Un espacio de SergioRaga donde encuentras: Historias, Poemas, fábulas, artículos, humor, terror, biografía,ciencia ficción. De todo para el entretenimiento de quien le gusta la lectura.
jueves, 12 de octubre de 2017
Días soñando
Y son sueños que ya fueron,
y son sueños que aun no sueño,
y son sueños que aun no llegan
y yo los quiero.
Yo quiero conquistarte
pero todo sigue igual.
Y quiero llorar, y quiero reír,
y quiero gritar, cuanto te amo.
Me siento solo
y me asusta tanta soledad,
y yo deseándote amar
y tu no estás.
Y veo las hojas caer,
y veo las flores perder su color
las veo marchitarse y me siento fatal.
El sol llega a mi ventana cada mañana
me levanto y voy a ver,
pero solo esta mi jardín
me siento solo
y me asusta tanta soledad.
Y quiero llorar, y quiero reír,
y quiero gritar, cuanto te amo.
Las horas me cortan la piel
como navajas, siento el dolor,
pero también espero el amor.
Otro día más para soñar,
para ilusionar a mi corazón
y quiero amar, pero tú no estás,
sé que en algún lugar hoy estás.
Mis sueños contigo se fueron
y espero los que contigo
quiero soñar.
Ella se durmió y no despertó,
esperando sigo y no te consigo,
soñando con el amor sigo (estoy).
De aquel amor que por ti llevo
nada me queda, si no regresas
todo seguirá siendo solo un sueño.
De aquel amor que por ti siento,
nada me queda
si no regresa solo seguiré soñando
y esperando sin poderte amar.
La primavera se fue,
el invierno la desplazó,
tu amor me desplazo,
me llegó otro día y su soledad.
No me levanto, quiero soñar,
quiero en el mundo de los sueños
vivir hasta morir, el único lugar
donde te logro hallar para amar.
Entra el sol por mi ventana
y su luz me despierta,
voy hasta él y miro por la ventana
y solo el jardín y aquel rosal,
al cual solo le quedan las espinas,
los pétalos te los has llevado,
desilusionado me siento fatal.
Y quiero llorar, y quiero reír,
y quiero gritar, cuanto te amo,
cuanto te quiero, pero no te veo llegar.
prefiero seguir soñando,
le pido a la luna
que me lleve con ella,
para jamás despertar.
Y quiero llorar, y quiero reír,
y quiero gritar cuanto te amo,
y quiero llorar por ti y por mí,
envuelto en la oscuridad del exilio
que hoy es mi lugar.
Y quiero llorar, y quiero reír,
y quiero gritar cuanto te amo,
y pregunto dónde estarás,
no quieres regresar para poderte amar.
Las horas me cortar como navajas la piel,
siento el dolor, pero también espero el amor.
Otro día más para soñar,
para ilusionar a mi corazón,
pero tu no estás,
prefiero soñar y jamás despertar.
Cerraré mis ventanas
para que no llegue la luz y el calor del sol
y olvidar aquel rosal.
Y quiero llorar, y quiero reír,
y quiero gritar cuanto te amo,
cuanto te quiero y pregunto dónde estarás,
no quieres regresar para poderte amar.
Cerraré mis ventanas
para que no llegue la luz y el calor del sol
y olvidar aquel rosal.
miércoles, 11 de octubre de 2017
EL Carruaje
El carruaje avanzaba por estrecho camino, uno polvoriento, uno con la terrecería suelta, de las ruedas viejas de madera, salían expedidas las piedras sueltas que se encontraban con el metal que protegían la rustica y vieja madera de las ruedas del también viejo carruaje, uno de color negro, con partes más oscuras debido a las manchas y deterioro del tiempo, los caballos que halaban el carruaje negro no se detenían su galope les obligaba a resoplar, sus trines se agitaban por el movimiento y también por el viento, el sonido particular del carruaje irrumpía el silencio de los enormes, fríos y solitarios parajes, el camino era tan estrecho que no podrían encontrarse dos de aquellos halados por caballos de un negro muy brillante, tal vez, por el sudor o por ser de pura sangre, quien conducía aquel viejo carruaje era un misterio pues, no se podía ver su rostro, este estaba envuelto sobre un tipo de traje, tal cual una mortaja también negra. este viajaba cuasi inmóvil, sin siquiera emitir un solo sonido, ni mucho menos agitar violentamente sus manos para obligar a los brillosos pura sangre a aumentar su fuerza al encontrarse con una pronunciada cuesta, el polvoriento y estrecho camino, tenía surcos, como si hace poco hubiera llovido fuerte y este se erosionó, pero había tanto polvo que seguro hacía mucho que por el lugar no llovía. Adentro, como ubico pasajero un hombre, sumergido en sus pensamientos, sumergido en la tristeza o el cansancio de tan largo viaje, aquel hombre denotaba que llevaba ya un buen tiempo viajando en solitario su indumentaria llevaba una buena capa de polvo. Unos kilómetros más adelante luego de una empinada y larga subida, la cual a los caballos se les dificultó en algo subirla, una vez sobre la cúspide de la misma, se logró vislumbrar una recta totalmente plana, fue justo en medio de esta cuando el carruaje se detuvo. Se escuchó el rechinido de las bisagras que permitieron dificultosamente a las puertas abrirse, por las escalinatas se colocaron los pies de quien ahora sería pasajero más, para quien subía le era un poco costoso pues se trataba de un niño, quien hacía lo posible por abordar el carruaje que lo esperaba, los caballos veían a quien con dificultad escalaba la escalera, ellos seguían dejando escapar un vaho de sus fosas nasales, el lugar parecía ser frío; por fin el nuevo pasajero entró en el carruaje y quien estaba antes de él se movió para cerrar la puerta, pues, de no hacerlo seguirían detenidos ahí por otro buen rato, el niño se sentó justo en el frente de el viejo pasajero, observó con entusiasmo como se veía el mundo desde adentro del carruaje, sus ojos permanecían abiertos al máximo, tratando de retener por la eternidad lo bello, para él de ese paisaje, pareciera cómo si nunca antes estuvo en un carruaje. El otro pasajero, lo observó sin ningún tipo de muestra de emociones en su rostro, pero no evitó observar de que el niño estuviera solo en aquel paraje, eso era extraño, pero no le importó, él regresó a su introspección, a seguir viviendo vivencias pasadas y que las llevaba muy bien grabadas en su mente. Cuando el niño se cansó de ver a su alrededor, distrajo impertinentemente a su ahora acompañante.
