miércoles, 6 de agosto de 2014

EL TUMOR

El nuevo editor, revisaba su oficina en la editorial que estaba a punto de quebrar, la ultima esperanza para esta empresa, era que Manuel consiguiera una obra, la cual los sacara del hoyo económico en donde habían caído. Mientras Manuel ordenaba a su nuevo lugar de trabajo, se encontró con un manuscrito, el cual tenia fecha de nueve meses atrás; lo tomo, se sentó y lo empezó a leer. Las horas transcurrieron y él ni enterado, hasta que su secretaria lo interrumpió, indicándole que se retiraba, pues la hora de salir, habia llegado.
-¡Hasta mañana lic!
-¡Ah!.. Si... ¡Hasta mañana Clarita! Clarita, salio de su oficina y justo antes de cerrar la puerta, Manuel la llamo.
-¡Espere Clarita!
-¡Si señor! dígame.
-Clarita... ¡Este manuscrito esta buenísimo! ¡Con ésto salvaremos a la editorial!
-¿En serio señor? Pregunto Clarita toda intrigada. 
-¿Quién es el escritor? Manuel, busco y encontró el nombre del escritor.
-¡Leandro Pérez! Le dijo a Clarita todo emocionado
-¡Esta bromeando señor! Leandro venia cada mes con un libro, pero siempre eran una porquería. 
-Al menos, eso decía la anterior editora y todos los editores del país. 
-¡Era un pobre fracasado! Manuel, seguía hipnotizado, leyendo la obra de Leandro.
-¡Ah!...¡Pues, no lo creo Clarita! ¡Seguro, nunca leyeron este manuscrito!
-¡Por su puesto que no! _Se les recibía por cortesía y se almacenaban por unos días, luego se tiraban a la basura.
-Pues bien Clarita, mañana a primera hora comuníqueme con este Leandro... Para firmar el contrato. 
-Y, ¡Esta obra se publicara y nos hará ricos!
-Me temo que no se va ha poder lic.
-¿porqué Clarita?
-Porque Leandro... ¡Murió hace unas semanas! Manuel, quedo sin palabras. Mas tarde reacciono. 
-¡Clarita mañana a primera hora me tiene los datos de la familia de Leandro! 
-¡Urge conseguir el contrato par publicar la obra!... Antes de que otros, la encuentren y se nos adelanten. Clarita con cara de extrañeza y de pereza, le contesto.
-Usted es el jefe. Y, se marcho.

Al día siguiente, antes de que Clarita y el resto de empleados de la editorial llegaran a trabajar; ya Manuel se encontraba en su oficina, embelesado con la lectura que Leandro habia dejado.
-¡Buenos días lic! ¡Veo que madrugo!
-La verdad Clarita, es que no puedo dejar de leer esta obra de arte. 
-¿Me tiene los datos que le pedí?
-Si señor, aquí los tiene. Con los datos en una mano y el manuscrito en la otra, salio con rumbo a la dirección de la casa de Leandro. 
Luego de media hora de camino, Manuel se encontraba en casa de Leandro, hablando con la esposa de él.
-Entonces.. ¿Estamos de acuerdo con el contrato señora?
-¡Por supuesto!... Pero... ¿Está seguro que quiere publicar ese libro?
-Si señora, es maravilloso y es mas, cuénteme la historia de su esposo y además ¿de que murió?
Entonces, la señora de Leandro Pérez, le contó la historia de su esposo.
-Cuando nos casamos con Leandro, luego de su trabajo regresaba a casa y se metía en su estudio, tomaba su máquina de escribir y pasaba horas ahí adentro. 
-Solo se escuchaba el sonido de las teclas de su Remington. A los días, salia con su manuscrito, muy contento y esperanzado que esa vez le comprarían su obra. 
-Pero... eso nunca paso. Le contaba la señora con su cara triste.
-De editorial en editorial, Leandro estuvo, sin desfallecer y sin fallar con sus historias... Pero nadie, nunca se intereso en nada de lo que Leandro escribía. Y, para serle honesta, yo que desconocía del tema, tampoco me gustaban.  
-A veces, cuando él me compartía sus historias, éstas, eran tan aburridas que casi me dormían. 
-Pero el tiempo paso y para Leandro esa era su vida... Hizo una pausa acompañado de un profundo suspiro y la añoranza se reflejo en su mirar. 
-Hasta una mañana que al levantarse se encontró con un horrible dolor al costado de su cabeza... Justo aquí. Le señalo la señora la sien derecha. 
-Al ir con médico, éste le dió la fatídica noticia. Claro, luego de hacerle una serie de exámenes.
-Y, ¿qué paso?... ¿qué tenia Leandro? Le interrumpió Manuel.
-Pues, le diagnosticaron un tumor cerebral, el cual era operable y con la operación y la extirpación del tumor... ¡Leandro se salvaría!
-Y, ¿entónces porqué murió? Le pregunto Manuel intrigado.
-¿Sabe usted lo que cuesta una operación de esas? El pobre de Leandro, cuando pregunto por el costo de la misma, casi se muere en el sanatorio. El médico le dijo que tenia diez meses para realizarse la operación y, que después de ese tiempo si no se operaba... ¡Moriría!
-Leandro, se paso visitando bancos para un préstamo. Hablo con amigos y familiares. Pero nada... 
-Un día, Leandro regreso muy motivado y me dijo:
-Amor, ya se como conseguiré el dinero para mi operación.
-Yo, con emoción le respondí... ¿Qué cómo?
-Él me dijo, mientras se dirigía a su estudio, donde le esperaba su Remington. 
-¡Escribiré un libro increíble! _Y con las regalías del libro... ¡Me operare! Así que, Leandro paso un mes escribiendo el manuscrito que usted tiene en sus manos. Cuando lo termino, salio hacia las editoriales a entregarlo a los editores; todos lo recibieron muy amablemente, pues conocían del momento que Leandro estaba viviendo; pero nadie lo quiso. 
-Hasta hoy que usted viene con este contrato de mucho dinero... ¡Que le pudo salvar la vida a Leandro! Y, la verdad, no entiendo porque le interesa, si para todos Leandro era un fracasado como escritor.
-Señora, no se que paso, pero lo que Leandro escobio aquí. Le enseño el manuscrito. ¡Es una joya! ¡Un diamante literario!
-Yo de eso no se, pero si usted lo dice, esperare... _Sin hacerme ilusiones con todo ese dinero.
Luego de un breve silencio, Manuel le dice a la viuda.
-Sabe que pudo haber pasado, señora de Pérez.
¿Qué?...
-El tumor, en su cerebro, hizo que Leandro se inspirara, al grado de dejar esta hermosa obra.
A los pocos meses, la editorial que Manuel encontró en bancarrota, y la que él tenía a su cargo, estaba en los primeros lugares, con la obra de Leandro Prez; la competencia, al conocer del éxito, busco entre sus bodegas y ahí estaba el manuscrito de Leandro, ese que nadie quiso leer y, que ahora era un best sellers.

