lunes, 18 de diciembre de 2017

Cosas de vampiros


El sol alumbraba las cimas de las montañas mientras por detrás de ellas se alejaba con su ahora tenue luz, por las laderas de las mismas se hacían presente los vientos que traían los fríos nocturnos, también acechaba la oscuridad a los poblados aledaños, los cuales eran celosamente custodiados por una cordillera que abrazaba a uno de estos poblados, las pequeñas casas de tejados colorados por los cuales se asomaban las luces de los candelabros, las que se apreciaban mucho mejor por las estrechas ventanas enrejadas con metal para evitar que intrusos entraran durante las largas noches; muchos de los pobladores cerraban las puertas de madera y al hacerlo se develaban las coronas de ajos, protectoras de dichas casas, según las costumbres de los antepasados de la región; sobre las cabeceras de los camastrones colgando de un enorme clavo que hería a las paredes de adobe y atada a un cordón, enormes crucifijos que velarían por la paz de los sueños de los vecinos. El rechinar de las oxidadas y ennegrecidas bisagras carentes por años de mantenimiento indicaban que los hogares estarían cerrados para cualquiera que no fuera parte de la familia por varias horas. 

En sustitución al astro rey aparecía una coqueta luna para esta especial noche, una rozagante luna llena, la que resplandecía por entre las enormes piletas llenas del vital líquido, esta noche era una luna tan resplandeciente que sus rayos lumínicos eran capaces de reflejarse sobre las hojas de la arboledas que se mecía ante los vientos que llegaban de las faldas de las anteriormente mencionadas montañas.

En un lugar apartado de este pueblito, se erguía una construcción cuasi en ruinas, pero que aún causaba desasosiego ante la población, y es qué, se contaban tantas historias de terror de ese lugar; un castillo de color negro, que más bien parecía la sombra de algún medieval castillo europeo, en el inmueble medieval, el cual se creía estaba deshabitado y abandonado por siglos, había esta noche señales de vida. 

Sin embargo, tal vez no era del todo cierto, pues ahora que la noche habría avanzado en el tiempo, se escuchó algo parecido al aletear de un ser volador, quien pareciera despertaba de un aletargado sueño de semanas. El personaje misterioso se movilizó ágilmente entre las habitaciones, hasta llegar a una enorme habitación que en algún momento pudo ser un salón en donde se atendía a las visitas, lugar en donde se llevarían a cabo centenares de lujosas fiestas, hasta que pasó a ser lo que  ahora era. 
El extraño individuo se paseó con majestuosidad y con garbo entre las cosas viejas que aún lograban prevalecer al inclemente tiempo y se detuvo justo frente a un enorme espejo, el cual fue la delicia de docenas de damas que pudieron en su época haber lucido sus bellos atributos femeninos previo a un baile de gala y durante este; al ver al enorme espejo que era dueño de la enorme pared que daba justo al sur del castillo se detuvo, pero al no verse reflejado entre los mínimos destellos de lo que quedaba del espejo se acercó y al estar completamente cerca de él posó para apreciarse, pero por más que se movió para un lado y para el otro, de frente y por detrás, el espejo no podía reflejar la imagen de este quien fingía arreglar su indumentaria. Sonrió para lograr sentir sus afilados colmillos, los cuales ya estaban a un determinado tamaño, tamaño que diría quien los poseía eran indicados para efectuar lo que todos sus antecesores habían hecho en una noche como esta después de pasar días en inanición total; este estiró sus extremidades y sintió que sus glándulas le exigían ser satisfechas con lo que más le gustaba, los mejores manjares diseñados por una despiadada naturaleza para esta clase de depredadores, los cuales se alimentaban de la sangre humana y que al hacerlo no se conformaban con saciar su insaciable sed que siempre querían más y más, dejando a su paso las secuelas dignas de su despreciable raza heredada por siglos.

-Bueno llegó la hora-. Pensó y dando una vuelta sensacional tomó vuelo y altura, abatiendo las alas de la contaminación, del sonido nocturno, en busca de las victimas que le saciarían su feroz apetito por las células rojas, el plasma y los glóbulos blancos, entre otras cosas que de solo imaginarlo le permitían abatir a una mayor velocidad sus alas que lo conducían hasta el no tan lejano pueblo, del cual su población para esta hora, media noche, pues era lo que indicaba el enorme y antiguo reloj que estaba en la misma sala que recién abandonaba, estarían profundamente dormidos; con cada campanazo, este tomaba más altura y velocidad con rumbo al encuentro de quienes serían esta noche sus victimas.

-Allá está-. De nuevo pensó, refiriéndose al pequeño y desprotegido pueblo, y esto lo emocionó, recién sonaba el último campanazo y fue justo con él cuando entró por el lado norte del pueblito, la oscuridad era su mejor camuflaje, quien podría verlo venir, ni los animales que un día fueron su fuente de alimento lo sintieron, ni vieron llegar, era un ser casi invisible, este personaje podía hacer lo que deseaba esta noche. 

Ya adentrado en el pueblo, buscando algún descuido de un parroquiano, muy sigilosamente y pacientemente observó por ventanas y puertas de las pequeñas casas en el pueblo, mientras avanzaba le ganaba la emoción y en su maquiavélico y terrorífico rostro se dibujaba una sonrisa de satisfacción, una que nadie podría contar que logró ver, pues, para entonces sería demasiado tarde. Pacientemente zigzagueaba acechando puertas y ventanas.

-Por fin una-. Dijo. 