_Ya me cansó el rechinar de esas ruedas. ¿A usted no? ¿No cree que el conductor debería de engrasar el eje de las ruedas y así evitar ese molesto ruido.
_No sé, no me atrevería a juzgarlo, pues, si no lo ha hecho será porque a él le gusta el rechinido de las ruedas de su carruaje.
_¡Va! ese ruido me pone nervioso.
_Sabes que ya llevo tiempo en este carruaje y no me había percatado del rechinido, pero ya que lo mencionas, sí es atormentador e irritante. Pero, el carruaje es de él, y nosotros no debemos de meternos en sus asuntos.
_Yo se lo diré para cuando pueda. ¿Para donde vas?
_Mejor di tú ¿para donde vas? Yo llevo tiempo acá, tengo derecho a hacer las preguntas. Dijo el señor con sonrisa en labios.
_No lo sé, y creo que usted tampoco lo sabe. ¿O me equivoco?
_Creo que no jovencito. Y no importa, es agradable llevar compañía.
_Gracias, lo mismo digo. Ya has hablado con el conductor, él debe saber para donde nos lleva.
_No, aún no tengo el placer de conocerle, al igual que tú, el carruaje llegó y yo subí a él, y aquí voy.
El niño regresó a la ventana y por otro momento este se quedó con el paisaje, el caballero también regresó a sus pensamientos de hace un rato, ambos se silenciaron, ahora el rechinido era mucho más alto, junto al sonido que producen las ruedas contra el suelo y el sonido de los cascos de los pura sangre junto al resoplo de ambas bestias, estos sonidos eran adormecedores y si le agregamos el balancear del carruaje debido a la topografía casi que se adormitaban los pasajeros.
_¿No te has aburrido?
_No, no he tenido tiempo para eso.
_¿Y qué has hecho para no aburrirte, pues has viajado solo por mucho tiempo?
_Nada, solo pensar.
_¿Y qué piensas?
_Cosas, ya sabes momentos vividos, cosas del pasado.
_¿No piensas en el futuro?
_Tal vez de vez en cuando ¿y tú?
_Yo no pienso, bueno, extraño a mis padres, a mi hermana, a mi perro, a mis amigos, a mi casa, a mi pueblo. (Suspiro).
Luego les llegó otra pausa, otro silencio, el que duró unos pocos minutos, ambos se sumergieron en sus pensamientos, pero una roca les hizo regresar al presente, al sacudirse por dentro del carruaje.
_¡Epa! ¡fíjate por donde vas!
Dijo un molesto niño, quien casi estaba entre las piernas de quien llevaba enfrente, este le ayudo a regresar a su lugar.
_¿Estas bien, no te hiciste daño?
_Estoy bien, más bien solo fue que me asusté.
_Jajaja, ¿sabes algo?, también yo me sobresalté. Pero no debemos de culpar al conductor, si te fijas el camino es muy estrecho y no hay manera de maniobrar esta cosa, además los caballos no pueden tomar decisiones, ellos solo halan el pesado carruaje.
_Cómo sea, fue divertido después de todo, jajaja. ¿Cuanto faltará para llegar?
El caballero extrajo su reloj, el cual pendía de una lujosa cadena, vio la hora y luego lo guardo en su bolsillo, pero no dijo nada.
_¿Y bien?...
_¿Y bien?...
_Sí, has visto tu reloj y luego lo guardas, no dices nada.
_¡Ah! eso, es que no sirve, hace tiempo se quedo en una hora, así que no sé que hora será. Perdón amiguito, pero es la fuerza de la costumbre.
_¡Mmmmm!
Otra vez más quedaron en silencio, el viaje continuaba y nada lo detenía, los lugares por donde pasaban eran casi que iguales, no variaban en lo más mínimo, esto llevaba al niño aburrido y desesperado, algo de lo que se dio cuenta el caballero, esto le hizo sentirse mal, era solo un niño, este no debía ir junto a él no debía hacer aquel inesperado viaje.
_Cuenta algo. para que nos distraigamos y no sintamos largo este viaje.
_No tengo ganas, me siento muy perezoso, mal humorado, ¿cómo puedes estar tan tranquilo y sin aburrirte?
_Supongo que por llevar más tiempo aquí, supongo que por ser mayor que tú, supongo que tengo muchos más recuerdos que tú que me distraen, supongo que...
_Ya, ya entendí.
_¿Y si jugamos a algo?
_¿Estás loco, a qué podríamos jugar aquí adentro?
_Pues nada más es de hacer uso de nuestra imaginación, ya si nos ocurrirá algo para matar el tiempo, ¿no crees?
_Mmmmm, no, la verdad que no me parece.
Mientras los pasajeros se ponían de acuerdo, en qué si jugaban algo y pensaban en qué, el carruaje se detuvo en un lugar muy peculiar, uno muy diferente al lugar en donde ellos subieron al carruaje, los caballos se inquietaron cuando se detuvo esta vez el carruaje, hasta relincharon unos instantes que el conductor tuvo que actuar para que estos se tranquilizaran, una vez echa la maniobra el conductor ordenó al nuevo pasajero que ingresara, por vez primera los pasajeros escucharon la voz del conductor.
