No quieres hablar más conmigo
yo solo pienso en seguir detrás de ti,
no huyas del mejor de los amores,
no pierdas el amor que tengo para ti.
Soy un cuarto de felicidad, un santuario
donde vive el mejor amor,
no me cambies por alguien sin importancia,
alguien que desea de ti,
lo que yo guardo para una gran noche
llena de rica miel.
No Tires todo por la borda...
No arrojes lo que te ofrezco
que es amor del bueno.
Uno que no se encuentra por casualidad,
mucho menos lo encontrarás
en un rostro bello con hoyuelos al reír.
Soy lo que ves,
pero lo que no se ve esta rebosando de amor
y es todo para ti.
Sorpresa soy, envoltorio es lo único que logras ver,
pero cuando lo destapes
veras quien realidad soy y disfrutarás
de un enorme y bello amor, que siento solo por ti.
No Tires todo por la borda...
No soy catálogo, donde puedas enamorarte.
No soy prenda de vitrina de la que te ilusiones.
No soy oferta, a la que puedas comprar por que paso de temporada.
No soy migaja, que satisfaga al más hambriento.
No soy modelo de auto rodado que te ha encantado
pero que ya ha sido chocado.
No soy rubio, por que me he tintado el cabello,
soy genuino.
Para ti me he guardado, no desperdicies
el amor que te vengo ofreciendo.
No tires todo por la borda...
Deja de buscar luz artificial, esa tiene un tiempo de vida.
Deja de buscar piedras falsas esas que deslumbran
pero que solo son pura fantasía.
Deja de cambiar un amor por otro,
por que el anterior no te llenó, solo te defraudó.
Deja de buscar en lugares equivocados un amor real
y verdadero, por que ahí solo hay sexo para un rato.
Mira a quien esta frente a ti y detrás de él,
bello ramo de rosa rojas y blancas.
Con un corazón, que desde que empezó a latir
lo hizo para ti, para hacerte la mujer más feliz.
Ven ahora, pues mañana quizás sea tarde para ti,
pues lo que no quieres ver otra lo verá y me amará.
No tires todo por la borda...
Solo por que no soy quien un día siendo niña te ilusionó y te engañó.
Yo estaba detrás de él, quien te deslumbró y al verte te amó,
no busques más, solo recuerda y mira sobre su hombro
ahí aun estoy, esperando entregarte mi amor.
Su belleza pronto solo arrugas serán
y al caer su envoltorio veras lo que hay en su interior
algo que te desilusionará.
No seré el más guapo, pero tampoco estoy mal
y con el tiempo cosecharás todo el amor que un día en mí nació
yo lo regué y se creció, que ahora no puedo más contenerlo,
todo lo tengo para ti.
Disfrutemos juntos de la gracia que nos da
este amor que desde ese día guardo para ti.
No tires todo por la borda...
Ven, ámame que ansioso estoy de hacerte muy feliz
entregarte un grande y verdadero amor,
ese que aparece una vez en cien años.
Y que de él hacen:
Una novela, una canción, una sinfonía
una tragedia, una guerra, una constelación.
Soy ese cometa que viaja por el universo
y que regresará en cien años.
Así es el amor que tego para ti.
No lo tires por la borda... No lo desprecies pues solo morirá.
No nacerá, pues de mí nunca saldrá,
pues lo he cuidado y guardado solo para ti.
No tires por la borda tanto amor, real y verdadero
que un día cuando te vio en mi corazón solo para ti nació.
No lo tires por la borda... Te amo mujer no lo olvides.
No tires este amor por la borda... Pues un día te arrepentirás.
El tiempo pasó
uno se habrá de sentir aun herido
mientras el otro arrepentido.
Orgullo que separa
a parejas llenas de amor.
Volviendo en perdedor
a quien se creyó ser el ganador.
Y quien pensó
ser débil resultó ser el más fuerte.
El tiempo sigue
sin detenerse, sin descansar,
nunca un breve descanso tomar.
Mientras tú y yo
seguimos a la espera de quien regresará,
y pedirá perdón.
Mientras el otro dirá; que lo pensará
seguimos siendo los mismos ilusos,
perdiendo un tiempo precioso y valioso.
Estar enamorado
y en pareja sentir caricias en toda la piel.
Uno en su cuarto, el otro en el suyo,
viendo una foto que muestra los momentos felices.