Así era, alguien olvidó cerrar una de las ventanas de su humilde morada y por ella entró, como el cruel y macabro delincuente que era aprovechó el descuido y lento, muy lento, entró en el aposento de alguien, al cual la vida le cambiaría esta linda noche de luna llena, junto a ella, otra causante de aquel apetito eran los fríos que lo despertaran de su largo sueño a este monstruoso ser, como si no bastara con la oscuridad y el calor de otras noches, las cuales también eran propicias para hacer de las suyas, pues a causa de estos infernales calores, muchos de los habitantes del lugar se aventuraban a dejar más de una ventana abierta, especialmente las que daban a las recámaras. 

Este entró en la casa y la observó detenidamente, mientras lo hizo su rostro denotaba el desagrado por lo impecable y limpio que aun a pesar de ser tan humilde hogar en contra de su castillo ennegrecido por el tiempo, estas personas así tenían su hogar, muy limpio; pasó con rumbo al siguiente cuarto y al hacerlo observó un pequeño espejo, el cual, le llamó la atención, pues deseaba con ansias lograr ser reflejado por ellos, pero esto era casi imposible, tal vez no del todo, pero sí como él desearía. 
Se encontró con dos habitaciones, de las cuales se escuchaban los sonido característicos de que los que estaban en ellos dormían placida y profundamente, pero, como era su costumbre, la de él y la de sus antepasados, se posó o recostó en una de las paredes cercanas a la cama y por minutos, largos minutos, solo observó a las posibles victimas, él lograba ver el espectro calorífico que se reflejaba sobre la piel de los que dormían plácidamente sin siquiera imaginar que el malvado monstruo estaba precisamente allí, acechando contra ellos, como quien dice; durmiendo con el enemigo. 
Vaya que se deleitaba al ver sus sagrados alimentos tan indefensos y a su merced, a su completa disponibilidad, los observaba con ansias, con hambre de clavar sobre tan delicada y suave piel sus colmillos afilados por semanas y que para esta noche habían llegado al tamaño idóneo para el efecto. Después de varios minutos solo observando y cuando se disponía a abalanzarse contra el cuerpo de una de sus victimas para esta noche, escuchó que en la habitación de al lado alguien se quejaba, seguramente victima de una horrible pesadilla. Este pensó.

-Demonios, este va a despertar al resto de miembros de la familia, debo silenciarlo antes de que todos se despierten-. 

Se despegó de la pared en donde estuvo un buen rato solamente observando, y salió con rumbo hacía donde se encontraba uno de los hijos de la pareja que estuvo siendo observada hasta ahora, quejándose por una pesadilla, se trataba de la niña, quien sudaba a mares, victima justamente de una horrenda pesadilla; entró y los vio, al hacerlo, se frotó las manos, pues, qué mejor que sangre pura y nueva, piel mucho más suave para sucumbir a sus afilados colmillos, los cuales luego usaría con los mayores de este hogar y quien sabe, mucho después, antes de que amanezca, encontrar otras victimas más, para regresar a las ruinas del castillo, lugar donde residía.

-Condenada niña, tu hora te ha llegado-. Dijo de una manera macabra, lo cual resonó en toda la habitación y se dirigió con mucha hambre contra su víctima, quien seguía agitadamente produciendo sonidos que estremecerían al más valiente sin lograr despertarse, cómo epilogo de lo que le estaba a punto de suceder, cómo si su subconsciente le estuviera adelantando el horripilante futuro y final que a la chica le esperaba; mientras la niña casi convulsionaba debido a su pesadilla, este se acercaba a ella ya con las fauces abiertas dejando al descubierto sus afilados colmillos, los cuales muy pronto romperían la dermis y la epidermis del cuello de la niña, sacándola de la actual situación, que no era más que una mala pasada de su mente por algo que comió demasiado tarde y que por mala suerte pasaría a ser la primera de sus víctimas de esa noche. Este elevó su cabeza para efectuar su zarpazo, tal cual carnicero depredador que era.

Pero cuando venía con rumbo hacia el cuello de la niña, una luz se acercaba por el corredor, se trataba de la madre de la niña quien por fin había escuchado los quejidos lamentables de la pequeña, entró con vela en mano, y en ese instante la madre observó al depredador colocando sus mortales armas sobre el cuello de la niña y entonces la desesperada madre abalanzándose valientemente contra el cuerpo de su hija y de su victimario gritando.

-¡¡Nooooo!! 

El grito fue tan desgarrador que su marido se despertó de golpe y aturdido se preguntaba; qué sucedía, en dónde se encontraba su señora esposa, por qué los quejidos de su pequeña, por qué su esposa había gritado tan aterradoramente; este saltó de su cama y corrió con rumbo a la recamara de sus amados niños. Cuando este entró, lo que vio lo aterró, por una de las pequeñas camas. su hijo aun dormía sin darse cuenta de lo sucedido, por el otro lado, su hija en brazos de su madre, con su pecho aun agitándose por el horror y el temor, la madre mantenía a la niña entre sus brazos, pero por entre sus manos se notaba algo rojizo, algo como sangre.

-¿Qué ha sucedido mi amor, por qué tienes las manos manchadas?

La mujer sin poder lograr decir nada, muy lentamente empieza a abrir las manos y en una de ellas, en medio de su palma, el rojo de la sangre.

-¡Dios mío, ya dio inicio la pestilencias esa!
-¡Sí! Dijo la mujer atemorizada, pues, aquello era señal de que algo muy malo se avecinaba.

El esposo se acercó hasta donde se encontraba su esposa e hija, con su pañuelo entre sus manos y en el rostro el desagrado, él limpió al zancudo aplastado por la madre justo cuando este iba a morder a su niña.

