miércoles, 14 de enero de 2015

You and I


Tu y yo
 ¡ya ganamos un mundo!
Tu y yo... Sinfonía de amor... 
Un mundo con sonidos repletos de amor.
Tu y yo... Un año de primaveras...
Todo en flor, musica en el ambiente, arena en nuestros pies.
Tu y yo... Camino de estrellas hasta el cielo y más allá... 
Constelaciones brillando solo para nosotros.
Tu y yo... Te extraño mientras dormimos...
El tiempo no alcanza para amarnos.
Tu y yo... Algo para nunca olvidar...
Sinónimos de eternidad.
Tu y yo... Amor... 
Una palabra obsoleta.
Tu y yo... Besos, caricias, miradas... 
Algo pasado de moda.
Tu y yo... Sueños hechos realidad...
La fantasía y la imaginación: Son limitadas.
Tu y yo... Caricias nunca pensadas...
Por no ser aun inventadas. 
Tu y yo... Separados...
Algo impensable, algo inconcebible.
Tu y yo... Solos tu y yo...
Un mundo inhabitado.
Tu y yo... Algo divino...
Objetivos de la creación.
Tu y yo... Una necesidad...
Te extraño... Te invento.

Tu y yo: Nada puede separarnos, concebidos para estar juntos por la eternidad. 
Tu: Mi complemento, la inspiración no nacida, la fantasía nunca vivida. 
Yo: Alguien que llegó para amarte, para adorarte, para mimarte, para llenarte. 
Tu y yo: Arquitectura, dibujada sobre papel nunca reciclado, figuras en movimiento, trazos perfectos sin instrumentos. Pues, para amarse no se necesitan aditamentos. 
Eso somos, Tu y yo: Perfecto amor, solos tu y yo, sin testigos que irrumpan nuestra intimidad. 

Solo somos tu y yo, múltiplo de dos... 
¡Tu y Yo!

SergioRaga

14/1/15

You and I (2)

Tú y yo, ya ganamos un mundo. 
Tú y yo, sinfonía de amor. Un mundo con sonidos repletos de amor.
Tú y yo, un año de primaveras. Todo en flor, música en el ambiente, arena en nuestros pies, olas adormecidas. 
Tú y yo, camino de estrellas hasta el cielo y más allá. Constelaciones brillando solo para nosotros.
Tú y yo, te extraño mientras dormimos. El tiempo no alcanza para amarnos.
Tú y yo, algo para nunca olvidar. Sinónimos de eternidad.
Tú y yo, amor. Una palabra obsoleta.
Tú y yo; besos, caricias, miradas. Algo pasado de moda.
Tú y yo, sueños hechos realidad. La fantasía y la imaginación: Son ilimitadas.
Tú y yo, caricias nunca pensadas por no ser aún inventadas. 
Tú y yo. ¿Separados? Algo impensable, algo inconcebible.
Tú y yo, sólos tú y yo. Un mundo inhabitado y solo nuestro. 
Tú y yo, algo divino. Objetivos de la creación.
Tú y yo, una necesidad. Te extraño. Te invento.
Tú y yo: Nada puede separarnos, concebidos para estar juntos por la eternidad. 
Tú: Mi complemento, la inspiración no nacida, la fantasía nunca vivida. 
Yo: Alguien que llegó para amarte, para adorarte, para mimarte, para llenarte. 
Tú y yo: Arquitectura dibujada sobre papel nunca reciclado, figuras en movimiento, trazos perfectos sin instrumentos. Pues, para amarse no se necesitan aditamentos. Eso somos tú y yo: Perfecto amor. Solos tú y yo, sin testigos que irrumpan nuestra intimidad. 
Solo somos tú y yo, múltiplo de dos.
¡Tú y Yo!

SergioRaga


You and I (2)

Tú y yo, ya ganamos un mundo. 
Tú y yo, sinfonía de amor. Un mundo con sonidos repletos de amor.
Tú y yo, un año de primaveras. Todo en flor, música en el ambiente, arena en nuestros pies, olas adormecidas. 
Tú y yo, camino de estrellas hasta el cielo y más allá. Constelaciones brillando solo para nosotros.
Tú y yo, te extraño mientras dormimos. El tiempo no alcanza para amarnos.
Tú y yo, algo para nunca olvidar. Sinónimos de eternidad.
Tú y yo, amor. Una palabra obsoleta.
Tú y yo; besos, caricias, miradas. Algo pasado de moda.
Tú y yo, sueños hechos realidad. La fantasía y la imaginación: Son ilimitadas.
Tú y yo, caricias nunca pensadas por no ser aún inventadas. 
Tú y yo. ¿Separados? Algo impensable, algo inconcebible.
Tú y yo, sólos tú y yo. Un mundo inhabitado y solo nuestro. 
Tú y yo, algo divino. Objetivos de la creación.
Tú y yo, una necesidad. Te extraño. Te invento.
Tú y yo: Nada puede separarnos, concebidos para estar juntos por la eternidad. 
Tú: Mi complemento, la inspiración no nacida, la fantasía nunca vivida. 
Yo: Alguien que llegó para amarte, para adorarte, para mimarte, para llenarte. 
Tú y yo: Arquitectura dibujada sobre papel nunca reciclado, figuras en movimiento, trazos perfectos sin instrumentos. Pues, para amarse no se necesitan aditamentos. Eso somos tú y yo: Perfecto amor. Solos tú y yo, sin testigos que irrumpan nuestra intimidad. 
Solo somos tú y yo, múltiplo de dos.
¡Tú y Yo!