Momentos construidos juntos,
por ahora en pausa.
Fotografías pegadas al pecho,
frío palpitar de un corazón enamorado.
Sin poder transmitir
el mejor sentimiento propio del ser humano.
Vanidoso y orgulloso
quien aun sabiendo que es culpable
se calla y el otro esperando pero también perdiendo.
Y, aunque quizás tenga la razón
es un problema de pareja, es problema de dos
y entre dos deberá encontrarse la solución.
Algo que por hoy los tiene separados,
llorando lejos uno del otro, muy lejos.
Pero tan cerca como esa foto en el pecho.
Quien ahora les grita;
ya detengan esta espera, esta agonía
que me matará, me secará y hará
que no pueda creer en nadie más.
Están abriendo
en mí, tremendo vacío que nunca se podrá llenar
pues cada amor tiene un apartado en el corazón.
Unos son chicos, otros medios y otros enormes
y el nuestro, es enorme.
Un paro me dará y moriré para el amor,
en vida seguiré, pero conmigo la soledad,
el vacío de un amor que se fue
por algo que no fue grave.
Que lo separó el orgullo por no preguntar...
¿Quien lo siente ahora?... ¿Quien lo siente más que el otro?
El tiempo no detendrá su caminar
a la espera de que alguien
tome el valor y la madurez, para decir:
¡Que lo siente! ¡Que lo perdone!
o ¡Que se aleje!
Pero que tome la decisión,
pues el tiempo es valioso y para el amor mucho más...
¿Quién? Ahora dirá:
¡Lo siento! ¿Quien lo siente ahora?...
Que ya todo pasó y el amor en la espera. ¡Murió!
Mírame, necesito encontrar
el lugar donde radica el amor
no sabes que sin tu mirada estoy perdido:
brújula sin norte, cielo sin luna, pez sin agua.
Mírame, regresa a mi toda ilusión, dame esa luz
guíame hasta encontrar el verdadero amor
ese que vive en tu corazón.
Mírame, necesito ilumines mi camino
y encontrar ese calor que tienes en tu piel.
Mírame, no me niegues tus mágicos colores,
quiero ver el arco iris que tienes en tu piel.
Mírame, la vida se me va,
debes rescatarme de esta oscuridad,
regale esa luz que veo en tus ojos
y que nace en tu corazón.
Mírame, salva el amor
que por dentro de mi muere
ilumina mi camino que me conducirá hasta ti.
Mírame, permite que vea en colores a mi vida
que antes de ti fue en blanco y negro.
Mírame, pon en mi la ilusión,
si tu no me ves se irá contigo
mi mejor emoción.
Mírame, quieres que este amor muera conmigo
si él quiere estar solo contigo.
Mírame, ojos verdes, a veces color de miel
como el sabor de toda tu piel.
Mírame, quiero sentir la pasión
pues mi ilusión es acariciar todo tu cuerpo,
guía a mis sentidos hasta poder estar contigo.
Mírame, quiero encontrar en ti
el azul de los cielos y recorrerlos a través de tus ojos
pues son la única manera que tengo de poder volar
y hasta ti llegar.
Mírame, dame esa luz y tambien el calor
que me dan vida, quiero hacer el amor contigo,
disfrutar del sabor de tu piel que me sabe a miel
y alcanzar los miles de colores que solo puedo ver
a través de tus ojos.
Mírame, dame luz, calor, pasión,
emoción y toda la ilusión de estar contigo.
Ámame, deja salir todo ese amor que llevas contigo
y que solo puedo ver a través de tus ojos.
Mi deseo de estar contigo, crece cada que me miras.
Permite que me acerque y toque el cielo
que disfruto y vive en tu mirada,
le das vida e ilusión a mi corazón,
le pones la dirección a mi amor
el cual se va directo a tu corazón,
lugar en donde deseo vivir hasta un día morir contigo.
Ver el final cuando cierres tus ojos
y se termine ese mirar que me hace sentir:
Calor, luz, pasión, emoción y tanta ilusión.
Sorprendida quedé, más bien en shock
cuando en el Internet encontré
las fotos que con amor un día te dí
muy enamorada estaría
para haberte dado mi intimidad en imágenes.
Me juraste; que eran
para tenerme a tu lado y nunca olvidarme...
Mentiste y lo sabes bien, hoy lo sé yo tambien.
