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viernes, 5 de agosto de 2016
Una historia de amor y desamor en el cielo
Un corazón perdido volaba y era mecido por el viento, atado a él, un cordel que no era otra cosa más que su vena aorta, por donde pasaba a todo regaba con su sangre y era sangre bendita pues, del suelo flores nacían, los enamorados disgustados se perdonaban, los ancianos recibían caricias de sus amados hijos, los perros abandonados y callejeros conseguían quien los adoptará. Pero el corazón seguía su vuelo sin sentido, ni dirección, ni destino y aunque estaba aun repleto de sangre con el tiempo la perdería por completo, las personas y todos alrededor ignoraban el espectáculo; era un globo más, que a un chico se le habrá soltado y este seguía en su soledad mecido por un viento que se burlaba y con el lo balanceaba y se lo llevaba para donde quisiera, sin que el corazón hiciera nada para evitar tal abuso, tal vez quien le dejo libre y a la deriva le hizo mucho más daño que aquellas ráfagas de viento.
Como era un corazón pesado debido a que estaba recien liberado y en él de sangre estaba aun lleno, volaba muy bajo, como pidiendo sin hablar, mucho menos gritar que alguien lo salvara que de su aorta lo tomará y lo bajara, que diera una recompensa para encontrar a quien sin él en algún lado yacía, quizá tirado sobre el suelo o en algún cuarto a oscuras, sufriendo por tan delicada y valiosa prenda perdida y destrozada.
Alguien que lo vio cuando muy bajo pasó, dijo creer ver que no era un globo lleno de helio el que como loco volaba, se parecía a un corazón humano y su aorta estaba como arrancada, pues se veía lastimada, creo que la otra parte estará en el pecho de algún pobre desdichado o desdichada que ahora en silencio muere, pero nadie le puso atención y cada quien siguió con sus actividades cotidianas. Yo digo; cuantos corazones no vemos a diario pidiendo auxilio y volando sin dirección, ni consuelo y ante nosotros, solo la indiferencia se asoma.
Ahora el corazón se elevaba otro tanto más, el viento quien seguía sin consideración viendo como se desangraba lo elevaba, pues la perdida de sangre lo volvía más liviano y ahora era más fácil que este se elevara y de seguir así se elevaría mucho más, hasta en el firmamento en un cielo lleno de polución, perderse y ahí morir sin nadie que se preocupara por él; quizá saldría de nuestra atmósfera y se perdería en la oscuridad de un inmenso universo mucho más insensible e indiferente que el de nuestra gente, las personas que nos rodean.
Pues, aunque vivimos en una sociedad cada día mas densa, el individuo como tal esta cada día más solo, paradojas del nuevo siglo, más personas en el mundo, pero más soledad en cada ser. Mañana será otro corazón el que vuele sin sentido, ni destino y ese podría ser el tuyo o el mio y a nadie tampoco le importará, pues somos un numero más, una estadística nada más, ya no somos personas a las que de nombre antes nos saludaban.
Efectivamente, ahora la sangre que al suelo llegaba apenas era una leve brisa rosada, la cual casi no hacía nada, ya no había efecto a quien tocará, ni siquiera el que lo recibía se molestaba en limpiarlo, como suele suceder cuando nos cae algo del cielo y nosotros ni enterados seguimos con nuestros asuntos, preocupados, tratando de hallar una solución a tanto problema que llevamos en nuestra cabeza, sin saber que la solución puede estar a mi diestra, sí, en un amigo, hermano, padre; pero bueno.
El corazón desesperanzado siguió ascendiendo y los vientos que con él jugaron abajo en donde se concentra tanto smog, por fin el corazón los superó y llegó a un lugar con aires más frescos, sanos como los de antaño, ahí iba con rumbo hacia arriba y más arriba, pero en su viaje se topo con alguien, una bella ave que felizmente por ahí volaba, ella disfrutaba del aire fresco y de su libertad por muchos envidiada. ¡Hey fíjate por donde vuelas! dijo el ave, quien iba inspirada y adormitada, pero al no recibir respuesta observó bien al objeto volador y se dio cuenta que era un corazón que ya casi no tenía sangre y que su aorta simplemente goteaba, se dijo; ¡Dios mio! un corazón humano, lo sé pues los e visto antes devorados por aves de carroña, pero, ¿este que hace por aquí a estas alturas?
¡Hey amigo! ¿qué haces por aquí?, ¿te sientes bien?, el corazón a penas pudo responder y a la bella ave, la única que le presto atención le dijo; estoy muriendo linda ave, gracias por tu preocupación..., ¿pero que te pasó?, ¿puedo hacer algo por ti?..., lo que le pasa a tanto corazón hoy día, alguien con su desamor lo destrozó y de mi cuerpo me echó y ahora somos dos los que estamos a punto de dejar de existir..., yo aquí, en estas alturas y abajo mi cuerpo, que sin mí ya no podrá vivir. Pero eso no puede ser posible; dijo admirada el ave de lindo plumaje; dí, ¿por dónde quedó tu cuerpo? que yo te llevaré hasta él..., ya no hay tiempo amiga, pero lo agradezco, si ves bien ya casi no me queda nada, soy una simple bolsa vacía de sangre, esperanza y de lo más importante amor. ¿Amor? se repitió el ave, ¿ese no es el más bello sentimiento entre los humanos?, uno que una vez pude sentir, si que era algo hermoso, maravilloso; dijo el ave hermosa muy entusiasmada y emocionada.
