosa y solo se sonrió, seguro ya estaba acostumbrada a que quien se hiciera a su lugar y veía sus atributos femeninos esto mismo sucedía o pudo ser también que ella veía a un culicagado que no había visto antes a una distinguida señorita de esa élite. 
Bueno, con el rostro algo rosado y luego de aclara mi garganta le dije.

_Hola, vengo por lo del anuncio de la prensa. 
_Ah ok, por favor llene este formulario y luego me lo entrega. ¿Está bien?
_Sí, está bien, gracias.

Regresé al mismo lugar y llené el formulario, el cual solicitaba mis datos personales y profesionales, experiencias, etc. Al terminar regresé con ella.

_¿Ya lo completó?
_Creo que sí señorita, muchas gracias.
_Ok, sígame por favor. 

Se levantó, y que mujeron era, yo soy alto pero ella casi me sobrepasaba, por supuesto con la ayuda de unos zapatos como de diez centímetros, caminé por detrás de ella sin lograr dejar de ver sus glúteos y esas divinas piernas con que la naturaleza la bendijo. Entramos en el cuarto siguiente a la recepción y en el lugar, como una docena de personas esperando ser entrevistados, algunos con herramientas que indicaban que ya trabajaban en lo requerido por la empresa y que buscaban otras opciones de superación.

_Siéntate aquí ya te llamarán.
_Gracias, muy amable. 

Y regresó a su lugar de trabajo, no sin ser observada por la docena más yo, quienes esperábamos por ser llamados para ser entrevistados. 
Yo en mis adentros sentí un alivio, pues era evidente que no podría conseguir el empleo, pues, al ver las herramientas y las vestimentas con logos de empresas que seguramente eran de la competencia, yo no tendría oportunidad alguna, esto me relajó, pues regresaría a casa y les contaría que había asistido a mi primera entrevista de trabajo a petición e insistencia de mi hermano y que lamentablemente no lo había logrado, pero que habría dado el primer paso y que seguramente en un futuro cercano podría conseguir el anhelado empleo. 
Para todo esto escuché mi nombre, el cual seguro lo repitieron varias veces.

_¡Sergio Raga!... ¡Sergio Raga!...
_Aquí, yo, soy yo...
_Ah, pensé ya no estaba, pase por favor.

Me indicó un señor, ya molesto por mi falta de respuesta inmediata, tal vez cansado por las entrevistas y quizá ya con la persona contratada y yo solo sería invitado a pasar a sus oficinas para escuchar de él; un gracias por venir. 

-Ah se me olvidaba indicar que yo había llegado impecable a mi entrevista,- tal cual se debe asistir a una entrevista de trabajo, por lo menos así era en aquellos tiempos, creo que hoy día ya no se acostumbrará esto, a pesar de que los que pasaron antes que yo, no iban elegantes y llegaron con ropa de trabajo.

_Pasa, siéntate por acá por favor. Deja ver. Veo que recién te has graduado de Perito en Electrónica y que no tienes experiencia laboral. Tienes poca edad, etc., etc... Ok Sergio, te contaré para que puesto estamos solicitando un técnico y luego te haré un examen para saber el grado de conocimientos en electrónica que tienes. ¿está bien? 
_Está bien, me parece bien, gracias. Dije muy seguro de mí, algo que siempre me caracterizó desde muy joven.
_Bueno, SWElectrónica es una empresa con diez años en el mercado y nuestro fuerte entre otras líneas es la telefonía, para ser más exacto, las plantas telefónicas o KSU, cómo les llamamos en el medio. ¿Sabes de qué estoy hablando supongo?
_Para ser honesto, no tengo ni la menor idea. Pero tengo buena actitud y creo que puedo aprender rápido.
_Eso está muy bien. ¿Has tenido la oportunidad de reparar alguna vez por lo menos un teléfono?
_Para seguir con mi honestidad; no. Pero puedo aprender y rápido.
_Ok, excelente. ¿Has tenido la oportunidad de tener contacto con personas de oficinas y ofrecer servicios de telefonía?
_Pues, siguiendo con mi honestidad; no. A lo máximo que he llegado son a vecinos del barrio y a familiares, a los cuales les he reparado televisores, equipos de sonido y cosas similares.
_Comprendo. Ahora te enseñaré un KSU, para que lo conozcas y te haré unas preguntas de su electrónica, ¿Ok?
_Ok.