_Ya voy, ya voy...
Dijo el nuevo pasajero, este subió al carruaje, cómo quien sube a un carruaje de su propiedad, del tipo que recién llegó se denotaba una mala vibra, era alguien que al parecer no tenía escrúpulos, no tenía educación alguna, era un personaje repugnante, despreciable y se acomodó al lado del niño, pero este de inmediato se hizo al lado de su ahora amigo de viaje.
_Que bueno que te has quitado mocoso, porque yo como niños, jajajaja.
El caballero protegió al niño quien no temía, pero lo hizo para que quien recién llegaba supiera que el mocoso, como le llamaba el que recién llego, no abusar del muchacho.
_¿Eres su padre?
_No, pero no me molestaría serlo, es un niño muy inteligente y noble.
_Mierdas, eso son, solo sirven para chingar la paciencia, y yo, no la tengo, así mocoso que mejor será que no me hagas perder la poca que tengo.
_Y usted para donde va, estará mucho tiempo acá con nosotros. Dijo el muchacho, sin el menor temor a quien trataba de asustarlo.
_No lo sé, y no me importa, pero espero que no sea mucho pues, ya me has colmado la paciencia mocoso del demonio.
_Le agradeceré que no le hable así al muchacho, caballero.
_Caballero, jajaja, y tú, será mejor que también te calmes porque podría perder más rápido la paciencia, ¿entendido?
Tanto niño, como caballero, se quedaron callados, el niño muy cerquita del hombre, quien lo protegía de quien los deseaba amedrentar, pero que aún no lo lograba del todo, a pesar de su personalidad tan brusca y de su manera de comportarse desde el momento en que llegó al carruaje.
_Así me gusta que se callen, ya me tienen irritado. Además, esas mierdas de ruedas como rechinan me crispan los nervios. ¡Oye tú! ¿Por qué no engrasas esas mierdas? Será mejor que sigan así, calladitos.
Los dos y originales pasajeros se vieron a la cara, sin decir nada, pero diciendo mucho.
_¿Entonces ya pensaste qué jugaremos?
_Creo que tengo un juego que te gustará.
_Yo tengo otro que les gustará... ¿Qué les parece este? El que habla se muere. Jajaja. Eso pensé; sabía que les gustaría. Dijo el malvado y despreciable.
En eso se detuvo el carruaje otra vez.
_¿Qué sucede? Ya legamos a nuestro destino. Vaya que pena, que viaje tan corto, me habría gustado compartir mucho más con ustedes.
Una de las puertas se abrió, el rechinar de esta no se hizo esperar, enfrente de la puerta, un camino largo, recto, muy recto, pero también largo, muy largo, rodeado de árboles, estos hacían una alameda, era el lugar más bello, aún mucho más que los que al niño le llamaron tanto la atención mientras viajaba al inicio de su misterioso viaje.
_Vaya, no está nada mal, pensé sería algo horrible, pero si así es el inicio, no puedo esperar como será el final de esta hermoso sendero.
Dijo el maluco, quien se prestaba a abandonar el carruaje, pero algo se lo impedía, sus harapientas ropas se habían quedado atrapadas en el asiento, él sentía una enorme fuerza que lo atraía hacía su asiento, sentía como si su cuerpo le pesara miles de kilos, como si sus pies fueran los de docenas de elefantes, su voluntad era la de ponerse de pié, pero su no la de su cuerpo; no era así para los otros, quienes bajaron del carruaje sin tener problema alguno, una vez ambos abajo, la puerta se cerró de golpe, además se escuchó como si echaran mil cerrojos, los caballos de nuevo relincharon, se pararon sobre sus dos patas traseras y corrieron como nunca antes de este viaje lo hicieron, como que llevarán prisa por deshacerse de la carga, era tanta la prisa que llevaban que el rechinido tomaba un especial y desesperante chirrido.
_Vaya que es hermoso este lugar, ¿no crees, adónde conducirá? Dijo el niño.
_Para averiguarlo deberemos caminarlo ¿no crees, estás listo?
_Lo estoy. Dijo el niño entusiasmado.
_¿Cuanto crees qué caminaremos?
_No lo sé, pero tampoco me tiene con cuidado. es tan bello que lo mejor será disfrutarlo, ¿verdad?
_Pues claro que sí.
Ambos caminaron y caminaron, por cuanto tiempo a saber, pero no se cansaban, solo observaban y hablaban, pero mientras avanzaban olvidaban, los recuerdos que el hombre traía mientras viajaba en el carruaje se le iba difuminando, esfumando, en cuanto al niño también, ya no extrañaba a todos los que al inicio dijo extrañar.
_¿Sabes algo?
_¿Qué?
_Ya olvidé de donde vengo y no me importa para donde vamos.
_Yo siento lo mismo, es más creo no tener recuerdos. ¿Tú, recuerdas algo, extrañas algo?
_No, no recuerdo ni cómo es mi nombre, no extraño a nadie, no recuerdo a nadie; pero me gusta tu compañía, me gusta ser tú amigo.
_A mí también.
Siguieron caminando, mientras lo hacían, seguían observando lo que les ofrecía el lugar, entre las copas de los árboles les llegaban rayos de sol que les acariciaba el rostro, una fresca brisa que les hacía mucho bien, les daba fuerzas y esperanzas de que el lugar que habría más adelante era algo inimaginable.
_¡Mira!