La obra de Leandro, la cual la titulo Manuel como: "Los viajes de Leandro", cuenta la historia de un hombre, que la vida le daba la oportunidad de vivirla de maneras increibles. En "Los viajes de Leandro" cada viaje, era una aventura que cualquier ser humano quisiera haber podido vivir, y Leandro junto con su tumor la habían vivido, dejando huella de ellos, en las paginas de su libro. 

...En otra oportunidad, les narraré un capitulo del libro de Leandro, para que conozcan de la maravillosa obra que este escritor dejó y sepan como vivir la vida según él. Como si se tratara de una aventura de esas que solo se encuentran en un libro o en el cine. Leandro Pérez, encontró la fama y fortuna después de su muerte. Pero en esos diez meses que el quedaban de vida. Leandro, vivió lo que una persona sana, jamas podrá vivir... ¡Ni en cien años!





















lunes, 4 de agosto de 2014

Bolero

Llegue a la fiesta, al entrar la busque con desespero, repitiéndome. _Espero que haya podido venir. 
Encontré a un amigo, Alfonso, con quien me habría de encontrar en la fiesta; nos dirigimos al baño, para ver que nuestros trajes estuvieran impecables. Afuera en el salón las señoritas lucían, sus mejores galas; vestidos largos, con enormes escotes, todas elegantes, esperando pasar una noche imborrable. 
Lo mismo deseábamos nosotros y yo especialmente, con mi fe puesta en que ella pronto llegaría. El salón, se encontraba detalladamente decorado, las mesas con sus centros de mesa, manteles largos y cristalería de lujo. La orquesta, afinando sus instrumentos para luego deleitarnos esa noche con las mejores canciones de su repertorio. EL salón, a media luz y la pista ansiosa al igual que yo, porque diera inicio. Las primeras notas se hicieron escuchar y las parejas se acercaban al medio del salón, con su pareja del brazo y dispuestos a bailar. Mis ojos buscaban por todo el salón, al fin ahí estaba, sentada junto a sus padres, se veía hermosa a sus cortos diecisiete años, con su vestido largo, color lila suave, un detalle en su cuello que caía entre sus hermosos senos, los cuales sobresalían gallardos, de entre las copas de su vestido. Sin pensarlo y mas al escuchar sonar ese bolero, me levante de mi mesa y luego de atravesar toda la pista, la cual estaba concurrida. Allí iba, como soldado a cumplir su destino, esquivando minas y trincheras, mis manos sudaban, no de miedo sino de emoción, como siempre mis inseparables amigas, las mariposas se alborotaban adentro de mi estómago; confieso que por un momento sentí como sino llegaba, como si los pisos se hacian mas grandes y mis piernas mas cortas, como si un paso por largo que fuera, se hacia muy chiquito; al fin, estaba frente a la mesa de su familia, ella me sonrió tímidamente, pero sus ojos me gritaban que me estaba esperando. La mirada fija y seria de su padre quería amedrentarme pero, yo me encontraba con la seguridad de vencer o morir en el intento: la madre de Marisol me veía callada, pero su relajada expresión me alentaba, como diciéndome: habla muchacho, luego de un disimulado suspiro y de restregar mis manos sudadas por mi espalda. Les dije.
-¡Buenas noches! El padre de Marisol, solo sacudió su cabeza, mientras que la señora amablemente me contesto el saludo y Marisol solo me veía, tan asustada como lo estaba yo.
-¡Señor! ¿Me daría usted su permiso de bailar con su hija?... ¡Claro! ¿Si ella lo desea? El señor, voltea y ve a su hija, quien accede con una hermosa y tímida sonrisa.
-¡Que bien! _Porque asi podre bailar con mi esposa. Dijo el señor. Y, yo tome la mano de ella, la coloque sobre mi brazo y nos encaminamos a la pista de baile. 
En ese momento, terminaba la melodía y empezaba otra. ¡Otro hermoso bolero!
La tome por la cintura con firmeza y sobre mi mano ella coloco la de ella y en mi hombro descansaba su otro brazo. La danza empezó y conforme los segundos avanzabas empece a acercarla contra mi pecho, al principio sentí una débil resistencia, pero mi insistencia y mis ojos sobre los de ella acompañados de una dulce sonrisa, la hicieron ceder. Sus senos se encontraron con mi pecho, luego sentí a su mejía pegada a la mía, en ese momento nuestros pies se separaron del suelo y nos encontrábamos flotando al compás de esos hermosos versos, ésos que solo un bolero pueden inspirar. Entonces, escuche en mi oído, un:
-¡Hola!... Pense que no habías venido... ya estaba nerviosa al no verte. Esas palabras eran musica para mis oídos 
-Yo pensé lo mismo...