Extrajo un extraño aparato, de los cuales jamás había visto uno en mi vida como técnico, es más, ni sabía que existían; lo colocó sobre su escritorio y me pidió que me acercara y así lo hice; una vez al lado del misterioso aparato, el ingeniero me interrogó.

_Sergio, ¿podrías identificar algún circuito integrado?
_Si, claro, son estos. Y se los señalé.
_¿Podrías por favor señalar los transistores?
_Con mucho gusto, son este, este, y... este...
_Muy bien, podrías identificar en este aparato al fuente de alimentación.
_Con mucho gusto, la fuente de alimentación de este aparato obviamente es esta.
_¿Podrías indicar para que sirven cada uno de sus componentes?
_Con mucho gusto. Y procedí a indicar el funcionamiento de cada dispositivo.
_Muy bien. Bueno Sergio, esto es todo, me harías el favor de esperar en la sala un rato, gracias.
_Esta bien, con permiso.

Salí de la oficina del ingeniero, satisfecho y con la certeza de que no había conseguido el empleo, pues de todas sus interrogantes solo las últimas pude contestar, además no sabía ni J de lo que la empresa necesitaba para aplicar como su técnico. 
Mientras esperaba a que me llamaran de nuevo para darme las gracias, salió de su entrevista otra persona, al parecer era la última, pero no se sentó, salió del edificio y se fué; esperé otros tantos minutos y entonces salió el ingeniero y desde la puerta me indicó que entrara.

_Siéntate Sergio, espera un momento por favor.

Tomó su extensión telefónica y por el intercomunicador solicitó la presencia de la guapa recepcionista, la cual se hizo presente con unos papeles en sus manos, al entrar ella me sonrió con la misma amabilidad que me recibió y sonriente salió de la oficina del ingeniero dejando sobre su escritorio unos papeles.

_¿Muy guapa la señorita verdad? Se llama Claudia.
_Eh, pues, sí, es simpática ¿Claudia, eso dijo no?
_Ok Sergio, oficialmente te doy la bienvenida a SWElectrónica, claro, media vez firmes este contrato y aceptes las condiciones y el sueldo.
_¿Quéeee? ¿Pero? No comprendo.
_¿Qué es lo que no comprendes, has venido por un trabajo y lo has encontrado? Felicitaciones.
_Pero, bueno sí, pero... No entiendo, ¿cómo es qué me desea contratar si no sé nada de este negocio?... 

Muy en mis adentros estaba feliz, pero a la vez decepcionado, había conseguido un trabajo, el cual salí a buscar sin desear conseguir, esto era algo confuso, pero bueno ya encaramado en la mula, por mula, había que hacerle huevos.


Continuará... 


Tomado del libro: "Historias de un Adolescente Tímido 3" Por Sergio Raga.




viernes, 8 de diciembre de 2017

Pequeña y liviana


Mis brazos son fuertes 
y tú eres liviana pero sensual,
soy tosco y mocoso aun
tú eres bella y un poco mayor
pero no hay edad para el amor.

Mis besos son inexpertos,
los tuyos son agua para un sediento,
soy un tipo extraño y aun no me defino,
tú eres mujer experimentada y nada importará
para amar solo hace falta amar.

Aun no me estreno como hombre,
tú eres libro abierto del kamasutra
vaya faena la que me espera,
me graduaré en estas bellas artes 
mucho antes de lo pensado
esto te tiene sin cuidado, al fin me estrenarás,
hombre me harás y dejaré mi piel de niño 
olvidado en el camino.

Eres liviana y sutil para ser felina mortal,
yo soy fuerte pero con mentalidad débil e infantil.
esto es causa de gracia y también de exitación
cómo fue que llegaste a mi vida
cómo fue que me atravesé en la tuya.

Me besas con tanta pasión 
que me creo todo un hombre,
te beso con lo que tengo 
y tú me ves con ternura y con dulzura
soy fruta que aun no madura 
tú eres fruta que cayó hace mucho del árbol.

El amor está servido 
y yo te espero con mucha gula,
como experta me presentas el menú 
y yo quedo asombrado, 
digo me lo comeré todo en seguida 
y mis dedos después chuparé.

Tú me indicas como usar los utensilios 
y me repites con ternura
que los manjares deben ser ingeridos con lentitud,
saborear los sabores y distinguir las texturas,
mujer experta en el arte culinario 
y a propósito, exquisito es el suyo,

Yo soy fuerte e inexperto,
tú eres pequeña y liviana 
y con mucha experiencia
perfecta combinación para una relación
al fin de cuentas 
no hay edad para el amor y para amar.