Así es amiga, pero como puedes ver, además de ese hermoso sentimiento existe otro que es mucho peor e igual de fuerte y es el desamor, que convierte en verdugo a quien fue el más celoso protector..., es algo que no logro entender; replicó el ave, pero mira, aun te quedan algunas pocas gotas de amor, suficientes para empezar una nueva vida o una nueva aventura, ¿no crees?..., para mí se acabo la vida.., pero, dijo el ave, estas hablando igual que ese tal desamor, ahora solo piensas en tu dolor, pero ¿que hay con el dueño de ese corazón? el cuerpo al que le perteneces, ¿acaso él no tiene derecho tambien a elegir?, debes conmigo venir y si al encontrarlo, tambien el prefiere morir pues así será, pero lo harán juntos, quiero decir, morirán, pero unidos, como llegaron a este mundo, eso me parece lo justo; ¿tú que opinas?
El corazón ya no tubo fuerzas para responder, entonces el ave tomó con su pico la vena aorta y con ella se lo llevó, mientras en picada el ave volaba, pues sus alas cerró y se dejó clavar; como quien va con rumbo hacia una piscina. Mientras ambos caían entre las nubes, a toda velocidad las traspasaban, el ave decía; ¡abran paso!
Otros pájaros que eran simples observadores, dijeron; ojala y no se topen con un jumbo 747 y rieron pícaramente, mientras ellos seguían cayendo y cuando llegaron a la zona del smog, los vientos se gritaron; ¡miren a quien traen ahí! ¡que tal si les jugamos una broma y al pájaro le robamos al tonto corazón que antes estuvo aquí! Lo intentaron, pero el ave los esquivo y como era una ave pesada entre ellos como si nada pasó dejándolos burlados; ellos, los malos y dañinos vientos solo vieron como pasaron y después de un rato siguieron con su fregadera, ya saben, la de enfermar al ser humano con sus partículas toxicas, eso los hacía felices.
A esa altura, el ave quien seguía con sus alas pegadas al cuerpo le dijo al corazón con apenas tres gotas de sangre, una a media aorta, otra en el centro del corazón y otra que estaba en la parte más alta, soportando la fuerza de la caída, en ella se reflejaba como el rostro del hombre que cae sin protección y su rostro se deforma.
El ave le dijo al corazón; has un esfuerzo y dame las coordenadas, no te desmayes, ayúdame te lo pido por favor y, muy quedito le dijo las coordenadas y al final dijo; espero no haberme equivocado pues ya todo me da vueltas..., agárrate amigo que voy a extender mis alas y eso nos elevará un poco, será con gran fuerza, pero no te asustes y asi lo hizo el ave de enorme envergadura y cuando sus hermosas alas abrió, ellos se elevaron de nuevo para luego quedar planeando, solamente suspendidos en el aire, el corazón perdió el conocimiento por unos minutos, mientras que el ave afinaba la visión y con las coordenadas en su cabeza simplemente ajustó su instinto y en un santiamén localizó el lugar y al cuerpo vio tambien, casi muriendo, ¡ahí es! dijo y sus alas aleto y al lugar se dirigió.
Por fin, en pocos segundos llegó y dijo un poco en broma; ¿alguien necesita un corazón? la chica que desfallecida estaba en su habitación simplemente sin fuerzas sonrió y luego dijo; ¡si!, ¡yo! y además agregó, por un desgraciado el mio perdí, de tajo de mi vena lo cortó y de mi lado se marchó, ya casi muero pero, ¿quien eres y a quien traes contigo?, quien soy no importa a quien traigo es a la esperanza de una nueva vida, pero eso únicamente depende de ustedes dos, solo ustedes decidirán que quieren hacer con su vida.
Esto les decía mientras con mucho cuidado al corazón lo regresaba a su lugar, un enorme y oscuro vacío en el pecho de la chica. Ya falta poco, dijo la hermosa ave, quien por fin lo colocó en su lugar; y ahora procedo a conectar la vena aorta, aunque esta muy maltratada pero creo poder unirla con el trozo que en tu pecho a quedado y después de varios minutos, como experto cirujano el corazón quedó de nuevo instalado y tambien conectado, pero este no latía, y por el sangre no corría. Dijo; tendré que hacer algo inusual en un ave pero si no lo hago ambos morirán y además dijo; ¿quien pudo destrozar de este modo a tan bello ser y lindo corazón? seguro fue un desgraciado que pronto comida de carroña será.
Y a los cielos de nuevo ascendió y luego de perderse en el manto oscuro del cielo estrellado, pues ya había anochecido se vio que el cielo se iluminó y cuando este se iluminó se vio que de ahí de nuevo el ave en picada regresaba y en su pico una luz que a quien la viera cegaba, la chica protegió sus ojos y el ave al llegar con su pico colocó sobre el corazón un trozo de rayo, el cual de inmediato con su electricidad estática hizo palpitar al corazón y este se empezó a llenar de una sangre renovada, una de un color mucho más rojo que el que por el aire dejó regado y ahí estuvo con ellos hasta que un día, por fin los vio recuperados.
Bueno, ya me voy, que bueno que te encontré por allá perdido, regresaré y ahí estaré, pues de pronto y me topo con otro corazón en las mismas condiciones que el tuyo, de ahora en adelante ese será mi trabajo, ¡buen suerte! le dijo a la chica, ahora tienes la experiencia, no vuelvas a caer en el desamor y si te toca ya sabes que hacer, eres joven y como tú, hay miles, sé feliz por ti no hagas feliz a nadie, primero se feliz tú y con ello harás feliz a quien te ame.
La hermosa ave extendió sus alas y cuando se iba a impulsar, la chica le dijo; ¿que clase de ave eres tú?, nunca antes vi una igual, eres hermosa y más lo es tu corazón y de tu plumaje ni se diga, ¡es bellísimo!
El ave sonrió y a la chica le dijo su identidad; hay quienes me llaman Ave Fénix y dicen que de las cenizas resurjo; ¿Ave Fénix? he escuchado de ti, pero creí que no existías dijo la chica asombrada y el ave dio el impulso que por los aires lo elevó y mientras volaba hasta donde el aire era bueno y puro, hubo otro relámpago y lo que la chica vio, la dejó helada y asombrada.