-Y es que, ¡tu me haces falta!... Por el recuerdo que has dejado en mi corazón... Y ahora que puedo decírtelo al oído... ¡Quiero que sepas que ya no quiero sufrir con saberte lejos!... Pues pretendo que tu me quieras... ¡Porque me  haces tanta falta!.. Solo imagina, lo largas que son mis noches cuando en ti pienso... Con ese recuerdo tan bello que has dejado en mi corazón.*

En ese momento, su mejilla se mueve un poco y la comisura de sus labios se encuentran con los míos, yo sentí que mis piernas me abandonaban, dejándome solo con mi corazón, que en ese momento se habia detenido y todo el salón se encontraba vacío, solo para nosotros dos; flotando sobre un cuadro de piso. Ahora mis brazos rodeaban su cintura y ella colocaba sus brazos rodeando mi cuello, nuestras respiraciones se volvían una sola y nuestros pechos, compartían a un solo corazón. Éramos dos seres con un solo corazón; pues, dos serían demasiado. Las notas de ese bolero, nos volvían mas vulnerables al grado de que nada nos importaba y al fin, con la inevitable fuerza y atracción de dos imanes, nuestras bocas se encontraron y compartimos nuestros alientos. Entonces, llega la magia, esa cuando dos corazones se hablan por medio de nuestras caricias, nuestros olores, nuestra presión, con esos apretones amorosos, como queriendo fundirte en el cuerpo del otro, nos hacen olvidar todo lo que hay a nuestro alrededor. Al terminar ese bolero y mientras esperamos el que viene, nos quedamos a pocos centímetros el uno del otro, tomados de las manos pues, ya no es posible estar lejos el uno del otro y cuando la musica se hace presente nuevamente y llega hasta tus oídos. Llega como serpiente, sigilosa, silenciosamente se enrolla y su abrazo hace que nuestros cuerpos se vuelvan a encontrar, pero esta vez de una nos fundimos, nos entremezclamos y nos hacemos uno solo, nuevamente nuestras comisuras, están intentando que el magnetismo haga lo suyo. 
Todo esto sucede... al bailar, un hermoso bolero. 

*inspirado en el bolero: Tu me haces falta"

MUJER II

Mujer... Maravilloso ser que 
tienes en tu cuerpo, el don de dar vida.
Mujer... Tienes unos ojos 
con los cuales me puedes dominar.
Mujer... De tus poros salen los olores
mas provocadores. Aromas de una flor.
Mujer... Los movimientos de esos parpados
me pueden llegar a hechizar.
Mujer... Desde niña ya juegas a ser mujer
juegas a ser madre, juegas a dominar. 
Mujer... Pues, desde niña traes en tu ser, 
la maravilla de un ser majestuoso. 
Mujer... La divinidad hecha ser
tienes en tu cuerpo todo lo que me fascina.
Mujer... sabes como filtrar entre tu ser 
todo mi amor.
Mujer... Eres tan divina como los glaseares
y sin ti no sería posible ya existir.
Mujer... Mi razón de querer vivir
mi razón para existir. 
Mujer... No imagino una vida sin tu presencia.

"mujer divina, mujer mi majestad, mujer en flor
mujer que envenena, mujer mi pasión, 
mujer mi perfume, mujer que me sabe amar,
mujer mi inspiración, mujer palpitar de mi corazón"

EL MOSQUITO!!

