Un espacio de SergioRaga donde encuentras: Historias, Poemas, fábulas, artículos, humor, terror, biografía,ciencia ficción. De todo para el entretenimiento de quien le gusta la lectura.
viernes, 6 de noviembre de 2015
Consejos del experto (conquistando una chica)
Ropa a la moda; muy bien combinado; con la mejor loción; zapatos limpios
o bien lustrados, pues ellos son tu respaldo.
Localizas a quien te interesa y al encontrarla no le quitas la mirada
nada te puede distraer, para cuando ella se de cuenta verificará a cada
instante si es a ella la afortunada y entonces comienza lo imposible, que será conquistarla.
Sigues en el mismo lugar, viendo fijamente, sin mover un solo musculo,
sin dar como señal un gesto de timidez que le haga perder el interés por ti.
Despues de varias miradas entre ambos, tu sigues viéndola fijamente,
ella lo hará tambien como que no quiere y como que no es contigo,
dándose la importancia que le exige su vanidad femenina.
Entonces, como el depredador en la jungla, haces tu primer movimiento
y sales de tu escondite y cambias de lugar, uno en donde la tengas
aún adentro de tu radar y sin quitarle la vista un solo instante.
Ella mirará a donde has estado hasta ahora, viendo como que nada
pero al no ver lo que le viene interesando desde hace un buen rato, ella se asusta
y te busca por el lugar.
Ahora, avanzas sigilosamente y con la mirada siempre puesta en ella.
Al verte caminar hacia ella, casi que muere, pues siente que sus músculos se
le aguadan, te verá con cara de pocos amigos, no desesperes, es su manera
natural de defenderse ante lo inevitable, ser atacada y recibir el zarpaso
de su depredador natural. Recuerda que ella hace minutos se rindió ante ti.
Llegas con ella y le hablas con mucha seguridad, siempre mirándola directo a los ojos,
ésto es importante, y con toda la seguridad y certeza de este mundo le hablas
y la llamas por el nombre de una mujer, uno exquisito que tenga la personalidad
de una estrella de cine.
Ella te vera con cara de pocos amigos y tú, con la confianza de que la conoces
le hablas, como se le habla a quien conoces de tiempo atrás, ella te dirá:
¡Perdón creo que me confundes, esa no soy yo!
Entonces vienen éstos consejos que no pueden fallar:
Le sonríes dulcemente.
Le colocas dos ojos de cielo.
Te disculpas por confundirla.
Y le dejas ir una de esas bromas para romper el hielo.
Si encuentras la respuesta deseada le lanzas dos más.
Ahora le dices tu nombre, ella dirá el de ella, sino, le dices:
¡Mucho gusto! Le extiendes tu mano y la aprietas sin causarle daño, simplemente
le mandas el mensaje que eres tierno pero seguro a la vez, eso debe de sentir.
Y agregas: ¿Y tú eres?
Preguntas sin perderla de vista, sin importar quien este al lado, solo ella existe
para ti, nada del lugar tiene importancia para ti, con ésto consigues
interrumpir su mirada periferica y ella se enmarca en tu rostro, para ella
no existe nada más que tú tambien.
Entonces le dices:
¡Me permites reparar mi equivocación invitándote a ... (lo que veas que esta bebiendo).
Lo más dificil ya fue superado, pero la sigues viendo con ojos de cielo
y sigues sonriendo, interesándote en lo que ella te cuenta o te pregunta, importante;
solo responderás lo que pregunta, nada de alargar la respuesta por ejemplo:
¿Tienes novia?
¡No!
Sigues con la misma técnica, si ella se calla, le dices algo bello que veas en ella
y lo realzas, luego de todo no harás ningún movimiento que la saque de su confort
mejor sigues bromeando educadamente, combinando un poco de picardía, pero de salón;
lo importante es que ese momento sea inmejorable, te darás a desear, que quiera volver a
verte. (Salvo si ella se te lanza, pues ni modo, te ahorro un tiempo hermoso y además
podrás valorar si quieres volver a verla o ya no).
Al momento de irte, lo haces, ella pensará:
¡No me pidió mi numero de celular,ni me invitó a otra cita!