Gritó el niño tomando de la mano a su acompañante. este observó lo que al niño entusiasmo, al grado de gritar y tomarlo de la mano, ambos veían muy ilusionados, pues, sabían que su andar estaba a punto de terminar.
_Oye...
_¿Qué?
_Tienes tus manos muy extrañas, como ásperas, no se, siento algo extraño en ellas. ¿Acaso fuiste alguien que trabajó en el campo, o acaso fuiste un carpintero, o algo así?
_Nada extraordinario hijo, nada fuera de lo normal, nada que tenga que afligirte o intrigarte. Mejor mira, no es hermosa esa luz que apareció al final de esta vereda, creo que es nuestro nuevo hogar.
_Aún está lejos, es muy pequeña la luz, pero se ve fuerte y se siente su calor, ¿verdad?
_Así es hijo, se siente muy bien. Esto dijo observando el esplendor en su rostro, sus mejías rosadas, sus ojos muy abiertos en incendiados de felicidad y luz.
_Me esta sucediendo algo extraño.
_¿Qué?
_Siento una sensación extraña en mi espalda, un cosquilleo, una sensación extraña pero agradable, pareciendo algo bueno, pero no sé qué será. ¿No lo sientes tú?
_No, no lo siento, pero seguro es el ambiente, nada de que temer.
_¡Mira, la luz está ahora más fuerte!
_Es porque estamos llegando, por eso la ves más fuerte, pero en realidad es que estamos muy cerca.
_Qué emoción, estamos a punto de llegar.
_Estás listo hijito.
_Sí, lo estoy.
Entonces de lo que parecía ser una intensa luz, salió una bruma igual de blanca que la luz que les atrajo y emocionó, esta los abrazó y ellos entraron en ese lugar, mientras lo hicieron ellos se fueron difuminando hasta desaparecer, pero mientras lo hacían de la espalda superior del niño, la sensación extraña que él sintió tomaba una bella forma, este las agitó y por unos instantes la bruma con ellas las apartó, pero de inmediato la bruma extremadamente blanca se los tragó, y solo se escuchó la risa del niño.
Mientras en el carruaje, este se detuvo en lugar horrible, un lugar jamás igualado al otro, el único y último pasajero escuchó cuando las bisagras rechinaron, esta vez el sonido fue estridente y amplificado, al abrirse la puerta del carruaje, este se quiso agarrar de algo, pero no pudo, quería evitar salir del carruaje, pues se aterraba el saberse solo en aquel horrendo lugar, sentía un ahogador calor, sentía un miedo que nunca sintió, a su mente llegaron de golpe todas las maldades que este hizo, su arrepentimiento le cayó de golpe, esto lo atormentó y mucho, se negaba a gritos a salir del carruaje, pero este lo vomitaba, no lo soportaba, él se detenía aferrándose de la puerta y de entre la oscuridad total del lugar, salieron unas sombras negras, las más negras posibles, amorfas, levitando y de las cuales se escuchaban los más horribles lamentos, que él escuchaba le resonaban en sus sienes, lo tomaron y sin misericordia lo arrancaron del carruaje, este al ya estar en poder de ellos, gritaba, forcejeaba para evitar ser metido en el que sería su hogar por la eternidad, entonces mientras aquellos, que parecían sombras sin forma lo encaminaron y mientras estos lo hacían de la nada, de la oscuridad total se abrió una especie de puerta y lo que en el otro lugar fue una hermosa y cálida luz aquí era una enorme pero colorada y ardiente, mucho más fuerte que el magma y la erupción del más potente volcán, cuando este fue tragado por esa oscuridad se escuchó algo parecido al contacto de una mano humedecida por la saliva en contra de la ardiente plancha.
Las puertas del Carruaje se cerraron de golpe y con fuerza, quien conducía el carruaje gritó a sus pura sangre y al hacerlo, estos de nuevo relincharon y se pararon sobre sus patas traseras, esto hizo que la capucha del traje del conductor se cayera de su cabeza dejando al descubierto la identidad del conductor, al lado de él un bello y enorme perro negro.
_¡Arre, que tenemos otros viajes por hacer...!
jueves, 5 de octubre de 2017
Vuelve por favor
Todo se termina un día
es lo que todos ahora me dicen,
para mí hoy eso tiene sentido,
lo empecé a vivir el día que te fuiste.
Vuelve por favor, regresa a tu hogar
regresa que alguien te ama y te espera
para mí nuestro amor aun no termina
qué pensarás tú.
Si todo un día llega a su final
el tiempo para mí no es verdad,
no es mi realidad,
porque aunque pasen mil años
yo seguiré esperando por ti, mi amor.
Si el tiempo todo lo destruye y todo lo termina
nuestro amor es indestructible y no tiene final
vuelve por favor, regresa a mis brazos
refúgiate en mi pecho
porque aun vives en mi mente.
Cien años deseaba estar contigo,
luego irnos juntos a la eternidad
tomados de la mano, pero tú ya no estás,
te has alejado y yo he quedado
muriendo en vida sin saber nada de ti.
Cien años serían muy pocos,
necesito de más tiempo
para entregar todo este amor
que no aguanto aquí en mi pecho contener
desborda hacía ti, pero hoy tú ya no estás.
Todo se termina un día
es lo que todos aun me dicen,
y que para mí hoy ya tiene sentido,
lo empecé a vivir el día que te fuiste.
Dicen que con el paso del tiempo olvidaré
este amor que has construido en mí,
pero eso también es falsedad, no es verdad,
porque yo no dejo de pensar en ti,
dí cómo haré, si no sé más de ti,
qué pensarás hoy de mí.
Nada dura para siempre, es otra gran mentira,
mi amor durará esta vida y la siguiente,
porque mi amor no es para un instante, soy diferente,
llegas y me enamoro, te vas y olvidarte no lo logro,
me pensarás o en otros brazos me olvidarás.
