viernes, 16 de octubre de 2015

Si pudiera contar (Erotismo light)


Si pudiera contar lo que esa noche sentí,
una noche que siempre quise repetir,
una noche no apta para chavales,
esa cama nos quedo pequeña,
el cuarto de aquel hotel, calabozo para el amor,
encadenado ahí quedé esperando repetir
esa noche llena de lujuria y derroche de amor.

Si pudiera contar que no quedo 
un solo lugar sin recorrer de ti y en ti,
dos seres unidos piel con piel,
fuimos irracionales, derroche de amor y lujuria, 
cuanta locura era hacer el amor contigo,
encadenado a tu tersa piel ahí quede 
esperando por otra noche más. 

Si pudiera repetir esos lugares 
que en tu cuerpo yo recorrí, 
volver a sentir tus uñas clavadas en mi espalda,
tus piernas ahogando a mi cintura,
melodías sensuales en mis oídos,
tus caderas en fuego encendidas 
y con un ritmo de locura,
que no acabe ésta noche, yo grité,
en esa cama quedó como recuerdo parte de nuestra piel,
que derroche de amor, tanta lujuria, vaya que locura.

Si pudiera repetir lo que esa noche yo sentí,
frases de amor y sexuales censuradas,
éramos dos irracionales, pues en el amor
no hay nada con cordura 
ni reglas para seguir y cumplir,
solo sexo, frases y poses censuradas,
no es que sea algo malo es simplemente 
que para llegar a ser permitido debes haberlo sentido. 
Si pudiera contar todo lo que sentí.

Si pudiera... Tanta lujuria... Tanta locura...
Si pudiera sentir de nuevo tu cuerpo,
si pudiera sentir mi piel sobre tu piel,
besos, ternura, locura, cuanta lujuria,
caderas llenas de fuego y de ritmo,
gritos, olores y sabores, todo un calabozo de amor,
que no acabe la noche y que la luna 
no deje de brillar en tu figura.

Si pudiera contar que nuestros cuerpos desnudos
recorrieron las sabanas en la chica cama,
que el suelo quedó inundado con nuestro sudor salado,
las paredes embadurnadas con nuestro amor y el cielo fiel testigo 
con estalactitas que de ella pendían secreción y sudor 
de cuerpos incendiados por la pasión de una noche de lujuria y locura.
Que derroche de amor, nunca más podré repetir,
cadáveres tendidos en la escena de sexo,
ahí tendidas dos siluetas pintadas con nuestro sudor salado
y por aquel cuarto, nuestro calabozo, restos con nuestra piel,
vaya noche, que lujuria de amor, cuanta locura.

Si pudiera repetir... Si pudiera derrochar....
Si pudiera enloquecer... Si pudiera sentir tu tersa piel...
Si pudiera besar esa boca sensual... Si pudiera sentir tu temperatura...
Si pudiera disfrutar del movimiento de tus ardientes caderas...
Si pudiéramos desarmar una vez más aquella habitación de hotel,
nuestro calabozo de amor... Qué derroche, que lujuria, que locura. 
Otra noche de esas y ya podría morir mañana. 






REGALÍAS POR $200 MILLONES. Primera parte


- ¡Acá tienes tus regalías amigo, como te lo prometí, tu historia ha sido todo un éxito, el film está nominado al Oscar!
El reo recibió un cheque con la suma de: $200 millones de dolares americanos, al ver la cantidad su cara entristeció, pensando en lo que pudo hacer con esta fortuna si estuviera en libertad, pero salir del penal donde cumpliría su condena de 300 años, eso no sería posible y, él bien que lo sabía, por un momento quiso romper el papel que lo elevaba al nivel de los millonarios de su país, pero cuando casi lo hizo, se detuvo y lo depositó por debajo de su almohada en medio de un libro: La Biblia.
- ¿Qué harás con tanto dinero amigo? Le preguntó el productor de cine que le compró hace meses los derechos de su horrible historia como asesino serial.
_ ¡Ya lárgate y déjame tranquilo! Le dijo ésto, con tanta rabia que sus ojos se incendiaron y se colorearon con una sangre roja, como la que derramó con sus victimas. El productor cogió sus cosas y se retiró, pues por un instante sintió que aquel asesino terminaría con su vida en ese instante.