Pues, ya no era el Ave Fénix quien dijo ser, quien por los cielos volaba... Se trataba de un bello ser, uno mucho mas bello que aquella mitológica ave... Era un Ángel de enormes, bellas y blancas alas, quien regresaba a donde pertenecía... el cielo.
jueves, 4 de agosto de 2016
HOPE
En un tiempo yo vivía con la esperanza, sí, muy esperanzado de amar y ser amado, correspondido diría yo, y luego que la vi entendí lo que significa esa palabra: Esperanza.
Deseé construir algo hermoso con ella, algo duradero, algo que me acompañara hasta mi vejez y lo pensé en serio, pues cuando esto inició era aún muy joven e inexperto, pero con esperanzas mil. Así que no lo pensé más y detrás de ella, siempre cortejando a quien me daba toda la ilusión de ser un abnegado y eterno enamorado del amor y por supuesto de ella, la mujer que mi corazón eligió, porque cuando la vio se enamoró y las esperanzas abrigó en ese amor y en esa chica, quien era de lo más normal, pero que para mi corazón lo era todo; amor, deseo, amistad, ilusión y sobre todo: Esperanza.
_ ¡Hola! Le dije un día, ella de reojo me vio y solamente sonrió, me dije.
_ No le desagrado. Mis esperanzas se fueron a mil, entonces yo aun ahí parado simplemente observándola y en mi mente creando miles de historias de amor; a lo Romeo y Julieta, a lo Sherk y Fióna, historias como las que todos deseamos vivir un día, que cuando regresé en mi, ya no estabas a mi vista, sonreí y dije.
_ Ya la hallaré. Y entonces nada me atará ni detendrá y mi amistad empezaré por entregarle, creo que eso nos dará la esperanza de que un día, esa amistad, cómo el switch de mi casa que al moverlo ahuyenta la oscuridad de mi habitación; ella tambien iluminé la mía, me refiero a mi vida.
Esperé por largo rato, pero aquel día ya no hubo suerte y no volvió y aunque conocía su casa de habitación, entendí que no debía acecharla, pues con eso solo conseguiría asustarla y entonces mis esperanzas de conquistarla desaparecerían y perdería a mi amiga y futuro amor de mi vida.
Al día siguiente, cuando me desperezaba en mi habitación con la esperanza de hoy verla o encontrarla en mi camino, cuando vi por mi ventana ella por ahí pasaba y de reojo seguro me vio y simplemente al verme desperezándome, ella sonrió, yo dije en mis adentros; hay esperanzas.
Me apresuré, me vestí y salí a la calle, mi madre me dijo: - ¡Hijo...! Pero no le preste atención y por la calle con entereza caminé a paso redoblado en busca de mi amada esperanza, me detuve en la esquina de mi cuadra y escuché que me gritaban.
_ ¡Hoy es el día de San Andrés! Y yo, pensaba que me importa, pero en eso recordé que mi madre algo dijo y no puse atención, cuando mi reflejo en la ventana de una vecina vi y heme ahí; con la camisa al revés, pero eso no tiene importancia alguna, lo que era vergonzante, era que la bragueta de mis viejos jeens me quedaron en las nalgas, me sonrojé y corriendo a mi casa de habitación regresé.
Al entrar mi madre con los brazos cruzados y tremenda sonrisa en su bella boca, me dijo y esta vez si la escuche mientras me dirigía a mi cuarto a enderezar lo que llevaba torcido, bueno al revés, ella me dijo:
_ Hijo, ¡núnca pierdas las esperanzas!, yo dije: - Eso nunca ma´.
Otro día que se me escapó pero yo no perdía las esperanzas y al día siguiente me levante temprano y esta vez bien que me fije que todo estaba correcto, lo digo por mi atuendo, desayuné y con las esperanzas al máximo, salí a la calle me paré en mi jardín y una Rosa estaba abriéndose y justo frente a mis ojos, la vi y me enamoró ver como aquella bella Rosa iniciaba su vida y tambien su día, ver tan majestuoso espectáculo me dio muchas más esperanzas, me dije. _ Esto es augurio de que hoy será.
Lo que nunca supe, es que mientras observaba algo que nunca más en la vida pude volver a ver, me refiero a la Rosa, mi madre me dijo.
_ Hijo, ¿no te fijaste quien acaba de pasar y de reojo te vio y tambien sonrió?
_ ¿No me digas que...?
_ ¡Sí!
Entonces salí de mi casa de habitación, mientras cerraba la puerta le pregunté a mi madre.
_ ¿Se fue por aquí? Ella, mi madre, dijo: - ¡Sí!, y por ahí caminé, lo hacia como si nada, pero con la esperanza puesta en que pronto nos encontraríamos y esta vez con aquella bella Rosa en mi mano, la cual seguía viva y sonriéndome, pues era joven como yo, de glamoroso color rojo, le dije: - Eres como la pasión, esa que siento por Ella. Bueno, además de un bello amor, tú le recordarás de mi amor cada mañana ¿verdad? La Rosa a su manera me sonrió, tengo la esperanza de que algo me dijo, pero como no conozco el idioma de las plantas no se que dijo, pero esperanzado estoy de que fue algo hermoso de repetir.
Por más que busqué, no la encontré, le dije a mi bella Rosa roja: - Otro día será ¿verdad?
Despues de varias semanas en las mismas y asombrado de que la Rosa seguía adornando la sala de mi casa, eso me dio muchas más esperanzas, seguro la Rosa quien sabía de mis sueños y esperanzas por ello no moría, pues ella deseaba ser el puente de nuestro amor, que primero tendría que ser una simple amistad.