En uno de los terrenos baldíos que rodean a unos residenciales, se encontraba un basurero, entre las cuales habían unas llantas viejas y lisas, que con las lluvias de hace unos días, estaban llenas de agua estancada; el sol hizo que se reprodujeran unos mosquitos, los cuales esa noche, estaban listos para su primera incursión hacia el residencial que les quedaba mas cercano, todos se encontraban hambrientos, así que desdieron salir a alimentarse. Rezagado, quedo uno, quien se repetía. 
¡El buey solo, muy bien se lame! Entonces, luego de que la nube de mosquitos habia desaparecido de su vista alzo el vuelo y se dirigió para el otro residencial, el contrario al que sus hermanos habían ido. 
Volando por los aires como si se tratara de un helicóptero de la marina, con tal pericia esquivaba los lengüetazos de los sapos que pululaban el lugar; él, muy seguro se fue acercando al vecindario y al estar tan cerca decidió irse con todo, contra unos niños que se encontraban a punto de ir a dormir, su visión térmica, le permitía ver la cantidad de rica sangre que habia en esos cuerpecitos, sin pensarlo se lanzo contra ellos... ¡Clip! sonó el vidrio contra el que fue a dar su diminuta humanidad, tras caer al suelo, con tremendo dolor de cabeza, se puso de pie y pensó 
-¿Qué diantres fue eso? ¿Acaso un campo de fuerza invisible? ¡Ya verán a mi no me detiene nada! Y, cuando tomo impulso para retornar al cuarto de los niños, éstos habían corrido las cortinas, por lo que ya no los pudo encontrar. Lo que si encontró, fue a una pareja de esposos, los cuales discutían acaloradamente, esto le favoreció a la vista del pequeño mosquito. Pues, a esa distancia pudo visualizar la cantidad de sangre que el hombre utilizaba, tras el esfuerzo y la cólera contra su mujer, quien se lanzaba con un golpe contra ella, totalmente encolerizado. El mosquito, se lanzo contra la nuca de éste y al llegar al lugar escogido por él, le clavo su trompa, causándole una picadura al tipo. Como nuestro mosquito, recien se estrenaba como tal, no habia aprendido a silenciar su vuelo y mucho menos a anestesiar a su victima, por lo que al encolerizado hombre, quién tenia su puño en alto, justo para golpear a la pobre e indefensa de su mujer, lo detuvo la molestia que le causo el piquete del mosquito, dándose el mismo el manotazo. Mientras, que la mujer aprovecho y se retiro a su habitación encerrándose bajo llave y llamo a la policía. El mosquito, que vio venir el manotazo se hizo el quite y tras otros manotazos del enfurecido marido, éste con una gran pericia lo esquivo y decidió salir de esa casa.
-De la que me salve. Se repetía el mosquito, pues con un manotazo de ese animal ya no la estaría contando, lo bueno es que le di tiempo a la hembra para esconderse, creo que llegue a tiempo; pero no tuve tiempo de saciar mi hambre. Entonces el mosquito héroe, decidió buscar a otra victima y se elevo por los aires para tener una mejor visión de quien saciaría su hambre; en lo alto del vecindario, vio en un segundo piso de una de las casas, a una pareja que en ese momento estaban teniendo sexo, la mujer encaramada sobre su pareja, dejaba a la vista del mosquito toda su espalda desnuda y dado la faena que ella tenia, su cuerpo irradiaba calor y una zona muy amplia de sangre por su cuerpo sudado y excitado. Al mosquito se le hizo agua la trompa y se lanzo contra la espalda de la mujer. Justo, cuando el mosquito se instalo en la espalda de la chica, éste le olía la deliciosa sangre, la cual estaba a flor de piel de la caliente mujer, entonces preparo su trompa y la fue penetrando con mucho cuidado, pero justo cuando éste la penetraba, a la mujer, en ese momento le llegaba un delicioso orgasmo.
-¡Oh my Goood! ¡waooo! ¡aaayyy! ¡Que rico, daleee! Gritaba la excitada mujer. Los gritos perturbaron al mosquito, que se alejo asustado de la espalda de la excitadísima mujer. Pensando.
-¡Qué barbaridad!.. Jamas pensé que mi trompita causara tanto alboroto en una hembra de esta especie. Entonces, el mosquito decidió retirarse por temor a su integridad, debido al alboroto que le habia causado según él a esa mujer; salio de ese cuarto y pensó 
-¡Caramba! Ya he visitado varios lugares... ¡He salvado a un hembra de una golpiza!.. ¡Le provocado ese alboroto a esa otra! Y, yo no he podido cenar, vaya suerte la mía. 
-¡Pero esta vez no fallare y cenare! Así que, se elevo y en la distancia vio a su próxima victima, a su cena; se trataba de un esposo que recien llegaba de una reunión de compañeros de oficina y estaba entrando en su habitación con los zapatos en las manos, para no despertar a su mujer. El hombre, quien iba completamente borracho, se desnudo, quedando solo en calzoncillo y calcetines y cayó parqueado a la orilla de la cama, para que su mujer no lo sintiera. El mosquito que ya se moría de hambre, se lanzo contra la espalda de éste y le hizo un recorrido de espalda a nuca, quedo por un rato patas arriba, meciéndose con los ronquidos y movimientos del cuerpo, causados por la respiracion. Él, estaba con una barriga enorme, tras echarse un sueñito, arriba del borracho y luego de digerir un poco sus sagrados alimentos, tuvo necesidad de evacuar algo. Y, justo detrás de la oreja del borracho, ahí, le dejo un recuerdito. Ya mas liviano, tomo vuelo, pues su apetito era insaciable, solo que esta vez su vuelo era algo errático y se sentía muy relajado y contento. Se retiro cantando y volando en zigzag.
-¡Que bueena estabaaa la sangre de ¡Hic..ste! ordito. Vuela por Hic los aires hermoosos salvandooo a hic..mbras human..hics! Así iba el mosquito, feliz, seguía su vuelo; cuando en una ventana de otro vecino, vio algo que le atrajo mas que la visión térmica de un cuerpo humano 
-¿Qué es eso tan brillante? ¡Que hermosura! ¡Es inevitable no ir a ella! 
Sus hermanos mayores lo vieron hacia donde si dirigía y le gritaron. 
¡No vallas a la luz!.. Él, los escucho, sin dejar de ver a esa luz maravillosa.
-¿Que no valla a hic..uz diceen?..... ¡Bbrizzzzzz! ¡Pop!
-¡Nada que hacer hermanos volvamos al festín! Dijeron los hermanos del mosquito y se dirigieron cada uno a una ventana del vecindario. 