La elección de reina


Cuando se es un adolescente, por algún motivo siempre terminamos deslumbrados por la chica más linda y popular de tu centro de estudios y yo, no fui la excepción a la regla. 

Tendría por esa época unos catorce años, edad de las ilusiones, edad de las decepciones, edad de los traumas que te acompañarán por el resto de tus días; pero también, estas experiencias pueden hacerte alguien fuerte y vencedor de tus defectos, aquellos que aunque no son tan grandes tus amigos te los hacen enormes, y claro, la falta de confianza en uno de aquella edad te puede hacer mucho daño, pero también te puede hacer tan fuerte y convertirte en un vencedor de esos fantasmas y darle un giro a tú entonces diminuta e insignificante vida.

Esta es mi historia, quizá una que logró hacerme años más tarde quien fuera parte del circulo de los que disfrutan de las mieles del amor. Debo reconocer que por la inmadurez de esos años, me llevaron a ser otro igual a quien me hizo sentir una piltrafa, hoy agradezco que sucediera aquella experiencia, pues de no ser así, quizá seguiría siendo el adolescente tímido, y mi libro, de mismo nombre jamás habría nacido.


... Se acercaba la fiesta de aniversario, mi primera fiesta formal de adolescente y a flor de piel sentía la emoción, los sueños de que en dicha fiesta sucediera lo que por meses había soñado, y es que, me soñaba bailando con esa chica y en medio de la fiesta, salir a un balcón y bajo el plata de una enorme luna y con el embrujo de los rayos que a traviesan los cielos llegar hasta nosotros, besar sus labios. 
Al igual que yo, otro buen grupo de adolescentes tímidos soñando lo mismo, la chica que participaba entre otras diez, las cuales no estaban nada mal y hasta hoy me doy cuenta de ello, pues en ese tiempo su luz era de tanta intensidad que no permitía ver a las que estaban a su lado, así de bella era, su rostro moreno y lindo, sus curvas que a pesar de ser otra adolescente era una chica como la de algún cartel de publicidad. Cuando me la encontraba por los corredores, ella era tan amable, era tan linda. Hoy entiendo que era parte de su política para ganar la corona, sin embargo, para mí era como hablar con algún ángel recién llegado. 
El día de la elección estaba cercano y los grupos estaban divididos, muchos con ella (era obvio) y otros no tan numerosos con el resto.

Entonces llegó el día que no olvidaré (creo que si lo había olvidado y hoy lo recordé), aparecí con mi grupo de amigos y compañeros de aula y por el lado contrario apareció el profesor organizador del evento; por extraño que parezca la linda chica no tenía alguien que fuere su acompañante, un caballero para el evento tan esperado por todos. Fue entonces que el profe se acercó a nosotros y entre los cinco que éramos, se dirigió a mí (por qué, no lo sé).

_Raga ¿tienes traje de noche?

Yo quedé, con el ceño fruncido, sin saber el por qué de la pregunta (me imagino que esta pregunta la habría hecho a muchos más, pero nadie tenía).

_Si tengo. ¿Para qué profe?
_Estoy buscando el caballero para Celia?

Cuando dijo esto, escuché sonar las trompetas celestiales y mis compañeros me palmearon la espalda, algunos lo hicieron felices por mí, mientras que por lo menos uno, lo hizo por envidia pues, sentí un golpe muy fuerte en mi espalda.

_Bueno, entonces mándalo a la tintorería, porque oficialmente eres el caballero de Celia.
_¡Sí profe! ¡Hoy mismo le digo a mi mamá! ¡Gracias!

Era el momento más feliz de mi vida, mis sueños se hacían realidad; y en ese momento me vi sobre aquel balcón y bajo el embrujo de la luna besando a Celia. 
Entonces ella apareció en escena y justo fue cuando aún estábamos en la algarabía de la buena noticia, alguien nos hizo ver que ella se acercaba y entonces el profe, con mucha emoción por el ambiente y quizá por que al fin halló a alguien que tuviera su tacuche propio, este le dijo a la encantadora de Celia las buenas nuevas. 

_Celia, que bueno que llegas.
_Sí profe, y eso ¿por qué?
_Ya te conseguí a tu caballero.

Yo, entre mis cuatro amigos con la felicidad dibujada en mi rostro escuchando cómo el profe le daba la excelente noticia a Celia.

_ Qué alegre. ¿Y quién es? Dijo Celia con el rostro encendido.

El profe haciendo a un lado a mis compañeros y abrazándome; dijo.