Después la niña contaba a la madre su pesadilla y lo que la niña relató; fue justo lo que acabo de contar.



                          El Fin




martes, 12 de diciembre de 2017

Tú y yo, yo y tú


La más bella canción cantada con el más profundo amor, tú y yo, yo y tú, nuestra historia de amor, una que jamás se inventó porque no nos habíamos amado aún, si un día el poeta escribió poemas de amor a la gente mintió, pues el más bello poema que aun se escribe es nuestra historia mi amor, tú y yo, yo y tú. 

Si el mundo grita por un cambio y entre tanta confusión, tú y yo, yo y tú, ignorando todo, simplemente amándonos en la oscuridad, bajos las estrellas y la luna que nos contempla y resplandece, enamora al lobo que aúlla por entre las montañas deseando encontrar un amor como el tuyo y el mío, tú y yo, yo y tú.

Shakespeare escribió tragedias inspiradas en lindos encuentros amorosos con un trágico final, pero eso no es para mi y para ti, tú y yo, yo y tú, tendremos un mejor final, un inesperado final, seremos antología para los que empiezan en estas cosas del amor, nos emularan pero fallaran porque siempre un defecto en el otro encontraran, nada como tú y yo, yo y tú, perfecta pareja que por cosas del cielo un día nacieron, crecieron y se encontraron al verse se enamoraron y supieron que nada los separaría jamás, esto somos tú y yo, yo y tú, por donde lo veas principio y final, final e inicio así es nuestra manera de amar, esto no lo leerás en ningún libro de historias de amor con un final feliz, por que nuestra historia aún no se escribe, la estamos escribiendo justo ahora, tú y yo yo y tú. 

Si has bailado un bolero o tal vez un tango sabrás de lo que hablo, así es cuando nos amamos, escuchamos en nuestros oídos las melodías y las letras las ponen nuestros suspiros y quejidos, por nuestros poros brota el sudor, el aroma del amor, te beso y me besas, me alimento de ti y tu haces dieta de mí, tú y yo, yo y tú romántico bolero o tremendo tango, desgarradoras letras cómo mi espalda cuando llegas al clímax.

Tú y yo, yo y tú una antología de amor, compendio de lo mejor de este sentimiento que nace en el corazón y que destierra a la razón, así somos tú y yo, yo y tú, perdemos la noción del tiempo, le hacen falta más horas al día para seguir amándonos, no conocemos un amanecer, mucho menos un atardecer, no tenemos tiempo para trivialidades, lo nuestro es amar y amar, eso somos tú y yo, yo y tú, la esencia pura del amor.

Creímos haber un día amado pero estábamos equivocados, pero aquello solo fue una experiencia para saber que el verdadero amor esperaba por mí y por ti, entonces apareciste tú y me encontraste a mí, sentimos que nuestras almas nos abandonaba el cuerpo, nuestros ojos no dejaron ni un solo segundo de admirarse, nuestros corazones sintieron agitarse sin motivo ni razón y es que el corazón no conoce de razón cuando le llega el verdadero amor, eramos tú y yo, yo y tú, frente a frente. 

Por nuestras mentes desfilaron mil imágenes, en ellas solo tú y yo, yo y tú, no había cabida para nadie más, entonces supimos que enfrente teníamos al verdadero amor, sin pensarlo nos acercamos y nuestras manos se extendieron y se tomaron, ninguno lo comprendió, pero era el amor que nos acercaba y la atracción era tan fuerte y evidente que ambos moríamos de sed por sentir el aliento del otro, por conocer el sabor de los labios que nos darían el combustible para seguir viviendo esta vida que hasta ayer fue sin sabor ni color. 

Fuimos como el resto, marionetas movidas por lo que nos rodeaba pero esto me enojaba porque no encontraba lo que yo buscaba pero solo me basto con verte y escuché a mi corazón y desterré de mi a la razón. 

Entonces supe que había encontrado el amor, eramos solo tú y yo, yo y tú, nada a nuestro alrededor más que el verdadero amor.



Tú y yo


Si tú eres la pregunta la respuesta soy yo.
Si tú eres la letra la música la pongo yo.
Si tú eres el problema la solución ese seré yo.
Si tú eres el nido el polluelo soy yo.
Si tú eres los versos el poema soy yo.
Juntos somos la más linda oración de amor,
Juntos haremos las más bellas frases de amor,
Tú y yo, la perfecta conjunción de amor.

Si tú eres el momento el beso soy yo.
Si tú eres lo que busco lo encontrado seré siempre yo.
Si tú eres la sinfonía la melodía soy yo.
Si tú eres quien baila tu pareja seré yo.
Juntos seremos la perfecta sinfonía de amor.
Juntos seremos el más bello poema de amor.
Tú y yo, el ejemplo de como amar con amor.

Si tú eres el universo la estrella fugaz que llega soy yo.
Si tú eres la letra la pluma soy yo.
Si tú eres el sueño los sueños húmedos los pongo yo.
Si tú eres la argolla el nombre inscrito en ella sera el mío.
Juntos somos la ceremonia de bodas y enamorados diremos que sí.
Tú y yo, constelación de estrellas destilando amor.