SergioRaga
13/9/2022 

lunes, 12 de enero de 2015

Cómo me lo contaron te lo cuento 2: El pinchazo


Viajando por las calles de la ciudad, una de todas las tardes que me dirigía de otro de mis oficios hacía la casa de un cliente, me entretuvo una cola de autos, algo que pone de mal humor a cualquiera, y yo, no era la excepción. Esa tarde calurosa, nada me entretenía, pues éste día debería de presentarme a mi primer día de trabajo en un lugar el cual me había costado meses para ser aceptado, eso era lo que me tenía mas molesto, el retraso que me causaría la entrega que me llevaba a una colonia alejada de mi actual lugar de trabajo, para luego retornar a mi casa, bañarme, arreglarme y presentarme a mi primer día en mi deseado trabajo de años. Por fin, llegue al lugar en donde se formaba el cuello de botella de carros, la mayoría le enviaba saludos a la madre de la señorita que se encontraba provocando esa enorme fila de coches, el desperfecto, una llanta pinchada. Al ver el infortunio de la pobre señorita, muy bien vestida y de observar que contaba con la misma edad de mi hija mayor, decidí auxiliarla, pues quien sabe a lo mejor mañana era mi hija y quería que la Ley de Murphy se cumpliera cuando fuere necesario. 
Por lo que, parqué mi moto adelante de su vehículo, me apié y con una sonrisa en mis labios me dirigí hasta donde se encontraba la señorita, esperando sin quererlo, ser rescatada.
- ¡Buenas señorita! Ella me vió con la desconfianza del caso, algo que yo inmediatamente observé.
- ¿Me permite ayudarla? Ella se retiró, alejándose de mí, con el horror en su rostro, no sé si de miedo por la inseguridad del lugar o por mi vestimenta humilde y sencilla que llevaba puesta en ese momento que realizaba la entrega de un repuesto para un cliente y amigo.
- No tenga miedo, simplemente quiero ayudarla con el cambio de su neumático para que no se quiebre una de sus uñas y no se ensucie su caro vestido. Ella me vió de nuevo, de pies a cabeza y sin contestar, ni siquiera por educación, se introdujo en su automóvil, uno muy caro, de marca extranjera, para ser más exacto, Europea. 
Por último, ya adentro de su hermoso carro. echó llave y extrajo su celular. _Bueno, el entendido a señas, decía mi madre. Me monte en mi moto y me dirigí a entregar el repuesto que requería mi amigo y cliente de mi tienda de repuestos para: refrigeración, electrónicos y eléctricos.
Cuando retorne a mi casa, mi hija me saludó y me dijo.
- ¡Padre! ¡hoy si que pareces un limosnero! seguro hubo mucho trabajo en la tienda.
- ¡Sí hija, no tienes una idea! _Te dejo, pues tengo el tiempo justo para bañarme y arreglarme, pues hoy es mi primer día en mi nuevo trabajo.
- ¿Tu ansiado trabajo? ¡que bien por tí! ¡Estoy orgullosa de ti papi!
Cuando estaba en el baño desvistiéndome, escuche las palabras de mi hija con respecto a mi presencia, que no dude en verme a el espejo y, realmente estaba hecho una desgracia.
- ¡Jaja! ahora entiendo a la señorita del auto. 
Me bañe y me dirigí a mi nuevo lugar de trabajo, me estacioné en el lugar que tenía mi nombre, eso me llenó de orgullo, salí de mi coche; uno que no tenía mucho que desearle al de la chica del embotellamiento.
Leí el rotulo de mi nuevo lugar de trabajo antes de ingresar: Hospital General. Suspiré y entré al lugar por el cual, cualquier colega daría hasta un ojo de su cara para formar parte de él; pues, trabajar en ese hospital te daba un estatus increíble, por ello costaba mucho ingresar a la nomina de ese lugar y el que lograba entrar ahí, era porque tenía una tremenda  hoja de vida.
- Señorita, con la Directora del Hospital, por favor.
- ¿Tiene cita señor?
- Así es señorita, ella me estará esperando. _¡Aquí tiene mis referencias!
- La tendrá que esperar, pues ella tuvo un inconveniente y se tardará un poco en llegar.
- No hay problema señorita, esperaré con gusto.
Me dije.  _Llevo mese tratando de entrar, que unos minutos más no me importa. Además, que bien que vine a la hora convenida, mejor que ella se haya atrasado y no yo. 
- Dr. Ramos, la Dra. lo espera. ¡Pase por favor! Me trajo de regreso de mis pensamientos la secretaria de la Directora de dicho nosocomio.
- ¡Buenas tardes doctora Cacacho! Ella se preparaba, pues recien había llegado y sin darme la cara me respondió.
- Que pena con usted Dr. le suplico me disculpe, no suelo fallar a mis citas, mucho menos llegar tarde a mi trabajo, pues hay que dar el ejemplo ¿no cree? Siguió hablando, sin dejarme disculparla.
- Pero tuve un incidente con mi coche; ¡jajaja! Se rió y siguió.. _ No tiene idea de la fila de carros, el atolladero que provoqué ¡jaja! Sin dejar un respiro y con su atareada rutina no paraba de hablar.
- Lo peor, fue cuando un tipejo, todo sucio y atrevido se quiso aprovechar de mi infortunio, ¿puede usted creerlo? no pueden ver a una señorita desvalida por que le caen para aprovecharse de una, pero no se lo permití, eso, de su escusa barata, de ayudarme con mi llanta pinchada. _¡Bueno! Dijo al fin y se sentó, me extendió su mano y agregó.
- ¡Bienvenido al Hospital General!... ¿Doctor?... vió mi hoja de vida ...¿Ramos?..
- ¡Así es Doctora! _ ¡El placer es mío! Ella me vió y me sonrió.
- No me reconoce ¿verdad? Ella, frunció su seño y me dijo. 
- ¿Debería? Yo me puse de pie, me dirigí con mis obligaciones en el archivo que me acababa de entregar y me dirigí a la puerta de su oficina. Le dije, antes de salir de su oficina.
- ¿El tipo que la abordó hoy, cuando se encontraba a la par de su BMW, de color rojo, con el neumático izquierdo desinflado, llevaba un ove-rol de colo gris, muy sucio y unos tenis de color blanco, tambien sucios, con el rostro manchado, seguramente por los gajes de su trabajo.
- ...¿Cómo? Dijo, pero yo salí de la oficina dejándola con la palabra en los labios. 
Cuando me dirigía a mi clínica, que se encontraba al terminar un muy largo corredor, escuché, como la Directora del Hospital General, azotaba la puerta de su oficina, corriendo atrás de mi persona.
- ¡Dr. Ramos, espere por favor! ¡Creo que le debo una disculpa!... ¡Dr. Ramos, por favor espere!
Me detuve frente a mi clínica, en la puerta se leía mi nombre, la abrí y adentro de ella la espere.
- ¡Dr. Ramos, que vergüenza! _Dígame, ¿era usted ese hombre desalineado en la avenida?
- ¡Así es Dra. era yo atendiendo mi otro pasión! _ Mi otro trabajo, uno humilde que me ha servido para llegar hasta donde  hoy estoy.
- Dr. ¡no sé que decirle! ¡por favor disculpe! pero usted parecía....
- ¿Un ladrón?... ¿un pordiosero?... ¿un asesino en serie?....
- ¡Por favor no diga más! ¡Créame, aprendí la lección!
- Eso espero Dra. Directora del Hospital General. ¡Eso espero! _ ¡Nunca juzgue por la apariencia! _ Pero de ahora en adelante tenga cuidado, pues la próxima, podría ser uno de los que usted pensó que era yo.
_ No sea, que se le haga realidad su idea de las personas que visten humildemente.
La Dra. se retiró muy avergonzada, se sentía muy mal conmigo; que tuve que salir de mi clínica y le dije.
- ¡Dra.!
- ¡Si, Dr. Ramos!
- No es suya la culpa, es de la inseguridad en que vive nuestra sociedad, créame que no la culpo pero, pudo ser un poco más educada ¿no cree? _ Recuerde ésto que mi madre me recitaba siempre: "Letra no quita tontera" ¡Qué significa...
- No se preocupe Dr. ¡sé exactamente lo que significa! Me interrumpió y agregó. 
- Le pido disculpas una vez más y créame tendré cuidado en el futuro. _¡Bienvenido Dr.!