Al día siguiente, en el patio tomando por una hora el sol del día junto a los más crueles asesinos en una de las cárceles de más alta seguridad se encontraba recostado con su cheque en mano; uno con vigencia de seis meses, pensando, ¿qué haría con él?
_ ¡Oye amigo, por que no compras a los guardias y les pides nos traigan unas nenas bien buenas, hacemos una fiesta y la pasamos como nunca! Eso dijo, otro asesino que se encontraba a unos metros de éste y lo dijo con cierto temor pues de todos los ahí presos, él era el peor de todos y su reputación le precedía, por lo que nadie se metía con él, los guardias también temían cuando se acercaban a él para realizar alguna maniobra de rutina con los reclusos.
Éste ignoró al que hace poco le habló y el otro mejor se retiró, sabiendo que si seguía molestando al hombre pensativo, podría ahí mismo morir en ese instante y nadie haría nada para salvarlo. 

Pasaron dos meses y el asesino seguía pensando que hacer con los $200 millones de dolares.
_ ¡Carcelero ven! Le ordenó a su celador, quien con un temblor interior se acercó al desalmado y fingiendo su voz, le preguntó.
_ ¿Qué quieres Arnold?
_ ¡Nada que te importe, simplemente anda y dile al alcaide que quiero hablar con mi abogado!
_ ¿Ya sabes qué hacer con tu fortuna verdad? Se animó a preguntar el carcelero, pero lo que recibió como respuesta lo dejó helado y corrió con el mensaje al alcaide, lo que lo heló, una mirada llena de odio y con ese raro color rojizo.
El guardia retornó y le confirmó que su petición era afirmativa. 
_ ¡Ya llevé tu mandado Arnold, ahora será de esperar a que tu abogado quiera venir, que seguro si sabe que eres dueño de una fortuna pronto vendrá para acabar con ella!, ¡jajaja!... 
_ ¡Ejem, bueno, servido, Arnold!
Y se retiró antes de morir con esa horrible forma de mirarlo del asesino.

El carcelero tenía rezón pues, en la ciudad y el mundo entero, en revistas y noticieros la publicidad de la película; indicaban que estaba basada en la vida del mayor de los asesinos modernos y al que la productora de cine, "RAGA", le había pagado la suma de $200 millones de dolares americanos por derechos.
A los tres días de que el abogado se enteró de que su cliente lo necesitaba, éste se hizo presente ante él. 
_ ¿Por qué tardaste tanto en venir? Preguntó el asesino del momento.
_ ¡Discúlpame Arnold, pero tengo otros clientes que me necesitan tambien, mas bien di, ¿para qué soy bueno?
_ ¡Es evidente que para nada, pues no pudiste sacarme de este agujero!
_ ¡Bueno, tú no ayudaste mucho, mataste mucha gente, jajaja!
_ ¡Bueno, mira y escucha bien lo que te digo, porque yo si sé como salir de aquí!
Le mostró el cheque con la cantidad ya conocida y entonces al ver tanto dinero escuchó muy atentamente. 
_ ¿Dí qué tienes en mente Arnold?
_ ¡Ofrezco toda ésta fortuna para que me saquen de aquí, para obtener mi libertad!
_ ¡Es mucho dinero, pero las leyes son las leyes y eso no es posible, creo que ni el estado se atreva a recibir esa fortuna!
_ ¡Mírame bien, no has comprendido, busca a un juez corrupto y ambicioso y dile que le daré $200 millones por mi libertad!, ¿entiendes eso? 
_ ¡Esta bien Arnold, lo haré, pero no prometo nada, así que no te hagas ilusiones! 
El abogado tomo su portafolios y salió de la prisión de alta seguridad, la cual quedaba en medio del desierto; que si alguien logrará escapar, caminando no lograría salir del desierto con vida.