Entonces te volteas y con esos ojos de cielo y esa sonrisa encantadora, agregas
otra frase graciosa y luego que ella sonría, le dices:
¡Me das tu numero de celular, para poder llamarte y así poder tener el privilegio
de pasar otro momento tan agradable contigo!
Ésto con vos firme y segura, que confirme que tu mirada y tu personalidad
son de fiar y que sienta que tambien a ti te ha gustado la velada.
Luego, en los días venideros y las citas que tengas con ella, en una le llevas (aunque
digan que ya no se usan) una rosa roja, con el tallo sin espinas, podrás obsequiarle
un poema corto, pero romántico, responderás las preguntas que nadie contesta,
esas que todos evaden, y en cuatro semanas le habrás de hacer cinco promesas
las cuales cumplirás a cabalidad, tal cual, lo prometiste, sin excusa alguna.
Luego serás una bella historia que jamás ella en toda su vida podrá olvidar.
¡¡Hasta la próxima clase!!
"Una sonrisa, dos ojos de cielo, tres bromas de esas que rompen el hielo,
cuatro semanas y cinco promesas, me acercan a ti...." Miguel Gallardo.
¡¡Infalible confirmado!!
jueves, 5 de noviembre de 2015
La niña pobre y el Dr. rico.
Una humilde choza, en cuyo interior agonizaba una niña enferma, de una enfermedad simple, que se complicó por la falta de recursos y de una mala alimentación, la falta de higiene, la falta de los mínimos recursos para poder llevar una vida digna, la madre a su lado con rosario en manos, hincada a la par del único catre en el lugar, lleno de chinches, debajo del mismo mucho polvo y sobre él un perro que siempre dormía seguramente anémico, por lo mismas carencias en ese humilde hogar, la madre suplicaba por la vida de su hija, pues era la ultima que le sobrevivía a siete, que ya habían muerto por causas similares; las paredes, camino de cucarachas que descendían de lo que sería un techo improvisado, se retiraban resignadas a no encontrar nada que comer otro día más, junto a la niña agonizante, al perro moribundo y a los insectos inquilinos del lugar, tambien estaba presente como fiel testigo de la desgracia del lugar una siniestra soledad, la cual fue irrumpida por el padre de la niña, quien esta vez llegó temprano como presintiendo que algo malo sucedía en su casa, abrió la rechinante puerta, por un instante mientras ésta se abrió entró en el hogar un poco de luz natural la misma que tambien estaba por perecer, el viejo y huesudo perro entre abrió un ojo, cosa que le costo y le dolió y sin él percatarse su cola se menió o al menos eso intentó y luego de ese esfuerzo él se desmayó, el padre beso la frente de al abnegada madre que sin importarle quien llegó ella siguió con su rosario, el padre de la desafortunada se acurrucó a un lado del catre, que junto a una mesa de palo, eran los únicos muebles del lugar.
El padre beso la frente de su niña la cual hervía en fiebre, no pudo evitar que un nudo se le acomodara en su garganta que sin mediar palabra alguna se puso de pie y salió de su hogar, afuera ya no pudo más y sobre uno de los palos que bordean el barranco, peligro inminente para la covacha, él lloró, como niño que acaba de perder su juguete más preciado; al verlo un vecino se le acercó, pero cuando se percató que éste iba con rumbo hacia donde él se encontraba se fue de ahí, se perdió por el caminito de tierra que a unos metros da con la avenida principal, el vecino al ver que no pudo al alcanzarlo para consolarlo se dirigió hasta la choza y de nuevo la puerta chirrió, esta vez el perro ni sintió.
_¡Con su permiso comadre! entró sin recibir respuesta, llegó hasta la capilla ardiente, lugar en donde la madre se enjuagaba sus lagrimas con su rosario entre manos.
_¡Mi´ja se muere compadre! dijo y ya no pudo decir nada, el llanto la invadió, el compadre se santiguo y a la niña acarició, él tambien sintió esa piel caliente, como hoya de frijoles.
_¡Dios mio! pensó el vecino y compadre.
_¡Llamaré a los bomberos comadre! dijo el señor.
_¿Para qué compadre?, ¡la llevaran al hospital, me recetaran medicinas! ¿y con qué las compro?
_¡Pero comadre, tenemos que hacer algo por la niña o sino seguro morirá!