viernes, 9 de enero de 2015

Polvo eres...


...¡Y se hizo al hombre!,  con un poco de polvo. Tomó un poco de barro y agua, hizo una especie de plasticina y lo moldeó a su imagen, vió que le había quedado muy bien, pero luego observó que  le faltaba algo, pues se comportaba como uno más de los animales sobre la tierra, y Él, no deseaba que éste ser, hecho con tanto esmero, pasión y amor se comportará como otro animal más; siguiendo sencillamente a sus instintos más comunes y bajos. 
Así vivió el hombre, durante mucho tiempo, como un salvaje más, alimentándose y multiplicándose, éste hombre salvaje con el tiempo fue llamado hombre prehistórico, cavernícola, por el echo de vivir en cavernas. 
Luego de muchos años después de haber sido creado y formado con barro y agua y, de darse cuenta de que no era más que otro animal salvaje. Tomó de nuevo un poco de barro y agua; y perfeccionó su obra, ésta vez se esmeró más, lo vió durante horas, pensando que era lo que le hacía falta para dejar de ser lo que por tanto años había sido, Él, quería, deseaba, a un ser a su imagen y tambien a su semejanza, por fin, encontró la respuesta; entonces, aspiro; como quien suspira por un viejo amor y luego de retener ese aire en sus Ser, sopló a la arcilla con forma de hombre y ahí nació el hombre que ahora conocemos.

Entonces, el hombre a diferencia del resto de criaturas sobre el planeta esta hecho de tres elementos indispensables: El barro (Polvo, tierra), Agua (un 80%) y de Aire Divino (Alma, espíritu u oxigeno).
Con el tiempo hemos observado y confirmado que realmente somos de polvo, pues a eso regresamos cuando morimos. Pero en el proceso de vida se observa que, el hombre depende de todo lo terrestre, sencillamente por ser parte de ella, me refiero a ésto: Alimentos, aire, agua, sol. Elementos indispensables para la vida de todo ser vivo en el planeta. 
Vivimos en un ecosistema que nos mantiene con vida, y a la vez por el echo de ser a imagen y semejanza de nuestro Creador, somos tambien, hacedores de vida, somos tambien un ecosistema, pues le damos vida y sustento a miles de microorganismos que viven en nuestro cuerpo; somos: El planeta de ellos.
Pero volviendo al tema, nuestro cuerpo necesita de agua para sobrevivir, consecuencia de haber sido éste uno de los elementos primordiales en nuestro molde, dependemos del oxigeno, pues fuimos soplados con un aire (Oxigeno) el cual entró en un cuerpo Divino y de él salió este aire, como alma o espíritu, el que hizo lo que somos, nos dió la diferencia del resto de los que habitamos éste planeta. Y, éste aire o soplo divino, es el único que no regresa a la tierra cuando morimos, por no pertenecer a ella. 
Éste "aire" regresa a su hogar, junto al que sopló. 