sábado, 2 de agosto de 2014

HOMBRE LOBO EN LONDRES

-Hoy es noche de luna llena... ¿verdad?
-¡Si señor!... ¡Será una noche larga!  Hablaban, capitán y sargento, de la policía de Londres.
-La última vez, una de las victimas fue la hija del alcalde... ¿Lo recuerdas?
-¡Como olvidarlo señor!... ¡Pobre del señor alcalde!.. ¿Cree que tendremos alguna victima hoy?
-Espero que no..  Pero debemos estar muy atentos... 
-Le ordene a mis hijas, que hoy no salgan.
-Pero tengo pena por Isabel... Ya sabes lo rebelde que ella es.
-También, se que ella no es ninguna tonta señor.
Con esa platica y preparando a los efectivos, les llego la noche y cuando la luna estuvo en su esplendor, se escucho aullar a un lobo, pero no el animal, sino a un hombre... ¡Un hombre lobo! 
Todos, en la ciudad de Londres, del siglo pasado, quedaron helados, pidiendo a Dios por ellos.
La policía, paso toda la noche en estado de alerta; pero, unos vecinos, reportaron que ellos habían sido victimas del hombre lobo, la noche anterior.
Eran como las diez de la mañana y en un parque, mientras hacia su ronda uno de los gendarmes, se topo con un hombre dormido al pie de uno de los arboles, completamente desnudo. Éste, al verlo postrado ahí, como si nada, saco su garrote y le dio unos golpes, haciéndolo despertar de su letargo. 
¡Oiga amigo!.. ¿Qué le pasa?.. ¿Está drogado?... ¿Porqué está completamente desnudo?
-Pues, nada oficial, que me han asaltado y me han drogado con algo; dejándome aquí. Le respondió el joven con mucha seguridad en sus palabras, que el oficial lo cubrió con su chumpa y lo llevo a su apartamento. 
Mas tarde en la oficina del jefe, el oficial samaritano, recibía una tremenda puteada de su capitán, a la par de él, se encontraba el sargento, quien apoyaba a su capitán; diciéndole esto al gendarme. 
-Y, ¿no se le ocurrió que ese tipo pudo haber sido el hombre lobo? El gendarme, retiro su cachucha de su cabeza y rasco sus pocos pelos que el quedaban, luego de rascarse por un rato, mientas asimilaba lo que le habían dicho sus superiores, respondió.
-Pues... ¡Si verdad!... ¡Será para la próxima!
-¡Nada que para la próxima!.. ¡Llévenos a donde lo fue a dejar! Le ordeno el capitán todo encolerizado.
El subordinado, obedeció y los llevo justo al departamento, pero al llegar al lugar nadie daba razón del individuo.
-¡Ve estúpido!.. ¡Seguro era él! El sargento se acerco al pobre y despistado hombre y tomándolo del brazo, le sugirió que se fuera a hacer su ronda, antes de que el capitán lo descuartizara allí mismo, entonces el hombre adulto se retiro.
Llego la próxima luna llena y el cuartel de policía, estaba una vez mas en alerta total. En el bosque, aullaban los lobos pero, del aullido del hombre lobo, aun nada.
Mientras, en una discoteca de la ciudad Londinense, se encontraba el chico al que habían encontrado en pelota a bajo del árbol, éste se encontraba conquistando a una hermosa chica, para esa noche. Casualmente, en el mismo lugar se encontraba Isabel, la hija venteañera del capitán de policía. 
Se le acerco el joven y se presento ante ella. 
-¡Hola! Me llamo Jorge... Me permites invitarte un trago.
-¡Hola! Yo, soy Isabel y ¡Si, gracias!... Vienes seguido, pues no te habia visto antes.
-No, ahora recien he venido. Llegue hace unos meses de Francia.
¿No serás tu el hombre lobo verdad? Y, luego de esta pregunta, ambos rieron.