_ Bueno. Dije, ya ha pasado mucho tiempo y si no me pongo las pilas no lograré hacer realidad mis metas, eso me dije, eso me dio valor y mis esperanzas acrecentó, que luego de repetir mis palabras me dirigí a su casa de habitación, por varias calles iba ilusionado con dirección a su casa de habitación, serían como las seis de la tarde, las sombras languidecían, pero yo iba con paso seguro y repitiéndome en mi mente todo lo que le diría; desde como la abordaría, hasta como le entregaría, primero mi amistad y un par de días después, le declararía mi amor; eso era un plan infalible, al menos era la esperanza que mi corazón y yo teníamos y para ese acontecimiento, mi glamorosa Rosa roja me acompañaría, pues estoica permanecía radiante a media sala.
Por fin llegué a un lugar en donde me detuve, probé mi aliento, me arreglé mi melena, me santigüe, pues a la vuelta de esa esquina quedaba su casa de habitación. Cuando di el paso y quede expuesto, algo de golpe me detuvo e hizo que retrocediera; ella, si ella, el amor de mi vida en brazos de su nuevo amor, ella logró verme cuando estaba en brazos de otro y me sonrió y con su mano me saludó, seguro en ese instante todas mis esperanzas las perdí, mi corazón si que lloró al igual que yo, regresamos a nuestra casa de habitación y a mi habitación sin cenar me dirigí.
Esa noche me costo dormir, pero al fin, ya de madrugada lo conseguí, mientras me dormía la desesperanza se apoderó de mí, pues mi corazón, quien más sufrió seguía en pleno llanto.
Al otro día me levante algo tarde, salí de mi cuarto y abajo mi madre regando mi bella flor.
_ ¿Vas a desayunar? Me preguntó, yo dije; que no y me dirigí hasta la puerta, pero mi madre al verme así me dijo: - Hijo ¡núnca pierdas las esperanzas, Dios tiene un plan para ti, ya verás que será mucho mejor del que vienes esperanzado!
Regresé y mi madre con mucho amor abracé y al hacerlo creo escuché a mí Rosa, que increíble, pero seguía con vida, me dijo: ¡Esperanza! Sí, eso escuché y eso que desconozco su idioma, eso fue mágico, la tomé entre mis manos y sus espinas no me causaban daño, cuando la quise regresar a su recipiente, ella me enterró una espina y comprendí que seguro deseaba salir conmigo, pues, ¿quien sabe como me vio? que pensaría. ¡pobre amigo debo acompañarlo y darle fuerzas y esperanzas miles!
Salí con ella en mi mano y efectivamente frente a mí, la chica que siempre busqué, ella se detuvo y me dijo.
_ Bella rosa, ¿pensabas obsequiármela?
_ ¡No! - Le dije - es para alguien especial, ella sonrió y me dijo: _ ¡Hasta pronto amigo!, yo sonreí porque el primer paso ya estaba dado, ahora eramos amigos, a mi Rosa con ilusión vi y le sonreí, le di las gracias, pero ella me dijo.
_ ¡No, ella no!
Yo quedé sorprendido, pues esa Rosa sabía mucho, me senté en la banqueta y mientras la observaba con mucha admiración y no por aun tener vida, mucho menos por ser mi consejera sentimental no, simplemente por que teníamos una bella amistad y eso si que da esperanzas ¿no? Pensando esto estaba cuando alguien dijo.
_ ¡Que romántico! un chico con flor en mamo, dichosa la chica que reciba a tan bella Rosa. Levante mi vista y frente a mí, un ángel, pero no esos que viven en el cielo si no una chica que no le deseaba nada a esos emplumados de los cielos, yo seguía mudo y ella seguía parada frente a mí, hasta que mi rosa me pinchó de nuevo la mano; yo asombrado la vi y entendí, extendí mi mano y le dije.
_ Es para ti, claro si la aceptas.
La chica emocionada la recibió y a mi lado se sentó y me dijo.
_ Soy nueva en el vecindario y verte con bella flor entre las manos me dijo; ese chico tiene algo especial y además me dije; quiero ser su amiga, ¿qué me dices? Yo, asombrado le respondí.
_ ¡Claro que si! y después de confiarle mi Rosa le extendí mi mano como muestra del inicio de nuestra amistad y luego le dije.
_ Mucho gusto amiga, me llamo Sergio.
Y ella sonrío dulcemente y con mi rosa en sus manos me dio la de ella y me dijo.
_ Mucho gusto, yo me llamo Esperanza.
Y sonreí, ella pregunto por qué reía y le conté desesperanzada aventura.
Hoy, después de casi cincuenta años junto con mi Esperanza aun reímos cuando hablamos de cómo nos conocimos. Y en nuestro hogar, nuestros hijos que cada domingo vienen y la alegría de mis nietos jodiendo por toda la casa; y en el centro de mi mesa del comedor, adornando mi mesa y a mi casa de habitación... ¡Sí! increíble, pero sigue con vida y eso me da esperanzas, mi Rosa, la que vi una mañana nacer ante mis ojos; ahí sigue, linda, roja como la pasión que nos ha unido a Esperanza y a mí por casi cincuenta años y eso, si que ne da esperanzas de que nunca nuestra amistad y nuestro amor tendrá un final.
Así que, tengan esperanzas y quien sabe, un día se encuentren con la maravilla de la esperanza.
La Madam (Erotismo de Sergio Raga)
La prostituta gemía como nunca antes lo había fingido con otro cliente, era tanto el escándalo que la Madam, quien pasaba por uno de los pasillos privados del selecto Night Club, le llamó la atención, ella sabía perfectamente cuando un orgasmo era fingido y ese que resonaba por el pasillo y los cuartos contiguos no lo era, la Madam sintió que se le hizo agua la entrepierna que apresurada se retiro hasta su oficina privada, una a la cual nadie tenía acceso. Ya en el lugar, extrajo de una de sus gavetas un dildo a baterías y se recetó un poco de placer. Con él jugó hasta obtener de su genital el mejor placer, algo de lo cual ella era una experta y que conocía muy bien su cuerpo, pues como ella decía, para obtener el máximo placer debes de conocerte muy bien. La noche transcurrió con normalidad a excepción de lo que ella escuchó y la tenía muy intrigada.