Pasaron otros meses y un día llegó el abogado a visitar a Arnold.
_ ¡Arnold, tienes visita! 
_ ¿Quién es?
_ ¡El abogado del diablo amigo, jajaja!
_ ¡Llévame con él, pero yá! Le ordenó Arnold al carcelero, quien de inmediato lo condujo hasta la sala de visitas, lugar en donde le esperaba su abogado.
_ ¡Hola Arnold!
_ ¿Dime, a que has venido?  ¡deja la pendejada!
_ ¡Quiero el cheque endosado para cobrarlo y pagar en efectivo al juez que firmará tu libertad!
_ ¡Te advierto que si ésto es una trampa y me robas mi dinero te mataré! ¿entiendes? Le dijo Arnold a su abogado tomándolo de la corbata y casi dejándolo  sin aliento.
_ ¡Cálmate! ¡cof, cof! ¡eres una bestia, jamás te robaría amigo, solo entiende que el juez no quiere evidencias de haber recibido tanto dinero, además debo cobrar mis honorarios! 
- ¡Está bien! ¿y cuando salgo de aquí?
_ ¡Eso es un tramite largo, pero mucho más corto que los 300 años de tu condena, así que ten paciencia que para cuando te des cuenta, serás un hombre libre!
Arnold respiró hondo y sonrió complacido, luego de eso, somato la mesa y rió como en años no lo había hecho. 
_ ¡¡Wajajajajajajajajaja!!

Como poco más de un año después de aquel encuentro y con una rabia en su ser, Arnold fue llamado a la oficina del alcaide.
_ ¡Adelante Arnold, no cabe duda que el dinero corrompe a cualquiera y el diablo ayuda a sus hijos! 
_ ¡No entiendo lo que pasó, pero tampoco me importa, solo espero que aproveches ésta oportunidad que hoy se te está dando! 
_ ¡¡Soy hombre libre!!  ¡¿verdad alcaide?!  ¡¡wajajajajajaja!!
_ ¡No Arnold, tú nunca serás un hombre libre!, ¡eso nunca! ¡sí saldrás de este agujero a la calle, pero como medida sustitutiva, tu fianza te costó $200 millones de dolares! El alcaide prosiguió indicándole a Arnold.
_ ¡Y se supone que eres un preso modelo, y que se ha reformado, y otra serie de mentiras más que tu sucio dinero compró, así que deberás de ir cada semana y luego cada mes y así sucesivamente a firmar el libro de libertad condicional y además llevarás en tus tobillos un aparato localizador!  ¿entiendes lo que hablo?
_ ¡Si alcaide! ¿me puedo ir ya?
El alcaide se quedó en silencio, viendo al desierto por una de sus ventanas y dejó escapar un suspiro, luego se volteó y vio a los ojos de Arnold y le extendió su boleta de salida a la libertad, pero antes dijo.
_ ¡Dios no libre de lo que nos espera ahora que eres libre de nuevo!

Arnold arrebató de las manos del alcaide la boleta y salió de la oficina, directamente a la puerta que da al bus que lo conduciría hasta la ciudad, no pidió nada, solamente salió de aquel infierno el que era su hogar. 