Me arrepiento,
pero de nada me sirve,
una mala experiencia tu amor eso fue.
Encontrarme en un sitio porno
fingiendo tener sexo solo para tus ojos,
para satisfacer tu maldito ego de macho.
Pero al verme indefensa y enamorada
en aquella dirección de sitio web
eso me dio fuerzas para odiarte
y llamarte: ¡Desgraciado! ¡Bastardo!
Mataste en mí, la confianza
que le debo a quien si me quiere,
a quien me respeta y me adora
y me da un lugar especial en su vida y su corazón.
¡Sí!, si tengo miedo a que él un día las vea
aunque sé, que me comprenderá
por ser un hombre cabal.
Sorprendida y en shock sigo hoy
pero por no haberme dado cuenta a tiempo
de lo desgraciado que fuiste con mi amor.
Rompiste toda confianza,
esa que se da una vez con amor y sin interés.
Confiero que lloré,
de dolor, de vergüenza y tambien de rabia,
sentimientos que no merece una vil rata como tú.
Aunque investigue y solicité
borraran dichas fotos y mis videos también,
no lo logré.
Me dicen: ¡Qué no! ¡Que son muy buenos!
y tienen muchas visitas, ¡millones!
lo sé porque lo vi.
Eso no me hace sentir mejor,
pero a ti te harán sentir peor,
saber lo que un día fue solo tuyo
y que ahora lo compartes con el mundo entero.
Sé que aun me deseas y que me ves,
que eres uno de tantos degenerados
en la red.
Y en tu mente solo mis recuerdos,
¿eso seguro te satisface? no lo sé,
¡Tonto!...
Pensar que lo que todos desean,
¡era solo tuyo!
Y que ahora no te queda más
que recordar a la que en tus brazos
un día llena de amor vibró.
Ver mis imágenes desnudas;
de quien te amó y te las confió.
No tengo porque avergonzarme,
pues en ti confié, por estar
locamente enamorada de ti te las dí.
Esa es mi excusa y es valedera.
Pero un día publicaré en Internet,
en el Face o el Twet, lo que mi novio
me hizo y haber como te va.
Veremos si alguien confiará
en un baboso traicionero;
veremos si habrá quien se fije en tí;
veremos si un día ante tus hijas
no te avergüences de ti.
O, si otro que de ti aprendió
me las cobre con tu hija amada
o tu pendeja esposa que en tus mentiras creyó.
Pues un ser tan vil y desgraciado
no debería de hallar a quien amar;
simplemente, porque tú
nunca podrás amar de verdad.
Espero Dios te perdoné;
yo lo hice, pues aprendí a no confiar pero si a amar.
Y quien está conmigo
me ama y disfruta de lo que tu ahora más deseas,
sigue disfrutándome utilizando solos tus manos.
Mientras, otro disfruta de lo que a ti jamás te dí
porque ahora puedo entregar lo que creí era amor,
pero estaba equivocada solo era vana ilusión.
Sé que nunca me olvidarás
pues aunque te lo niegues
ahora me amas y mucho más
de lo que yo creí amarte,
pero ya es tarde.
Disfruta de mis imágenes
que andan en la Internet,
es lo único que te queda y te consuela;
solo me verás a través de una fría pantalla.
Hasta que un día logré que por fin me borren
y me regresen lo que por propiedad intelectual y ley
me pertenecen.
Y ese día,
por fin me habrás perdido;
y yo, libre de tu maldito recuerdo estaré.
Con especial dedicatoria a quienes creen que hacen bien,
confiar en un desgraciado, que si te lo pide es porque no te quiere...
"RESPÉTATE Y ÁMATE"... E identifica a desgraciado bastardo
que solo quiere aprovecharse de bello sentimiento llamado amor.
Esa tarde acudí a tu cita, justo en un lugar del Cerrito del Carmen, uno que tantas veces nos vio amándonos desde hace tiempo atrás, llegué temprano, ilusionado, como siempre me senté en el lugar de costumbre y mis pensamientos me ilustraron tantas cosas bellas que juntos vivimos en este lugar.
El lugar se oscureció y un frío a mi alma invadió, entró con mi respiración y de lo que la arboleda dejaba ver, el cielo se oscureció, no con nubes de lluvia sino de esas grises que traen tanto frío. Cuando bajé la mirada, a lo lejos una silueta se acercaba, eras tú, mi corazón se agitó como si fuera nuestra primera cita, pero eran miles ya; casualmente ambos vestíamos colores oscuros y la tarde fría que junto a los árboles hacían el escenario mucho más lúgubre.