Sabemos que pasa con nuestro cuerpo cuando éste carece de líquidos; nos deshidratarnos, nuestra piel pierde su lozanía y elasticidad; nos agrietamos y con seguridad moriremos si no regresamos a nuestro cuerpo éste liquido que nos dió forma y vida. 
¿Qué pasa con la tierra, cuando hay sequías? Lo mismo que al hombre, se deshidrata, y se agrieta, y al fin muere, volviéndose una tierra infértil (desiertos). 
Nuestro cuerpo por ser parte de ella, la tierra, necesita cosas de la tierra y es por ello, que regresamos a las necesidades de un ser hecho de "Polvo" uno que se convirtió en carne y éste pide carne; eso nos hace, seguir siendo lo que a un principio fuimos, dependientes de nuestros instintos, unos bajos y necesarios para sobre vivir, por tanto, es que tenemos necesidades carnales sin limites; volviéndonos: viciosos, malvados, y todos las fallas que como terrestres arrastramos y no es que sea malo, simplemente es nuestra naturaleza, nuestro origen, es como un pecado original, uno de fabrica, pues en él radica todo lo que nos hace humanos y perdemos la conciencia; pues el cuerpo quiere y desea regresar a donde pertenece; es aquí en donde radica nuestro comportamiento irracional. Pues, es el alma quien controla y domina a la bestia que habita... 
¡Porqué polvo eres y polvo serás!...




jueves, 8 de enero de 2015

DOS CORAZONES


De corazón a corazón: _¡Hey! ¡tú! ¡hola! ¿qué te pasa?... _Ah ¡hola! mmm nada, solo de bajón... _¿De veras? y, ¿eso por qué?... _¡Nada especial! tú ¿cómo estás?... ¡Feliz, muy feliz, tan feliz que no aguanto más!.. _¿Sí? ¡dichoso!..
_A ti, ¿algo te pasa? ¿dime? ¡tal vez pueda ayudarte!... _Bueno, pero prometes no burlarte... _¡Claro! no somos amigos.. _Bien, ¡es la cuarta vez que me enamoro y la cuarta que me hacen daño!.. _¿No digas? ¿es con quién te vi muy feliz la otra tarde?.. _¡Sí! con esa persona.. _¡Qué lo siento!... _Está bien, pero me duele tanto que se repita, ¡una y otra vez, la misma historia en mi vida!... _En tu corta vida ¿querrás decir?... _Corta o larga, no importa, lo que importa es, ¡cuánto me duele! ¿tú lo sabes? ¡¡no!! que lo vas a saber, ¿a ti nadie te ha hecho daño nunca! ¿verdad?... _Pues, jeje, no que yo recuerde, he sabido retirarme justo antes de que alguien me dañe.. _Y ¿cómo haces para irte antes de que te hagan daño?... _No sé, debe ser un don o algo así... _¡Vaya, que envidia!
Dialogo entre dos corazones: Uno infeliz y otro feliz. Yo diría, que no es lo que aparenta ¿tú qué crees?....
Lo que veo, son dos diferentes maneras de vivir la vida; por un lado, alguien que arriesga todo, que entrega todo sin esperar nada, simplemente encontrar el verdadero amor.  ¿Sufre? sí, es cierto, pero arriesga y con seguridad, algún día encontrará lo que tanto ansía y será feliz, no por un corto tiempo, sino para siempre, pues ha sufrido tanto intentándolo que aprendió a valorar al verdadero amor, cuando éste se encuentre con él, con seguridad su pareja habrá pasado por lo mismo, más de tres caídas tremendas, pero al final su recompensa: El verdadero y único amor, ese real, ese que parece ser de otro mundo. Y dirán: Vivieron felices por siempre.
Por otro lado, veo a alguien, sin pena ni gloria, alguien que toma lo mejor de cada instante, alguien que no esta dispuesto a arriesgar nada, como si tuviera un medidor y cuando éste, está llegando a rojo, apaga el botón y a reiniciar; hasta que el próximo llegue a rojo y así. 
Estos son los que nunca conocerán, la verdadera felicidad, nunca conocerán ni sabrán cuando a ellos llegue el verdadero amor.
Tal vez no lo busquen ni les interese conocer qué es ese sentimiento y solo se conformen con el placer de un instante, saciarse, sin importar si la pareja llega a sentir la miel del amor, solo se interesan en ellos nada más. Son, seres egoístas, seres sin huevos para sentir un poco de dolor, son de esos que van por el vida, haciendo lo mismo de lo que ahora se queja su amigo. 
Pobres, pues creen tener todo el control, pero son de los que llegaron, vivieron a medias y se fueron; sin dejar huella. Son esos, de los que ni el tiempo los recuerda. -¿Quién dices? ¡creo que no lo conocí!, -¡Ah si! ¡parece que si, pero no me acuerdo!, Eso son: Ni siquiera un mal recuerdo, nada, arrogantes. Éstos son los verdaderamente ¡infelices! 
Lastimosamente, fuí uno de ellos, pero al darme cuenta de que eran olvidados fácilmente, decidí cambiar y dejar huella. Entonces, conocí: El dolor, el desamor, la traición, los desvelos, la ansiedad y depresión, vi sangrar a mi corazón, lo vi llorar gotas de sangre. Por un breve instante pensé: ¡Diantres que le hice a mi vida!... ¡Maldi....! 
Pero antes de concluir esa palabra, apareciste, llegaste y me abrazaste, a mis heridas sanaste, entonces pensé: ¡Bienaventurado soy!, bendito dolor que ahora me permite sentir: Esa paz, ese remanso, ese bienestar, ese calor, ese olor, esos colores, ¡puedo volar!, ¡Benditooooo el amor estas aquí! y ahora siento morir, pero morir por tanto amor... ¡qué muerte tan divina!, Jamás me arrepentiré de ser quien ahora soy, de haber cambiar justo en el momento que debí hacerlo, ahora soy de los que serán recordados; esos, amados y queridos, he venido a dejar huella, he venido para ser recordado, llegue para vencer al mismo tiempo, pues no habrá tiempo que pueda borrar mi legado. 
Mi legado: ¡El amor!