CONTINUARÁ









jueves, 15 de octubre de 2015

The Beggining


En uno de mis tantos viajes, visitando galaxias nunca antes vistas
me detuve por un instante, que pudo ser: Años o segundos, ¿quién lo sabe?
mis ojos quedaron impresionados al ver toda aquella belleza,
por años, minutos o segundos, ¿no sé? quedé paralizado, anonadado,
deseando a ese lugar mucho antes haber llegado. ¿Por qué tanto habré tardado?
Eso me cuestioné, pero respuesta no pude obtener; mientras, allí 
adentro de mi nave personal seguía como idiotizado sin poder emitir 
palabra alguna y de todos modos, ¿a quién? si me encontraba solo, ¡tan solo!
como antes, nueve meses adentro de un vientre lo estuve
y también he de confesar, que lo que ahí vi fue maravilloso, luces translucidas 
a través de una delicada piel y además, bellos sonidos que nunca hasta hoy 
volví a escuchar. De aquel mágico lugar, yo una oración al Creador envié,
pidiendo que por favor el hombre nunca de con él; pues de hacerlo ya imagino 
que desmadre hará con él. Si al espacio cercano basurero hizo con él,
creo que por fin mi viaje encontró su fin, heme aquí, frente a él, mi destino final o inicial, uno que por algún día creí cruel; vaya error, error de humano, seguro, pues ese soy, un humano que vaga solitario 
por el vasto universo en busca de lo que aquí hoy encontré.
Mi alegría fue superior a la de Colón, pues Don Cristóbal descubrió un nuevo continente, pero lo que yo tengo enfrente, eso no es ningún continente, es más, no veo aduanas ni fronteras que me lo impidan
entrar en él, creo que si lo encontré es para que pueda entrar sin pena ni vergüenza en él.
Creo que éste maravilloso lugar a sido creado para mi y otros que después seguro igual que yo un día llegarán y para los que antes de mi aquí varados por un largo trecho también quedaron, anonadados al igual que yo, 
admirados de ver tanta belleza, y es que, no encuentro otro adjetivo que supere el significado, 
si fuera mujer estaría bien pero ésto es mucho más que bella hembra en su edad de apareo y mira que para quien fui, decir ésto es palabra mayor.
Aromas inundan a mi olfato y a mi tacto lo colocan chinito, como caminito empedrado hacia la libertad, de mis labios, ahí adentro en mi boca todo se me hace miel, la tengo llena de agua, pero es diferente más bien es aun más dulce que rica miel y mis ojos, no sé cómo no se me han irritado por so ser lubricados, porque creo no haber parpadeado desde que llegué aquí, desde que mis ojos en éste lugar posé, ese hermoso y mágico lugar como dije jamás imaginado ni pensado por el mejor poeta que mi mente ahora me represente, nunca antes un lienzo así fue pintado por ninguno, ni Miguel Ángel, mucho menos Leonardo; ellos habrían enloquecido de saber que ésto existía en sus mentes y no haber hallado nada que lo pudiera transmitir sobre sus lienzos y murales para ser eternizados como ya lo fueron por insignificantes obras llamadas, obras de arte que al mundo han y siguen maravillando, pero hoy que me encuentro solo en la inmensidad y oscuridad de un lugar sin lugar, sin norte mucho menos sur, sigo aquí conmigo mismo disfrutando de lo que a mi proa tengo. Los motores de mi nave desesperan por entrar en él pero yo quiero seguir disfrutando aun un poco más de él y los apago. 
¡Y pensar que solo es su entrada!, me digo, ¿cómo será cuando cruce ese portal y entre en él? no imagino que pasará con mi piel, mis ojos, mis oídos y con esta miel que ahora tango saboreando en mi boca.

Él, suspiro, había viajado tanto a través del océano, uno lleno de estrellas, galaxias y hoyos negros, pero nunca antes sus ojos habían visto lo que estaba esperándole frente a él. Pasó un tiempo sin tiempo y luego de muchas tragedias, holocaustos, guerras mundiales, bosques terminados convertidos en desiertos, hermanos comiéndose a sus hermanos; él por fin decidió encender su maquina y dió marcha fast forward, la pequeña nave que lo mantuvo por tiempo sin tiempos por fin dando tumbos, como carburador sucio inició el viaje; quizá el ultimo o a lo mejor el primero, que importa, la emoción era inmensa, que lo que sea no tenía importancia y cuando reaccionó y por fin al umbral llegó, pensó. 
- ¡No soy digno para entrar en tan majestuoso espacio! 
Pero frente a él, aquella imagen excelsa se abrió aun más, como invitándole a entrar, a disfrutar de lo que por siglos ha estado ahí para todo aquel que en Él creyó y a sus enseñanzas siguió. Su asombró fue mucho mayor cuando a un costado de aquello que parecía ser la puerta de lo que ahí le esperaba, un anciano con barba larga y blanca y un resplandor que hasta a su cuerpo le dió calor, ese calor que sientes cuando llegas a casa, después de un día largo y cansado de trabajo honrado.
El anciano con un enorme llavero en su cintura y enorme sonrisa en sus rosados labios luego de apuntar en enorme Libro de Oro, le dijo tiernamente.
- ¡Pasa hijo, bienvenido al cielo que muy bien te lo has ganado!

Él, ahí entró y las trompetas de los Heraldos alados sonaron indicando que el hijo prodigo había por fin entrado y tras él, ese bello agujero allá en el cielo en algún lugar del enorme universo se cerró para no ser por mortal perdido jamás encontrado; solo por aquellos que en el Libro de Oro estén apuntados, obsequio que te has ganado, por una vida como el Creador la ha ordenado, la ha mandado. 

¡VIDA ETERNA PARA TI HIJO AMADO!


                                 THE BEGGINING

Derroche de amor


Una mesa con centro color blanco,
una vela roja encendida,
como la pasión que en mi perdura, 
las luces del cuarto apagadas,
caminito de rosas y pétalos rojos
alfombra para dar la bienvenida al amor,
champán en la hielera, dos copas esperando ser poseídas. 
Todo preparado para una noche de locura.