_¡Es Raga!

En ese instante llegó el golpe que me causaría daños irreparables, pues la reacción de Celia fue inclemente. Esto dijo.

_¡¡Ese no me gusta!!

Lo que hace unos pocos minutos fueron trompetas celestiales, se convirtieron en horribles tambores de ultratumba, sentí que un hoyo se hizo bajo mis pies y que caía sin encontrar la esperanza de detenerme en algún lugar. Celia luego de decir esto sin anestesia y sin importarle nada mi autoestima siguió su camino. Mis amigos y compañeros me hicieron el paro, se sintió la buena vibra, se sintió la solidaridad para conmigo; a quien se le caía la cara de pena era al profe, quien me quiso consolar.

_No le hagas caso, esta Celia y sus bromas, por eso es tan popular.

Mientras decía esto, él se alejaba de nosotros, y cuando estuvo a punto de entrar en uno de los largos corredores se detuvo y desde ahí me gritó.

_No olvides mandar a la tintorería tu tacuche.

Sí como no, sería feo, pero no mula. Pero hasta el día de hoy le agradezco su buena vibra, mientras tanto, mis compañeros de inmediato cambiaron el tema, como quien no le da importancia a lo que recién sucedió, hicieron de todo para que el mal trago me pasara rápido. Pero aquel mal momento no pasó tan rápido como creí, este me pasó años más tarde, cuando una tarde noche me la encontré en un bus del servicio colectivo y... Bueno esta es otra historia.

El día de elección llegó, entre la concurrencia me encontraba yo junto a mis amigos, pero ya no veía en Celia aquella incandescente luz, esa luz mortal, la que me hizo quedar en coma, la que más tarde y mucho antes ya había hecho lo mismo que a mí, en otros. 
El maestro de ceremonias anuncio a las candidatas y ellas entraron, caminaron sobre el escenario y al lado de ellas su paje o caballero, se veían tan lindas, fue aquí que me di cuenta de que Celia no era la única belleza en el establecimiento, habían por lo menos otras nueve Celias, y para ser honesto, hasta vi a otras mucho mejor que ella (pudo ser el calor y la cólera por el mal momento que me hizo vivir). 

Entonces entró Celia, y mientras le aplaudían, mis cuatro amigos y yo, reímos al ver quien era su caballero; lo recuerdo como si fuere ayer, cuando el profe me vio y sonriente me guiñó el ojo, yo entendí y se lo agradecí. Es que su caballero era... Bueno, no caeré en la mismas que ella, pero se lo imaginarán, seguro el profe le dijo: -No hay otro con tacuche, así que te aguantas, ya viste, debiste haber aceptado al Raga.

Cómo era de esperar y lógico también, Celia ganó la corona. Y cuando fue el baile de gala, le tocó que bailar con su caballero y recuerdo que fue otro momento invaluable para nosotros, no así para ella, pues su flamante caballero le machucó los pies durante casi toda la melodía, pero ella muy profesional le tocó que aguantar, para una vez terminada la pieza musical deshacerse de él. 
Esa noche los cinco bailamos, no fue una noche como la soñé, pero si que nos divertimos, bailamos con nuestras compañeras y amigas de grado, no eran como Celia, pero bailaban muy bien.

Me tomé un momento para separarme del grupo con la excusa de que iba al baño, pero no, salí al balcón del edificio donde se llevó a cabo la fiesta, esa fiesta fue la mejor de todos los tiempos de mi colegio, al salir al balcón por un lado y en lo más oscuro una pareja haciendo realidad mi sueño, me hice al lado contrario a ellos, me recosté sobre la baranda del balcón del salón que quedaba en el cuarto nivel de un edificio de diez pisos, vi al cielo, y este estaba despejado, entre millones de titilantes estrellas colgaba en medio la mágica luna, en silencio la contemplé, sentí como si ella también me consoló, como si me diera un adelanto de mi futuro, pues luego me sentí muy bien. Y es que, después de esa noche llegaron mil noches más pero con un final diferente. Fueron mil lunas con mucha miel, de esa que jamás empalagará a nadie...



Tomado del libro: "Historias de un adolescente Tímido" por Sergio Raga



jueves, 7 de diciembre de 2017

Otro día sin amor, pero no es verdad


La vida sin ti ya no es igual,
los días son parecidos y todo sigue igual,
intento sobrevivir pero sin ti nada es igual,
a tu lado todo era sin igual.