Has destruido lo que con amor para ti construí,
piénsalo bien y vuélveme a amar,
mi lamento no lograrás escuchar,
pero siento que tu corazón si lo hará,
él me escucha, pero no te logra convencer.
Vuelve por favor, vuelve a quererme.
Vuelve por favor, vuelve y escúcharme.
Vuelve por favor, cura mis heridas que aun no cicatrizan.
Vuelve por favor, vuelve a amar a este ser.
Vuelve por favor, mucho más de ti quiero saber.
Vuelve por favor, descongela con tu calor mi amor.
Vuélveme a querer, vuélveme a amar,
que ya no vivo sin ti.
Voy por ti
Yo voy por ti.
Por la miel que brota de tu piel.
Yo voy por ti.
Por los ojos y tus labios.
Yo voy por ti.
Por tu cuerpo y tiemblo.
Yo voy por ti.
Por tu cabellera y esas piernas.
Yo voy por ti.
Por tu corazón y la pasión.
Yo voy por ti.
Por tu sensación y tu emoción.
Yo voy por ti.
Por un roce de tu piel,
por el sabor de tus labios,
por el contacto de nuestros cuerpos,
por el amor y el deseo,
por lo bella que eres.
Yo voy por ti.
Por el roce de tu piel y para beber tu miel.
Yo voy por ti.
Para cerrar tus ojos con mis labios.
Yo voy por ti.
Para temblar con tu cuerpo.
Yo voy por ti.
Para perderme entre esas piernas.
Yo voy por ti.
para sentir tu corazón y esa pasión.
Yo voy por ti.
Por la sensación y toda esa emoción.
Yo voy por ti.
Por un roce de tu piel,
por el sabor de tus labios,
por el contacto de tu cuerpo,
por el amor y el deseo,
por lo bella que eres.
Yo voy por ti.
Porque esperas y me desesperas.
Yo voy por ti.
Porque muero por sentirte y acariciarte.
Yo voy por ti.
Porque soñé con este momento que ya siento.
Yo voy por ti.
Porque estoy loco por tenerte.
Yo voy por ti.
Porque es nuestro deseo y porque lo quiero.
Prepárate que ya voy por ti
miércoles, 4 de octubre de 2017
El Salón Estilista
Hacía horas que un auto de lujo pasaba por en frente del vecindario, yo pensé, que aquello era raro pues, cuándo un auto tan lujoso se veía por aquí, nunca, estos carros solo eran vistos por la zona de la gente adinerada o en alguna película de un domingo sin nada que hacer; me encontraba en el Árbol de don Mario, esperando a que más de un atarantado llegara para hacer planes de vagancia, pero nada que aparecía ni uno solo; a punto de ir a vagar solo estaba, cuando vi que por la esquina apareció mi primo Rolmy, traía una cara de hueva, que el solo verlo me la contagió, de echo, yo ya tenía la mía.
_¿Qué pasó primo? Qué carita traes.
_Hola Sergio, una tremenda hueva nada más. ¿Nada qué hacer hoy verdad?
_Pues lo de siempre, ir a vagar para conocer a una nueva amiga.
_¿Amiga?, no me hagas reír, vos no tenes una sola. ¿Creo qué nunca has tenido una amiga verdad?
_Pues como que no, claro, ¿y si no de donde crees que me llegan las novias?, jejejeje.
_Baboso.
_Oye, cambiando de tema, ha estado pasando un auto nítido, uno que jamás antes vimos por aquí, es uno bien lujoso.
_¿En serio? Extraño ¿no?
_Lo mismo he pensado. ¡Mirá ahí viene!
_¡Puta primo, qué nave!
_Sí, lo sé, has como que no la ves.
_¿Y quién no podría ver a tremenda nave? ¿Escuchas?, que equipón el que debe traer, hasta aquí se oye el musicón.
Para nuestro asombro el auto lujoso, de color blanco, con vidrios polarizados, aros de magnesio y llantas radiales de perfil bajo, algo que no era común en aquellas fechas, se detuvo justo frente a nosotros, esto no dejó de ponernos algo nerviosos, pues, de pronto y los o él que estaba adentro del auto no era más que alguien del bajo mundo, alguien que nos podría hacer daño, pues al final de cuentas que hacía esa nave por nuestro barrio. Escuchamos cuando el vidrio empezó a descender y mientras lo hacía, tanto mi primo como yo, a la expectativa de quien podría ser y lo peor; ¿qué podría querer?
_¿Qué pasó par de babosos? Dijo el mula del Oveja.
¿El Oveja manejando esa nave, pero cómo, a penas si manejaba la bestia.
_No se queden ahí como idiotas, vengan y suban.
Nos dijo el estúpido, algo que nos dejó mucho más estupefactos que cuando lo vimos conduciendo tremenda nave. Mi primo fue el que se acercó, a aquel todo le valía madre, cuando se acercó a la portezuela por donde estaba la cara estúpida del colocho del Oveja, mi primo dijo.
_Hola, mucho gusto. Rolmy, y ese que sigue ahí con cara de menso es mi primo Sergio. Ven primo, es un amigo del Oveja.
Me acerqué, y saludé, quien estaba como copiloto era el dueño del auto, pero, ¿cómo el Oveja había conocido al tipo ese y dónde?
_¿Van a subir o no?
Dijo el Oveja muy confiado y acelerando el motor del auto.
_Suban si pena.
Dijo quien era el dueño del auto. Mi primo abrió la portezuela trasera y se acomodó, dejando un lugar para mí, yo entré con mucha pena, el auto era algo increíble, no pensé volver a subir en otro igual en toda mi vida.
_Con permiso amigo.