Jorge se encontraba con un atuendo de seductor. ÉL, era un joven encantador y ciertamente la luna llena lo cambiaba por completo; pues en noches, en las que no habia luna llena, él era muy tímido, como un ratón de laboratorio; pero, esta noche era todo un Don Juan, dispuesto a no dejar ir a su victima, la bella y joven hija del capitán de la policía, Isabel.
Mas tarde, la invito a salir de la discoteca y se la llevo a un lugar, en donde estarían solos, ella estaba como hipnotizada con la presencia del joven Jorge, que a todo le decía que si. Mientras ellos se dirigían al apartamento de Jorge, el capitán estaba desconcertado por no saber nada del hombre lobo, si la luna estaba con todo su esplendor, una luna al 100 por ciento llena, un plenilunio. Isabel y Jorge se encontraban en plena faena sexual, Jorge quien era un animal haciendo el amor, tenia a la pobre de Isabel, orgasmo tras orgasmo, pero luego le llego uno, que la hizo gritar de placer, un placer que jamas habia experimentado antes, en su corta vida y en su larga vida sexual que la joven llevaba.
Justo cuando estaba recibiendo de Jorge, el máximo placer entre sus piernas. El capitán le comentaba al sargento.
-Creo que ese desgraciado del hombre lobo ya debe estar lejos, en otro país; sintió nuestra presencia tras sus pies, que se ha de haber horrorizado y huyó.
-Lo felicito mi capitán, es usted un gran estratega, no cabe la menor duda. Terminando de decir esto el sargento. Isabel llego al clímax total, dejando escapar de su angelical boca, un gemido, el cual fue escuchado en todo Londres. 
-¡Sargento escucho!... ¡Es él!... ¡El hombre lobo ha hecho de las suyas otra vez!
¡Si mi capitán! ¿Quién sería la pobre victima, esta vez? 
-No lo se, pero lo lamento mucho, mas por sus padres, pues esa chica quedo traumada con ese desvergonzado y, ya no tendrá ojos para nadie mas que no sea él. --La clínica psiquiátrica, esta completamente llena de señoritas que no hacen otra cosa que esperar a la próxima luna llena para encontrarse con ese desgraciado, ese bastardo del hombre lobo. 
Terminando y se escucho nuevamente otro aullido, Isabel, si que estaba gozando con Jorge: El hombre lobo.
A la mañana siguiente, la chica fue encontrada completamente desnuda y desfallecida en el mismo lugar en donde unos días antes, apareció Jorge, victima del asalto. El gendarme se acerco y vio a tremenda hembra, dormida al pie del árbol. Ésta vez, antes de darle con el garrote, llamo a la prensa y a su capitán; mas bien a la fuerza policíaca, para evitar ser amonestado por su capitán. 
Efectivamente, cuando el capitán llego a la escena del crimen, los fotógrafos ya habían tomado fotografías de Isabel, las cuales aparecerían en los periódicos de la tarde, como una victima mas del hombre lobo de Londres.
-¡Sargento tráigame al inútil del gendarme!... Y, ¡deje de ver a mi hija!. ¡Mas bien cúbrala! El sargento, pensó, _¡Qué buena esta Isabelita! Mientras la cubría y del gendarme ni les cuento.
Mientras llega la próxima luna llena, Jorge pasara desapercibido en sus labores cotidianas y, es que Jorge al igual que el sanguinario hombre lobo. Algo los transforma los rayos plateados de la luna; a uno le da por alimentarse de los seres humanos y animales dejándolos completamente destrozados; mientras que, a Jorge le da por poseer a jovencitas, hacerles el amor hasta llevarlas al punto de la locura. 
Y, le llaman hombre lobo, debido a que ataca, cuando hay luna llena y, por el gemido muy parecido al aullido de un lobo; cuando las chicas están teniendo un orgasmo, luego de varios. 
El máximo orgasmo, jamas experimentado por hembra alguna, sobre la faz de tierra.