Si tú eres poesía el poeta soy yo.
Si tú eres la piel la caricia seré yo.
Si tú eres la pintura el cuadro soy yo.
Si tú eres la novia el novio sin duda soy yo.
Juntos venceremos la adversidad 
e iremos  tomados de la mano a la eternidad.
Tú y yo, mermelada de amor

Si tú eres mi amor tú amor seré siempre yo.
Si tú eres los labios el dulce beso soy yo.
Si tú eres la introducción el contenido a leer ese soy yo.
Si tú eres la madrugada el sol que bosteza desvelado soy yo.
Juntos somos una hermosa canción entonada por los enamorados.
Tú y yo, dos amantes condenados a amarse por la eternidad.

Esto somos tú y yo, esto somos mi amor.
Tú y yo, somos historias de amor. 
Nadie antes escribió algo más bello que lo nuestro,
si el amor fue inventado la inspiración fuimos tú y yo.

SergioRaga 
12/12/17

Tú y yo

Si tú eres la pregunta la respuesta soy yo.
Si tú eres la letra la música la pongo yo.
Si tú eres el problema la solución seré yo.
Si tú eres el nido el polluelo soy yo.
Si tú eres los versos el poema soy yo. Y Juntos somos la más linda oración de amor, juntos haremos las más bellas frases de amor, tú y yo la perfecta conjunción de amor.

Si tú eres el momento el beso soy yo.
Si tú eres lo que busco lo encontrado seré siempre yo.
Si tú eres la sinfonía la melodía soy yo.
Si tú eres quien baila tu pareja seré yo.
Juntos seremos la perfecta sinfonía de amor, juntos seremos el más bello poema de amor, tú y yo, el ejemplo de como amar con amor.

Si tú eres el universo la estrella fugaz que llega soy yo.
Si tú eres la letra la pluma soy yo.
Si tú eres el sueño los sueños húmedos los pongo yo.
Si tú eres la argolla el nombre inscrito en ella sera el mío. Juntos somos la ceremonia de bodas y enamorados diremos que sí tú y yo, constelación de estrellas destilando amor.

Si tú eres poesía el poeta soy yo.
Si tú eres la piel la caricia seré yo.
Si tú eres la pintura el cuadro soy yo.
Si tú eres la novia el novio sin duda soy yo. Juntos venceremos la adversidad e iremos tomados de la mano a la eternidad, tú y yo, mermelada de amor

Si tú eres mi amor tu amor seré siempre yo.
Si tú eres los labios el dulce beso soy yo.
Si tú eres la introducción el contenido a leer ese soy yo.
Si tú eres la madrugada el sol que bosteza desvelado soy yo. Juntos somos una hermosa canción entonada por los enamorados, tú y yo, dos amantes condenados a amarse por la eternidad. Esto somos tú y yo, esto somos mi amor.
Tú y yo, somos historias de amor. 
Nadie antes escribió algo más bello que lo nuestro, si el amor fue inventado la inspiración fuimos tú y yo.

SergioRaga
20/1/2023

lunes, 11 de diciembre de 2017

SWElectronica. S.A.


Estaba recién graduado y mi única experiencia habían sido mis practicas mientras estudiaba, tanto en el instituto, como en mis vacaciones en alguna empresa que solicitaban vacacionistas. Una vez graduado, amistades y familiares me llenaron la casa para reparar sus aparatos, creo que muchos lo hicieron pensando que se ahorrarían unos billetes y sí, se los ahorraron, mientras que yo seguía en mis practicas pero ya como profesional, al tiempo mis estudios universitarios, pero esta es otra historia. 

Durante mi práctica supervisada conocí a un técnico, el cual, era un personaje no muy bien visto por el resto de sus compañeros en la empresa, era muy bueno y con enorme experiencia; yo que siempre he sido muy amigable, fui advertido por todos en esa empresa de no acercarme con aquel cascarrabias, me lo advirtió hasta mi jefe superior inmediato, a pesar de que ellos se llevaban muy bien y que la empresa casi siempre los mandaba juntos a especializaciones al exterior, pero yo que nunca me he dejado influenciar por las habladurías, no hice caso a todo lo que de él me advirtieron y decidí ser yo quien debía juzgarlo y vaya sorpresa la que me llevé, fue todo lo contrario y nació entre nosotros una enorme amistad (por qué cuento esto, pronto lo sabrán, los trucos que este me enseñó, son unos que en ninguna universidad encontrarás solo te los dará la universidad de la vida. Guardaré más detalles para comentarlos como una historia, pues este amigo se lo merece).

Pues bien, regresando a la presente historia. Una tarde se aparece mi hermano mayor, con un recorte de prensa el cual solicitaba un técnico, yo que no buscaba empleo, pues, con lo que a mi casa llegaba era más que suficiente, pero mi hermano que me insistía tanto y yo, con el recorte de prensa guardado; mi hermano me llamaba por teléfono para averiguar si ya había ido por el trabajo y yo, sin el menor interés. Entonces llegaron las vacaciones de Semana Santa y nos fuimos al pueblo de mis abuelos, mientras viajábamos mi hermano me recriminaba el por qué no había ido a las entrevistas, a lo que yo me hacía el desentendido, pero en mis adentros ya aburrido por tanta insistencia me prometí que si para cuando terminaran las vacaciones había otra oportunidad de empleo, lo tomaría, o por lo menos me haría los exámenes para ver si aplicaba a la plaza.

Regresamos de aquellas vacaciones y del tema ya no se habló más, pues era evidente que ya alguien era dueño del puesto. 

Pasaron veinte días de haber retomado nuestras vidas y actividades normales y el siguiente fin de semana llegó mi hermano a casa, como lo hacía cada sábado después de haberse casado, llegaban a almorzar a nuestro hogar y esta vez nomas entró y preguntó por mí, mi madre le indicó que yo me encontraba en la comodidad de mi cuarto. El viernes anterior había sido un especie de fiebre de viernes por la noche y aún me encontraba en cama con una hueva increíble, de esas que te las propina una buena desvelada.