_Dale sin pena, mi nombre es Johnny.
Cuando habló se le escuchó el acento un tanto afeminado, pensé; -ahora todo empieza a tomar sentido, este Oveja no se mide el cabrón, con tal de manejar esta nave se conectó a un afeminado-. Pensé en bajar del auto, pero el cerote del Oveja aceleró y cuando sentí, estaba hundiéndome en el asiento, si que eran cómodos, Rolmy no pudo evitar que se le escapara un grito de emoción o de susto, al final de cuentas era lo mismo, pues quien manejaba era el idiota del Oveja, alguien que no sabía conducir. Al rato supe por qué sabía manejar ese auto, un auto para señoritas decíamos en aquella época, uno automático, ¡ah! todo tenía ahora más sentido y yo no sabía como bajarme del auto.
Pues mi hermano una vez me contó como era el modus vivendi de este tipo de personajes, algo raro de encontrárselos por aquella época; mi hermano también decía; que primero le tocaba a uno, y que luego, a ellos les tocaba hacérselo a uno, y yo no estaba dispuesto a perder mi virginidad trasera nunca en la vida, algo que me puedo jactar hasta la fecha de que sigue como vino al mundo.
Al paso del tiempo, Johnny se hizo muy amigo nuestro, la verdad que era un tipo genial, pero seguía la incógnita de si era o no era, mi madre decía; que no todo el que se comportaba de esa manera era uno de ellos, eso me permitió estar en ese particular grupo mientras duró y la verdad, que éramos la novedad en el barrio, primero porque nadie tenía auto y cuando alguien aparecía con uno, era del papá, bueno del trabajo del papá, y este se lo dejaba manejara a su hijo solo para ir a guardarlo a los boxes, pero claro, este no dejaba pasar la oportunidad para dar unas vueltas y chilerear para llamar la atención de las chicas y es que toda la vida esta máquina ha sido un imán de enorme fuerza para las féminas. Pero andar en esa nave que por dentro parecía un avión, eso era andar sobre una nave extraterrestre y si las carcachas de los tatas de la mara eran un imán, este era un potente electroimán.
Los días seguían pasando y el Oveja no soltaba la nave, solo llegaba Johnny y este se prendía del asiento del piloto, mientras que mi primo y yo, atrás, pero eso no importaba pues, el Oveja tenía la primicia por haberse conectado al Johnny. (Hasta la fecha de hoy no sé y nunca supe cómo se conocieron el Oveja (+) y el Johnny (?)).
Un día, que me encontraba... Sí, en el Árbol de don Mario, escuché el musicón del auto del Johnny, este se parqueó, bajó el vidrio y para mi sorpresa, nada del Oveja.
_¿Qué pasó mi Johnny y dónde dejaste al Oveja?
_No sé donde estará, pensé que estaría aquí con vos, ¿y Rolmy tampoco está?
_No, aquel se fue para Mazate, a ver a su abuela. Estoy solo y aburrido.
_Pues yo venía para ver si me acompañaban a cortarme el cabello, ya necesito un corte. ¿Qué dices, vienes?
_Yo, pues, no sé, es que estoy algo ocupado.
Dije como algo ahuevado, a lo que el Johnny me dijo.
_¿Ocupado encaramado en el Árbol de don Mario?, vamos, busca otra casaca. Ven, sube, vamos, acompáñame, no te arrepentirás.
_Eso me temo.
Dije entre dientes.
_¿Qué decís?
_No, nada, que me temo que algo bueno nos espera sin duda.
_Ya verás, el Oveja y el Rolmy cuando se enteren se van a dar de golpes en la cabeza.
Johnny aceleró y yo como ya era costumbre me hundí en el asiento, solo que esta vez, en el del copiloto.
_Colócate el cinturón.
Dijo Johnny. Yo me vi el cincho del pantalón y dije.
_Lo tengo bien apretado amigo.
_Eso es lo que me gusta de vos amigo, tu carácter, siempre echando bromas.
_Así que te gusto. Digo, ¿qué quieres decir con lo del cinturón?
_Este, ¿acaso no sabes que en los USA es prohibido andar sin ellos?, estos han salvado muchas vidas.
_¡Ah estos!... ¿Y cómo se ponen?
Johnny detuvo el auto y me ayudó a colocármelo. Para hoy dirán; que mula soy o era, pero en aquella época los autos que venían para acá, no traían estos cinturones, creo que a los Japoneses les valía madre si moríamos accidentados, para ellos mejor si valíamos madre los de por acá.
En cosa de minutos nos encontrábamos en un lugar mega lujoso, y cómo no, si no sabíamos lo que era la hora pico, es más, ni habían muchos autos, eso sí, el servicio publico era muy bueno.
_¡Llegamos!
_¡Ah ok.!
_Vamos.
Yo seguí a Johnny, entramos en un edificio que ni sabía que existía, para mí lo único que existía y era mi hogar, era la Sexta avenida de la zona uno. Nos encaramamos a un elevador que nos llevó hasta el último piso, al salir del mismo, un lugar super especial, era como la entrada a un lugar enorme, un lugar que ocupaba todo aquel piso, no se veía nadie en el lobby, al salir del ascensor, pisé una alfombra de color negro, por encima de ella unas tijeras y un peine raro, debajo un letrero que decía: Members Only yo dije; será la peluquería o barbería, pues para mí solo estos dos términos eran validos, eso de Salón Estilista nunca antes lo escuché. nos acercamos a un lugar que aduje que era la puerta, Johnny extrajo una tarjeta muy parecida a lo que hoy día es una tarjeta de crédito, otra cosa que no conocí hasta hará unas cuantos años.
