miércoles, 13 de mayo de 2015

Cuerpo de Mujer


Nada más perfecto que cuerpo de mujer
en ella encontrarás:
elevaciones, planicies, nacimientos de agua.
Recostado sobre la planicie de tu abdomen
veo al norte y me encuentro con dos
perfectas elevaciones
a punto de hacer erupción.
veo al sur,
dos largas vertientes y entre ellas 
fuentes de agua dulce
en ese lugar quiero vivir.
Nunca encontraré nada más bello y perfecto que cuerpo de mujer.
Besando tu espalda,
siento la seda de tu cabellera larga y a montañas con redondes perfecta.
Eres perfecto cuerpo de mujer.
Mujer, tu cuerpo es sinónimo de accidentes geográficos,
de él fue inspirada la geografía del planeta.
Tú cuerpo es sinónimo de lineas artísticas, de él se inspiró el creador.
Tú cuerpo es sinónimo de geometrías perfectas, de él se inspiró el matemático.
Nada más perfecto que cuerpo de mujer.
Todos deseamos ver cuando armonizas todo ésto, al momento del contoneo de tu andar, la armonía que en conjunto se acomoda, dando un espectáculo digno de admirar.
Pero, ¿si nada es más perfecto que el exterior de tú cuerpo mujer?
¡Claro que hay algo que podría superarlo! y eres tú bella mujer.
Solo basta con dar un vistazo al interior de ésta armonía en movimiento 
que es el cuerpo de mujer.
Para confirmar que no hay nada mas bello y perfecto que tú cuerpo mujer.
La belleza de la que hablo, es que solo tú mujer y tu cuerpo hermoso. 
¡Eres capaz de dar vida!
Por ello; no hay nada más bello y perfecto que cuerpo de mujer.