En la tornamesa, 
música vieja afinando para deleitarnos,
las ventanas cubiertas con telas de color blanco
para permitirle a los rayos plateados entrar y ayudar
a la solitaria vela roja aun encendida.
A un costado, cama con satín cubierta y en ella
miles de pétalos ansiosos de mezclarse con tu linda figura.

En la puerta, justo en el picaporte, 
rotulo pidiendo que nadie se atreva a interrumpir
lo que en ese cuarto está noche se esta fraguando;
una noche llena de amor, cuanta locura.

El teléfono desconectado. 
Los celulares apagados.
Mis ropas desesperadas 
por ser destrozadas, desgarradas,
por tanta lujuria, por tanta locura, por tanta pasión. 

Todo ésto un derroche de amor,
para una noche de amor llena de locura.
Revisando como loco todos los detalles,
repasando mis lineas tan bien estudiadas
para no escuchar de tus labios una negativa.

Todo en esta linda noche esta sugestivo,
una noche de completo derroche, cuanta locura,
besos, ternura, deseos y pasiones desenfrenadas,
aquí no tiene cabida otra cosa que no sea amor,
amar con locura. 

Alimentarnos el uno del otro con tu deliciosa carne. 
Siento tus aromas acercarse,
que locura, que emoción mi corazón se detiene 
y toma el ritmo del reloj que cuelga en la pared,
la vela roja arde e ilumina con fuerza, 
lo mismo que la pasión que hay en todo mi cuerpo.

Por fin ella está aquí...
- ¡Hola mi amor, pasa, te esperaba con ansiedad!
- ¡Que hermoso, veo que te has esmerado,
   que derroche de amor, tanto detalle!

Ella entró en el cuarto y la puerta se cerró con llave.

"Favor no molestar en toda la noche
sin importar los sonidos que del cuarto
se escapen... Dos personas simplemente amándose"

lunes, 12 de octubre de 2015

Perfecta armonía

Ébano y marfil
sal y azúcar
hiel y miel
infierno y cielo
bello y feo
gato y perro
seco y mojado
negro y blanco
amor y odio
día y noche
agua y aceite
eso fuimos antes de conocer al amor
y cuando en verdad te conocí la armonía nació en ti y en mi
mientras más tiempo transcurrió nuestra ilusión también creció
y lo que un día nunca pudo nada unir ahora ni la muerte puede separar
todo tendrán que cambiar porque quien antes nos conoció darán fe 
que nuestras moléculas y células que jamás pensaron se mezclarían 
una sola se volvieron.
Ahora todos dicen que somos la perfecta armonía una que llega del cielo.
Tallo y flor
nube y lluvia
anillo y dedo
mujer y vanidad
hidrógeno y oxigeno
pan y hambre
humano y celular
perro y amo
seno y boca
dedos y mano
uña y mugre
letra y música
lápiz y papel
abeja y flor
Eso somos, una perfecta armonía, esa que solo se ve en la naturaleza, arco-iris después de la lluvia,
insectos en constante movimiento, hojas cayendo en otoño y renaciendo en primavera, sonidos de riachuelos mojando a los verdes prados, cielos estrellados, días soleados, agua salada, agua dulce. 
Cosas del amor, cosas Divinas, cosas del corazón, cosas de la atracción, cosas inexplicables, milagros entre humanos. La verdadera esencia del planeta, una perfecta armonía, 
eso somos tú y yo.





Un lugar llamado: Amor


Alguien me dijo que no debo amarte, 
sufrí al escuchar no verte más
nunca volver a amar a la mujer,
me duele tan solo imaginar,
tanto tiempo amándote no me puedes olvidar.
Alguien me confirmó el mismo dolor
me dijo: ¡Ya olvídate de esa mujer!,
imaginar una vida lejos de ella
eso sería como enterar en vida
toda mi alegría, mi energía, mi palpitar.
Nunca pude antes imaginar
verme separado, lejos de la mujer.
Mujer que me dió la esencia, el derecho a amar. 
Yo le dije: ¡Déjame en paz!
con ella aprendí a conjugar toda la pasión del verbo amar,
aprendí que la vida entre dos siempre será mejor,
todo camino caminado junto a ella será como caminar entre prados verdes, 
escuchar el sonido de un riachuelo que moja nuestros pies.
¿Me amas? ella preguntó.
¡Con todo mi ser! respondí. 
Ella se echó entre mis brazos. 
mientras yo reía, ella lloraba, enamorada e ilusionada,
nada ni nadie podrá destrozar lo que con amor esta erguido ya,
no hay viento, ni tormenta que lo puedan quebrar.
A la sombra del amor te habré de llevar,
lugar en donde habita lo que tú y yo tenemos ya,
ese lugar se llama: Amor.