_Con razón no buscas trabajo si aún estás echadote. Dijo muy molesto.
_Hola hermanito. Pasa, cómo estás, yo estoy bien, gracias por preguntar. Respondí muy molesto.

Este sin replicar a mi comentario me arrojó sobre las cobijas otro recorte de prensa y salió para terminar de llegar y saludar. 
Cuando escuché que la puerta se cerró y de golpe, salí de entre mis chamarras y me encontré con el recorte de prensa nuevo.

_¿Qué raro? Otra vez el mismo anuncio; ¿cómo, si yo lo tengo aquí guardado?

Y abrí una gaveta, y sí, ahí estaba, lo cogí y era otro, pero ambos decían exactamente lo mismo. La explicación lógica era que no habían aun contratado al tan buscado técnico y después de varias semanas dispusieron publicar de nuevo el mismo anuncio. 

En ese instante regresaron mis pensamientos del viaje, cuando prometí ir a ver la siguiente oferta de trabajo, además me dije que de pronto y ese trabajo era para mí, pues lo que es de Pedro no se lo quita Juan.

El lunes siguiente me levanté temprano para cumplir con mi promesa y mi destino, salí de la casa sin decir a donde iba, pues quizá y por mala suerte me daban el trabajo y a lo mejor no me interesaba trabajar y si se enteraban quién les callaría la boca, especialmente a mi hermanito. 

Baje del autobús y busque la dirección, la cual era en un sector muy exclusivo de nuestra ciudad, en donde solo se veían edificios enormes y empresas prestigiosas, seguí las coordenadas que me indicaban la dirección en el recorte de periódico y cuando sentí estaba enfrente del edificio de la empresa SWElectronica. S.A.

_¡Wao! Qué lujo de empresa.

Esto me entusiasmó y después de admirar el edificio de cuatro pisos, caminé a recepción, por fuera se podían observar los aparatos y el servicio que esta importante empresa prestaba, ingresé al edificio y la recepción era increíble, aduje que el resto sería mucho mejor; atendiendo los teléfonos, una recepcionista guapísima quien con mucha amabilidad y con un gesto me pidió me sentara y esperara en lo que ella se desocupaba. Yo me dirigí a la silla más cercana sin salir de mi asombro, el lugar era muy lujoso y exclusivo.

_Buen día, ¿en qué le podemos ayudar? Dijo la guapa recepcionista.

Yo me puse de pié y caminé hasta su cubículo, al acercarme para indicar a la señorita el por qué de mi presencia en el lugar pude ver un par de hermosa y sexys piernas, ella notó mi mirada indecorosa y solo se sonrió, seguro ya estaba acostumbrada a que quien se hiciera a su lugar y veía sus atributos femeninos esto mismo sucedía o pudo ser también que ella veía a un culicagado que no había visto antes a una distinguida señorita de esa élite. 
Bueno, con el rostro algo rosado y luego de aclara mi garganta le dije.

_Hola, vengo por lo del anuncio de la prensa. 
_Ah ok, por favor llene este formulario y luego me lo entrega. ¿Está bien?
_Sí, está bien, gracias.

Regresé al mismo lugar y llené el formulario, el cual solicitaba mis datos personales y profesionales, experiencias, etc. Al terminar regresé con ella.

_¿Ya lo completó?
_Creo que sí señorita, muchas gracias.
_Ok, sígame por favor. 

Se levantó, y que mujeron era, yo soy alto pero ella casi me sobrepasaba, por supuesto con la ayuda de unos zapatos como de diez centímetros, caminé por detrás de ella sin lograr dejar de ver sus glúteos y esas divinas piernas con que la naturaleza la bendijo. Entramos en el cuarto siguiente a la recepción y en el lugar, como una docena de personas esperando ser entrevistados, algunos con herramientas que indicaban que ya trabajaban en lo requerido por la empresa y que buscaban otras opciones de superación.

_Siéntate aquí ya te llamarán.
_Gracias, muy amable. 

Y regresó a su lugar de trabajo, no sin ser observada por la docena más yo, quienes esperábamos por ser llamados para ser entrevistados. 
Yo en mis adentros sentí un alivio, pues era evidente que no podría conseguir el empleo, pues, al ver las herramientas y las vestimentas con logos de empresas que seguramente eran de la competencia, yo no tendría oportunidad alguna, esto me relajó, pues regresaría a casa y les contaría que había asistido a mi primera entrevista de trabajo a petición e insistencia de mi hermano y que lamentablemente no lo había logrado, pero que habría dado el primer paso y que seguramente en un futuro cercano podría conseguir el anhelado empleo. 
Para todo esto escuché mi nombre, el cual seguro lo repitieron varias veces.

_¡Sergio Raga!... ¡Sergio Raga!...
_Aquí, yo, soy yo...
_Ah, pensé ya no estaba, pase por favor.

Me indicó un señor, ya molesto por mi falta de respuesta inmediata, tal vez cansado por las entrevistas y quizá ya con la persona contratada y yo solo sería invitado a pasar a sus oficinas para escuchar de él; un gracias por venir. 

-Ah se me olvidaba indicar que yo había llegado impecable a mi entrevista,- tal cual se debe asistir a una entrevista de trabajo, por lo menos así era en aquellos tiempos, creo que hoy día ya no se acostumbrará esto, a pesar de que los que pasaron antes que yo, no iban elegantes y llegaron con ropa de trabajo.