lunes, 11 de mayo de 2015

Los Bichos de Mayo


Recuerdo muy bien cuando el camión de mudanza llegó a mi antigua casa, un caserón que mis padres rentaban y lugar de mis primeras aventuras y travesuras, yo ignoraba el relajo y movimientos en mi casa, pues, mientras mis hermanos y empleados de la mudanza hacían la tarea de llenar el camión con nuestras cosas yo, me encontraba despabilado con mis juegos y mis amiguitos que nunca más volvería a ver en mi vida.
Luego de ese día nos encontrábamos instalados en nuestra nueva casa, nuestro nuevo hogar, algo dificil para mi, pues, no conocía a nadie. Esa tarde, mi madre me arregló y me dijo: _¡Bueno jovencito vamos a conocer tu nueva escuela!                   Yo todo emocionado, salimos de nuestra casa nueva, en ella, se quedaron mis hermanos haciendo el acomodo de todo, mientras tanto luego de media hora de caminata, mi madre y yo llegábamos a mi nueva escuela, si que era hermosa y muy grande. Nos dirigimos a la dirección, mi madre hacía el tramite del traslado, yo observaba el patio tan grande en donde jugaría en los recreos con mis futuros compañeros de grado. 
- ¡Lalito tu clase será segundo B! Dijo la directora. 
Mientras caminábamos por los largos pasillos, llegamos a un aula y la directora tocó a la puerta del segundo grado de primaria sección B. Entramos y ahí me quedé como pollito recien comprado. 
Ése día nos dejaron nuestros deberes y como era el mes de Mayo, cambio de estación; de verano caluroso a invierno frío, la seño nos dejó una tarea muy especial; la recopilación de insectos, los cuales serían colocados en un exhibidor con su respectivo nombre científico y el nombre "vulgar" entre otras características.
Al día siguiente, andábamos una cantidad de niños comprendidos entre los 8 y 10 años, buscando a nuestras especies para cumplir con nuestra tarea. Parecía que habían dado la orden: "Open Season"
La ventaja que teníamos era de que, como estrenábamos una colonia nueva, la cual estaba rodeada de barrancos con vegetación verde, muy verde y enormes bosques, el hábitat perfecto para una gran variedad de insectos, algo beneficioso para el estudiantado de las varias escuelas en la nueva colonia; no había por que pelear por alguna especie pues, abundaban ejemplares de la misma especie.
Con Mayo, llegaron las primeras lluvias pues, como no había nada de; calentamiento global, efecto invernadero, la capa de ozono aun estaba intacta, en fin, el hombre aún no había destruido parte del planeta, las estaciones eran muy puntuales al igual que lo entomológico del lugar. Y de la ahora lodosa tierra y del barro húmedo, salían a la luz algunos de los insectos tradicionales de la época: Zompopos de Mayo, ronrones, palomillas, hormigas aladas, etc.
Por las noches frías, en los focos del alumbrado público se hacían presentes una cantidad de centenares de ronrones, palomillas y otros insectos voladores atraídos por la luz, mientras ésto sucedía en la calle, yo los observaba desde mi ventana muy bien cerrada, en la cual se escuchaba cuando éstos pequeños pero muy molestos y ronroneadores insectos se agolpaban contra el vidrio de mi ventana, atraídos por la luz de mi casa, la que salia a través del vidrio muy bien cerrado. 
Yo veía a mis amiguitos disfrutando de jugar entre tantos insectos, agarrándolos con sus manos, otros atándolos a unos hilos y los cargaban como si anduvieras con un perro paseándolo por la noche; algunos me gritaban: ¡Lalito sal a jugar! pero mi nerviosismo y temor por esos insectos, los cuales se te podían meter entre la ropa y caminar en tu piel, eso era algo que me horrorizaba y salir a la calle en esas semanas de vida de esos insectos era algo impensable para mi. 
Mientras yo veía aterrado a través de mi vidrio protector, algo tenebroso e impensable sucedió y; se escucharon los violines de la obra maestra del señor Alfred Hitchcock: "Psycho" era mi madre quien gritaba mi nombre con desespero y mientras lo hacía los chirridos de los violines se volvían más agudos para mis oídos.
- ¡¡Lalito!!   ¡¡Lalito!!   ¡¡ven hijo!! Yo presentí que  algo terrorífico se acercaba.
- ¿Qué manda mami? Fueron mis inocentes palabras, las de un niño de solo 8 añitos.
- ¡Hijito hazme un favor, estoy cocinando tu cena preferida y se me termino!... era un ingrediente indispensable para aquel manjar... ¿Puedes ir a comprarlo a la tienda de doña Mery? La tienda de ésta señora quedaba exactamente a 200 metros de mi casa. Los violines chirriaron aun más fuerte y a una frecuencia que mi corazón se quiso detener.
- ¡¡Peero-o maaam-i loo-s ron-ro-nes esta-an ahí en too-d-a la ca-l-le!!
- ¿Les tienes miedo a esos animalitos de Dios? Preguntó mi madre restándole importancia a lo que me pedía, arriesgar mi integridad ante una multitud de insectos, supongo que en esos 200 metros habría un promedio de casi un millos de insectos ¿cómo haría para evadirlos un niño de apenas 8 años?
- ¿Peer-o maaa-mi por-qu-e no va mi her-ma.-na? Dije aterrado; a lo que mi hermana respondió de inmediato _ ¡Ni lo piensen, la novela esta de lo mejor!
- ¡Si hijo ve tú! dijo mi madre y yo, apelé _ ¡Per-o m-adr-e! Entonces la voz tierna de mi madre dejó de serlo y ya no suplicó; ahora ordenó.
- Ningún pero, ¡va y ya! Se escuchó como si adentro de la casa hubiera caído un trueno y cómo quien manda no suplica, no quedó de otra más que arriesgar el pellejo en la calle, atravesando la nube de insectos, tal cual sucedió hace miles de años en Egipto y sus plagas. 
Pensé: _¡Prefiero morir a manos de los minúsculos insectos y no en manos encolerizadas de mi madre!
Tomé el dinero del mandado, pero antes de salir vi por la ventana y ahí estaba mi némesis, esperando a que saliera, de mis amiguitos ya nadie la calle; ésta, estaba completamente vacía a excepción de los insectos voladores. Me dirigí al closet, saqué una gabardina larga a la cual le extraje un gorro incorporado y me metí en ella, até mis tobillos con las cintas de mis zapatos, abotone toda la gabardina, la cual era de mi madre, amarré una corbata de mi padre en mi cuello. Ya estaba listo para mi aventura, pero aún me quedaba un pequeño problema y era mi rostro. Pensé: _¿Y, si me trago alguno, y si se me meten por la nariz, o por un oído? Me dirigí a la cocina y extraje un colador de pastas, plástico, el cual até a mi cabeza para que me protegiera el rostro y a través de los minúsculos orificios del artilugio de la cocina, podría ver. Al llegar a la puerta que da para la calle, me detuve y antes de abrirla me santigüe; mientras, en mi casa todos se mataban de la risa por mi atuendo. 
Al abrir la puerta, salir y cerrarla, oí como mi hermana dió un escalofriante grito pues, no se pudo evitar que en ese momento se metieran a la casa algunos insectos. Mientras, yo corría como nunca por la oscura calle y por los orificios del colador los miraba y los oía cuando los insectos se agolpaban contra mi protector de plástico. A mi, nada ni nadie me detenía en mi carrera por mi vida; por fin llegué a la tienda de doña Mery, esperé a que ésta se vaciara y antes de entrar extraje mi casco protector para evita un mal chascarrillo, lo que no pasó inadvertido fue mi atuendo pues, noté como doña Mery me vió con cara de asombro y no pudo evitar reírse de mí, mientras ella me daba el encargo de mi madre yo me espantaba a los insectos que convivían con doña Mery, adentro de su tienda. 
Cuando recibí la mercancía, salí al umbral de la puerta de la tienda y afuera llovían insectos, coloqué de nuevo mi careta y la carrera dió inicio nuevamente, con rumbo a mi casa.
Cuando llegué, toqué como si una enorme fiera me acechara en la oscuridad; fué mi hermana quien abrió la puerta y a mi hogar entré, ahí me sentí a salvo, pero justo cuando mi madre recibió el mandado; los gritos iniciaron de nuevo ahí adentro de mi casa; mi hermana, mi prima y mi madre, deban de gritos y pataleaban pues, algo nadie tomó en cuenta y fué, que mi traje contra guerras químicas no había sido desinfectado y con él, casi cincuenta insectos adentro de la sala de mi casa, las tenía locas a las féminas de la casa yo, me senté en el sofá y disfruté viéndolas correr como locas por toda la sala, matando hasta el último de los insectos que se colaron en mi traje contaminado. 
Reí como nunca y espero que con esa lección ahora entiendan por que no quería salir esa noche y las noches que duraran, hasta que los insectos regresen a colocar sus huevos bajo tierra y supongo que ahí, ellos morirían quedando como alimento para las futuras generaciones de insectos voladores del mes de Mayo en los próximos años.
Hoy que escribo esta historia, mi anécdota, recuerdo con nostalgia a esos insectos, los cuales ya no se ven; creo que tambien se extinguieron, ¡qué lástima, otra aventura que mis hijos no disfrutaron! Por más espeluznante y nerviosa que ella sea, pero fue una grandiosa e inolvidable experiencia. 
Que tiempos esos y que triste saber como hemos terminado con lo bello de nuestro planeta.