Recuerda que siempre debes de confiar en quien a colocado a tus manos su tierno y frágil corazón.
No habrás de escuchar, a quien llega a tu vida queriéndote ayudar, separándote del que para todos es mala mujer, cuando has tenido todo el tiempo del mundo para conocer a tan bello ser, que es la mujer, que a tu vida un día se cruzó y en tus manos su corazón, igual o aun más frágil, ella en confianza te entregó.
Ahora, llegan otros queriendo separar, lo que el amor o sea Dios, un día Él unió. El único con ese poder acá sobre la tierra se llama: Muerte, pero luego de ese duro instante y aunque el tiempo pase, de nuevo juntos por toda la eternidad estarán. No lo olvides, ese lugar se llama: Amor. 
La cuestión es que, a ese lugar son pocos los que logran llegar y pocas las parejas que lo pueden disfrutar y presumir. Vencer a la misma Muerte, para por fin heredar: El amor eterno, el verdadero amor, ése que únicamente nace en las manos de Dios.






viernes, 9 de octubre de 2015

Gajes del oficio (como me lo contaron te lo cuento)


El ingeniero Mauricio, era el propietario de una distribuidora de repuestos electrónicos y similares, además era un asesor muy cotizado, y en su tienda también se ejercía un servicio técnico; ésto ultimo era un ingreso muy bueno, pues era demás de prestar servicio técnico en la reparación de aparatos electrónicos (Tv´s, DVD´s, Hornos, etc.) también ayudaba a sus colegas, reparando los aparatos que para ellos eran algo difíciles y les cobraba precios cómodos para que ellos también pudieran tener ganancias, además, gracias a que él había sido instructor de electrónica en colegios de prestigio y en universidades locales, también en su stock contaba con los dispositivos necesarios para estos menesteres, y también daba cursos a los técnicos para actualizarlos en las tecnologías de ultima generación.

Un día llegó a su tienda: SwE, don Capuleto, buscando los servicios del Ing. Mauricio.
- ¡Buenas Erick!, ¿esta su jefe?
- ¡El Ing. no tarda en llegar! ¿le puedo ayudar?
- ¡Pues sí Erick, tengo problemas con un aparato, espere lo traigo y lo ve!
Se dirigió a su vehículo y de él extrajo un equipo de sonido marca Sony, con tornamesa de discos.
- ¡Éste es mire Erick! dijo don Capuleto. Cuando lo colocó sobre el mostrador, en donde se recepcionaban los aparatos para servicio, mientras sucedía ésto, el Ing. Mauricio entró en su tienda y a todos saludo muy cordialmente, como era su costumbre.
- ¡Buenas tardes a todos!, ¿cómo está? ¡don Capuleto que gusto verlo!
- ¡Gracias Ing, aquí con otra molestia! le dijo don Capuleto al Ing.
- ¡Así es Ing, don Capuleto trae este equipón para que se lo arreglemos! dijo Erick, quien se emocionaba en reparar éstos equipos de sonido y si eran de marca Sony, mejor, pues la comisión era mayor.
- ¿Qué problema tiene con el Sony don Capuleto?
Don capuleto le explicó con detenimiento al Ing. quien al escucharlo supo cuál era el problema del aparato y también supo que no era posible repararlo, pues se le habría dañado una tarjeta a la cual solo tenían acceso las distribuidoras autorizadas por Sony Panamá.
- ¡Don Cipriano lamento decirle que si sé cual es el problema, pero no puedo recibirlo porque no tengo acceso a los repuestos, los cuales son exclusividad de los servicios autorizados!
- ¡No hombre Ing., ayúdeme por favor, que mire yo fui el bruto que lo dañó, pues llegó por otro problema y ahora ni enciende y usted tiene razón, pues en esa tarjeta hice sin querer un corto circuito!
- ¡Ya vé, no puedo repararlo! dijo el Ing. con la honestidad que siempre le caracterizó.
Pero don Capuleto, quien se encontraba desesperado le dejo el equipo al Ing. y se retiro, indicando que en tres días volvería por él, que por favor lo revisara, pues de pronto y le encontraba alguna solución.
- ¡Erick llevé el aparato de don Capuleto al cuarto de los equipos por entregar, para que nadie lo destape ni de broma! 
- ¡A la orden jefe! dijo Erick algo desilusionado, pero sabía que si el Ing. había dicho lo que dijo así era y punto.