La Madam preguntó a su administradora y representante legal, quien era la encargada del lujoso Night Club y quien dirigía a las más que bellas mujeres de todas las nacionalidades, quienes eran expertas en el arte del sexo fingido, exclusivo para dar el máximo placer a sus muy selectos y adinerados clientes; la Madam, ente otras actividades, pero siempre sexuales, podía contactar a famosas para una noche, simplemente con una propuesta indecente de varios ceros. La muy bella y no vieja Madam, únicamente conocida con este sobre nombre y por pocos, seguía con el concierto en su mente que la prostituta tuvo en su habitación, cada que lo recordaba, ella entraba en excitación, pero menor que el día que escuchó a la chica casi desfallecer de placer.
_ Stephany, la necesito en mi oficina. Ordenó la Madam a quien le representaba, una de las pocas personas en el negocio que la conocían.
_ Si Madam ¿qué ordena?
_ Entre Stephany, siéntate, dime ¿quien ocupa el cuarto numero 255?
_ ¿El que esta a unos pocos pasos del corredor secreto Madam?
_ Pues, ¿creo entender que solo existe un cuarto 255? o ¿ya tienes una replica? dijo irónicamente la Madam y con acento, en él se escuchaba la molestia.
_ No Madam, pido disculpas, en el 255 tenemos a una bella Rusa, le llamamos: Nikita, ¿ya sabe? por la famosa canción y su excelsa belleza y porte. ¿Usted la necesita para algo Madam?
_ ¡No! - dijo ella con el seño fruncido -, quiero saber quien estuvo en la habitación de esta Nikita el día Sábado como a eso de la una treinta, eso quiero Stephany.
_ ¡Madam! usted conoce las reglas.
_ ¡Claro Stephany!, yo las escribí, ¿tienes algún problema? ¡lo quiero ya!
_ Si Madam, permítame ahora le averiguo.
Stephany extrajo de su bolso una tablet y de ella extrajo la información que la Madam necesitaba.
_ ¡Acá lo tengo Madam! pero, me temo que no es un cliente asiduo; fue alguien que vino invitado, pues no lo tengo en nuestro banco de datos, Madam.
La Madam hizo un gesto que no dejo de intrigar a Stephany, pues jamás en todo el tiempo que ella llevaba trabajando con la bella Madam, ella se había interesado en un cliente, por lo que ella trató de indagar un poco más.
_ Lo siento Madam, ¿pero si es tan importante para usted?, trataré de averiguar sobre él. ¿Le interesa?
_ Pues, que te digo Stephany, tanto como tener un particular interés en él, no. Pero desde esa madrugada en que escuché como mataba de placer a esta Nikita, no me lo saco de la cabeza... No por lo que piensas, si no porque tengo algo en mente, ¿ya sabes?, un negocio, pero no importa, gracias Stephany puedes retirarte.
_ Está bien Madam pero trataré de indagar y si logro algo, de una se lo informaré. Con su permiso Madam.
Stephany se retiró sin recibir respuesta de su jefa, pero cuando estuvo justo en la puerta con el picaporte en su mano, se detuvo y luego de voltear hacia donde se encontraba la Madam dispuesta a retirarse de la Mansión, Stephany le preguntó.
_ Disculpe Madam, ¿usted dijo que escuchó a la Rusa casi morir de placer?, me refiero a ¿qué Nikita tuvo un orgasmo con este tipo? Sin molestarse en detenerse de lo que hacía la Madam le respondió.
_ ¡Exacto!
_ ¡Pero eso no puede ser posible!
_ ¿Por qué? dijo la Madam sin detenerse en ningún momento de su actividad.
_ Porque, Nikita fue mutilada cuando era niña, me refiero a que ella no tiene clítoris, algo que me parece un poco dificil, me refiero a lograr un placentero orgasmo, buen ¿usted me entiende? Esta confesión, detuvo a la Madam de lo que hacía y con la mayor intriga preguntó.
_ ¿Estas segura de lo que me dices?
_ Completamente Madam, recuerde que yo las evalúo y fui yo, bueno usted, quien pagó por su reconstrucción vaginal, pero solo por estética, no creo que la cirugía le haya dejado como vino al mundo Madam. Fue cuando ella me contó su trágica experiencia. Pero aun así la contraté porque es una belleza Rusa, alguien que le ha dejado increibles dividendos a su negocio Madam, ella tuvo que aprender a fingir los más deliciosos orgasmos. ¿No sería que usted al igual que los clientes se confundió Madam?
La Madam la vio directo a los ojos con una deliciosa sonrisa en sus labios y sin decir nada, Stephany respondió a su pregunta.
_ Eso sería imposible Madam, usted es una genio en esto del sexo, le pido me disculpe por tan irrespetuosa pregunta. - Bajo su cabeza y agregó - Ahora con mayor razón averiguo y le prometo que pronto le tengo los datos del famoso amante que hizo gemir y disfrutar, quiza el primer orgasmo de Nikita, eso no creo lo olvide fácilmente. Con su permiso Madam.
Stephany salió de la habitación con una expresión de asombro en su rostro y cerró la puerta.
Capitulo 1
miércoles, 3 de agosto de 2016
Te Regalo...
Te regalo mis trescientos sesenta y cinco días de un año.
Te regalo mi piel, abrigo de mi cuerpo desnudo.
Te regalo la mejor flor de mi jardín,
¿pero que digo?, ¡si esa flor eres tú!