- ¿Tienes dudas al respecto? Entonces te lo recuerdo: Han pasado más de 2000 años y aún lo recordamos.
- ¿Quieres más?... ¿No?... ¡lo sabía!... 
- ¡Cambia y sé feliz, ahora, mañana y por la eternidad!



miércoles, 7 de enero de 2015

A MI MANERA


Hoy sé, que jamás fuí libre como lo soy hoy, pues, siempre fuí: uno más, reprimiendo mis sueños, mis aventuras, mis deseos, mis necesidades; todo por depender de una aprobación externa y no de la aprobación, quizá la más importante, sin dudarlo, esa aprobación fué, es y será... La mía. La única, la importante, pues cualquier cosa que con mi vida yo haga al único que le importa y le afectará más tarde y que lo pagará, sea bueno o malo, es: A mi. 
Quiero decir, que ahora todo lo hago: a mi manera y sé, que lo que ahora soy, lo encontré escribiendo estas historias que me apasionan, que llevan a conocer: Lugares, personas, personajes espectaculares; en ellos, se plasman: Mi personalidad, mis deseos, mis aventuras, mis amores, lo vivido, lo aun no vivido, lo que me falta por vivir y lo que me gustaría vivir.
Tal vez, me estoy acercando a algo muy importante, algo, que antes no habia querido ver: Por temor, por cobardía, por ser y estar: encerrado, preso, secuestrado, adentro de mi. Ahora sé, que libre soy y que puedo ir a donde me plazca: Al universo, al centro de la misma tierra, luchar con bestias, amar a mujeres hermosas jamas imaginadas, conocer ángeles y demonios, monstruos, asesinos, criaturas imaginarias y tantas otras, que para mi, eran puras utopías, pura fantasía, cosas de mi imaginación, esas que nacen o que son creadas por mi, cada madrugada, cada noche de insomnio, en mi tristeza, en mi alegría; pero ahora: a mi manera, esa que ahora tengo, para contar todo lo que vive adentro de mi ser. 
Recuerdo: Cuando dudé, cuando solo vi pasar frente a mi toda mi vida, como un simple espectador, no como ejecutor; pues siempre había algo o alguien que me reprimía: Algún amigo, algún hermano, algún maestro, mis propios padres, que veían en mi, algo extraño o algo extraordinario y por temor a ver, mi éxito, ese que siempre a habitado en mis adentros, en mi, esa gracia que Dios me dió, que nunca antes afloró, por envidia, por miedo a lo desconocido, a lo que mi imaginación podía hacer; pues en ella, hoy sé: Que no hay fronteras, no hay limitaciones. 
Ahora sé, que podré seguir hasta ese final, hasta donde yo quiera, siempre y cuando lo haga a mi manera; de esta manera tan especial que ahora encontré, escribiendo para ti y para mi. Viviré la vida, conoceré lo máximo que mi imaginación me pueda dar y no seré, como muchos que con ellos se quedan sin compartir, ¡no! seguro que no. Yo, los compartiré, pues es esa la esencia en la vida: De un cuentista, de un narrador, de un novelista, de un poeta, de un compositor, de un artista... Compartir lo que Dios puso en él. 
Ahora lo sé y nada me detendrá, pues ahora viviré como siempre debí hacerlo; es y será: a mi manera. 
Acompáñame a descubrir nuevas aventuras, esas jamás contadas, esas jamas vividas, esas que nos hacen diferentes a ti y a mí; pues tanto tú, como yo, tenemos que hacer las cosas de nuestra vida, pero, a mi manera, a ¡tú manera! sin esperar nada, simplemente habrá que hacerlo por el echo de que para ti, como para mi, están ahí; ¡tómalo y afróntalo! que venga lo que venga, solo hazlo, a tú manera y verás como todos se maravillarán, pues cada quien vive y actúa de manera diferente y eso es, lo grande de la vida: La individualidad; pues, llegamos solos a éste mundo; necesitamos alguna vez de la soledad para encontrar respuestas y cuando nos marchamos, cuando llega el final, tambien lo harás: ¡Sólo! Por ello, hazlo, a tú manera, esa propia y diferente que nos hace ser: Atractivos, admirados, envidiados. No dependeré ¡nunca más! de nadie que no sea yo. ¡Seré feliz o infeliz! hasta el final, pero será: A MI MANERA.... 
Y tú, ¿te atreves? a que tu vida, sea ahora, para bien o para mal: ¡A TU MANERA!