_¿Pero qué hago compadre, si no tengo un céntimo? El compadre quedó pensativo y un recuerdo lo hizo reaccionar.
_¡Ya vuelvo comadre! y el señor salió corriendo del lugar sin percatarse que al hacerlo destripo a una inofensiba y hambrienta cucaracha que se le a travesó en su camino.
El compadre, quien trabajaba en un hospital privado, uno de esos a donde llegan los más privilegiados de la ciudad, él era el encargado de la limpieza del nosocomio, él recordó al Dr. Rosada, una eminencia en pediatría y además de médico, un filántropo de corazón, por fin llegó al teléfono publico más cercano, uno que le quedaba a 500 metros del lugar, pero cuando quiso usarlo a éste ya le habían robado el auricular, corrió otro tramo, pidiendo a Dios encontrarlo completo y funcional.
_¡Aló!
_¿Dr. Rosada? ¡soy Plinio, el de la limpieza!
_¡Si Plinio, diga en que le puedo servir! Le respondió el doctor Rosada con una enorme sonrisa en sus labios, manejando en el trafico de esa tarde noche su mercedes benz.
_¡Dr., una mi vecinita de cinco años se está muriendo, su cabeza arde en fiebre! le dijo un afligido y agitado de Plinio.
_¡Tranquilícese Plinio, deme la dirección, con gusto la iré a ver!
_¡Solo que esta gente no tiene un solo céntimo Dr.!
_¡Plinio, la dirección! y Plinio se la dió.
_¡Voy directo para allá Plinio, tranquilícese!
_¡Gracias Dr.! colgaron los teléfonos y el dr. Rosada pensó.
_¡Ojalá llegue a tiempo! ¡Pobre gente! se desvió de su ruta y tomó la avenida que lo conduciría al barranco en donde ellos vivían.
Mientras, el padre de la niña entró a la farmacia que se encontraba más cercana al lugar.
_¡Señor, tengo a mi hija con fiebre muy alta! ¿Qué puedo darle para que le baje la fiebre!
_¿Cual es la edad del paciente? _¡Solo tiene cinco añitos señor!
_¡Ah! ¡Ok, tengo éste jarabe buenísimo para infantes con fiebre! ¡Le cuesta ....!
_¿Es caro verdad? ¡me le da y mañana se lo pago, es una emergencia! ¡Por favor!
_¡Está loco, acá no fiamos nada! Y le arrebató la medicina; de inmediato se acercó el policía privado y lo invitó a que abandonara la farmacia.
_Está bien, voy por el dinero y regreso! Dijo el afligido padre y se retiró de la farmacia.
El padre de la niña se dirigió a donde se encontraba un grupo de mareros fumando mota, se acercó a ellos y llamó a uno, el cual era su conocido.
_¡Bato aliviáname con una lana! ¡Es para la medicina de mi´ja!
_¿Cuánto mi bato?
_¡Necesito: ...! El marero se metió la mano a su bolsillo y extrajo un cuchillo y al colocarlo en sus manos le dijo.
_¡Sal a ganarte es plata bro! y regresó a drogarse con sus amigos. El señor, con cuchillo en mano lo empuñó fuertemente mientras éstas le temblaban, pues nunca en su vida él habia robado a nadie, pero a su mente llegaron las imágenes de su niña muriendo y la del jarabe en manos del farmacéutico.
Tomó valor al verse entre la espada y la pared, y se dió a la búsqueda de su victima.
Mientras en la casa de su familia.
_¡Comadre, el medico ya viene en camino tenga fé! ¡Es un gran especialista en niños, él la curará! ¡Es tan noble que hasta la medicina le regalará, ya verá!
_¡Dios se lo pague compadre! La señora vio una luz en la oscuridad con el ofrecimiento de su compadre, ambos se dirigieron a la puerta a esperar la llegada del galeno. Pero éste se tardaba más de lo normal.
_¿Está seguro que vendrá compadre?
_¡Si comadre! Plinio quito su cachucha de su cabeza y se la rascó, pensando.
_¡Algo le pasó al Dr.! ¿por qué ya no vino! ¿Será que no vendrá? ¿Tendría otra emergencia?