CIUDAD SOLITARIA

Para mi todo estaba acabado, ya nada me daba calor y mucho menos, luego de varios días de estar encerrado, decidí por fin, salir a las calles de mi ciudad. Me puse la ropa que estaba a la mano y metí mis manos en mis bolsillos y me abandone por las calles de la ciudad la cual estaba completamente solitaria, hacia mucho frió, pues la bruma y la cantidad de nubes grises no dejaban llegar a los rayos del sol hasta mi ciudad. Camine por varias horas sin detenerme y sin tener un destino a donde ir, solo quería caminar y caminar. Con mi cuerpo encorvado, mis manos en mi pantalon, mi vista observando a mis tenis rotos. Mis pensamientos seguían torturándome, haciéndome la misma pregunta _¿Porqué?... 
-¡Que estúpido fuí! Y cuando por casualidad pasaba por uno de esos lugares que antes frecuente, las fotografías aparecían en mi mente haciéndome mas desagraciado, sacudía mi cabeza como así queriendo sacarlas de mi mente,  pero eso era imposible, luego de estar parado en ese lugar continuaba mi camino hasta llegar a otra estación en mi viacrusis; al llegar a ese lugar, lo mismo, otra fotografía me atormentaba yo me preguntaba _¿Cómo era posible que siendo la ciudad tan grande siempre llegaba a esos lugares?  _Esos a los cuales quería olvidar. Luego me dije. _Déjame en paz subconsciente cabrón. Pero nada, todo seguía igual y seguía mi caminar tal cual un zombie, lo extraño era que seguía la oscuridad y la ausencia de personas, la ciudad seguía solitaria. Ya entrada la tarde, pero aun de día, me encontré con otro ente igual a mi, si esa persona venia igual que yo,  con su cuerpo encorvado, su vista perdida al suelo y sus manos metidas en su pantalon. Me pregunte _¿Y, esto que es? _¿Qué esta pasando? 
Al fin, esa persona se topa contra mi persona y luego de disculparse y de seguir nuestro camino, ambos levantamos la vista y ésto paso:
-¡Hola! Le dije muy emocionado.
-¡Hola! Me respondió, pero con un tono diferente en su vos.
-¡Quiero pedirte, que por favor me perdones!... ¡Fui un estúpido!
-¡Esta bien ¡Te perdono!... ¡Ya no aguanto a seguir con este dolor!
En ese momento, la bruma desapareció y las nubes que cubrían al sol se movieron un poquito, permitiendo que un rayo de luz nos diera a los dos, como si se tratara de un reflector de teatro, ese que en medio de la oscuridad alumbra al personaje central. Luego de seguir, con mis disculpas y de jurarnos nuevamente amor eterno, me acerque a ella hasta que nuestras narices se encontraron, luego de una tímida sonrisa, nuestros labios se hicieron una caricia. En ese momento, otro milagro... Los cielos se abrieron aun mas, quedando ambos como si tuviéramos una aura de luz a nuestro alrededor, la verdad, era que asi nos sentíamos. Luego de esa simple caricia de nuestros labios, nos besamos apasionadamente. La musica llego de golpe a mis oídos, era una melodía celestial, la que mi corazón escuchaba; una sinfonía nueva, la curiosidad me gano y abrí mis ojos, los de ella continuaban bien cerrados. Pero algo mas bello pasaba a nuestro alrededor, si la bruma había desaparecido en su totalidad y los nubarrones negros, huían asustados, pues el amor habia regresado a mi ciudad y entonces; todo retomaba sus colores, solo que esta vez tenían un brillo especial y, en las calles empezaron a aparecer; niños jugando, señores en bicicleta, señoras con el mandado en sus manos vecinas platicando, a los arboles retornaban las aves, todo habia cobrado vida y colorido y los sonidos eran estupendos, hasta nosotros vestíamos el traje del amor nuevamente, ella me habia perdonado y estábamos nuevamente juntos. Luego de ese deliciosos beso, nos vimos a los ojos, sonreímos, nos tomamos de las manos y juntos recorrimos a la que hace unos minutos era una ciudad solitaria. 
Entre todo ese mar de gentes, nos perdimos tomados de nuestra mano, simplemente riendo y escuchando a esa música hermosa que nace de un corazón enamorado.