_Pasa, siéntate por acá por favor. Deja ver. Veo que recién te has graduado de Perito en Electrónica y que no tienes experiencia laboral. Tienes poca edad, etc., etc... Ok Sergio, te contaré para que puesto estamos solicitando un técnico y luego te haré un examen para saber el grado de conocimientos en electrónica que tienes. ¿está bien? 
_Está bien, me parece bien, gracias. Dije muy seguro de mí, algo que siempre me caracterizó desde muy joven.
_Bueno, SWElectrónica es una empresa con diez años en el mercado y nuestro fuerte entre otras líneas es la telefonía, para ser más exacto, las plantas telefónicas o KSU, cómo les llamamos en el medio. ¿Sabes de qué estoy hablando supongo?
_Para ser honesto, no tengo ni la menor idea. Pero tengo buena actitud y creo que puedo aprender rápido.
_Eso está muy bien. ¿Has tenido la oportunidad de reparar alguna vez por lo menos un teléfono?
_Para seguir con mi honestidad; no. Pero puedo aprender y rápido.
_Ok, excelente. ¿Has tenido la oportunidad de tener contacto con personas de oficinas y ofrecer servicios de telefonía?
_Pues, siguiendo con mi honestidad; no. A lo máximo que he llegado son a vecinos del barrio y a familiares, a los cuales les he reparado televisores, equipos de sonido y cosas similares.
_Comprendo. Ahora te enseñaré un KSU, para que lo conozcas y te haré unas preguntas de su electrónica, ¿Ok?
_Ok.

Extrajo un extraño aparato, de los cuales jamás había visto uno en mi vida como técnico, es más, ni sabía que existían; lo colocó sobre su escritorio y me pidió que me acercara y así lo hice; una vez al lado del misterioso aparato, el ingeniero me interrogó.

_Sergio, ¿podrías identificar algún circuito integrado?
_Si, claro, son estos. Y se los señalé.
_¿Podrías por favor señalar los transistores?
_Con mucho gusto, son este, este, y... este...
_Muy bien, podrías identificar en este aparato al fuente de alimentación.
_Con mucho gusto, la fuente de alimentación de este aparato obviamente es esta.
_¿Podrías indicar para que sirven cada uno de sus componentes?
_Con mucho gusto. Y procedí a indicar el funcionamiento de cada dispositivo.
_Muy bien. Bueno Sergio, esto es todo, me harías el favor de esperar en la sala un rato, gracias.
_Esta bien, con permiso.

Salí de la oficina del ingeniero, satisfecho y con la certeza de que no había conseguido el empleo, pues de todas sus interrogantes solo las últimas pude contestar, además no sabía ni J de lo que la empresa necesitaba para aplicar como su técnico. 
Mientras esperaba a que me llamaran de nuevo para darme las gracias, salió de su entrevista otra persona, al parecer era la última, pero no se sentó, salió del edificio y se fué; esperé otros tantos minutos y entonces salió el ingeniero y desde la puerta me indicó que entrara.

_Siéntate Sergio, espera un momento por favor.

Tomó su extensión telefónica y por el intercomunicador solicitó la presencia de la guapa recepcionista, la cual se hizo presente con unos papeles en sus manos, al entrar ella me sonrió con la misma amabilidad que me recibió y sonriente salió de la oficina del ingeniero dejando sobre su escritorio unos papeles.

_¿Muy guapa la señorita verdad? Se llama Claudia.
_Eh, pues, sí, es simpática ¿Claudia, eso dijo no?
_Ok Sergio, oficialmente te doy la bienvenida a SWElectrónica, claro, media vez firmes este contrato y aceptes las condiciones y el sueldo.
_¿Quéeee? ¿Pero? No comprendo.
_¿Qué es lo que no comprendes, has venido por un trabajo y lo has encontrado? Felicitaciones.
_Pero, bueno sí, pero... No entiendo, ¿cómo es qué me desea contratar si no sé nada de este negocio?... 

Muy en mis adentros estaba feliz, pero a la vez decepcionado, había conseguido un trabajo, el cual salí a buscar sin desear conseguir, esto era algo confuso, pero bueno ya encaramado en la mula, por mula, había que hacerle huevos.


Continuará... 


Tomado del libro: "Historias de un Adolescente Tímido 3" Por Sergio Raga.




viernes, 8 de diciembre de 2017

Pequeña y liviana


Mis brazos son fuertes 
y tú eres liviana pero sensual,
soy tosco y mocoso aun
tú eres bella y un poco mayor
pero no hay edad para el amor.

Mis besos son inexpertos,
los tuyos son agua para un sediento,
soy un tipo extraño y aun no me defino,
tú eres mujer experimentada y nada importará
para amar solo hace falta amar.

Aun no me estreno como hombre,
tú eres libro abierto del kamasutra
vaya faena la que me espera,
me graduaré en estas bellas artes 
mucho antes de lo pensado
esto te tiene sin cuidado, al fin me estrenarás,
hombre me harás y dejaré mi piel de niño 
olvidado en el camino.

Eres liviana y sutil para ser felina mortal,
yo soy fuerte pero con mentalidad débil e infantil.
esto es causa de gracia y también de exitación
cómo fue que llegaste a mi vida
cómo fue que me atravesé en la tuya.

Me besas con tanta pasión 
que me creo todo un hombre,
te beso con lo que tengo 
y tú me ves con ternura y con dulzura
soy fruta que aun no madura 
tú eres fruta que cayó hace mucho del árbol.