Ésto pensaba Plinio, cuando escuchó que la comadre lo llamó desde adentro de la casa.
-¡Plinio mi hija se muere, ayúdeme! Plinio corrió hacia donde la niña y la madre...
En eso entró el padre de la niña.
_¡Acá traigo la medicina para mi niña! ¡Ya verás que con ésto se alivia mi beba! Pero nadie respondió a lo que el padre de la niña dijo, la madre y el compadre lloraban abrazados mientras el padre sentaba a la niña con cuchara y medicina en mano.
_¡Bebe mi amor, esto te curará! ¡Mi amor, despierta y bebe la medicina que papi te trajo!
El padre sintió que la niña ya no estaba caliente y volteó a ver a su mujer y su compadre, quienes aun permanecían abrazados, llorando, él gritó _¡Noooooooo! y arrojó contra la pared la cuchara con el medicamento.
Despues, al rato, cuando la resignación llega por un rato, Plinio se preguntaba ¿por qué no vendría el Dr.? ¡el abría curado!
_¡Se murio mi pequeña Plinio! ¡De nada sivió todo lo que hice por ella!
_¡Si compadre, lo siento mucho, que se le hace, así es la vida en éstos parajes, los pobres enterramos a nuestros hijos por falta de oportunidades y de empleos, por la maldita miseria!
_¿Pero Plinio, qué te tiene tan preocupado? ¿Es la muerte de mi´jita, te lo agradezco en el alma!
_¡Si compadre, pero tambien el Dr. Rosada!
_¿Quien es el Dr. Rosada? Dijo el padre de la niña a Plinio.
_¡Un Doctorcito amigo mio del hospital en donde trabajo, si hubiera llegado, él la abría curado!
_¿Un médico dices?
_¡Si! ¡Acaso no viste por ahí cuando llegaste con la medicina a un señor elegante, en un carro azul, marca mercedes benz, un señor alto, canche, algo pelón, de lentes! ¡No, si lo hubieras visto seguro sabrías de quien te hablo! ¡Bueno compadre con permiso voy ayudar con el velorio!
El padre de la niña corrió desesperado por el camino que da al barranco y al estar adentro de él, cayó de rodillas gritando.
_¡Yo mate a mi niña! ¡yo asesine a mi niña! ¡Perdóname señor, soy un asesino!
Mientras Plinio le describía al Dr. Rosada, en la cabeza del padre de la niña, veía las imágenes como si se tratara de una película de terror.
_¡Oiga usted, si usted el catrín! ¿Qué hace un ricachón por estos lugares?
_¡Señor soy medico y vengo a ver a un paciente, no me haga nada por favor!
_¿Así que a ver a un paciente, no me haga reír? ¡Déme la billetera! ¡Si no quiere que lo llene de hoyos!
Y le colocó el cuchillo entre las costillas, pero el padre de la niña estaba tan nerviosos y exaltado por ser su primer asalto, que cuando sintió, el Dr. Rosada pujo cuando sintió como se le introducía el cuchillo en uno de sus costados, además de penetrar y atravesar su piel, éste penetró en un órgano vital y el Dr. Rosada cayó al suelo moribundo, mientras el padre de la niña lo esculcaba hasta dar con su billetera y al tenerla corrió por el medicamento, dejando ahí abandonado al Dr. Rosada, quien a los minutos falleció.
Al día siguiente, mientras enterraban a la niña los periódicos divulgaban entre sus noticias, la muerte de prestigioso medico, victima de la delincuencia común.
Basada en una vieja historia.
No recuerdo su nombre, ni su autor.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
No te cambio ni loca
Estoy pensando renovar mi apartamento ahora que te has ido de mi lado
quiero y deseo empezar de nuevo una nueva vida lejos de ti y tus recuerdos.
¿Con qué empiezo?
creo que será, ese sofá, en el que hicimos el amor más de alguna noche.
creo que será, la alfombra que fue nuestra cómplice en nuestros revolcones.
creo que será, la mesa del comedor pues ahí te entregue mi primera piel.
creo que será, la mecita de centro, la que me dislocó con esa pose que nunca perfeccionamos.
creo que será, la solitaria cama, aunque nunca la estrenamos, siempre la postergamos para mañana.