viernes, 1 de agosto de 2014

A woman needs love 3

Era un fin de semana, en la que por alguna razón me encontraba solo en casa. Estaba muy aburrido. Así que tome mi pickup Pony y me dirigí al centro comercial que me quedaba mas cercano; en cuestión de pocos minutos me estaba bajando de mi carro. Pase como una media hora, solo vitrineando, cuando me dio hambre. Por lo que me dirigí a la plaza del sabor, pero ésta se encontraba a reventar. Entonces, como no tenía nada que hacer me coloque en un lugar estratégico, desde ese lugar tenía una excelente visión y podría detectar cuando alguna mesa estuviera a punto de desocuparse y así, ocuparla y descansar, con una hamburguesa y una cola. Puse mis lentes sobre mi cabeza y me recosté en una columna, la cual detenía junto a otras a la enorme terraza prefabricada, por momentos mi vista quedaba fija en algún punto, debido a la posibilidad, de que dejaran alguna mesa. Mi vista, se paseaba por algunos momentos sobre las cabezas de todos los comensales, siempre en busca de una mesa. 
Por ratos, mi vista como dije ya, quedaba sembrada en algún lugar, pero siempre mi visual por sobre las cabezas de todos. En una de esas catatónicas formas de quedarme ido, con la vista en algún punto del lugar; se escucho un estruendoso ruido. Frente a mi vista, volaron platos y bebidas, mientras que una de las sillas del lugar, viajo por toda la plaza; todos volteamos extrañados preguntándonos, que era lo que habia sucedido, y en menos de un abrir y cerrar de ojos, tenia frente a mi a un tipo, quien se habia topado a mi, casi hasta topar su nariz con la mía, echando humo hasta por las orejas y diciéndome...
-¿Te gusta mi novia? Yo, quede estupefacto y esto dije.
-¡Perdón!.. ¿qué te pasa chavo? ¿estas loco?
-Te hice una pregunta... ¿Te gusta mi novia? El tipo se habia separado un poco ya de mi, pero en su rostro se reflejaba la cólera, que solo puede expresar: un tipo inseguro, débil y enfermo de celos. Al lado de él, jalandole del brazo, una señorita. Vi a la señorita y supuse que ella era su novia.
-¡Disculpa a mi novio! Me dijo ella, con su cara totalmente entintada de rojo, por la vergüenza que en ese momento estaba sintiendo.
-¡Cálmese amigo! ¡Creo saber cual es su confusión!... ¡Déjeme explicarle! A todo esto, el tipo ya habia golpeado mi pecho con un leve empujón.
-¡Vámonos! ¡Siempre es lo mismo contigo! ¡Ya no aguanto mas! Le dijo la novia y salio llorando y casi corriendo de aquel lugar, mientras que a mi lado una señorita y un caballero, ambos trabajadores del lugar, estaban allí a mi rescate, para evitar que la situacion se saliera de control. El tipo, me vió con una cara que si hubiera sido una arma, no estaría contándolo y, salio detrás de su novia. Los empleados, recogían el desmadre provocado por el enfermo que se acababa de ir, mientras que otro empleado, traía la silla que habia recorrido a todo el lugar; todas las familias que departían los manjares del lugar, me veían y hacian comentarios por lo sucedido; después de unos segundos se acerco a mi el gerente del lugar y luego de preguntarme si me encontraba bien, me ofreció algo por cortesía del restaurante. Nos sentamos y luego con mucha pena me dijo.
-Evite coquetear con señoritas, cuando éstas están acompañadas.
-¿Usted cree que realmente estaba coqueteando con esa pobre chica? Él me contesto con una mueca, que si. Pense, que si él creía eso, seguramente los demás en la plaza del sabor, creerían lo mismo de mi y algunos no estarían criticando, al energúmeno y a la bella, sino a mi, entonces le respondí, al caballero.
-Sabe que creo que paso (...) ¡Ésto seguramente paso!:
-Yo estaba atento, por si alguien dejaba su mesa para sentarme a refaccionar y por momentos me quedaba observando en un punto fijo y en una de esas, en que me quedaba ido, viendo, el tipejo pensó que yo estaba observando a su novia y coqueteando con ella, pero mi vista siempre estaba sobre las cabezas de todas las personas. 
-¡Eso seguramente paso amigo! Y, gracias por la invitación, pero no la acepto. 
-Que tenga una buena tarde. Me levante de la mesa y salí del lugar.
-Hoy si que no era mi día, debí haberme quedado en casa.. Pero, ya paso... Mejor me voy. Regrese a buscar mi vehículo y cuando iba bajando una de las rampas que me conducían hacia mi carro los vi; ella lloraba, mientras que el otro ya tranquilo, le pedía perdón y le prometía que eso no volvería a pasar. A lo que ella le contesto, que siempre era lo mismo... promesas y juramentos y nada. Que debía de controlarse o sino todo terminaría entre ellos... Yo te amo pero ya no aguanto a tus celos enfermizos.
Me causo una gran ternura y pena ver a la chica, que en realidad era una mujer muy guapa, como para que el otro no sintiera esos horribles celos y miedo a perderla pues, seguramente no encontraría a otra como a ella. 
Que decidí acerque a ellos.
-¡Disculpen! Pero no pude evitar escuchar a la señorita... Y si me lo permiten me gustaría decirte algo amigo. Él, ya tranquilo y amenazado por su guapa novia, se porto como todo un caballero y me pidió disculpas. Tuve la oportunidad de explicarles lo que yo creía habia pasado y luego de ello les dije:
-Vean, en realidad tu novia es muy guapa y entiendo que te haya molestado el que yo estuviera viéndola... Pero, con esos arrebatos no le demuestras a ella, que realmente la amas, por el contrario. 
-Lo que debes de hacer, es controlarte y depositar en ella toda tu confianza y sobre todo amigo... -Depositar todo tu amor en ella... ¿Porqué? lo único que una mujer necesita de su novio es amor... -¡Lo que una mujer necesita es amor!... Y entonces, tu relación funcionará amigo. Le extendí mi mano y el muy avergonzado me la dio y una vez mas me pidió disculpas.  Agregando.. 
-Te prometo amigo, que de lo único que de ahora en adelante Claudia se avergonzara; es del amor que le voy a dar en publico. 
-¡Claro amigo! ¡Eso es lo único que ella necesita de ti!... ¡Tu amor! Claudia, limpio sus lagrimas se levanto y me dió un beso en la mejía. Yo, solo cerré mis ojos presintiendo lo peor, pero el chavo me dijo.
-¡Tranquilo! no sentí celos. Y los tres reímos. Nos despedimos y, al dejarlos ahí besándose, vi para el segundo piso y desde ahí, nos observaban el gerente y sus empleados, además de otros que tenían sus mesas justo en el lugar que daba hacia donde nos encontrábamos los tres. 
El gerente, me levanto su dedo pulgar en seña de buena onda, yo sonreí y me dirigí a mi Pony. Lo arranque, prendí la radio y en eso, el DJ anuncio... A woman needs love, de Ray Parker Jr. 
Yo sonreí y luego me perdí entre el transito de la calzada, con rumbo a mi casa.
-¡Ah! Y el aburrimiento, habia desaparecido... 
-Y recuerden: Que lo único que una mujer necesita, es ser amada... ¡Solo eso!

En memoria de mis amigos de la plaza del sabor. Ojala hayas superado tu problema y ahora estén juntos... Y le sigas dando a Claudia, lo único que ella necesita para ser feliz... Un Dulce Amor