 

sábado, 9 de mayo de 2015

Fragmentos para el mes de mayo 2


.  Si viviera un siglo
   cien años estaría agradecido con Dios
   por el ser tan maravilloso 
   que eligió 
   para ser mi madre.

.  Cerca de Dios 
   yo te conocí
   y en un encuentro con Él,
   le supliqué 
   con todo mi corazón.
   Padre: ¡A ella 
   quiero para mi madre!

.  Me espero a que llegues,
   no quiero marcharme
   sin verte este diez de mayo
   y sin poder decirte:
   ¡Feliz día madrecita!
   Tengo tres regalos para darte
   Mi amor, mi corazón 
   y este ramo de rosas rojas.

.  Sin ti,
   mi calendario 
   solo tiene once meses
   a Mayo lo deseché.
   Sin ti,
   que me puede mayo importar
   si me hace llorar.
   Pues, estas lejos de mi
   y un dolor que lo llevo aquí.
   Sin ti Mamá, 
   no me sirve Mayo,
   por ello lo deseché.

.  Madrecita adorada,
   mujer divina,
   tienes el amor que
   alimenta y me consuela,
   en tus brazos siento protección,
   bendición que Dios me dió.
   Madrecita amada,
   en tu ser encuentro: 
   el calor de un atardecer,
   en tus ojos: la luz que me ha guiar,
   en tus labios; la palabra certera,
   en tu corazón: todo el amor
   que he de necesitar.
   Gracias mujer elegida
   por Dios, para ser 
   mi madre. 

.  Una madre
   no es una mujer cualquiera,
   ella es alguien: 
   que me llevó en su vientre nueve meses,
   que me tuvo que parir,
   quien se desveló sin protestar,
   que me perdonó hasta el mas grave error,
   que me dió una segunda oportunidad,
   quien con amor me enseñó
   lo más básico para sobrevivir.
   Mamá 
   no eres una mujer cualquiera, 
   eres un ser especial
   instruido por Dios,
   pues, tienes la misma paciencia que Él.
   ¡Mamá, eres una mujer especial!
   Nunca tu cuerpo te importó,
   y hasta a marido has dejado por mi.
 

La Chica Freaky (Cómo me lo contaron te lo cuento)


Acompañando a una amiga, a ver unos vehículos ultimo modelo, mientras ella negociaba su compra, hablando con uno de los vendedores, me alejé hasta donde estaban los coches nuevos por lo menos a verlos y sentirlos pues, comprar uno, ni en sueños. Alguien se me acercó y la vi venir por el reflejo del vidrio del auto que apreciaba en ese momento, me dije: _ ¡Ahí viene esa chica a convencerme para que compre el carro! Efectivamente, cuando sentí, ella, la vendedora al lado mio.
- ¡Hola Ernesto! Fueron sus palabras yo pensé: _ ¡Wao! ¡que buena esta vendedora, ya investigó mi nombre!
- ¡Vea señorita, solo estoy viendo, no me interesa comprar nada! Le dije con un tono desagradable para ver si así me dejaba tranquilo. Pero, ella entonces me dijo. _ ¿Qué bárbaro, no me reconoces? Entonces la vi detenidamente y luego de unos segundos, muy largos por cierto, quise reconocerla pero, como me tarde mucho tiempo; de sus labios salió la clave para con ello darme cuenta de quien se trataba.
- ¡Soy la Freaky!
- ¿Tú? Dije y seguí observándola, luego entonces. _ ¡Hola mi amor como has crecido! ¡Cuándo iba a reconocerte!
- ¡Acompáñame a mi cubículo y nos tomamos un café! Vi a quien acompañaba pero era algo que iba para largo, que me fuí con la Freaky hasta su cubículo; una vez ya ahí, ella me dió una taza con café y tambien se sirvió otro.
- ¿Cómo has estado? Me dijo, mientras que yo seguía observándola con mucho cuidado pensando cosas del pasado, cosas de hace como 20 años atrás. 
Ella, la Freaky, al percatarse de que yo la veía con dudas y extrañeza, y que no le ponía atención a lo que me hablaba, me dijo.
- ¡No! ¡ya no! Esas palabras me regresaron al tiempo actual, y con mucho disimulo, haciéndome el tonto; le dije.
- ¿Ya no qué? ¿de qué hablas, no entiendo? Ella, sonrió al ver mi nerviosismo y con una sonrisa muy benévola me dijo.
- ¡Que ya no he tenido más visiones; desde que desarrollé deje de ver lo que tanto les asustó en ese tiempo!
- ¡Perdón, de veras no quise incomodarte!
- No te preocupes, que a todos los que me conocen y saben de mi problema o bendición de hace ya mucho tiempo, les pasa lo mismo, ya estoy acostumbrada, tranquilo.
- ¡Claro! Dije y luego de la aclaración cambiamos de tema.
Por fin, mi acompañante quien me llevó hasta ese lugar, llegó por mí y nos retiramos del concesionario.
- ¡Esa chica tan linda! ¿Quién era? ¡asalta cunas! Me dijo y luego sonrió. Yo suspiré y mientras regresábamos le conté la historia de la Freaky....