Por fin, parada frente a mí, a unos pocos centímetros de mí, quise como siempre besarte pero tú colocaste tus tersas y suaves manos sobre mi pecho, seguro sentiste a mi corazón agitarse. Nadie, ni tú ni yo dijo nada, simplemente nos vimos a los ojos y tu mirada me hizo comprender que esta era nuestra última cita, tu mirada me anunciaba que te irías y más cuando en tus ojos castaños se empezaron a llenar de aquella lluvia que azota los cristales de mi hogar cuando llueve recio y luego de esos grandes y expresivos ojos que tanto amo y muchas veces a besos los
cerré de sus lagrimales brotaron dos gotas de agua que llegaron de tu alma y resbalaron por tus mejías rosadas, esas que llevarán siempre mi sabor, mi aliento.
Yo tomé tu rostro con mis manos temblorosas y mientras la acaricié, sentía lo suave de tu piel, mientras que con mis dedos gordos detuve que tus sentimientos se perdieran y mezclaran con el infame y sucio suelo, pero tus lagrimas no cesaban, detrás de una otra; mi mano se llenó de tantas valiosas perlas que en ellas por mis poros entraron hasta llegar a mi alma donde las guardaré.
Ella seguía como yo, viéndome fijamente, entonces sus manos se deslizaron por mi pecho hasta colocarse por detrás de mi cuello y su rostro se resguardó entre mi pecho y cuello, mi corazón te consoló, pues aun seguíamos sin poder hablar, sentí como nuestros cuerpos se hicieron uno solo en un abrazo interminable, un abrazo como el primero.
Mientras permanecimos así, yo empece a recordar cuando un día hace tiempo ya, cuando eramos aun niños me empezaste a amar y yo te di mi vida y ahora te vas. Si tu te vas, te olvidarás que un día hace tiempo ya, siendo aun niños me empezaste a amar y hoy te vas; si tu te vas ya nada será nuestro tu te llevas en un solo momento una eternidad y yo me quedaré sin nada si te vas. Entonces dije:
_ ¡Abrázame! Y no me digas nada solo abrázame, quédate a mi pegada sintiendo a nuestros corazones hablar, despedirse y aunque no quiero que te vayas sé muy bien, que tu te irás...
_ ¡Abrázame! Cómo aquella primera vez, como si me quisieras hoy igual que ayer cuando éramos un par de niños y te empecé a querer y te enseñé a quererme...
_ Sé que si te vas, me quedará el silencio para conversar, la sombra de tu cuerpo y mi soledad serán mis únicas compañeras...
_ Si me dejas, contigo se ira todo ese tiempo, mi mejor edad, pero te seguiré queriendo y esperando a que un día vuelvas si hoy de mi te vas.
Ella no dijo nada, solo mi cuerpo apretó como nunca antes lo hizo, yo sentí que esa era su respuesta y que se iría, sin yo saber la razón.
_ ¿Será que alguien había llegado a entrometerse entre nosotros y nuestro gran amor?
Luego de ese fuerte y poderoso abrazo que solo lo puede dar alguien que ama tanto te apartaste de mi y de nuevo nuestras miradas se encontraron y mudos de nuevo nos dijimos adiós.
Tus lagrimas seguían brotando y ahora de los míos tambien, sabía que perdía al amor de toda una vida, mi mejor edad, mi mejor recuerdo, mi más grande amor.
Mis manos tomaron a las suyas y ella poco a poco sin dejar de verme y aun llorando se fue alejando hasta que nuestros brazos ya no dieron más, mis dedos tocaban los tuyos como la pintura de la Capilla Sixtina, eso sentí.
Un par de pasos más y diste la vuelta y en mi estómago un enorme vacío y mi corazón que se me salía no podía contenerlo adentro de mi pecho.
Te vi caminar muy lentamente como deseando que te detuviera, pero yo sabía muy bien que te irías, que te perdería y mi cuerpo, uno sin alma ya no me respondía. Yo aun con mis brazos extendidos deseando abrazarte y besarte como tantas veces, pero en el lugar solo sombras y silencio, una tremenda soledad, la que de ahora en adelante seguro sería mi compañera.