Ahora me siento metido en una mortaja
por no tener la otra mitad de mi naranja,
veo el cielo gris y quiero morir, tengo una navaja,
me quiero desangrar y tú estás lejos, me llevas ventaja.

Alguien me detuvo y a mi sangre la contuvo,
al regresar en sí, la vi sonreír y me sentí como nuevo,
me preguntó por quién su amor ruego y entristecí de nuevo,
quise llorar otra vez y a mis venas cortar pero me detuvo.

Ahora he vuelto a soñar, sin despertar y en soledad gritar,
cada despertar ella quiere regresar, pero ya no la dejo entrar,
mi corazón ahora tiene nuevos brazos donde descansar
la vida es genial desde que a mi vida un nuevo amor deje entrar.

Cada día es una nueva aventura para amar sin descansar,
sus recuerdos me persiguen pero no me dejo atrapar ni alcanzar,
de inmediato me refugio entre sus brazos para descansar y a luego amar,
Si un día lloré, ahora eso es pasado, hoy solo nos queda amar y amar.

Si un día caminé a oscuras y a tientas, 
hoy solo quiero sentirte y que me sientas
y te quiero amar, solo amar, espero también así lo sientas,
a pesar de que hay mucha luz te miento y digo voy a tientas

Y te dejas tocar y yo te quiero tocar.
Y te dejas amar y yo te quiero amar.
Y me dejas hablar y yo te quiero escuchar.
Y si un día supliqué, hoy solo te pido amor y te puedo besar.
Y si un día la vuelvo a encontrar, con valor la voy a ignorar.
y si un día caminé en la oscuridad a tientas hoy sigo igual to lo podrás imaginar.



miércoles, 6 de diciembre de 2017

Joven y con experiencia


Mientras ascendía quien ahora moría veía postrado sobre la cama de un hospital su inerte cuerpo, uno viejo y esquelético, con canas en su poca cabellera, tremendas ojeras y muchas manchas en su piel, consecuencias de la edad, cada vez se le hacía más borrosa la imagen del cuadro que ahora abandonaba y seguía con su viaje al más allá, lugar para donde todo aquel que recién muere tomará el mismo camino. 

Teniendo en cuenta de que en aquel extraño y misterioso lugar del cual, nadie antes, ha llegado y regresado, para contar en detalle cómo es, no daremos explicación alguna quedando a criterio de cada lector. Y suponiendo que allí no existe el tiempo, quién podría asegurar cuanto estuvo ahí. Yo me atrevería a decir que esto dependerá de como fue tu vida, si has llegado sin pecado alguno tu retorno será de inmediato; pero esto solo es una idea mía.

_¡Una parturienta, habrán paso que está a punto de parir!

Gritaba un para-médico quien llevaba a una mujer a punto de dar a luz, con la dilatación tal, que casi quien llegaba a este mundo se asomaba por ella.

_Por acá.

Dijo Lilly, la enfermera de turno, quien recibió a la señora, una madre soltera de pocos recursos económicos quien en breve daría a luz en el hospital general. A Lilly no le dio tiempo de avisar al médico de turno y ella asistió el parto, una vez con el recién nacido entre sus manos entró el residente ya solo a cortar el cordón que aún unía a madre e hijo, un varón. Entonces entro el Dr. Orantes, el pediatra y mientras el residente revisaba a la madre, el Dr. Orantes revisaba que el recién nacido halla llegado bien a este mundo.

_Es un lindo varoncito señora. ¿ya le eligió nombre? Dijo el Dr. Selman Méndez a su paciente, quien lloraba de felicidad.

Ya todo bajo control y con los dos sin ningún riesgo, se le entregó el bebe a su señora madre, este que llegó con mucho frío y mucha hambre se prendió del pecho de la señora y se calentó al tiempo que se amamantó.

_Bueno doña Gerturdiz, fue un gusto para nosotros haberle asistido en su parto, que estén bien y no olvide regresar a sus consultas tanto para usted como para su hijo.
_Dios les bendiga a todos, gracias.

Dijo Gertrudiz, de veinticuatro años, y salió del hospital general con rumbo a su hogar, el cual quedaba en un apartado lugar de la enorme ciudad, mientras viajaba, ella pensaba cómo haría para sobrevivir con su hijo, pero al verlo se llenaba de esperanzas y su amor de madre le daba fuerzas para saber qué hacer.

Tiempo después, madre e hijo, vivían humildemente pero con salud y amor.

_¡Chusito, ven que es hora de comer!
_¡Ya voy madre!