- ¿Recuerdas que hace casi veinte años atrás yo me dedique a la docencia?
- ¡Y eras un excelente maestro! 
- ¡Gracias! Y agregué. _ En ese tiempo yo trabajaba en un colegio, lugar a donde ésta chica llegó, como de unos seis años a estudiar al colegio, al jardín de niños, era una hermosa niña, muy chispuda, pero, ella era especial y sus compañeritos se alejaban de ella porque no la comprendían y hasta la misma maestra la separó del grupo al igual que los padres de familia; en fin, la pobre sufrió mucho sin ella entender su situación.
- Y ¿cuál era esa situación ya me picaste la curiosidad?
- Ella, la Freaky, como le decía su maestra en el salón de maestros, nos contó de lo que ella hablaba.
- Un día entraron los niños al salón de la Freaky _dijo la maestra_  gritando, ¡señorita la niña Freaky nos está asustando!
La maestra les preguntó a los niños, ¿qué había pasado ahora? Y, los niños le dijeron ésto:
- ¡Miren como sube las gradas el niño ciego! _dicen los niños a la maestra_ y entonces gritó, ¡Se va a caer! todo lo que acontecía, era narrado por la pequeña de la Freaky a sus compañeritos, pero los niños veían hacia donde la Freaky señalaba y no había nada, el lugar estaba vacío. 
Ella, en todos los recreos les contaba del niño ciego, quien se movilizaba por el colegio ayudado con un bastón, pero nadie veía al niño ciego y otras veces la niña les contaba de una señora que se mantenía parada en el segundo nivel cogiendo una escoba y con la mirada perdida en el horizonte. Ésta vez la maestra estaba con ella y dijo la maestra, que ahí no había nadie.
Ésto llegó a oídos de la directora, quien mando llamar a los padres de la niña y éstos al llegar y escuchar la queja de la maestra, dijeron ésto.
- Si, en la casa es igual pero no se asusten, ella heredó ese don que lo tuvo mi señor padre. Dijo la madre de la niña, sin darle importancia a lo sucedido. 
La directora recordó algo y pidió a la maestra que me llamará y que llevara a la niña a la dirección y ahí adentro quedamos: La Freaky, sus padres, la directora y yo. Ella me llamó, pues todo el resto del personal era nuevo, yo era el único antiguo y por ello estaba ahí presente. La directora pidió a la Freaky que le contara lo que ella veía en el colegio y la niña repitió todo con pelos y señales y conforme su narrativa avanzaba, la directora y yo, sentimos un escalofrío en nuestros cuerpos, nos veíamos horrorizados el uno al otro. Cuando  la niña narró todo, la directora llamó a la maestra y le pidió que se llevará a la niña, no sin antes advertirle: que si algo perturbaba a la niña por causa de ella o de sus compañeritos la despediría. Los padres de la niña agradecieron a la directora por lo que ella hizo y se marcharon; quedándonos en la oficia solos la directora y yo, con el horror en nuestros rostros.
- Pero, ¿por qué? Dijo la curiosa de mi acompañante y le seguí contando.
- Lo que pasó, es que el niño ciego estudió en el colegio, terminó sus estudios y se graduó y al poco tiempo de ello, el niño ciego murió victima de un accidente en cuanto a la señora con la escoba; ella, era una conserje, quien se hizo novia de un policía, quien estaba de alta en la estación que quedaba en la esquina contraria del colegio y ella en el recreo aprovechaba, subía al segundo nivel con el pretexto de hacer limpieza y ahí se recostaba sobre el palo de la escoba a observar a su amado policía, por ello, se quedaba con la vista perdida en el horizonte, pero en realidad la vista estaba perdida sobre la humanidad del policía. La señora de la limpieza, tambien había muerto ya hacía un tiempo atrás, por eso el nuevo personal no la conoció.
- ¡Dios mio la niña Freaky podía ver a los muertos! Dijo una aterrada interlocutora. 
- ¿Imagínate como quedamos la directora y yo? 
- Y, luego de tantos años, me reconoció y me saludo, es la vendedora del concesionario con quien me encontraste platicando.
- ¡Vaya! ¿Qué miedo verdad? Y, ¿ahora sigue viendo muertos? Me preguntó mi amiga aún afectada.
- Me comentó que luego de volverse una señorita, perdió esa desgracia o bendición, eso dijo.
- ¿Qué bueno verdad?
- Pues no se que decirte amiga, lo único que diría es que, ella ahora entiende lo que de niña le sucedió y que lo supero muy bien y que ella se aceptó como lo que es. Mientras que otros quienes no somos más que personas "normales" nunca nos aceptamos como lo que somos, siempre estaremos inconformes con lo que Dios nos dió ¿no crees?
_ ¡Pamplinas tuyas Ernesto, pamplinas tuyas!....