inspirado en la canción del mismo nombre de P. Anka 

martes, 6 de enero de 2015

La maldición de los mariguanos de la zona 1: La madriguera


El lugar se ennegreció y solo se escuchó un aleteó fuerte y con cada aleteo en asenso le provocaba un dolor inmenso al mariguano acechado desde hace una hora, hasta que por fin, fué capturado y con ello le fueron clavadas las garras en los hombros del desdichado, éste se queja del dolor, pero nadie escuchara sus lamentos, sus brazos inmóviles e inservibles a consecuencia de la penetración de las afiladas garras en sus hombros, que con cada aleteo para ascender hacia la luna o al menos eso pareciera, éste mariguano siente un jalón que le produce un desgarre en sus músculos de la clavícula y los de su pecho, una angustiosa experiencia que hasta hace un rato se percató que era la realidad y no una falsa realidad provocada por la droga. El humo que llena sus pulmones. Lo único que hizo al principio fue patalear pero al darse cuenta que sus intentos por librarse de su cazador eran infructuosos y lo único que con ello conseguía era provocarse más dolor en sus hombros, los cuales ahora a dejado de sentir pues se ha desmayado por el mismo dolor.
Cuando volvió en sí, aun estaba en los cielos, levantó su cara para ver quien lo llevaba y lo único que logró ver fue algo muy negro y un par de alas desplegadas pues ahora se encontraba planeando por los oscuros cielos de la zona uno. 
Luego de pasearse por unos minutos sobre la ciudad, específicamente los cielos de la zona uno, se dirigió hacia el lugar en donde terminara con su presa.
El muchacho, después de haber escapado de una patrulla de policías con la droga en su poder, para esconderse en un lugar especial para éstos inconvenientes, dejó parte del botín escondido en ese lugar y salió de ahí solo, con lo que se consumiría por aquello de ser nuevamente perseguido por la autoridad y que ahora, con la mala suerte fuera atrapado por ellos, luego de caminar por las calles y avenidas de la zona uno, llegó a uno de los tantos parques de dicha zona; uno que se encuentra para llegar a la zona dos y dejar la zona uno, ese fue el que eligió y colocándose debajo de unos arboles que obstruían el paso de los rayos de luz de la luna, encendió su purito y le dió un jalón interminable, pues deseaba volar lo más pronto posible, se quedó con el humo lo más que pudo, para que con ello, la droga le hiciera efecto rápido; cuando exhaló el humo que sus pulmones no pudieron absorber para llevarlo al torrente sanguíneo, se elevó por las hojas de los enormes arboles del parque y para la mala suerte del mariguano, esa noche se encontraba su maldición descansando sobre los arboles, durmiendo plácidamente hasta que, a sus fosas nasales le llegó el escandaloso olor junto con él el humo de la mariguana, eso despertó su ira y empezó la cacería, mientras el drogo se escabullía entre calles, avenidas y callejones de la zona uno, de regreso por su mercadería, pensando que había burlado a la autoridad; sin saber que eso habría sido mejor para él esa noche. Fue ahí, cuando iba a entrar a su escondite, cuando fue atrapado y jalado hacia el espacio; en ese momento él pensó que lo había capturado la policía, pero cuando vió a sus piernas abanicarse en el aire y sentir el dolor en sus hombros, por un instante pensó que era el viaje deseado el que había dado inicio, pero no, ahora él era presa de su depredador, por lo mismo que la policía lo estaba buscando en los alrededores; la marihuana. Así fué como lo atrapó el peor enemigo de los mariguanos de la zona uno.
Éste fue cazado en la madrugada, así que luego de sobre volar por la zona capitalina y vislumbrar que muy lejos en el horizonte se empezaban a ver los primeros rayos solares no perceptibles para los parroquianos del lugar, pues ésto lo vió la pesadilla de los mariguanos en lo alto, muy alto. A una altura en donde no se podría ver por ojo humano, pues su color tan negro lo camuflaba perfectamente.
Al ver a los rayos solares apareciendo en el horizonte lejano, no quiso tomar riesgos de que alguien lo vea, así que empezó su vuelo hacia su madriguera, lugar en donde pasaba durante el día, escondido, alimentándose; muchas veces, con carne de mareros drogadictos y de todo aquel que consuma esa droga que lo vuelve loco y asesino. Dejó de planear y se dirigió a su cueva y hogar, empezó a aletear de nuevo y el dolor volvió al cuerpo del mariguano, quien gritaba de dolor, pero el frío que había en las alturas y el producido por el aleteo, por momentos le dormían el cuerpo haciéndole descansar del resquebrajante dolor. 
El mariguano sintió un olor que ya antes había sentido, uno que le producía nauseas, era un olor muy peculiar, el de los basureros municipales, se trataba del relleno sanitario de la ciudad, en uno de los lugares en donde rara vez llegarían los pepenadores y recicladores, éste quedaba en una de las laderas del barranco empleado para ésto, un barranco como lugar recolector de basura, el cual lo iban llenando de basura, para un día dejar de ser barranco y convertirse en un barranco rellenado con basura, el cual sería utilizado para construir casas, para la gente muy pobre de esas enormes ciudades, ahí era el lugar donde se encontraba el hogar del monstruo, enemigo de la droga. 
Cuando éste por fin llegó y descendió, como si se tratara de avión llegando al aeropuerto, de la misma manera descendió, hasta que pareció como si se estrellara contra las paredes del mencionado barranco pero no, con la pericia de una águila, con esa vista envidiable, entró por el agujero. 
Quien recibió un golpe, fué el mariguano, pues el agujero era perfecto para él sin colgantes en sus garras, así que el muchacho sintió como tronaron sus huesos, causándole fracturas en sus extremidades las que quedaron con huesos expuestos en el fémur; de nuevo lanzó un desgarrador grito, el cual hizo que los zanates y otras aves de rapiña del lugar se espantaran y levantaran vuelo antes de lo acostumbrado.
Adentro de la cueva, el olor era peor que el de afuera, pues ahí se mezclaban los olores del basurero con los de los cadáveres de su interior. En un lugar del enorme agujero, hecho perfectamente por su residente, un lugar como si la naturaleza lo hubiera preparado como hogar del depredador, pero en un buen porcentaje había sido hecho con mucha paciencia por su residente, tal cual, cuando un pájaro hace su nido sobre los arboles. 
El mariguano fué dejado tirado en un lugar de la cueva, mientras su captor se introdujo más adentro, se acomodó y se durmió por un rato. El drogo, levantó su cabeza para por fin ver quien era su secuestrador, pero lo oscuro del lugar y lo negro del misterioso depredador solo le deja ver una mancha negra, muy negra. 
Dirigió su mirada hacia donde le fué posible para ver que había en esa cueva. Lo que ahí vió, lo dejó paralizado pues, en otro espacio del agujero habían muchos huesos y calaveras humanas apilados, mezcladas con otros de vacas, perros y otros animales más que no logró descifrar, pues en ese momento se desmayó, debido al esfuerzo y los crueles dolores en sus hombros desarticulados y el de sus piernas fracturadas, además la droga estaba dejando de hacer efecto.
- ¡¡Ayyyyyyy! fué el grito que de su ser salió, cuando volvió en sí; solo logró ver un par de ojos de color amarillo huevo, con centros rojos como el fuego y sintió, cómo una garra lo oprimía contra el suelo, mientras con su hocico de pico dentado, le quitaba los pedazos de piel con carne de su pecho. 
Su agonía, la cual había empezado hace unas horas, estaba por terminar, pues luego de varios apretones con esas garras contra el rustico suelo, las cuales se introducían en su blanda piel, mientras que con el extraño hocico lo destazaba. 
Esos fueron los que por fin le provocaron la muerte.  