Chusito dejó sus juegos en el patio polvoriento y entró a su humilde hogar, se sentó para recibir sus alimentos, pero la madre lo reprendió.

_¿Te has visto esas manos?, las tienes negras, se va de inmediato a lavar.
_Esta bien.

Dijo Chusito y se dirigió con rumbo hacia la pila que estaba justo en el patio, se inclinó para sacar agua de la pila y al verse reflejado en ella, quedó por unos instantes privado, extrañado; quiso entender lo que le sucedía pero fue irrumpido por su señora madre, la cual, le gritó desde la puerta de la pequeña pieza.

_¿Ya te has lavado, que se te enfrían los frijoles?
_Ya voy madre.

Y regresó, se sentó a comer sus frijoles con huevos revueltos y su café con pan, olvidando el extraño suceso que recién le pasó en la pila, qué podría haber sido eso.

Otros años más adelante, un día en que Chusito regresaba de la escuela del barrio, pasó enfrente de una vitrina y al verse reflejado en ella regresó y se paró justo enfrente de ella, de nuevo al verse reflejado en ella, quedó otra vez privado, sumergido muy adentro de sí, pero otros muchachos de su edad y compañeros de él, le dieron alcance y lo abrazan con cariño, pero Chusito no regresaba de su introspección, por más que sus compañeros lo zarandeaban este seguía metido en él sin dejar de ver su reflejo sobre el vidrio de la vitrina.

_Oye Chusin ¿qué te pasa?, vamos que ya va a oscurecer y nos perderemos las caricaturas.

Chusito regresó de golpe de donde se encontraba y con tremendo dolor de cabeza caminaron con rumbo a sus casas, al llegar a casa le dijo a su madre que algo extraño pasaba con él y que por ahora llegaba con tremendo dolor de cabeza. Gertrudiz le dio un analgésico y preocupada más tarde habló con él, preguntando si necesitaba de médico para su problema que según dijo al llegar con aquel dolor de cabeza, pero él dijo a su madre que no, que eran bobadas nada más algo sin importancia.

Cuando Chusito llegó a la pubertad y desarrolló, tuvo otro encuentro con su interior, esta vez fue algo mucho más extraño que sus anteriores episodios, pero tampoco le dio la importancia de lo que estaba a punto de suceder, algo que cambiaría la vida de ambos para siempre.
Como todo puberto y pre-adolescente vivía jugando con su cuerpo para obtener placer. 

Un día uno de sus amigos, le contó a Chusito que había tenido su primer encuentro sexual y ambos entraron en todos los detalles, uno contando su experiencia mientras que el otro escuchando detenidamente. 

No pasó mucho tiempo para que a Chusito le llegara su turno en su primer encuentro carnal.
Este se encontraba teniendo sexo con su novia, la cual lo disfrutaba de tal manera que jamás lo habría imaginado, ella se venía una y otra vez, a penas era su segunda experiencia sexual, la primera solo fue debut y despedida, solo le robaron su virginidad y nada sintió más que el dolor inicial y una vez su amante adentro de ella terminó, así fue su primera experiencia; pero ahora con Chusito la chica disfrutaba de las mieles del sexo, pues el inexperto adolescente de ahora unos dieciséis años le hacía el amor como el más grande de los amantes, uno con tremenda experiencia en estos menesteres, le daba placer en extremo a su chica, otra adolescente de la misma edad, la cual casi desfallecía de placer y este se esmeraba en este arte del sexo, ni él se explicaba lo que le hacía a la chica, no se explicaba como era que sabía tanto del tema y lo disfrutaba de tal manera que cuando le tocó su turno de recibir su dosis de placer, este fue majestuoso, algo que nunca en su corta edad imaginó; ambos chicos quedaron cuasi desfallecidos sobre la cama, aún los dos jadeantes observando al cielo. Fue la chica que pudo hablar después de largos minutos intentando recuperarse.

_¡Waooo y recontra waoooo! ¿Chusito qué fue esto?, no imaginaba que fuera tan bueno, tan delicioso, casi me has matado.  

Chusito al escuchar la vos inmadura e infantil de su pareja reaccionó de tal manera que ni él ni ella sabrían explicar...

_¿Qué pasó, en dónde estoy? -Y vio a su amante- ¡Dios mío estoy en aprietos, estoy en un tremendo lío, he tenido sexo con una niña!, pero ¿qué sucede conmigo? ¿Quién diablos eres tú, acaso una prostituta joven?...


Continuará...