 





miércoles, 6 de mayo de 2015

Amor Eterno


Ayer me encontraba escribiendo una carta, era un simple papel, el mismo de cada año, al fondo un CD sonando. Recordando y deseando, que aun aquí estuvieras, pero eso no era posible, ya habrán pasado nueve años desde que de mi te separaron. Pues, si por ti fuera no te habrías ido y yo, no te habría dejado ir.
Como cada año en éstos días, era una costumbre ya; escribir esa carta, entregarla con un ramo de flores rojas, sus preferidas; aquellas, que colocabas en jarrón y presumías a tus amigas. Por fin la terminé y como siempre al pie firme: Tú Hijo. 
Salí y al cementerio me dirigí, cuando llegué, antes de entrar bajé y a la misma vendedora compré tus rosas rojas, estaban más caras pero no importó, te mereces eso y mucho más. Regresé al carro y entré al lugar en donde estarán; los brazos que una vez me arrullaron, en donde estarán las canas que una vez besé, al menos eso espero. 
Baje de mi auto y caminé, como siempre ahí, la misma persona de todos los años, haciendo lo mismo que yo, solo que ella enfloraba a un hijo y yo a una madre, me acerqué y la saludé. _ ¡Señora! Ella con dificultad volteó y dijo _ ¡Hola m´ijo! 
Coloqué mis flores, las rosas rojas y mi papel, el mismo de cada año. Ella, de reojo me vió y sonrió al darse cuenta que una lagrima me traicionó, una que con disimulo la eliminé. _ ¡No te avergüences por demostrarle amor a tu ser querido! Me dijo. 
Yo me incomodé pues, me había cachado en la llorada.   _  ¿Las mismas bellas rosas rojas y el papel de cada año? Dijo muy complacida.    _ ¡Si señora!
Por un momento ambos nos callamos y aproveché para realizar mi oración; mientras oraba, en mi mente desfilaban imágenes que nunca jamás podré olvidar: besos, consejos, desvelos, regaños, enfermedades, juegos, paciencia. etc. esas eran las imágenes que en mi mente pasaban, como si se tratara de una película, con ella, mi madre y yo, de protagonistas.
- ¿Sabes hijo? dijo la anciana y yo que no podía hablar, con una mueca le dije 
- ¿Qué? Ella entonces me dijo:
- El amor entre un hijo y su madre es un amor diferente al de una mujer, ellas se olvidan de ti, al encontrar a otro. Pero una madre, ¡nunca encontrará a un hijo que te sustituya! ¿Entiendes?
Yo le dije sí, moviendo mi cabeza pues, aún no podía emitir sonido sin poder evitar ser sorprendido con un nudo en mi garganta. Ella continúo..
- El amor de una madre para su hijo, es un amor eterno, no dudes que aunque no esté, ella te sigue amando, es un amor tan grande que ha superado a la misma muerte, y sin que lo sepas, ella estará ahí. Sufriendo cuando sufres, feliz cuando triunfes. ¡Amor eterno, uno que no se olvida! 
Luego de una pausa pues, ella se quebró al igual que yo. Continúo.  _ Un amor inolvidable para toda la eternidad, aunque tú ya no estés en este mundo, seguirá amándote por toda la eternidad, y algo increíble; Dios que conoce de éste sentimiento, permitió que estén juntos, para seguir ¡amándose por toda la eternidad!
No pude más y rompí a llorar, caí de rodillas sobre la tumba de mi madre y sobre ella un niño volví a ser y como tal lloré. 
La viejita, se acercó a mi y colocando su vieja y rustica mano sobre mi cabeza la acarició y me consoló; diciendo:
_ ¡Hijo, he leído cada palabra en tus cartas y he disfrutado de tus rosas, las más bellas que jamás me hayas regalado; no sufras pues, mi amor para ti es eterno y no ha muerto, sigo ahí junto a ti, al lado tuyo, entregándote todo mi amor! _ ¡Dios es amor y nos permite a todas las madres no separarnos jamás de ustedes, nuestros hijos, pues, como Él dijo: El amor de una madre, es un amor eterno, sin tiempo ni espacio, algo que nadie puede comprender, es un amor comparado únicamente con el mismo amor que Yo les tengo! ¡Eso dijo Dios!
Yo sentí un alivio en mi corazón al escuchar esas palabras, palabras de alguien que no conozco y que nos une el mismo dolor, el mio: El de mi madre muerta y el de ella: El de su hijo muerto. 
Cuando la tormenta que me azotó pasó y la paz regresó, limpié mi cara y me puse de pie; para agradecer a la viejita con la que me encontraba cada año. Pero, ella ya no estaba, mire por todos lados y el cementerio, vacío. Me dije: _ ¡No puede ser, una anciana no podría caminar con tanta velocidad, como para que desapareciera y no pueda verla! Mi cuerpo se erizó y entonces volteé a la tumba de mi madre y me santigüe, al hacerlo pude ver que las rosas rojas y mi papel que le escribía cada año tambien habían desaparecido junto con la viejita que hace un rato me consoló. _¡Qué raro! me dije y pensé. _ ¿Seguramente la viejita se las llevó y no la ví, pues me habré tardado más de lo que sentí? 
Regresé a mi carro, no sin antes decirle a mi madre muerta: _ ¡Hasta el otro 10 de mayo madrecita, no sabes cuanto te extraño! Un viento me envolvió y creí escuchar. 
- ¡Yo tambien hijo amado!
Me sentí incomodo y me apresuré, monte a mi auto, lo arranqué y cuando ví hacia donde quedó el cuerpo de mi madre, vi algo que no comprendí: Entre una especie de nube, como esa que sale del pavimento cuando el sol esta inclemente, vi a la viejita acomodando unas flores sobre la misma tumba de mi madre y ella se santiguaba como despidiéndose de su hijo y lo más raro fué, cuando se levantó pues, ella estaba hincada santiguándose; me vió y me dijo con su mano adiós, dio la vuelta y caminó al lado contrario de donde yo estaba y en su espalda sus manos, en una, las rosas rojas que yo le lleve a mi madre y en la otra, el papel que había escrito y conforme avanzaba se desvaneció y esa especie de bruma con ella.
Pensé: _ ¿Estaré volviéndome loco? pero una voz en mi mis sentidos me dijo: Ella vive en otro nivel y ahí, el que esta muerto soy yo y convergemos cada año; yo a enflorar a mi madre muerta y ella a enflorar a su  hijo muerto en ese mundo.  Me dije.
- ¡¡Esa viejita que me consuela cada año, es mi madre!!
- ¡¡Qué locura!! dije; arranque y me fuí, pero mientras manejaba con rumbo hacia mi casa en mi mente resonaban las palabras: _ "¡El amor de una madre, es un amor eterno, al que Dios, por ser igual al que Él nos tiene, les permite a las madres cosas maravillosas como éstas! 
- ¡Tarde o temprano estaremos amándonos mamá! Dije en voz alta y me perdí entre la enorme avenida.