lunes, 5 de enero de 2015

Amor sin Limites

Se conocieron una tarde de lunes, en algún lugar del planeta, pero en otro tiempo. Ese lunes, todos se levantaron dispuestos a llevar a cabo un día más de labores, sin embargo, él, decidió reportarse mal y su excusa le fue aceptada, pues jamás antes había faltado a su trabajo, él era muy responsable, pero ese lunes; uno hermoso, el primero de una primavera de las 24 que ya había vivido, el sol estaba regio, justo en el centro del cielo, algunas nubes dispersas a lo largo del horizonte, el resto con ese azul increíble que te invita a ver más allá, como queriendo que en ese momento fallara la gravedad y cayeras en ese hermoso vacío azul y perderte en él; te imaginas, tú cayendo o subiendo, -como mejor te parezca- acercándote a la nada, creyendo por un instante que tocarías el sol, llegar a conocer el inicio y final de cualquier galaxia, y ver como se vacían los océanos atrás de tí cuando empiezas ese viaje. 
Un encuentro con el amor, ese amor profundo, tan profundo que te pierdes en él, ese tan generoso que solo piensa en llenarte de caricias y emociones. De ese amor hablo, del que no tiene envidias, ni egoísmos, ese que solo piensa en verte feliz, que vive únicamente para amarte. A eso vino a este planeta, exclusivamente a volverte loco con su amor. _¡Ese amor, no puede ser de este mundo! Pensó, mientras viajaba en su volkswagen de color rojo, del 66, con rumbo, corrección, sin rumbo, simplemente con una corazonada en su pecho; eso le hacía conducir, viajaba como autómata pensando todas esa maravillas, maravillas utópicas, que no se dio cuenta cómo y cuando, llegó a una bifurcación, a una entrada, con un letrero en su ingreso que dictaba, que el lugar era propiedad privada, agregaba un tajante ¡¡NO ENTRE!! 
No le importó y entró en el, era una recta, con arboles en ambos lados, sus copas se unían en lo alto, ésto no permitía ver el cielo que le había echo imaginar todo lo que había pensado antes durante su viaje, el camino parecía no tener fin y eso a él no le importaba, veía a sus instrumentos de navegación y éstos estaban congelados en un punto, el radio encendido pero sin sonar, el carro avanzaba pero el aspirómetro sin marcar. En fin, pareciera que volara a unos pocos centímetros sobre el pavimento, uno sin baches, uno perfecto. 
Después de quien sabe cuanto tiempo, por fin llegó a un lugar, uno mágico, uno que pareciera estar en otro lugar, uno fuera de éste mundo; detuvo a su coche y se apeó de él, el lugar era hermoso. Una cabaña antigua y pequeña, justo para dos personas rodeada de una arboleda sin fin, como si estuviera en una isla, contraria a su significado; o, en el cráter de un volcán, esos con un lago hermoso en él, pues un poco más allá de la cabaña había uno. Uno de aguas transparentes, que se iba pintando de un azul más oscuro conforme se alejaba de la playa, de color blanco. 
_ ¡Hola! te esperaba. Dijo una chica, con una voz tan fresca, cristalina y enamorada.
_ ¡Lo sé! respondió el joven, quien parecía que la conocía de tiempo, de mucho tiempo.
Se acercaron uno al otro, como imanes con polaridad opuesta, con esa fuerza magnética que cuando los colocas a cierta distancia no hay fuerza sobre la tierra que los pueda separar. 
Al estar juntos, pegaditos el uno del otro, se fundieron en un delicioso beso, esos que sientes que te elevan, esos que te hacen perder el equilibrio, esos que te hacen que el espíritu se salga del cuerpo y crees volar, esos que por alguna razón aun no explicada provocan que levantes una de tus piernas, como si no existiera gravedad en ella, preciso en ese instante, esos que te hacen perder el aliento, que dejan por un instante sin respirar para no perder detalle alguno y que cuando sientes desfallecer te hacen volver a respirar, como regresando a la vida de nuevo, produciendo en tu pecho un alivio y dejar escapar un suspiro que nace en el centro de tu corazón. Podría seguir explicándolo pero seguro ya entendiste o, al menos lo recuerdas en este instante y sino, sueñas con llegar a sentirlo muy pronto. Así fué el beso. 
Justo al terminar se vieron a los ojos, para grabar en sus mentes al ser amado, ése que no podrás olvidar nunca más y que lo encontrarías así estuviera mezclado entre millones de personas. 