La introdujo y se escuchó que la puerta se abrió, Johnny entró, yo lo seguí una vez que él me lo indicó, del lugar se escuchaba una música de la época, el lugar era para que se te abriera la boca.
_¿Los dos se cortarán el cabello?
Dijo una linda chica por el otro lado del mostrador.
_¿Te lo quieres cortar amigo? Yo invito.
_No, no gracias, así estoy bien.
Decisión que me duele hasta el día de hoy, fui mula sin duda, cuándo podría volver a un lugar como aquel por un corte de cabello; sí me los hice pero fue en la barbería de don Poncho, el viejo Poncho, con sus temblorosas manos y sus revistas prohibidas, recuerdo cuando nos quisimos sacar una del lugar, casi perdemos la cabellera y las manos, que bárbaro don Poncho se las tenía bien controladas.
_Síganme por favor.
Dijo la linda chica. Quien salió del otro lado del mostrador, caminó por enfrente de nosotros ¡¡y la chica iba desnuda!! solo llevaba por enfrente una bata, de esas que usan los estilistas hoy día, atada del cuello y de la cintura, de color negro, ¡qué cu...zo!, qué mujer mas linda, solo las había visto en las revistas de don Poncho.
_Pase por aquí.
Le dijo a Johnny, quien me dijo a mí.
_Vos espera en esa sala, ya vuelvo.
Yo estiré el pescuezo para lograr ver hacía adentro del misterioso lugar para mí, lo que vi y quemó para la posteridad mis retinas, si aquella chica estaba linda, las de adentro y quienes cortaban el cabello, eran unas diosas, todas desnudas con el mismo atuendo que la que me dejó sentado solo en aquella sala esperando por Johnny, yo me recriminé, me dije; -maldita sea, ¿por qué no acepté la invitación al corte de cabello que me hizo el Johnny-.
El tiempo pasaba y el Johnny no salía de ahí, yo que no sabía que hacer para poder ver aunque sea a la chica que nos atendió, solo la lograba ver cuando llegaba otro cliente nuevo y entraba al lugar de Members Only, yo debería de estar ahí, qué sucedía adentro, cada que entraba alguien yo veía lo que lograba ver, adentro solo gente de mucho dinero con copa de whisky en mano, y quien sabe qué otras cosas. Las dudas respecto a Johnny se fueron de mi maliciosa y desconfiada mente.
Al termino de un largo, muy largo tiempo, salió el Johnny, las chicas además de ser unas diosas, eran unas artistas en el arte del corte de pelo, pues el corte que le hicieron al Johnny jamás lo pudo hacer don Pocho, por más que le llevamos revistas, jamás pudo, más bien nos trasquiló.
Mientras regresábamos al barrio, yo era un niño necio preguntando al Johnny todo lo que podría preguntar, pero este solo respondió las preguntas que él quiso responder, otras no las respondió, era un caballero sin duda. Solo dijo.
_Debiste haber entrado.
_¿Y cuando volvemos? Cuando regresemos, no invites a ninguno de los mulas de mi primo y el Oveja, esos la van a cagar con seguridad.
_Lo siento amigo, pero creo que no podrá ser, este fin de semana me voy a Londres, a estudiar a una prestigiosa universidad del Reino Unido.
El cabrón del Johnny se fue, y hasta ahí llegó la oportunidad de montar tremenda nave, la oportunidad de regresar a aquel lugar, que ni sabría como llegar al edificio donde estaba ubicado ese maravilla que nunca imaginé que existiera.
Rolmy y el Oveja dejaron huella en las paredes del barrio dando de cabezazos, cada que les comentaba de aquel mágico lugar, al cual, que como Johnny ya no estaba entre nosotros, yo le inventé un poco más para no seguir siento el IDIOTA que fui.
Déjame amarte
Hoy invitada estás,
fiesta para ti tengo,
no tienes nada por traer,
solo necesito de tu presencia,
ven y déjate amar.
Hoy es un día importante,
no tengo nada que dar,
solo un corazón lleno de ilusiones,
ven y déjame amarte.
No te hagas de rogar,
no te hagas esperar,
la sorpresa lista está,
ven y déjame amarte.
Tanto tiempo esperando,
ha llegado el momento,
invitada especial,
ven y déjame amarte.
No hay truco,
honesto y sincero soy,
nada que tramar
mucho menos esconder,
ven y déjate consentir,
ven y déjame amar.
Busqué y busqué,
por mucho tiempo esperé
a quien mi amor entregar
y llegas tú.
ven y déjame amarte.
Sabes bien de que hablo,
me conoces bien,
me ves con ojos de te gusto,
solo ven y entrega lo que para mí tienes.
ven y déjame amarte.
Lo pensé muy bien,
también lo soñé varias noches,
me han contado que en mí has pensado,
que te has sonrojado cuando te he mirado.
ven y déjame amarte.
Ven y déjame amarte,
todo esta acomodado, todo esta dispuesto,
mi corazón todo lo ha decorado,
las instrucciones del amor ha seguido
nada se ha quedado olvidado.
Ven y no tardes,
la invitación está hecha,
nada por traer, será una fiesta para dos,
mi corazón y tu ilusión,
tus pensamientos y mis sueños,
solamente ven y déjame amarte.
Solamente ven y déjame amarte
Solamente ven y déjame amarte
todo estará bien, lo disfrutaremos,
la fiesta es amor y amor,
ven y déjame amarte.
Abrázame
Te abrazo, te siento,
hoy serás mi mujer.
No temas, solo siente,
hoy serás mi mujer.
Cierra los ojos, deja de temblar,
hoy serás mi mujer.
Olvida el temor, solo es amor,
hoy serás mi mujer.
No temo, solo siento,
hoy seré tu mujer.
Te abrazo, te siento,
hoy seré tu mujer.