Tema tomado de la canción: "Amor Eterno" de J. Gabriel

Fragmentos para el mes de Mayo


. Amor mio,
  te veo a los ojos
  y ellos no saben fingir.
  Cuantos besos me habrás dado
  que me has de empalagar.
  La alegría de nuestras horas
  las quiero pasar siempre
  juntito a ti: Mamá.

. Tantas caricias vividas
  sintiéndote solo vibrar,
  escuchando canciones 
  que jamás habré de olvidar.
  Tú sonriendo tan ilusionada
  por una simple patadita.
  Perdón, era mi manera de decir
  te amo: Mamá.

.  He olvidado decir que te amo.
   Me has mirado con ojos 
   de vidrio templado,
   a tu corazón lo he a arrugado,
   y un escalofrió a tu cuerpo estremeció.
   Pensé, jamás me habrá de perdonar.
   Sin embargo, me has esperado y 
   con brazos de Cristo me has recibido. 
   Y, una fuerza en el alma
   que nunca nadie podrá igualar.
   Nadie me habrá de amar y perdonar,
   solo tú: Mi amada Mamá.

.  Nuestros rostros, por fin 
   frente a frente y, 
   no sentí miedo a pesar de tu carita 
   aun no conocer.
   No hubo necesidad de ser presentados
   pues, ya lo mejor de nosotros
   se habían encontrado;
   uniéndonos con tanta fuerza.
   Dos corazones que fueron 
   uno por nueve meses: Mamá 

.  ¡Qué rostro mas divino!
   Aunque si me veo, sé que soy: 
   el más feo, arrugado y gritón.
   Pero para ti, lo mas bello 
   que ojos jamás volverán a mirar
   por fin ha llegado.
   Esa es la fuerza, de alguien que 
   me ha amado sin saber como era,
   el amor más poderoso 
   que nunca volveré a encontrar.
   Olvidaba decir que te amo:
   Mamá. 

 .  Perdón por haber arruinado 
    tú cuerpo; el más sexy y perfecto, 
    trabajado con tanto esmero
    durante toda una vida.
    No hace falta decir que me amas
    con mirarte se lo que has sacrificado
    por darle vida a lo mejor que te ha pasado.
    No lo digas, pues, me harás llorar
    de puro amor: Mamá
   