¡Mejor empezaré con el guardarropas!
creo que será, está minifalda la que propició nuestro primer encuentro.
creo que será, este jeans roto, el que me rompiste con tus dientes.
creo que será, esta braga la que nunca logré ponerme por tenerte siempre encima.
creo que será, esta blusa porque esta manchada de nuestros jugos naturales.
creo que será, este par de zapatos los que rompieron nuestro Picasso, pues los arroje con ansias de desnudarme.
¡Mejor empezaré por cambiar de apartamento!
creo que será, porque aquí me entraste entre tus brazos.
creo que será, porque fue nuestro escondite para amarnos sin testigos imprudentes.
creo que será, porque cada pared tiene grabada una bella historia.
creo que será, porque fue en está ventana que desnudos vimos el amanecer en nuestra noche de bodas.
creo que será, porque fue en este baño en donde nos duchamos, antes, después y durante nos amamos.
No, no te cambio ni loca, creo que mejor no cambio nada, mejor cambiaré mi carácter de loca,
pues amarte sobrepasa todas mis expectativas, no creo encontrar otro loco que me enloquezca y se aloque junto a mi.
Mejor salgo corriendo a ver si te alcanzo creo poder hacerlo pues acabas de cerrar la puerta, espero se te pase la cólera por mis celos y boberas de niña tonta.
Seremos de nuevo unos vampiros, amándonos, más bien deborándose, ansiosos de sangre y pasión loca, esas que se consigue solo junto a una persona y esa persona solo puedes ser tú, mi amado y loco amor.
Abrí la puerta y como pensé te encontré donde siempre, sentado en el primer escalón de las gradas que dan a la calle.
¿Me perdonas?
Dijo que sí, y ahora tenemos otra cosa que nunca podre cambiar en nuestra historia, a la lista agregaré estos escalones que dan directo a la calle.
Me perdonas como siempre. Condenados a muerte, pero juntos mi amor.
De Repente
De repente, como una flor se habré en la mañana a la luz del sol.
De repente, como un perro corre al ver llegar a su amo.
De repente, como el río llega a morir al océano.
De repente, como siendo niño llegas a ser adulto.
De repente, como un día dejas de ser mujer para ser madre.
De repente, como un cuerdo pierde la cordura.
De repente, como cuando cometes un pecado.
De repente, como cuando Dios te perdona y te recibe entre sus brazos.
De repente, como un día caminas un camino sin destino ni tiempo.
De repente, como cuando llega la primavera luego del invierno.
De repente, como cuando llega la luna y arrulla al sol invitándolo a dormir placenteramente.
De repente, como cuando el hombre dijo llegaré a caminar sobre la luna.
De repente, como cuando te sorprenden con un examen sorpresa.
De repente, como cuando sientes has llenado tu cuota en esta vida.
De repente, como cuando descubres que hay alguien que te roba el sueño.
De repente, como cuando aparecen las canas en tu cabellera.
De repente, como cuando a tu piel le llegan las arrugas.
De repente, como cuando pasa en el firmamento una estrella fugaz.
De repente, como cuando sin sentir le dices a alguien que la amas sin darte cuenta.
De repente, como cuando te llega un mal pensamiento a la mente.
De repente, apareciste en mi vida sin darme cuenta, como si fuera brujería
quede enclavado con una imagen tuya en mi mente, por las noches te metías en mis sueños
y en el día aparecías justo frente a mi provocando en mi ser inconvenientes,
que me hicieron comportarme como un dulce tonto, ya no pude desde entonces
exiliarte de mi mente, tu imagen me hizo verla por doquier y en cada espejo
te metiste en mi cuerpo recorriste mis venas en canoa sobre mis caudalosas aguas rojas
hasta llegar a desembocar en un corazón tan rojo y hermoso que me atrapó y ahí me alojó
y lo peor es que no quise escapar, atrapado ahí quede justo adentro de tu corazón
me volviste en un creyente del amor, yo que nunca en el creí y solamente lo veía en febrero
nuestro día de la amistad y del amor, el resto del año yo era insolente, sinvergüenza en las cosas
del amor, farsante y embaucador eso le hiciste a mi mente y a mi vida embruteciste a mi corazón y a mi razón e hiciste que creyera en el amor...