La imagen que vi llegar ahora la veía alejarse y entonces cuando estabas siendo abrazada por aquella fría oscuridad ya sin esperanzas di la vuelta, resignado y con pasos lerdos casi arrastrados y mi cabeza viendo hacía el suelo empecé a caminar con un profundo dolor en mi cuerpo, mi corazón y mi alma.
Habría caminado, quiza unos pocos pasos...
_ ¡¡Julio!!
Historia inspirada en la canción: Abrázame, de: I. Ferro y J. Iglesias.
Historia de: I. Ferro, J. iglesias y S. Raga.
Me dio gusto conocerte
aunque se que eso fue ya hace algún tiempo
quiero que sepas que nunca te olvidé
fue lindo lo que junto a ti viví
que es dificil dejarlo ir así.
Conmigo aprendiste lo que era el amor
contigo yo todo lo aprendí
hasta llegué a lograr seducir
a todas las que después de ti yo amé.
Me dediqué a entregar todo lo que hay mi
lo bueno que en ese instante yo tenía para ti.
Gracias por ser parte de un pasado maravilloso
que hoy solamente recuerdos son
a ti llegué con la experiencia
que otras antes me dieron
y a ellas tambien les debo que te enamores de mí
que ambos disfrutáramos momentos tan especiales.
Recuerdo a mis amigos llenos de inmadurez decir:
Se jactaban frente a mi; yo he tenido más mujeres que tú
eso no es posible, yo tuve muchas más que tú.
Cuando me preguntaron a mi,
les vi con desagrado y esto les respondí:
ellas, las que tanto antes amé,
no son, ni han sido,
trofeos que pude hoy presumir;
mucho menos serán ganado
como para llevar una cuenta o una contabilidad.
Respeten por favor,
solo se vieron y luego pidieron disculpas mil,
agregaron: Qué brutos somos,
pues aquel tiene toda la razón.
Hubo relaciones de un día,
pero que dejaron un buen sabor de boca.
Hubo relaciones de una semana,
que dolió verlas partir un día.
Hubo relaciones de un mes,
ellas, si que dejaron huella en mi corazón.
Hubo relaciones de varios meses,
como podría olvidarlas, eso nunca pasará.
Hubo relaciones de años,
como las extraño.
Hubo una relación
que sentenciada con esta frase quedó:
Hasta que la muerte los separé.
Y, por ser mandato de Dios
lo cumpliré y hasta ese día te amaré, mi amor.
Pero con tu permiso,
hoy recordaré a todas esas chicas que antes de ti, yo amé.
Recuerdo que unas eran rubias, otras morenas,
hubo delgadas y hasta rellenitas también,
unas bajitas y otras muy altas,
con cabellera lacia o rizada;
pero eso a mi nunca me importó.
Aún las recuerdo con cariño y muy bien.
Pero como fuera su físico eso nunca me importó
pues al desenvolver el envoltorio
solo hallé amor en ellas y amor del bueno.
Amor del que nunca se podrá olvidar,
quiero lo sepan hoy; las que de casualidad me lean:
Que a todas a mi modo, pero si las amé.
Un ser privilegiado sé que fui,
pues no quiero ser vanidoso
porque fueron mil historias
que ya un día les empece a compartir y a contar.
Historias de mi adolescencia
y de cuando fui adulto,
la mejor etapa de mi vida hoy lo confieso,
pues no podría jamas negarlo.
Pues ya con la experiencia que los años me dieron
pude compartir y dar mis mejores mieles.
Y juntos a ellas, disfrutar de lo mejor de esta vida,
pero ese tiempo ya pasó y ahora recuerdos son.
Seguro estoy,
que como hoy yo las recuerdo
ellas me recordarán también
y como poder olvidar tantas mieles
que juntos a nuestro amor bebimos.
Aunque ahora le perteneces a otro,
hasta que la muerte los separé,
tambien me recordarás y seguramente desearas
regresar en el tiempo, aunque sea por un segundo
como hoy lo deseo yo.
Y tú, que eres un simple espectador,
mi lector invitado, sabrás que lo que digo...
Es verdad total.
A ellas les dedico estas líneas:
A todas las chicas que un día con mi corazón amé.
Cada quince de septiembre, anualmente, teníamos una cita con la Sexta Avenida.