lunes, 4 de mayo de 2015

La Pelea del Siglo


Se encontraron en un camino en el monte salvaje, uno muy espeso, con mucha vegetación, de donde no se veía nada a más de diez centímetros de sus hocicos, por naturaleza, eran enemigos mortales. Pero ése día sus olfatos los traicionaron, o fué el viento, quien estaba sin control debido a eso del cambio climático. Ellos mantuvieron su caminar sin enterarse de que a menos de unos pocos minutos estarían frente a frente en la verde vegetación campirana y salvaje; tambien ese momento lo compartían con ellos, otros seres que eran parte del monte por el que ahora estaban viajando esos enemigos naturales y, a punto de encontrarse. 
Todos los que se habían percatado de lo que estaba a punto de pasar trataron de hacer y deshacer para impedir sin que ellos se dieran cuenta de su inminente encuentro. Los que veían lo que sucedía estaban en los arboles, con la mejor de las vistas para deleitarse con: La pelea del siglo
Pero, como es sabido que, entre la civilización salvaje hay más conciencia que en una civilización de más de 21 siglos de historia, los ahí reunidos dispusieron intervenir para que aquellos colosos no tuvieran necesidad de lucha hasta morir, pues, como dijo uno de los curiosos: _ ¡Muchá, hagamos algo para evitar ese encuentro! Otros, siempre en los árboles, y que eran los más viejos,  supuestamente los sabios del lugar, pero que en sus corazones ya agotados y cansados, todo les venía del veinte y por ello se expresó así, uno de éstos, _ ¡Por mi que se maten esos malvados! _ ¡Alguna vez devoraron a uno de mis hijos! Y, si lo vez con sus ojos a éste se le otorga la razón pero, los más jóvenes y conocedores de lo que pasaba en la actualidad, no estuvieron de acuerdo con el anciano y otro de ellos dijo: _ ¡Te entiendo viejo y hasta te daría la razón!, pero ni tú, ni yo, ni el resto, sabemos si éstos majestuosos ejemplares están en vías de extensión. Y, agregó.  _ ¿Y, si solo éstos quedaran ya sobre la faz de la tierra? - ¿No sería penoso que se mataran y nosotros sin hacer nada al respecto? 
Ésto dió inicio a una confusa discusión, unos a favor, otros en contra. Mientras que los más vivos se alistaban a realizar las apuestas por la bestia vencedora.
Los jóvenes y conservadores, hicieron de lo suyo para evitar el encuentro, entonces el viejo amargado, dijo _ ¡A mi me vale madre, hagan lo que quieran yo, mejor me duermo! Mientras los más vivos, los de las apuestas, ahora gritaban que las apuestas iban para ver cuantos sobrevivirían por evitar la pelea del siglo. 
Éstos animales consientes descendieron de sus lugares seguros y bajaron como para hacer que cada una de las dos bestias los persiguieran para comerlos y con ello, poniendo su vida en peligro, evitar aquella mítica pelea. 
Pero como todos sabemos, que éstos animales carnívoros por naturaleza no matan sino es por hambre, considerable diferencia en una raza superior cuya única diferencia es que para llegar a ser el primer eslabón de la cadena alimenticia utiliza armas de destrucción masiva, jamas sus enclenques manos, pues, si no tuvieran ésta ventaja desigual, estarían con seguridad a la cola de esa cadena, casualmente hecha por ellos. 
Los dos enemigos vieron a los apetitosos, quienes les llamaban la atención, ésto los desoriento por un instante haciendo que su encuentro se tardara simplemente otro minuto. Pero siguieron firmes, sin claudicar por el camino que el destino les había preparado y, el encuentro por fin se dió. 
Allí, frente a frente, dos de los más grandes depredadores naturales, frente a frente, cosa que casi nunca sucede pues, éstos cada quien tiene sus espacios para sus cacerías y el resto respeta los dominios de cada quien; nada parecido a los inteligentes, que siempre andan metiendo sus narices en donde nadie los ha llamado, para proteger según ellos, a los indefensos pero que en realidad solo defienden sus propios intereses, y los pobladores de esos limites territoriales les valen madre si viven o mueren; ellos, solo desean los recurso de esa población para agotarlos y así mantener los propios intactos. 
Bueno, ellos ahí, frente a frente, todos los que conocían y sabían lo que pronto sucedería regresaron a las alturas en las copas de los arboles, para observar como terminaría esa inimaginable pelea entre esos dos colosos.  
- ¡¿Tú?! ¿Qué haces en mi territorio? dijo uno al otro, mientras el otro tambien veía a su enemigo fijamente y enseñándole sus enormes colmillos.
- ¿Tú? ¡eres quien está en el mío! Luego de ello, ambos aspiraban el aire, elevando sus enormes caras para recibir la información requerida, pero siempre atentos al enemigo, tratando con el olor saber quien era el que estaba violando el territorio ajeno. Pero, la naturaleza, quien tambien estaba turbada con tanta contaminación, y desmadres de una mal llamada: Humanidad, se sentía culpable de ese encuentro pues, no podía ser imparcial y enviar los datos solicitados pero, ella ya no tenía el control de todo, debido a lo dicho: El efecto invernadero, contaminaciones, etc. Entonces dijo: _ ¡Lo siento pero no puedo ayudarlos!
- ¿Bueno? dijeron ambos, la única solución será entonces luchar por éste territorio y que el ganador sea quien se quede con lo del otro, sin importar si estamos peleando algo nuestro o del otro. Dijeron convencidos de que no había manera de solucionar el problema como en otros tiempos, hace mucho tiempo ya olvidados.
Ambos caminaron en circulo y volvían luego de llegar a un lugar específico para volver al lugar inicial, ambos se veían con respeto, pues conocían de sus historias sobre el planeta. Sus pupilas muy dilatadas, sus dientes eran mostrados en cada gruñido y cuando ésto pasaba todos gritaban en lo alto de los arboles y los en tierra se tapaban los oídos, mientras que, otros corrían a esconderse. Las fauces de cada uno se encogían hasta sus ojos, dejando en vitrina sus enormes colmillos, amarillos y con trozos de carne, y en ellos tambien una gran historia de cacerías triunfantes, ¡pero solo por hambre!, de sus patas salían como navajas de algún X MEN,  las enormes y filosas garras dotadas por la misma naturaleza. 
El momento llegó y uno brincó hacia el otro, luego de varios minutos midiendo a su oponente, se lanzaron justo cuando la naturaleza interior les tocó la campana indicadora de que el primer round daba inicio.
En ese round, ambos se hicieron daño, mucho daño; zarpazos bien colocados y colmillos hendidos en lugares ya preestablecidos por la misma naturaleza, pues. ambos respetaban las reglas con las que habían crecido y las mismas que sus antepasados les habían enseñando. Se vieron fijamente, pero esta vez con las cabezas apuntando al suelo, pues, eran enormes y muy pesados.
Sonó el siguiente round y de nuevo envistieron uno contra el otro, ésta vez uno puso al otro sobre el suelo y al verlo ahí por unos segundos expuestos éste muy condescendiente y respetando a su oponente le permitió ponerse nuevamente en pie, cosa que el otro hizo con un movimiento magistral y luego en un lenguaje propio de ellos, lo agradeció, pero ambos sabían que solo uno saldría con vida ese día. 
La historia fue la misma por varios minutos, hasta que ambos escucharon surcar por los aires un sonido estruendoso, justo cuando estaban en plena faena y en uno de los últimos rounds, era evidente que uno estaba más agotado que el otro. 
Ésta vez nuevamente ni el aire de la naturaleza, por no llevar un solo y único rumbo les pudo avisar de la presencia de un tercer depredador, uno inmisericorde y sin contemplaciones, mucho menos caballeroso para dejar pasar una oportunidad como ésta. Fué entonces cuando de los aires sonó un enorme trueno que hizo que los que estaban en los arboles corrieran despavoridos quien sabe hacia donde, la consigna era huir por su vida, en primer termino el viejo, al cual le valió madre la pelea del siglo, huyendo por su vida, lo mismo los de a tierra, y entre estos los mismos gladiadores se dieron a la estampida; a la huida por su vida pues, ese trueno era mucho peor que el trueno natural y después del primero llegaron otros. 
Por fin, se silenciaron aquellos truenos pero nadie más que unos pocos, los apostadores, fueron los que se hicieron junto a su curiosidad a ver que había sucedido con los que a muerte peleaban dignamente. Sus ojos quedaron asombrados y perplejos al ver quien había sucumbido, no a su oponente, sino a los truenos de hace unos instantes. 
Escondido un poco más adelante ,el sobreviviente quien veía cuando se acercaban los hacedores de los truenos que le habían quitado la vida al dueño de aquel terreno, éste, mientras observaba no pudo evitar que de sus ojos unas lagrimas rodaran y bajo su cabeza en seña de respeto de su magnánimo oponente, quien lamentablemente habia muerto injustamente sin tener posibilidad alguna, luego de ello, dió la vuelta y siguió su camino y nunca más se supo que volviera por aquel camino hacia el lugar en donde casi pierde la vida.
Mientras él se marchaba, sus agudos oídos escucharon algo que lo entristeció mucho más.
- ¡Oye Juan!, le dimos al que está en extinción.
- ¡A vos que te valga madre! ¡saca el celular y tómame una foto para el fB!