Y todo eso fué tan repente...
Diabetes de Amor
Reten en mi los años
déjame crecer en paz
y muy lentamente
hasta que logre encontrar
a la mujer que me ha de acompañar
en éste largo caminar que se llama vida
lento deberá de ser para poder disfrutar
de todo ese amor que has colocado en mi
para poder compartir con quien deberá ser
mientras la encontraré deberé de sentir
sin llegar a herir cuando deba partir
en busca de quien deba ser.
Aquí, detén el tiempo, déjame crecer,
sin sentido no lo quiero hacer,
si llegué a este lugar sera para amar
como me lo prometiste un día
me has dicho podre elegir
para ello por favor detén el tiempo
no quiero perder ni un solo segundo
pasarlo sin amar a alguien buscando
el verdadero amor que me prometiste
en éste lugar encontraría.
Deteniendo los años
asi he de vivir no quiero sucumbir,
sin antes haber probado de mujer
toda su miel, aunque sé que antes
me hieran sus espinas,
precio para encontrar
a quien deberá de ser,
esa mujer con la que sueño
desde tiempos, antes de venir a sufrir,
a envejecer, a morir, triste realidad del que
vino a este lugar; nacer, crecer y morir.
Pero sé que lo habré de hacer
al lado de mujer que sea mi complemento,
la que salí a su encuentro,
solo te pido que detengas el tiempo,
que no se interponga entre nosotros
que la encuentre antes que sea tarde
y ya no pueda disfrutar de ella
ni ella de mi, lo que llevamos adentro
regalos de uno para el otro.
No quiero ser uno de tantos
que vino con esa miel adentro
y que un día regresó sin haberla compartido
por falta de tiempo.
Dame tiempo, Retén el tiempo, Detén el tiempo
no quiero volver con la miel adentro
la quiero y deseo compartir con quien
trae la jalea en ella. Morir de diabetes,
empalagarme con sus dulces besos
enfermar con mis dulces caricias.
Dame tiempo, espacio y lugar
permite converger con quien trae mi jalea
y ambos logremos untar al pan
con jalea y miel, comerla hasta un día
morir de tanta jalea y miel.
Que digan; murió de diabetes.
Yo diré, pero de diabetes de amor,
por la jalea y la miel.
Hold me
Abrázame, quédate pegada a mi
deseo sentir tu aroma, tus feromonas
quiero fundirme en ti, entrar en tu pecho
abrirlo de par en par y conocer tu corazón
verlo latir por mi.
Abrázame, refúgiate entre mis brazos
que dependen de ti, de tu cálido calor
simbiosis de cuerpos, como siameses,
escúchalo latir, acércate lo mas que puedas
y podrás escucharlo decir, que eres mi vida entera,
quédate a qui.
Abrázame, abrázame, abrázame,
escucha a mi corazón latir,
yo escucharé al tuyo latir por mi
juntos rítmicamente se dicen,
te amo, te amo, te amo.
Abrázame, hazme sentir que juntos
podremos todo conseguir, uno al lado del otro,
apriétame contra tus senos
hazme sentir lo que pronto me pertenecerá
solo a mi, y mas tarde compartiré con nuestros hijos.
Abrázame, quiero vivir ahí.
Abrázame, quiero crecer en ti.
Abrázame, dame tu cálido calor.
Abrázame, deja escuchar a tu corazón latir.
Abrázame, acércate y siente mi palpitar sobre mi piel.
Abrázame, déjame seducir a tu virgen alma.
Abrázame, solo te pido que creas en mi.
Abrázame, que el mundo sepa que vives por mi.
Abrázame, que todos sepan que te pertenezco a ti.
Abrázame, uno solo por fin...
Abrázame, y solo piensa en mi,
entiende que mi amor ahora tiene un lugar
que junto al tuyo haremos vida
abrázame hazme vibrar y suspirar
quiero volverlo a sentir, eso que escuche es el amor
y que solamente entre tus brazos
lo he podido llegar a sentir.