Efectivamente, al tercer día, llegó don Capuleto por el diagnostico de su equipo, pero el Ing. quien estaría ocupado en aduana, sacando sus importaciones, le dejó el encargo a Erick que atendiera a don Cipriano y le dijera la verdad y nada más que la verdad, cosa que un vanidoso pero muy buen técnico, no hizo.
- ¡Que tal don Capuleto, ahora le traigo su aparato!
- ¡No, esperé!, ¿eso significa que ya esta reparado?
- ¡No, tal cual dijo el Ing. no se puede reparar! dijo Erick.
- ¡O sea! ¿lo revisaron y confirmaron lo que el Ing. dijo? 
- ¡Así es don Capuleto, yo mismo lo revisé, pues el Ing. me tiene mucha confianza y me dejo la responsabilidad de su equipo yo, lo revisé y por más que traté no se pudo, la tarjeta esta dañada y hay que cambiarla!
- ¡Bueno Erick! ¿les debo algo? 
- ¡No don Capuleto, ya sabe: "Si no reparamos, no cobramos" ese es nuestro lema!
- ¡Dígale al Ing. que le agradezco mucho y que por acá estaré visitándolo siempre, lo llevaré con otro amigo, quien me dijo que él ya ha solucionado este problema, haber que pasa!
- ¡Como quiera don Capuleto, que le vaya bien!

Pasaron unos días y la tienda seguía funcionando con normalidad, pero ese tarde, como lo hacía eventualmente, llego el Canche, un amigo de infancia del Ing. y técnico amateur, que seguramente llegaba a compartir algún secreto del oficio que recién él había descubierto y siempre que eso sucedía lo compartía con el Ing. 
Esta vez le comentó al Ing. _ ¡Fíjate colega que con un hisopo mojado con alcohol, lo pasas sobre el lente y el equipo vuelve a funcionar perfectamente!
El Ing. quien ya conocía de todos los secretos técnicos que éste le compartía, le dijo como era costumbre.
- ¡Wao amigo, que gran truco, muchas gracias colega, hasta el próximo descubrimiento, eres muy amable, aquí te espero. 
El Canche se iba muy feliz de ayudar en algo a su maestro y amigo el Ing. Mauricio;
Xiomara, quien era la dependiente de mostrador y que siempre escuchaba las platicas entre el Canche y el Ing. le dijo.
- ¡Hay Ing. usted es un pajero!  ¿por qué no le dijo la verdad? ¡que usted ya sabe eso, no que siempre le da pajas y el otro baboso se va todo ilusionado! 
El Ing, vio a su empleada con una mirada de comprensión por su escas visión y educación.
- ¡Vea Xiomara, si yo le digo a mi a amigo que ya lo sabía, él seguro se sentiría humillado y ofendido y con seguridad ya no volvería y eso no sería lo correcto, pues de pronto y quien sabe un día realmente él venga con algún secreto técnico que yo desconozca y que me sirva mucho! 
- ¿Entiende? ¡me perdería de eso!
- ¡Humm! ¡usted lo que es; es un pajero, usted ya se las sabe todas! dijo y se retiro a atender a los clientes.

Un poco más tarde, entró don Capuleto todo endemoniado y dando gritos sin importarle que la tienda estaba llena de clientes.
- ¡Ing. usted es un ladrón y vengo a que me devuelva la placa que le robaron al equipo Sony, que dijo que no se podía reparar; seguro dijo eso, pues quería robarle algo a mi aparato!
- ¡Cálmese don Capuleto, esas acusaciones son muy graves y usted me conoce muy bien y sabe que soy incapaz de hacer eso; además a su aparato ni lo abrimos! ¿verdad Erick?
- ¡Ejem! ¡con permiso, tengo trabajo rezagado! Y, Erick salio del problema de esta manera.
- ¡Ladrones no me voy de aquí hasta que me devuelvan lo que me robaron!
- ¡Mire don Capuleto, no sé de que habla, pero solucionemos éste problema como debe de solucionarse, vaya por el técnico que se lo está reparando; según me informó Erick el día que se lo llevó y asumo que él es quien me acusa del robo, tráigalo acá y que me diga en mi cara que yo me robe ese repuesto que usted me cuenta! 
Don Capuleto se fué, gritando improperios, en busca del causante de la discordia.
Pero como era de esperar, jamás llegaron ni uno, mucho menos los dos.