Su color, su olor, su textura, todo su ser esta escaneado y memorizado. Luego de esos besos llegaron las caricias, y una cosa llevó a la otra, hasta entregarse uno al otro. Y sentir junto a todos sus sentidos la maravilla del amor. 
Al terminar, se acercaron a la chimenea en la pequeña casa. Sonrieron como niños después de una travesura y luego enmudecieron; simplemente se observaron detenidamente. Ella, rompió el silencio.
_ No te imaginas como había deseado que éste día llegara, para volver a verte, para besarte, para amarte. Él seguía viéndola, pensándola, recordándola, oliéndola, sonriéndole.
_ ¡Lo sé! Dijo de nuevo. 
Así pasaron cerca de 30 días; amándose, devorándose como el primer día en ese lugar, el tiempo no era el mismo que en el resto del planeta, era un lugar especial, tan especial como el de una pareja de luna de miel, una pareja que solo tiene tiempo para amarse y nada más.
_ ¡Te amo desde el primer día que te ví!, ¡desde ese día en que llegué aquí!
_ ¡Lo sé! ¡Yo también te he amado igual desde ese día! Y éste amor que siento por ti ha sido un amor sin limites, sin fronteras, sin tiempo, ¡te amo y te amaré por la eternidad! Le dijo muy convencido a la joven. 
Una chica tan hermosa, de complexión atlética, de un blanco, llegando a lo moreno sin exageración, de cabellera oscura, larga, un poco abajo de sus hombros, de ojos color miel; que según la luz se volvían verdes, de tonalidades azules y un café claro, (yo los he visto antes no los inventé) Él, un tipo normal, alto, delgado, de rasgos finos, de color blanco y cabello lacio, que le cubría la mitad de las orejas, de color café claro sin llegar a ser rubio pero muy cerca, ojos asueñados, pelo en el pecho, poco pero suficiente, de pocos músculos, pero con mucha fuerza, de una voz tranquila y adormecedora pero firme y convincente. Así eran los amantes, que un día hace centurias se conocieron y que desde ese día ya no pudieron dejar de amarse de encontrase cada tiempo en el tiempo. 
Tal vez no me entiendas; pero recuerda que el amor es un sentimiento o algo especial que mueve al mundo; al nuestro y a otros, el amor no conoce fronteras, razas, credos, estratos sociales, lo único que sabe el amor y lo sabe muy bien, es amar, solo eso amar; sin tiempo, sin limites, sin censuras, sin envidias, es generoso, no pide nada a cambio, el amor solo quiere y puede amar.
Ella, una chica de los que llamamos extraterrestres; él un simple terrestre mortal. Ella, que un día llegó a nuestro planeta en una misión que no recuerdo, pues ya ha pasado mucho tiempo; lo conoció, se enamoraron y desde entonces siguen amándose y así lo harán por todos los tiempos, pues para el amor no hay tiempo ni espacio. 
Ella regresa cada cierto tiempo. Para ella, el tiempo no es el mismo que el nuestro, ella sigue igual, pues vive viajando en el universo y ahí no existe el tiempo por lo tanto ella no envejece, sigue siendo hermosa y así seguirá por la eternidad mientras no ancle en el planeta, pues eso sería su fin y el de su amor también. Él muere, pero su espíritu no, por ser inmortal, regresa en otro cuerpo y así él sin saber cada cierto tiempo en su vida llega ése día tan especial, ese que lo hace viajar de donde éste hasta ése lugar que ella construyó para amarlo.
Pronto se irá, pero volverá, él lo sabe y su esperanza es la seguridad de que en unos muchos años en está o en la siguiente vida, con seguridad la verá de nuevo y ese día como en éstos 30, se amarán como nunca en la tierra nadie se a amado, ni se amarán, él la esperará y ella volverá... Lo hará por toda la eternidad.

_ Ya podría yo tocar el sol, ver vaciarse a los océanos, ver el fin del mundo, ver adelantos tecnológicos, pero sin amor, eso no sería nada. 
_ ¿Sabes que te amo y te amaré siempre sin limites?
Éstos eran sus pensamientos, mientras salia de la bifurcación a su vida normal. 
Se dejo escuchar un sonido magnético que duró solo unos pocos segundos, él vió al cielo y ahí iba ella, una luz brillante en el firmamento. 
Él repitió sutilmente.
_ ¡Hasta pronto mi amor! 
Sus instrumentos volvieron a funcionar, sus ojos brillaron y en su mejía una lagrima no de dolor, sino de felicidad.

Cuantas veces no creíste amar a alguien así y lo perdiste... O, ¿eres de los privilegiados que lo encontraste y no lo dejaste ir de tu lado? y ¡ahora son felices!... 
No lo olvides: el verdadero amor es aquel que no tiene limites...  Es un amor sin limites...