Y a temprana hora nos dirigíamos con rumbo hacia ella, al igual que nosotros, mundos de personas tambien lo hacían, debido a la fecha había mucho congestionamiento en las calles y avenidas, que nos desesperamos y decidimos bajarnos unas cuantas cuadras antes de la famosa avenida, fue por la segunda avenida que nos bajamos y mejor caminamos, lo hicimos como si íbamos a recibir herencia, más tarde, como diez minutos después mas o menos; estábamos sobre la Sexta, ya encontramos a bastante gente en ella; buscamos lugares estratégicos pero todos ya estaban ocupados, por fin llegamos a la trece calle y encontramos un lugar y ahí, que nos movieran con gas lacrimógeno, jejeje.
El cielo amenazaba a todos los presentes con dejar caer una tupida llovizna pero eso a nadie le importaba y en lo alto, el sol se burlaba de las grises nubes amenazantes.
Esperamos como cuarenta y cinco minutos cuando en el inicio de la Sexta y después del Portal del Comercio se escucharon las trompetas y tambores y los infaltables redoblantes, se trataba del desfile patrio, el cual era encabezado gallardamente por la Centenaria Escuela Politécnica, detrás de ella, la igualmente distinguida; Adolfo V Hall. A pesar de que era algo digno de ver, pues los jóvenes cadetes desfilaban con tal gallardura; pues como no, si se lo pasan haciendo todo el año, año tras año, el respetable publico ahí presente les aplaudía a su paso, pero nosotros deseábamos que los soldaditos de plomo pasaran ya, pero faltarían varios minutos para eso.
Por fin, luego de esperar creo, no sé exactamente; como quince minutos o algo más, pasó el ultimo de los peloncitos y a diez metros, que era la distancia entre establecimiento y establecimiento se veían venir las espectaculares señoritas batonistas de alguno de tantos distinguidos colegios y eran ellas, las que nos tenían ahí, en esta oportunidad bajo la lluvia que no dejaba de caer, el señor sol con el seño fruncido, pues las nubes grises ahora eran las que reían, pero lo que pasaba en el cielo nos valía, nosotros con nuestras pupilas clavadas en tremendos monumentos y sus coreografías que eran dignas de quien les presidia en el desfile. Luego de unas cuatro horas o cinco de disfrutar del magno desfile patrio, celebración del cumpleaños de la patria, se veían al fondo los vendedores de algodones hechos de azúcar, quienes parecieran eran los que cerraban el desfile. Nos dirigimos hacia algún lugar a almorzar; íbamos callados, cada quien pensando en más de una bella y piernuda chica.
_ ¡Aquí mucha esta algo vacío! ¿qué les parece! Dijo Mario.
Entramos en el restaurante y esperamos por un lado la mesa elegida para que cuando se desocupara, ocuparla y deleitarnos de un suculento almuerzo y de una fría cerveza, en esta oportunidad nos metimos en una venta de mixtas y pedimos cada quien dependiendo de su apetito y bolsillo. Yo me bebí casi media botella de un solo, pues si que estaba cansado, era el único que no bebía licor, ni fumaba, el sano del grupo; así que bebí mi agua naranjada y luego llegaron las mixtas las cuales no duraban, pues el hambre si que era fuerte, nosotros seguíamos comiendo y bebiendo y recordando como presidarios a las chicas batonistas.
_ ¡Mucha! ¿qué lica (película) habrá hoy en cartelera? Pregunto Rolmy.
Sucede que además de ver el magno desfile y luego almorzar, después una buena película, seguramente un estreno.
Terminamos de almorzar y solicitamos las cuentas separadas, hubo quienes pagaron mucho, otros menos, en fin, nos sabíamos administrar pues de no ser así, alguien esperaría afuera de la sala de cine hasta que saliéramos de ahí, y era mucho tiempo pues antes, el cine era barato y además de ello daban dos películas y las dos eran muy buenas.
Hicimos nuestra cola para comprar nuestros boletos, y luego nos dirigimos a la sala para disfrutar de la película, una de acción, con los musculosos héroes de dichas películas en esa época.
Al salir del cine, la lluvia aun estaba presente, caminamos hasta el Parque Central a observar enarbolar la bandera y con ello, sus veintiún cañonazos. Cuando sonó el primero, yo me encontraba desprevenido pensando en mi batonista elegida y el retumbo del cañón fue tal, que de un brinco quedé en brazos de Rolmy, tal cual, una novia entrando a la habitación que sería el lugar para su luna de miel.