Te regalo mi mirada,
pues mis ojos se niegan a ver nada que no seas tú.
Te regalo mis cinco sentidos,
pues desde que te vi, te sentí, te olí y te roce,
solo desean estar en ti.
Te regalo mis noches con luna,
pues con nadie las quiero observar que no seas tú.
Te regalo mis lagrimas,
pues ya no las usaré porque te tengo a ti.
Te regalo mis versos,
porque nacen de los recuerdos que tengo contigo.
Te regalo mi mejor melodía,
esa que nació cuando llegas a mi vida.
Te regalo el firmamento estrellado,
porque no me interesa apreciarlo pues la mejor estrella, esa eres tú
Te regalo el mejor de mis besos,
porque no habrá otro igual para ninguna, soy todo tuyo.
Te regalo el invierno sobre mi ventana,
porque estaré encerrado y en mi cama contigo.
Te regalo mi vida,
pues no la quiero si no estas conmigo.
Te regalo mi buen humor,
pues contigo sé que seré muy feliz, no necesitaré nunca más sonreír.
Te regalo mi andar por un camino,
pues ese camino fue el que me llevó contigo.
Te regalo cada tic tac de mi corazón,
pues eres la cuerda del reloj que me da vida.
Te regalo mis mejores recuerdos,
pues en mí solo cabe uno y ese es el tuyo.
Te regalo todos mis objetos de valor,
pues para mí, tú eres la mayor de mis joyas.
Te regalo mis espacios, pues ahora todos los llenas tú.
Te regalo todo mi amor,
ya no hay espacio para otra que no seas tú.
Te regalo todo mi universo,
pues no hay lugar que deba conocer si te conozco a ti.
Te regalo mi niñez,
pues contigo soy hombre, pero al mismo tiempo tierno como un niño.
Te regalo al hambriento en mi camino,
pues él ya no sufre de hambre, por que yo lo alimento con mi comida
y yo, sobrevivo solo con tu amor.
Te regalo mis manos, mis brazos, mis parpados, mis labios,
todo lo que me pueda hacer caer y con ello engañarte.
Te regalo mis emociones,
no las necesitaré nunca más, pues contigo
tengo la mayor de mis emociones.
Te regalo mi luz, pues ahora tú iluminas mi camino.
Te regalo mis esperanzas, pues todas la he puesto en ti.
Te regalo mi conocimiento, ¿quien desea ser un genio?
cuando tienes a la mujer mas hermosa.
Te regalo los recuerdos de mis amores, los que llegaron antes que tú,
ninguna se compara con el tuyo.
Te regalo todo lo que antes te ofrecieron,
porque nadie hablo en serio, solo querían deslumbrarte,
yo te lo entrego por que tú me has deslumbrado a mí.
Te regalo todo mi futuro,
de nada me sirve, si no lo vives junto a mí, conmigo.
Te regalo las aguas del mar,
solo para verte en traje de baño, si es el que uso Eva, será mucho mejor.
Te regalo las montañas y sus manantiales de agua mineral y natural,
pues tú, las llevas en tu figura, de tu cuerpo los bebo y sin dudarlo
antes de amarte las admiro.
Te regalo todo lo que continuará, para que esperes el siguiente capitulo,
no lo dudes que será siempre contigo.
martes, 2 de agosto de 2016
Enséñame ese lugar bello y apetecido
Solo tú, me indicas el camino.
Solo tú, me indicas la manera.
Yo, solo sigo las indicaciones
y las instrucciones que me vas dejando.
Solo tú puedes; tú me lo debes.
Quiero sentirlo, me han dicho es hermoso,
que me hará soñar y que me elevará,
feliz tambien me hará.
Pero no sé que es, por ello debes de enseñarme,
indicarme el camino.
¿Cómo podre hasta ahí llegar?
Solo tú, puedes indicar el camino, la manera para lograrlo,
sigo esperando por ti, ¿acaso tienes un muestrario,
un mapa o tal vez un abecedario?
Deletréame la palabra o indícame el camino,
fácil para ti ha de ser, pues lo conoces muy bien,
mucho mejor que yo, que ni siquiera sé que es,
has estado ahí, lo sé, lo presiento, lo veo en tus ojos.
Solo tú lo conoces muy bien, conoces bien el lugar,
condúceme hasta ahí, quiero tambien conocerlo y entrar en él.
¿Puedo? ¿me dejarás o solo me lo enseñarás?
Me indicarás lo que hay que hacer para poder entrar
o simplemente seré un observador y solo te veré hacerlo.
Pues como dije; me han dicho que es algo hermoso,
que me hará soñar, que me elevará y feliz me hará.
He escuchado que es un lugar acogedor,
caliente y humedo, que al entrar
me gustará tanto que no querré de ahí salir,
tambien dicen que me apretará, rico será,
como abrazado me sentiré, llévame ya no quiero esperar más.
Creo estoy preparado para entrar en él,
ya sueño con él, debe ser hermoso, clamoroso,
me hará subir la temperatura y ya no podre escapar de ahí.
Lugar exclusivo de mujeres pero solo para hombres,
algo contradictorio, eso lo hace más apetecible,
ya deseo estar ahí adentro, sentir lo caliente y húmedo
que de mujer es; pero apetecible para mí como hombre.
Solo tú, puedes enseñarme ese lugar,
solo tú puedes llevarme hasta ahí,
solo tú lo tienes para mi, intrigado si que estoy.
¿Por qué tanto misterio?, deja verlo ya o deja entrar,
quiero su calor y su humedad sentir.
Y si tengo que quedarme ahí, para mi esta bien,
ahora lo deseo mucho más que cuando solo
me contaron de su existencia.