El amor está servido 
y yo te espero con mucha gula,
como experta me presentas el menú 
y yo quedo asombrado, 
digo me lo comeré todo en seguida 
y mis dedos después chuparé.

Tú me indicas como usar los utensilios 
y me repites con ternura
que los manjares deben ser ingeridos con lentitud,
saborear los sabores y distinguir las texturas,
mujer experta en el arte culinario 
y a propósito, exquisito es el suyo,

Yo soy fuerte e inexperto,
tú eres pequeña y liviana 
y con mucha experiencia
perfecta combinación para una relación
al fin de cuentas 
no hay edad para el amor y para amar.




La elección de reina


Cuando se es un adolescente, por algún motivo siempre terminamos deslumbrados por la chica más linda y popular de tu centro de estudios y yo, no fui la excepción a la regla. 

Tendría por esa época unos catorce años, edad de las ilusiones, edad de las decepciones, edad de los traumas que te acompañarán por el resto de tus días; pero también, estas experiencias pueden hacerte alguien fuerte y vencedor de tus defectos, aquellos que aunque no son tan grandes tus amigos te los hacen enormes, y claro, la falta de confianza en uno de aquella edad te puede hacer mucho daño, pero también te puede hacer tan fuerte y convertirte en un vencedor de esos fantasmas y darle un giro a tú entonces diminuta e insignificante vida.

Esta es mi historia, quizá una que logró hacerme años más tarde quien fuera parte del circulo de los que disfrutan de las mieles del amor. Debo reconocer que por la inmadurez de esos años, me llevaron a ser otro igual a quien me hizo sentir una piltrafa, hoy agradezco que sucediera aquella experiencia, pues de no ser así, quizá seguiría siendo el adolescente tímido, y mi libro, de mismo nombre jamás habría nacido.


... Se acercaba la fiesta de aniversario, mi primera fiesta formal de adolescente y a flor de piel sentía la emoción, los sueños de que en dicha fiesta sucediera lo que por meses había soñado, y es que, me soñaba bailando con esa chica y en medio de la fiesta, salir a un balcón y bajo el plata de una enorme luna y con el embrujo de los rayos que a traviesan los cielos llegar hasta nosotros, besar sus labios. 
Al igual que yo, otro buen grupo de adolescentes tímidos soñando lo mismo, la chica que participaba entre otras diez, las cuales no estaban nada mal y hasta hoy me doy cuenta de ello, pues en ese tiempo su luz era de tanta intensidad que no permitía ver a las que estaban a su lado, así de bella era, su rostro moreno y lindo, sus curvas que a pesar de ser otra adolescente era una chica como la de algún cartel de publicidad. Cuando me la encontraba por los corredores, ella era tan amable, era tan linda. Hoy entiendo que era parte de su política para ganar la corona, sin embargo, para mí era como hablar con algún ángel recién llegado. 
El día de la elección estaba cercano y los grupos estaban divididos, muchos con ella (era obvio) y otros no tan numerosos con el resto.

Entonces llegó el día que no olvidaré (creo que si lo había olvidado y hoy lo recordé), aparecí con mi grupo de amigos y compañeros de aula y por el lado contrario apareció el profesor organizador del evento; por extraño que parezca la linda chica no tenía alguien que fuere su acompañante, un caballero para el evento tan esperado por todos. Fue entonces que el profe se acercó a nosotros y entre los cinco que éramos, se dirigió a mí (por qué, no lo sé).

_Raga ¿tienes traje de noche?

Yo quedé, con el ceño fruncido, sin saber el por qué de la pregunta (me imagino que esta pregunta la habría hecho a muchos más, pero nadie tenía).

_Si tengo. ¿Para qué profe?
_Estoy buscando el caballero para Celia?

Cuando dijo esto, escuché sonar las trompetas celestiales y mis compañeros me palmearon la espalda, algunos lo hicieron felices por mí, mientras que por lo menos uno, lo hizo por envidia pues, sentí un golpe muy fuerte en mi espalda.

_Bueno, entonces mándalo a la tintorería, porque oficialmente eres el caballero de Celia.
_¡Sí profe! ¡Hoy mismo le digo a mi mamá! ¡Gracias!

Era el momento más feliz de mi vida, mis sueños se hacían realidad; y en ese momento me vi sobre aquel balcón y bajo el embrujo de la luna besando a Celia. 
Entonces ella apareció en escena y justo fue cuando aún estábamos en la algarabía de la buena noticia, alguien nos hizo ver que ella se acercaba y entonces el profe, con mucha emoción por el ambiente y quizá por que al fin halló a alguien que tuviera su tacuche propio, este le dijo a la encantadora de Celia las buenas nuevas. 

_Celia, que bueno que llegas.
_Sí profe, y eso ¿por qué?
_Ya te conseguí a tu caballero.

Yo, entre mis cuatro amigos con la felicidad dibujada en mi rostro escuchando cómo el profe le daba la excelente noticia a Celia.

_ Qué alegre. ¿Y quién es? Dijo Celia con el rostro encendido.

El profe haciendo a un lado a mis compañeros y abrazándome; dijo.


_¡Es Raga!

En ese instante llegó el golpe que me causaría daños irreparables, pues la reacción de Celia fue inclemente. Esto dijo.

_¡¡Ese no me gusta!!

Lo que hace unos pocos minutos fueron trompetas celestiales, se convirtieron en horribles tambores de ultratumba, sentí que un hoyo se hizo bajo mis pies y que caía sin encontrar la esperanza de detenerme en algún lugar. Celia luego de decir esto sin anestesia y sin importarle nada mi autoestima siguió su camino. Mis amigos y compañeros me hicieron el paro, se sintió la buena vibra, se sintió la solidaridad para conmigo; a quien se le caía la cara de pena era al profe, quien me quiso consolar.