Cerrados están, no puedo detener mi nerviosismo,
hoy seré tu mujer.
No hay temor solo la emoción de sentir tu amor,
hoy seré tu mujer.
Refúgiate entre mis brazos y siéntete mujer.
Refúgiate entre mis brazos que hoy será para siempre.
Refúgiate entre mis brazos esta noche es para no olvidar.
Refúgiate entre mis brazos y empiezame a besar.
Esta noche es para la eternidad,
jamás se habrá de olvidar,
es noche solo para amar,
siente mis caricias, mi piel en tu piel,
permite acariciar tu piel y saborear la miel.
Abrázame y tócame,
siente a mi corazón morir, pero de amor.
Abrázame y quédate refugiada allí,
dejemos a nuestras almas vivir nuestro amor.
Si pudiera hoy elegir como morir,
sería entre tus brazos,
ir a la eternidad refugiada en ti,
nada me haría más feliz.
Siento el palpitar
de tu corazón que motiva al mío,
me haces vivir.
Abraza mi cuerpo y también a mi mente.
Abraza mi corazón y a mi alma ardiente.
Abraza mi cuerpo que ya lo tengo candente.
Abraza mi mente y déjame sentir esta emoción,
eres tan convincente.
Abraza mi cuerpo, no te detengas,
sigo con mis ojos cerrados y estoy pendiente.
Abrázame y recorre mi cuerpo con tus manos ardientes.
Permite que por un momento tome el control,
quiero aprender a llevarte al mismo cielo
y ahí, juntos seguir viviendo esta emoción, que tentación.
Abro mis ojos, ya no tengo miedo, perdí el pudor,
quiero ver como me amas, igual lo haré hoy.
Abrázame y no me sueltes por nada ni un solo momento,
mi mente, mi corazón,
mi alma y mi cuerpo son todos tuyos,
no quiero perderme un solo instante,
me prometiste llevarme hasta el cielo,
abrázame que ya estoy en pleno vuelo,
tomada de tu mano, que sensación, que linda emoción.
Te abrazo, te siento, ya eres mi mujer.
No temas, solo siente, ya eres mi mujer.
Cierra los ojos, deja de temblar, ya eres mi mujer.
Olvida el temor, esto es el amor, ya eres mi mujer.
No temo, solo siento, ya soy tu mujer.
Te abrazo, te siento, ya soy tu mujer.
Cerrados están, no puedo detener mi nerviosismo,
ni está emoción, ya soy tu mujer.
No hay temor, solo la emoción de sentir tu amor,
hoy ya soy tu una mujer, soy tu mujer.
hoy serás mi mujer.
No temas, solo siente,
hoy serás mi mujer.
Cierra los ojos, deja de temblar,
hoy serás mi mujer.
Olvida el temor, solo es amor,
hoy serás mi mujer.
No temo, solo siento,
hoy seré tu mujer.
Te abrazo, te siento,
hoy seré tu mujer.
Cerrados están, no puedo detener mi nerviosismo,
hoy seré tu mujer.
No hay temor solo la emoción de sentir tu amor,
hoy seré tu mujer.
Refúgiate entre mis brazos y siéntete mujer.
Refúgiate entre mis brazos que hoy será para siempre.
Refúgiate entre mis brazos esta noche es para no olvidar.
Refúgiate entre mis brazos y empiezame a besar.
Esta noche es para la eternidad,
jamás se habrá de olvidar,
es noche solo para amar,
siente mis caricias, mi piel en tu piel,
permite acariciar tu piel y saborear la miel.
Abrázame y tócame,
siente a mi corazón morir, pero de amor.
Abrázame y quédate refugiada allí,
dejemos a nuestras almas vivir nuestro amor.
Si pudiera hoy elegir como morir,
sería entre tus brazos,
ir a la eternidad refugiada en ti,
nada me haría más feliz.
Siento el palpitar
de tu corazón que motiva al mío,
me haces vivir.
Abraza mi cuerpo y también a mi mente.
Abraza mi corazón y a mi alma ardiente.
Abraza mi cuerpo que ya lo tengo candente.
Abraza mi mente y déjame sentir esta emoción,
eres tan convincente.
Abraza mi cuerpo, no te detengas,
sigo con mis ojos cerrados y estoy pendiente.
Abrázame y recorre mi cuerpo con tus manos ardientes.
Permite que por un momento tome el control,
quiero aprender a llevarte al mismo cielo
y ahí, juntos seguir viviendo esta emoción, que tentación.
Abro mis ojos, ya no tengo miedo, perdí el pudor,
quiero ver como me amas, igual lo haré hoy.
Abrázame y no me sueltes por nada ni un solo momento,
mi mente, mi corazón,
mi alma y mi cuerpo son todos tuyos,
no quiero perderme un solo instante,
me prometiste llevarme hasta el cielo,
abrázame que ya estoy en pleno vuelo,
tomada de tu mano, que sensación, que linda emoción.
Te abrazo, te siento, ya eres mi mujer.
No temas, solo siente, ya eres mi mujer.
Cierra los ojos, deja de temblar, ya eres mi mujer.
Olvida el temor, esto es el amor, ya eres mi mujer.
No temo, solo siento, ya soy tu mujer.
Te abrazo, te siento, ya soy tu mujer.
Cerrados están, no puedo detener mi nerviosismo,
ni está emoción, ya soy tu mujer.
No hay temor, solo la emoción de sentir tu amor,
hoy ya soy tu una mujer, soy tu mujer.
Que emoción, que gran sensación,
hasta ayer solo lo soñé,
hoy es una realidad, ya soy tu mujer.
Que sensación, que gran emoción,
hasta ayer solo te imaginé,
hoy es verdad, ya eres mi mujer.
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