Abrázame, hazme el más feliz,
quiero en mi, todo lo que tienes en ti,
por eso solamente te pido abrázame,
ven, acércate, entra entre mis brazos,
refúgiate en mi pecho, escucha a mi corazón latir,
quiero vivir escuchando al tuyo latir por mi
entiende que sin ti ya no puedo vivir
creo que tu vida pende de un hilo
que se escapó de mi piel, me perteneces
quiero contigo vivir, quiero contigo morir
simplemente Abrázame y hazme feliz.
Vamos a darnos ese abrazo que muchos aun desean
y nunca han podido encontrar, mucho menos algún día
heredar esa caricia que rara vez se suele dar
con una rara honradez y sensatez, sin morbo,
simplemente por el deseo de sentir un cálido calor
y a un corazón latir, junto al mio nada mejor.
Asi que... Abrázame y hazme vivir hasta morir.
martes, 3 de noviembre de 2015
Mala Praxis (como me lo contaron te lo cuento)
Hace aproximadamente 40 años (según hicimos cuentas) un primo tuvo una desagradable experiencia; me contó que se despertó una mañana como de costumbre, entusiasmado y dispuesto a vivir lo que la vida le daba a su corta edad, su adolescente vida, una vida que inicia con miles de expectativas y deseos, más al saber que las cruces echas a su calendario cada día eran menos; y esa mañana como todos los días, desde un mes atrás, llegó al calendario y lo chequeó y se dió cuenta que de la fecha esperada ya solo lo separaban dos días.
Ese día se bañó y al salir del baño se vistió, solo se colocó un pantalón y a la camisa que deseaba para combinarla con su pantalón le faltaba un botón, agarró aguja e hilo y se dió a la tarea de colocarle uno que se encontró en el lugar en donde se guardan los hilos y agujas, vió que el color casi le da y lo coció.
Cuando estaba rematando la costura del botón, sintió un dolor extraño en el centro del pecho, justo en el lugar llamado por las abuelitas la boca del estomago, mi pobre primo sintió que algo frío le bajo a su cuerpo, sintió que en ese instante estaba sufriendo de un paro cardíaco, su cuerpo y sus sistemas entraron en pánico y él salió de su cuarto gritando.
_¡Madre! ¡madre! ¡Me muero!
Mi tía salió a su encuentro con una cara de angustia al escuchar a su adolescente y sano hijo gritarle que moriría. Al verlo, justo en su encuentro con la cara pálida y la angustia reflejada en el rostro, como de alguien que siente que la muerte le llegó, eso fué horrible sin dudarlo.
_¿Qué pasa hijo? ¿Qué es lo que sientes? ¿Di qué sucede? detrás de mi tía, su esposo y la hermana ( mi prima ) igualmente asustados.
_¡Madre mi corazón! ¡Mi corazón se me detiene! ¡Me falta el aire! ¡Y siento que me desmayaré! ¡Mis piernas ya no me sostienen! ¡Me mueroooo!
_¡Hay hijo mio! ¡Dios mio! ¿Qué hago? ¡No te lleves a mi hijo!
_¡Nena preparen agua de tilo!
_¡Tú, ve a la vecindad y pide agua de....! (No recordamos el nombre, pero eran unas gotas para ayudar al corazón en casos como esos) La verdad; ¿Qué más podría hacer una desesperada madre, quien sufría al ver a su hijo en plena agonía?
Luego de los gritos en casa de mi tía llegaron los vecinos para ver en que ayudaban, mientras, mi primo seguía con los síntomas (al contarme no dejó de ponerse un tanto nervioso).
_¡Doña Coty, lo mejor es llamar a los bomberos! Dijo un vecino con la calma en su hablar y su postura calmada, algo prudente e inteligente, pues eran muchos los que ahí estaban pero nadie sabría que hacer para auxiliar a mi primo, quien seguía quejándose y cada que pasaba el tiempo éste empeoraba.
A los minutos, entraron los bomberos a la casa de mi tía, ellos entraron muy serios e hicieron su trabajo y sin dar explicaciones tomaron a mi joven primo y lo subieron a la ambulancia.
_¡Pueden venir acompañándolo si lo desean! Dijo el bombero a mi tía y mi tío, quienes ni lo pensaron y a la ambulancia subieron.
Ésta se hizo al hospital más cercano, empero la ambulancia no llevaba la sirena encendida y en cada semáforo se detenía si estaba en rojo, mi primo se preguntaba; ¿por qué van tan lento, por qué sin sirena? Mi tía le preguntó al bombero que los acompañaba.