Con el tiempo el Ing. Mauricio se encontraba en la tienda de un amigo, con quien tenían un trato de colegas, el cual era, de que cuando se les terminara algún repuesto se lo prestaban mientras llegaban los propios y eso hacía el Ing., esperar a que le dieran los repuestos que necesitaba para una de las universidades del país.
- ¡Hola colega, mi amigo!, ¿cómo estás? ¡no he llegado, pues no he descubierto nada nuevo!
Se trataba del Canche, quien llegó a la tienda de compras, mientras platicaban y se ponían al día de algunos chismes del medio, entró a la tienda don Capuleto, quien al ver al Ing. quiso matarlo con la vista; le hizo una mirada de odio, pues con seguridad le tocó que pagar el equipo Sony, que por cierto le debió haber salido muy caro.

- ¿Qué te pasa amigo, por qué esa cara? preguntó el Canche al Ing. y el Ing. luego de contarle la experiencia tan desagradable que tuvo con don Capuleto; el Canche lo vió y empezó a reírse como loco y con tal cinismo, le dice a su amigo de infancia el Ing.
- ¡Mi hermano, jajaja, perdón! 
- ¿Por qué Canche?
- Pues de haber sabido, jajaja, que a quien chingué era a vos jajaja no lo hubiera hecho, jajaja!
- ¡No te entiendo amigo, explícate!
. ¡Lo que pasó jejeje es que el Capuleto me llevó ese equipo, el cual le dije que yo se lo reparaba jijiji  pero la verdad era que yo tenía un clavo enorme con un aparato idéntico jijiji  y cuando me lo levó le huevié la pieza que necesitaba y después le dije al mula, que el equipo llegó así del taller de donde me lo llevó, jajaja ¡ay! pero te juro que no sabía que eras vos, Jajajajajaj! Seguía riéndose el Canche. 
El Ing. tomó del cuello a su amigo y le dijo: _¡vení, ahora aclaramos éste problema! 
- ¡Espérate, no es necesario que me lastimes yo le digo en su cara toda la verdad la viejo éste; al fin y al cabo me cae re mal.
- ¡Don Capuleto! ¿creo que usted conoce muy bien al Canche, no es así?
Don Capuleto saludó con mucho gusto al Canche no así al ladrón del Ing.
- ¡Oye Capuleto a mi amigo lo respetas, él no te huevió la pieza del Sony, el que te la huevió fui yo y que pisados; si queres vergazos salí a la calle, pero de mi amigo el Ing. Mauricio no dudés, él es la persona más honesta y de a huevo que jamás nadie a conocido!
- ¡Bueno, aclarado todo, tengan un buen día; ustedes tienen mucho de que hablar, yo me retiro! Dijo el Ing. con sus repuestos ya en el carro, a lo que don Capuleto quedó mudo y le Canache dijo: _ ¡Espérame amigo, no tengo nada que hablar con este viejo Capuleto!

Al día siguiente llegó don Capuleto a la SwE, pidió hablar con el Ing. Mauricio.
- ¡Buen día don Capuleto! ¿diga qué quiere? ¡pues estoy muy ocupado!
- ¡Vengo a pedir que me perdone, se me cae la cara de vergüenza Ing., le suplico me disculpe y que continuemos trabajando como siempre!
- ¡Don Capuleto; acepto sus disculpas, pero me temo que usted es una persona non grata en mi negocio, por lo que cordialmente le invito a que se largue! 
- ¡¡Pero Ing.!!
El Ing. entró en su oficina y el guardia de seguridad le dijo.
- ¡Don Capuleto, lo acompaño a la puerta, por acá, por favor!
Y don Capuleto se largó y aunque intentó volver un par de veces, el de seguridad le dijo.
- ¡Disculpe don Capuleto, pero nos reservamos de derecho de admisión!