Más tarde, al hacerse viral la fotografía de Juan en las redes sociales, los noticieros daban la noticia de que Juan había dado muerte al último de su especie, y que como muchas otras especies, éste felino, pasaba a ser parte de las estadísticas y que las futuras generaciones lo conocerían solo por una fotografía o una litografía....... 

Muchas veces nos damos cuenta de que por personas que desean su segundo de gloria en las redes sociales, fotografiándose con los cadáveres de éstos animales, cuyo único delito es cohabitar un planeta con uno de los seres más inescrupulosos, egoístas y crueles; quienes han cerrado ya un circulo, el cual consiste en empezar en un punto, el cual te lleva hasta otro que es lo máximo en inteligencia y que luego de ese punto el que sigue para cerrar el circulo es el inicio del mismo: La ignorancia y la estupidez. Mientras tanto, ésto le sucede al ser mayormente inteligente sobre el planeta, vemos con admiración y asombro la evolución animal y la inteligencia que de ellos nos sorprende cada vez más, pues aunque muy lento en ellos, tambien tienen un circulo por recorrer y seguramente están llegando a un punto en el cual nosotros ya lo pasamos hace centurias, pero como estamos desfasados cuando ellos, el reino animal, logre la cresta máxima de su inteligencia nosotros que estaremos cruzando la frontera de dicho circulo, y  que ahora dependemos de uno tercer apéndice, llamado: Tecnología. Ellos entonces podrían ser los futuros gobernantes de nuestro planeta.
¿Crees que ésto sería o será posible o, simplemente es solo ficción y una mala jugarreta de mi corta imaginación...? La respuesta la tienes tú. ¿Estamos llegando al ultimo punto del circulo y pronto empezaremos con el siguiente, que es el principio, el mismo de hace millones de años? 
Lo dejo a tú criterio, caso contrario, has caso omiso a lo acá expuesto y simplemente espero que la historia de arriba, sea de tú agrado.