_¡Disculpe señor!, ¿por qué no prenden la sirena y se apuran que mi hijo se muere? El señor bombero simplemente los vió como cosas raras y sonrió sin emitir ninguna palabra de aliento para los dolientes y enfermo.
Por fin llegaron al nosocomio, se estacionaron y bajaron al paciente, luego lo sentaron en la banca de la emergencia, uno de los bomberos se dirigió a la clínica y dió su parte. Transcurrieron casi media hora y a mi primo ni de broma lo atendían, pero él, ahora su agonía era peor que cuando estuvo en casa, él sentía que sus extremidades se le acalambraban y los síntomas que ya les describí eran peores. Mi tía se levantó como todos los diablos y exigió que atendieran a su hijo, quien se moriría si no era atendido y si eso sucedía, los demandaría y que se atuvieran a las ultimas consecuencias.
Fue entonces que el medico ordenó a la enfermera que le tomara sus síntomas vitales, después de ello, lo ingreso a la clínica y le colocó oxigeno para después indicar a la enfermera
_¡Seño, 10 cc de valium, IV!
_¡Si Dr.! Respondió la enfermera al medico quien en ese instante atendía a otro paciente.
_¡Solo será un piquete! Le dijo la enfermera a mi primo y cuando la droga ingresó en su sistema, éste sintió como que algo entró en él y lo sacudió, que hasta sintió que se caía de la camilla y luego llegó la paz luego de aquella agonía y quedó dormido por varios minutos.
_¡Despierte! Despierte! lo movió el Dr. a mi primo y éste despertó.
_¿Como te sentís? ¿Ya mejor verdad?
_¡Si Dr. gracias!
_¡Qué bueno, levántate, ya te puedes ir!
_¿Pero Dr. y mi corazón cómo está?
_¡Tú corazón esta de ahuevo, de lo mejor!
Regresaron a casa muy contrariados, pues pensaron que mi primo quedaría hospitalizado a consecuencia de su infarto y todos sus síntomas. En casa de mis tíos se encontraban los vecinos esperando a mi familia, al llegar las preguntas y como mis tíos y primo todos, nadie entendía que sucedía y menos que sucedió.
A los dos días mi primo con lo mismo y se repite la historia, lo mismo.
Por fin mis tíos lo llevaron con su medico de cabecera y éste le prescribió unos ansiolíticos, los cuales no dejó de tomar por miedo a que se repitiera lo que le paso aquella horrible mañana y cuando decidió dejar de tomar esas pastillas, mi primo ya no pudo, ya era un adicto y ahora la sintomatología era mucho peor que el origen; que decidió por estos 40 años seguir con esas pastillas hasta el día de hoy.
Hace unos días, me desperté sintiendo que me faltaba el aire y por ello recordé lo que mi primo sufrió hace tantos años, y mientras más deseaba llenar a mis pulmones menos podía que pronto me hiperventilé y eso fue peor, que decidí tomar un calmante, pues ya me estaba asustando.
Fuí con mi amigo y compañero de facultad, pues debo contar que hice el primer año de medicina y por motivos ajenos a mi voluntad ya no continué (pero ésta será otra historia)
Mi amigo me atendió y me dijo que mi problema era reflujo y que posiblemente tambien tendría la famosa bacteria: Helicobacter Pylori. Me prescribió la medicina indicada (Lansoprazol) y se me quitaron los síntomas.
Sin temor a equivocarme, estoy seguro que mi primo tuvo ésto originalmente y que luego se hiperventiló, ésto ultimo le causo un miedo horrible que todo empeoró, pero un mal diagnostico o simplemente la indiferencia de muchos galenos con su silencio y desinterés, lo convirtieron en un adicto. Si tan solo le hubieran hecho los exámenes pertinentes mi primo no habría tenido una vida condenada.
Cuantos sueños rotos, cuantas ilusiones perdidas, una vida perdida. Dios bendiga a éstas clases de médicos, que Dios les multiplique 70 veces 7, sus malas practicas y su desidia.
Será hasta la próxima. Esperando que ésta mala experiencia le sirva a más de uno.
Historia basada en una experiencia real.
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