Y dime; ¿lo podré probar o solo lo veré, un observador seré?
lo quiero disfrutar y si es contigo, será mucho mejor,
pues eres quien me llevará, quien me invita,
bella mujer gracias por el tour, lo imagino y me siento inquieto.
¡Quiero estar ahí, entrar ahí!, húmedo, caliente y apretado
que mejor sensación.
¡Wao! mira cuanta gente, a esto te referías con lo apretado,
sí que hace calor, pero es por tanta gente
y sí esta húmedo, sudor y el agua que me salpica,
sí que es divertido, no quiero bajarme de aquí,
sí que me hace volar.
¿Y cómo no?
¡Es una hermosa Montaña Rusa!
Y sí, es exclusiva de mujer, pues solo ni loco me subo aquí.
¡Yujúuu!, ¡que rico!, ¡es excitante!, ¡que se repita!, ¡otra vuelta!
Casi montado en ti es que voy, pero es emocionante,
y me hace muy feliz, me siento como niño otra vez.
lunes, 1 de agosto de 2016
Mi sinceridad puso vanidad en ti
¡Ya esta amaneciendo!
Esto repetía muy emocionado, pero muy quedito, para no despertarla de su sueño matutino, por el contrario, él ansioso, pero paciente esperaba a que sonará el despertador para así poder ver a majestuosa mujer. Mujer de la que vivía enamorado.
Luego de varios minutos muy paciente, pero a cada tic tac esto lo emocionaba más y más. Por fin la espera terminó y el reloj timbró, la chica se despertó y con su bella mano desactivo el ruidoso reloj, quien la observaba desde los primeros rayos solares se hizo el desentendido pues, ya conocía su rutina, ella se quedó un par de minutos más, aun en su cama desperezándose, estirándose y para que le fuera más sencilla su rutina, sus sábanas hizo de lado.
Ella, acostumbraba a dormir completamente desnuda y sobre la enorme cama ahí quedó tan bello ejemplar femenino, completamente como Dios la trajo al mundo, quien la esperaba por más que quiso evitar verla y no ser con ello descubierto, no pudo evitarlo y se dejó vencer y su mirada hacia bello cuerpo sin miedo, ni vergüenza, mucho menos recato, la vio y como cada mañana de ella más se enamoró.
Al cabo de unos cinco minutos y de estirón y bostezo, la chica de su cama se levantó y con andar felino o con andar de modelo sobre pasarela hasta el baño se dirigió, dejando ver su espalda y demás atributos a quien con lujuria y admiración la veía andar con rumbo a la ducha.
- De su cuerpo, ni hablar, pues no es Erotismo Light, pero se la podrán imaginar -.
Se escuchó caer el agua, las gotas de agua cristalina se apoderaron de tan bello y voluptuoso cuerpo, un cuerpo tan perfecto que más tarde sería admirado por las calles y hasta en la oficina, pues su vanidad de mujer hermosa se lo dejó ver su espejo. Ella, ahí vio por que tanto la piropeaban y la deseaban.
Quien la miraba, seguía embelesado, observando como suavemente se pasaba el estropajo sobre su suave y dorada piel, las gotas cristalinas se oponían a alejarse de hermosa y brillante piel.
Al caer y por la tubería viajar con su olor y jabón, mientras viajaban, iban por ella pensando y deseando en que el ciclo del agua se hiciera lo más pronto para a la ducha volver; pero eso no pudo ser, debido al clima tan pendejo con el que ahora nos toca vivir, pero con tal ilusión así viajaban las gotas cristalinas por los drenajes.
Pero, regresando al apartamento de la chica y a quien seguía observando, ella, cerró la llave de la ducha y alguna gota se aventuró y por suerte cayó muy cerca de una de sus redondas y deseadas nalgas, mientras ella caminaba retornando al cuarto, se iba secando, se sobaba los senos y por debajo de ellos, tambien sobaba su aplanado dorso; se detuvo un momento ante quien puso vanidad en ella, su viejo y enorme espejo, luego de dar un par de vueltas para no encontrar una lonjita en ella, siguió hasta la cama, en donde subió su pierna y seco desde sus bellos dedos de los pies, ascendiendo por sus largas y bellas piernas hasta limpiar su intimidad; luego lo hizo con la otra y al terminar limpió sus redondas nalgas, siguió con sus brazos y por último, envolvió su cabellera con la toalla.
Mientras ella secaba su cabellera, caminó hasta su cómoda y extrajo miles de cremas, una para cada parte de su cuerpo, al terminar con las cremas, colocó desodorante en sus axilas y otro lugar más intimo, se sentó y aun desnuda colocó pintura en las uñas de sus pies, luego lo hizo en las de sus manos y mientras soplaba sus manos para un rápido secado, quien la observaba no decía nada, simplemente se disfrutaba a la bella mujer, a pesar de estar en la misma habitación con ella.
Ella volteaba hacia él y le sonreía, ademas le guiñaba uno de sus ojos. Se levantó y se dirigió a un gaveta de donde extrajo una prenda tan diminuta, la cual se estiró lo suficiente hasta que por fin se acomodo en su cadera, por detrás le entró entre las nalgas que iluminaban el cuarto y allí quedo felizmente atrapado el hilo de diminuta prenda.
Sin colocarse brasier para lucir su majestuosidad, se metió en delicado vestido y ya sin toalla en su cabellera terminó de secar y acomodar a su liso y acaramelado color de cabellera.
Ahora quien la observaba desde que ella despertó se le vió que se iluminó cuando ella por fin a él se acercó y se paró frente a quien enamorado la veía y ella le modelo la prenda de vestir, la cual no demeritaba su hermosa figura; frente a él se terminó de pintar su cara y por último, pintó sus sensuales labios, tomó una servilleta y en ella dejó el exceso de pintura.
Para por fin, antes de abandonar la habitación preguntar.