_No le hagas caso, esta Celia y sus bromas, por eso es tan popular.

Mientras decía esto, él se alejaba de nosotros, y cuando estuvo a punto de entrar en uno de los largos corredores se detuvo y desde ahí me gritó.

_No olvides mandar a la tintorería tu tacuche.

Sí como no, sería feo, pero no mula. Pero hasta el día de hoy le agradezco su buena vibra, mientras tanto, mis compañeros de inmediato cambiaron el tema, como quien no le da importancia a lo que recién sucedió, hicieron de todo para que el mal trago me pasara rápido. Pero aquel mal momento no pasó tan rápido como creí, este me pasó años más tarde, cuando una tarde noche me la encontré en un bus del servicio colectivo y... Bueno esta es otra historia.

El día de elección llegó, entre la concurrencia me encontraba yo junto a mis amigos, pero ya no veía en Celia aquella incandescente luz, esa luz mortal, la que me hizo quedar en coma, la que más tarde y mucho antes ya había hecho lo mismo que a mí, en otros. 
El maestro de ceremonias anuncio a las candidatas y ellas entraron, caminaron sobre el escenario y al lado de ellas su paje o caballero, se veían tan lindas, fue aquí que me di cuenta de que Celia no era la única belleza en el establecimiento, habían por lo menos otras nueve Celias, y para ser honesto, hasta vi a otras mucho mejor que ella (pudo ser el calor y la cólera por el mal momento que me hizo vivir). 

Entonces entró Celia, y mientras le aplaudían, mis cuatro amigos y yo, reímos al ver quien era su caballero; lo recuerdo como si fuere ayer, cuando el profe me vio y sonriente me guiñó el ojo, yo entendí y se lo agradecí. Es que su caballero era... Bueno, no caeré en la mismas que ella, pero se lo imaginarán, seguro el profe le dijo: -No hay otro con tacuche, así que te aguantas, ya viste, debiste haber aceptado al Raga.

Cómo era de esperar y lógico también, Celia ganó la corona. Y cuando fue el baile de gala, le tocó que bailar con su caballero y recuerdo que fue otro momento invaluable para nosotros, no así para ella, pues su flamante caballero le machucó los pies durante casi toda la melodía, pero ella muy profesional le tocó que aguantar, para una vez terminada la pieza musical deshacerse de él. 
Esa noche los cinco bailamos, no fue una noche como la soñé, pero si que nos divertimos, bailamos con nuestras compañeras y amigas de grado, no eran como Celia, pero bailaban muy bien.

Me tomé un momento para separarme del grupo con la excusa de que iba al baño, pero no, salí al balcón del edificio donde se llevó a cabo la fiesta, esa fiesta fue la mejor de todos los tiempos de mi colegio, al salir al balcón por un lado y en lo más oscuro una pareja haciendo realidad mi sueño, me hice al lado contrario a ellos, me recosté sobre la baranda del balcón del salón que quedaba en el cuarto nivel de un edificio de diez pisos, vi al cielo, y este estaba despejado, entre millones de titilantes estrellas colgaba en medio la mágica luna, en silencio la contemplé, sentí como si ella también me consoló, como si me diera un adelanto de mi futuro, pues luego me sentí muy bien. Y es que, después de esa noche llegaron mil noches más pero con un final diferente. Fueron mil lunas con mucha miel, de esa que jamás empalagará a nadie...



Tomado del libro: "Historias de un adolescente Tímido" por Sergio Raga



jueves, 7 de diciembre de 2017

Otro día sin amor, pero no es verdad


La vida sin ti ya no es igual,
los días son parecidos y todo sigue igual,
intento sobrevivir pero sin ti nada es igual,
a tu lado todo era sin igual.

Ahora me siento metido en una mortaja
por no tener la otra mitad de mi naranja,
veo el cielo gris y quiero morir, tengo una navaja,
me quiero desangrar y tú estás lejos, me llevas ventaja.

Alguien me detuvo y a mi sangre la contuvo,
al regresar en sí, la vi sonreír y me sentí como nuevo,
me preguntó por quién su amor ruego y entristecí de nuevo,
quise llorar otra vez y a mis venas cortar pero me detuvo.

Ahora he vuelto a soñar, sin despertar y en soledad gritar,
cada despertar ella quiere regresar, pero ya no la dejo entrar,
mi corazón ahora tiene nuevos brazos donde descansar
la vida es genial desde que a mi vida un nuevo amor deje entrar.

Cada día es una nueva aventura para amar sin descansar,
sus recuerdos me persiguen pero no me dejo atrapar ni alcanzar,
de inmediato me refugio entre sus brazos para descansar y a luego amar,
Si un día lloré, ahora eso es pasado, hoy solo nos queda amar y amar.

Si un día caminé a oscuras y a tientas, 
hoy solo quiero sentirte y que me sientas
y te quiero amar, solo amar, espero también así lo sientas,
a pesar de que hay mucha luz te miento y digo voy a tientas

Y te dejas tocar y yo te quiero tocar.
Y te dejas amar y yo te quiero amar.
Y me dejas hablar y yo te quiero escuchar.
Y si un día supliqué, hoy solo te pido amor y te puedo besar.
Y si un día la vuelvo a encontrar, con valor la voy a ignorar.
y si un día caminé en la oscuridad a tientas hoy sigo igual to lo podrás imaginar.