Por fin el día había terminado y ya en el autobús que nos regresaría a nuestros hogares, sentados cómodamente y aun en silencio, pero ahora por el cansancio y mojados como sanate en ceiba.
Luego de una media hora de viaje habíamos llegado a nuestro barrio, bajamos del autobús y nos encaminamos hacia nuestras casas, pero cuando íbamos camino a ellas nos topamos con una enorme carpa, la cual en la mañana no estaba, seguramente fue levantada durante el día para su show en la noche, fue Fredy quien dijo.
_ ¡Mucha, miren un circo!
Eso nos alegró, pues tal evento atraería a mucha gente a sus funciones y entre ellas, las bellezas de chicas de la colonia que salían quien sabe de donde al llegar algo fuera de lo común, algo que no fuera habitual ver en nuestra colonia. Estuardo dijo.
_ Esa babosada no es un circo; además hay puerta libre; ¡entremos!
Y entramos, al ingresar aquello estaba repleto de jóvenes, efectivamente no era un circo, era una carpa evangélica y esa noche, era noche de jóvenes y las jóvenes que habían ahí no estaban nada mal, entonces nos mezclamos entre ellos y aplaudimos, cantamos, alabamos, hicimos lo que vimos, hasta que el pastor dio la orden de que los jóvenes de su iglesia se hicieran entre los invitados, los visitantes, las personas que no pertenecían a su iglesia y a nuestro grupo llegaron dos hermosas chicas y dos chavos que no vienen al caso, lamentablemente me cogieron desprevenido, pues yo seguía traumado con una batonista y el cansancio ya me hacía mella. Las chicas y los que no vienen al caso, preguntaron si deseábamos que orarán por nosotros y que si deseábamos aceptar al Señor. Todos dijeron.
_ ¡Amén hermanos! Yo ya acepté al Señor hace mucho y asisto a "X iglesia" ( ¡puras babosadas! si eran más bolos y con todas las desgracias habidas y por haber, el único que era tranquilo era yo. Recordarán que a la hora del almuerzo, yo tomaba una agua naranjada, mientras que los condenados fumando y cerveceando ) dijo Rolmy con Mario.
La única oveja descarriada del grupo hermanos, es aquel... Y me señalaron. Ellos, mis amigos, mis hermanos de aventuras muy serios junto a los que llegaron hicieron una rueda y se entrelazaron los brazos e iniciaron una oración para mi, yo en ese instante me vi sorprendido, preguntándome.
_ ¿Qué jodidos pasa aquí?
Mientras ese era mi pensamiento, me cogió una chica de un brazo y un joven del otro y entre las oraciones de mis cuates y de los jóvenes de la iglesia quienes me repetían enérgicamente.
_ ¡Acepta al Señor hermano!, ¡el Señor te ama!, ¡deja las drogas y el licor!, ¡acepta al Señor!
Yo, vi asombrado a los borrachos y viciosos, dependientes del tabaco y del licor; ellos orando y sobre sus cabezas unas aureolas. Mientras que yo era zarandeado y me repetían insistentes.
_ ¡Acepte al Señor...!
Yo les insistía, que yo no tenía vicio alguno y que los bándalos eran los que oraban con ellos, pero estos me respondían; que el demonio ponía esas palabras en mi boca y de nuevo que aceptara al Señor. No quedo de otra, más que seguir el juego de mis queridos y angelicales amigos; que aceptar.
Cuando el culto finalizó y mis amados y ahora hermanos con números telefónicos de las chicas evangélicas en su poder reían como demonios; recordando la zarandeada que me dieron junto a los evangelistas.
_ ¡Jajajaja! ¡vos sos el único que no tenes vicios! ¡jajajaja! Pero fue al único que le vieron cara de drogadicto. ¡Jajajaja!
_ ¡Su madre cabrones!
_ No digas eso que ahora ya sos evangélico. ¡Jajajajajajaja!
Bueno, pasaron días para que la chingadera terminara. Y más, que después de que pudimos entrar en los hogares de las chicas evangélicas, quienes estaban muy hermosas y que de ellas no pude encontrar diferencia entre las católicas y ellas, quienes eran lo mismo en cuestiones de amores de juventud.