_ ¿Cómo me veo? Él impaciente, respondió
_ ¡Te ves bonita!, ¿qué digo bonita? ¡te ves hermosa!
_ Eso ya lo sé, pero es bueno escucharlo, gracias mi hermoso. Dijo y acercándose a quien la observaba desde las primeras horas del día, a él lo besó y al despedirlo, le dijo.
_ ¡Gracias mi hermoso espejo!
Y se fue, al cerrar la puerta, en el cuarto quedó, solitario como todos los días el enorme y viejo espejo, quien vivía enamorado de su bella dama a quien con su sinceridad, le puso vanidad a la bella dama, reflejando a tan bello ser, a bella mujer. Ahí complacido quedó y en el centro de su reflectora luna, pintada una sexy boca con carmín de color rojo.
El Fin
Con dedicatoria especial a tan vanidoso y bello ser, llamado mujer.
Vives en cada respiración que doy
Recuerdo cada momento que contigo viví,
sentada y solamente viéndote en mi pantalla,
un rostro sin emociones.
Las emociones;
llegaron con cada palabra que de ti leí,
todos los días a la misma hora estaba ahí
solo para mi y yo solo para ti.
Ver tu rostro; una fotografía,
yo imaginaba tu piel.
Ver tus ojos;
fijos y sin expresión,
para mi irradiaban luz, la que iluminaba mi día a día.
Tocaba tu rostro e imaginaba como sería.
Cerraba mis ojos y a mis cincos sentidos los invadías.
Te miraba;
admirándome y sonriéndome
y por momentos juro que sentía tu aroma;
esa mezcla de sudor y fina loción.
De la fría pantalla;
sentía a tus cálidas manos recorrer toda mi piel,
sentía me acariciabas y yo lo disfrutaba.
Cada caricia imaginada
era tan fiel, que la sentía muy real,
juro que alguna vez escuché a tu romántica voz
susurrando mi nombre.
Y luego en mi otro oído;
me susurrabas; cuanto te quiero... creo que te amo.
Cada vez, me robabas la respiración;
sentía moría y sí lo hacía, pero era de amor.
Un amor que solo pude escribirlo, ¡jamás sentirlo!
Un amor que de mi se escapó
y tu camino siguió, detrás de ti se fue,
te llevaste contigo a mi corazón.
Me quedé sin ti, sin mi alma y sin mi corazón
y recuerdos miles, que aún viven en mí.
No has muerto;
pues vives en mi mente y en el vacío tan grande
que dejaste, justo donde se ubicaba mi corazón.
Vuelvo y pierdo la respiración,
me quitas la respiración de nuevo,
siento morir, pero solo muero de amor.
Cada emoción vivida; me robó la respiración.
Cada te quiero leído; me robó la respiración.
Cada sonido de notificación; me robó la respiración.
Cada palabra; me robó la respiración.
Cada momento imaginario junto a ti; me robó la respiración.
Cada expresión que erizó a toda mi piel;
me robó la respiración.
Y yo sin conocerte,
simplemente queriéndote y amándote.
Esas sensación, que me robaron la respiración,
dejándome casi sin vida, pero con emociones miles.
Con la ilusión de un día conocerte.
Con la ilusión de un día hacerlas una realidad.
Con la ilusión de un día amarte.
Con la ilusión de un día conocerte,
y a ti entregar todo mi amor.
Ahora lo sé, que eso no podrá ser,
pues tomaste de mí;
mi alma, mi corazón y contigo se han ido,
mientras yo quedo aquí, sin poder respirar,
pues con cada emoción,
me robaste hasta la respiración.
Y ahora, cada vez que tome una respiración;
me recordará tu amor, mi amor,
el amor que no pudo ser.
Cada vez que respire; llegará tu recuerdo a mí y lloraré.
Cada vez que respire; se habrirá más mi herida y sufriré.
Cada vez que respire; los recuerdos me invadirán y desesperaré.
Cada vez que respire; recordaré que tú te has ido y me desconsuelo.
Cada respiración que doy
recuerdo que tu ya no respiras,
que solo eres un bello recuerdo y una ilusión perdida.
Pues ya no tienes vida,
igual yo estoy, pues en el lugar de mi corazón
solo quedo un enorme vacío.
Mi cuerpo respira y me mantiene con vida
pero yo, mi vida, junto a ti estoy muerta.
Un cuerpo que respira pero que no siente,
no disfruta, no se emociona.
Tomo mi celular, esperando escucharlo timbrar
pensar que esto solo es un mal sueño
y que aparecerás y volverás, pero eso no es verdad.
Cada respiración que se fue contigo,
me hace falta para llenar ese vacío.
Pensar que haberte conocido
pudo ser lo mas bello en mi vida,
solo un roce de tu piel
me hubiera bastado para tocar el cielo,
solo escuchar una palabra tuya
y si era un te quiero, me habrías dejado
sin poder respirar nunca más.
Tu vida terminó y contigo la mía, mi amor.
Me robaste la respiración muchas veces,
pero tambien mi corazón y las ganas
de sentir en mi piel, el amor, tú amor.
Descansa mi amor
que yo te recordaré por el resto de mis días,
mientras mi pecho aún respire
y aunque lo tenga vacío, tú vivirás.
Por que para mí, ¡nunca morirás! ¡vivirás!
Mientras yo tenga viva, pues desde ahora tu vida
y mi vida es compartida.
Me robas aún la respiración y no lo puedo evitar.
Para tí amiga María Consuelo Prada, que hoy sufres su partida, me lo pides y con el corazón herido junto al tuyo lo escribo, es tuyo, pues lo he escrito pensando en tu sufrimiento, en tu dolor y especialmente en ese grana amor que lamentablemente no pudo ser. No pudo ser en esta vida, pero sí lo será en la siguiente, de eso puedes estar segura.
Con mi amor, tu amigo: Sergio Raga
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